Disclaimer: La historia es mía, los personajes pues no.
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No es que ellas no confiaran en sus hombres, no, por dios no, ellas sabían que la mayoría de sus días-cuando no estaban con ellas en casa- se encontraban fuera del país en misiones que, aunque sencillas, siempre ponían en duda su regreso, y los días que no estaban de misión-pero que tampoco estaban en casa, con ellas- la pasaban juntos. Y por juntos quería decir todos.
Incluida las chicas.
Estaba claro que era una nueva era donde las mujeres hacían el trabajo con la misma eficiencia-o mejor- que los hombres. Y ellas no tenían ningún problema con eso. Pero eran mujeres y sus hombres eran hombres apuestos.
Así que estaba demás no imaginarse las cosas que podían hacer cuando ellos no tenían a sus mujeres al lado.
Pepper
Habían sido tantos años de decepciones y de buenos momentos que fortalecieron su relación, eran adultos, ella era adulta, por lo que los celos venían representando niñerías. Otra vez, ella era adulta.
No le molestaba la presencia de mujeres en el equipo de Tony.
Le molestaba no formar parte.
Tony era así.
A la derecha, el trabajo, a la izquierda, lo personal, no le gustaba que se mezclaran, eso no quería decir que no la quisiera cerca de sus compañeros de equipo. Cerca pero no dentro.
Y para ella estaba bien.
Aunque esa barrera que Tony construyó comenzó a desmoronarse cuando Bruce apareció, llevándoselo a vivir con él a la Torre (12% suya) y para nada molestándose en compartir, con alguien que no fuese Pepper, pero daba igual, ella quería mucho a Bruce.
Bruce era, además de Rhodey y Happy, como un hermano para Tony.
Y Pepper le agradecía por quererlo realmente.
Al principio estuvo celosa de Natalie Rushman, al principio cuando todavía se debatía entre lo que realmente sentía por ese hombre tan excéntrico, si, le había dolido saber que se habían involucrado, pero no podía correrla de la empresa por un lio de pantalones, y cuando supo que era realmente Natasha Romanoff, agente encubierto cuya misión era Tony y que Tony no podía amar a ninguna otra mujer que no fuese Pepper misma (además de su madre muerta y aquella mujer) todo se acomodó en su lugar y jamás volvió a sentir el picor de los celos al verlos cerca.
Natasha era intolerante a Tony.
Los celos eran tontos. Jamás sintió celos de todas las mujeres que pasaron por la cama de Tony, cuando se topaba con alguna, en lugar de sentirse incomoda, se sentía poderosa. No cualquiera le ponía la correa a Tony.
Pero Tony volvió de Sokovia con paquete.
Gemelos.
Eran chicos de no más de 19 años, hombre y mujer, con miradas vacías y desorientados.
Tony rompió la barrera casi definitivamente. Los llevó al Complejo, les dio una habitación a cada uno en el ala donde ellos vivían, les compró ropa y los acogió. El chico, Pietro, parecía más cauto, receloso, pero la chica, Wanda, lo seguía todo el tiempo, ella y Visión, la nueva creación-hijo de Tony que casi provoca que Pepper se infarte.
Tony pasaba el día-sino en el laboratorio- con ellos, poniéndolos al tanto de la moda estadounidense, comprándoles ropa costosa y diseñándoles algunos modelitos, porque eran especiales.
─ Usted debe ser la señora Stark─ el chico hablaba con acento europeo muy marcado.
─ Soy Pepper─ se presentó, parada frente a ellos con las maletas a cada lado de ella, Happy se quedó quieto, inmóvil─. ¿Dónde está Tony?
─ ¿Es usted la señora de Stark? ─preguntó la niña, con el cabello castaño rojizo, que acabada de llegar y se aferraba al brazo de su hermano.
─ Es la prometida de Tony─ se apresuró a decir Happy.
─ Lo siento, pero Tony no me dijo nada sobre si tendríamos invitados…─ ambos estaban vestidos con ropa cómoda por lo que no pertenecían al servicio.
─ Permita que lleve su equipaje─ el chico tomó las maletas.
─ No creo que sepas donde queda mi habitacion─ Pepper sonrió con dulzura pese al desconcierto.
─ Claro que sabemos─ contestó Wanda, y Pietro, en menos de un segundo, estuvo de vuelta, sin las maletas.
─ Eso es todo, yo me largo─ Happy giró sobre sus talones y se marchó lo más rápido que pudo.
