Disclaimers: Todo lo de Harry Potter es propiedad de JotaKá, y de la Warner Bros, más no mío, sólo los utilizó sin intención de obtener remuneración económica.

Esta serie de one shots es parte del evento de prompts de la página de Facebook "Drinny All The Way" San Valen-Drinny.

Prompt 10.

Ginny Potter levantó la vista un poco nerviosa, aprovechando que el mago frente a ella se había girado a ordenar, ya que era su turno de hacerlo, Ginevra se removió incomoda ante la mirada no sólo de Malfoy, sino de los demás, quisiera o no lo hiciera ella estaba casada con el salvador del mundo mágico, por supuesto que al verla con quien se encontraba era señal de que su marido se enteraría de todo.

—Se ve inquieta ¿segura que todo va bien?

—No sé qué hago aquí –murmuró mientras se llevaba la mano al rostro.

—Está incómoda, por el qué dirán, pero no tiene nada de qué preocuparse, no intentaré nada que pueda dañar su matrimonio.

—No se necesita mucho esfuerzo para ello –soltó con una risita, y su sonrisa se borró al ver el desconcierto de Draco –lo lamento, no debí decir eso.

—Estuve pensando en que después de que dé a luz podría someterse a un…

—Control parental, supongo que será lo que planea decir –sus ojos se encontraron de forma intensa con la mirada gris, tan ajena a todo.

—A menos que sus planes sean tener tantos hijos sean posibles –comentó sin irritarse