Antes de que Pepper pudiese decir algo, la voz de Tony inundó el salón.
─ ¡Pepper!, mi amor─ la abrazó con fuerza, pero no la besó. Se giró hacia los niños─. Veo que ya conoces a Pietro y a Wanda. Chicos, esta es mi señora.
─ Lo sabemos─ los gemelos asintieron.
─ Si, hace algunos segundos estábamos charlando. Pietro llevó mis maletas.
─ ¿Sí? ¡Qué bueno! ─ para sorpresa de Pepper, Tony rodeó los hombros de los chicos y los pegó a él, ¡a él!
¿Por qué era eso extraño? Por la simple y sencilla razón de que Tony repelía el contacto humano-a menos que fuese ella, Rhodes, Happy y Bruce- si alguna vez Tony tocaba a alguien, mantenía una ligera distancia. Tony controlaba cuanto podías tocarle.
Después de aquello, Tony no se separó de ella lo que quedaba del día. Y los chicos tampoco.
Después de eso, Pepper no pudo más que notar el acercamiento de Wanda hacia su hombre.
─ Wanda, voy a salir, ¿necesitas que te lleve a algún sitio? ─ aunque Pepper sabía que rara vez los gemelos salían, siempre preguntaba por cortesía─. Si lo prefieres, puedo pedirle a Visión que te acompañe.
Visión de buena gana parecía aceptar, pero Wanda no lo notó.
─ Eres muy amable Pepper─ había logrado que dejaran de llamarla Señora Stark, pero cuando decían su nombre, siempre remarcaban la r al final─, pero Tony dijo que me llevaría a comprar ropa.
Pepper cuadró los hombros, ¿más ropa? La que tenía apenas cabía en el closet y Wanda jamás se la ponía dos veces. Pietro tampoco.
─ El Capitán Rogers y la Agente Romanoff los acompañarán también─ Visión notó su incomodidad.
─ Eso es cierto.
Aunque eso tranquilizó un poco a Pepper, no podía dejar de pensar que Tony mimaba a los Maximoff demasiado, ya tendría unas palabras con él. Ignoró el pinchazo de celos que le producía imaginar a Tony escogiéndole una falda a Wanda.
Unas suaves notas llegaron a sus oídos en cuanto entró al ala, Pepper conocía esas notas.
Hacía meses que Tony no tocaba. No desde que Bruce se había ido.
Más fue su sorpresa cuando, al entrar al estudio donde estaba el piano, quien estaba sentado al piano no era Tony. Sino Wanda.
Tocaba con delicadeza, con los ojos perdidos y dedos agiles, Tony estaba sentado en el sofá de cuero, bebiendo wiski, Visión leía un libro y Pietro estaba recargado ¡recargado! en el piano de la madre de Tony, ¡en el puto piano de la madre muerta de Tony!
─ ¿Cómo te fue, cielo? ─ Tony se puso de pie, la besó en la mejilla y le pasó su vaso.
Wanda dejó de tocar.
─ ¿Dónde aprendiste esa canción?
─ Stark nos enseñó─ Wanda levantó la mirada hacia Pepper.
─ Aunque yo soy mejor que ella─ rió Pietro.
─ ¿Tu les enseñaste? ─logró que su tono no sonase acusador.
─ Solo una vez. Son rápidos aprendiendo─ él titubeó al principio.
─ Pero es la canción de…
─ Si, si, cielo, lo sé, ahora, niños, Visión, sigan a sus padres a la sala, papá pedirá pizza.
Todos a excepción de Pietro notaron la incomodidad de Tony, quien sonreía con las comisuras apretadas.
─ Que no tenga paprika, detesto la paprika, me da alergia─ el tono de Wanda tenía un aire de diva que compitió olímpicamente con el de Tony cuando pedía los panqueques sin gluten.
Eso arrancó una sonrisa verdadera en el multimillonario y también un pinchazo de celos del corazón de Pepper.
─ ¿Dónde está Wanda? ─preguntó Tony, sentándose en la silla que presidia la mesa, mirando el asiento vacío al lado de Visión.
Él se sentaba a la cabeza, Pepper a su derecha, Visión a la izquierda, Pietro al lado de Pepper, y Wanda al lado de Visión.
─ Dice que le duele el estómago…
─ ¿Está enferma?
─ ¿Le pasa algo a Wanda?
─ ¿Mi hermana no se encuentra bien?
Los tres hombres se pusieron de pie en segundos. Pepper los miró, pasmada.
─ No enferma…─ no terminó de hablar porque ellos echaron a andar hacia el cuarto de Wanda.
─ ¿Llamaste a un doctor?
─ ¿Revisó sus signos vitales?
─ Llevaré a mi hermana al ala medica en un segundo…
─ ¡Basta! ─ los tres se detuvieron, Tony con el teléfono en el oído, Visión con una pierna levantada y Pietro pasándose los dedos por el cabello─. ¡La única enfermedad que Wanda tiene es ser mujer!
Al comprender lo que Pepper quería decir, Visión y Pietro se mostraron avergonzados y Tony, que era Tony, no se escandalizó en lo más mínimo.
─ ¿Y por qué no lo dijiste antes, mujer?
─ ¡Porque no me dejaron!
Pepper se marchó a su cuarto y Iron Man la siguió en menos de un segundo.
─ ¿Te encuentras bien? ─ la arruga de preocupación apareció en su frente.
─ Ya no puedo, Tony, ya no.
─ ¿Con que ya no puedes? ─ se sentó y la rodeó con el brazo. Pepper se lo sacudió con brusquedad y Tony jadeó de sorpresa.
─ ¡Con tu actitud! ¡Con esos niños! ¡Con ella! ─ gritó en un susurro.
─ ¿Ella?
─ ¡Wanda!
─ ¿Wanda?, ¿Qué con ella?
─ Desde que llegaron no dejas de comportarte como si fuesen de cristal, como si ella fuera de cristal, vas de aquí para allá comprándoles de todo, ya tiene tanta ropa como jamás la tuvo, le pagas lecciones de guitarra y le enseñas a tocar esa canción que compusieron con Bruce, les diseñas trajes para que estén cómodos, los tocas con tanta facilidad, ¿Qué sigue?, ¿que corras a su habitación a arrullarla?
─ Inicias a hablando de ambos y terminas hablando de ella, ¿acaso estás celosa? ¿de Wanda? Por el amor de dios, es una niña, podría ser mi hija.
Pepper se enderezó… y Tony comenzó a reírse… y se cayó tan pronto vio la mirada de Pepper-
─ Tienes que contarme que está pasando, tienes que decirme si ya no me quieres contigo…
─ Virginia Potts, como puedes decir, no, no, como puedes pensar siquiera que podría yo, YO, sobrevivir sin ti, ¿qué parte de "eres lo único que le da sentido a mi vida" es la que no entendiste?
El labio inferior de Pepper comenzó a temblar, sus ojos se llenaron de lágrimas.
─ Ah no, no mi amor, no llores, si hay algo que deteste más que el gluten y la gomina en el cabello del Capipaleta es verte llorar─ Pepper rió, llorosa─. Ven aquí.
Y lo abrazó.
─ Por culpa de MI compañía perdieron a sus padres, su edificio les cayó encima, estuvieron varios días bajo los escombros, crecieron con rabia hacia mí, destruimos su país, no tenían a donde ir, un orfanato no los aceptaría, son demasiado mayores para que uno los acogiera, y yo tengo tanto dinero, voy a morirme y ese dinero va a durar hasta que nuestros niños tengan niños y sus niños tengan niños… y Bruce me dejó también, entiendo que dejara a Nat, no la quería como quiere a esa Doctora Ross de la que me habló, ¿ves? Hasta recordé su nombre… el punto es que, si puedo ayudarlos, lo voy a hacer y tú no tienes porqué sentir celos de esa niñita.
Pepper sonrió en su hombro, extrañamente aliviada.
─ Estoy siendo caritativo, estoy ayudando como siempre quisiste que hiciera. Además, Wanda se siente atraía hacia Visión y creo que el sentimiento es mutuo. A Pietro no le hace gracia.
─ ¿Visión?
Tony se carcajeó y Pepper se llenó de calma.
Quizá el problema era Banner, debía estar celosa de Banner, ellos lo habían dejado muchas veces y Tony jamás acogió a nadie para redimirse, pero Banner se iba y de pronto le nacía la humanidad. Sip, definitivamente la próxima vez que viera a Bruce, le patearía donde no le da el sol.
Hola, gente bonita, aquí el segundo capítulo, espero les guste, comenten, me encanta leerlos.
Entonces... ¿Review? ¿No? Ok
Harry.
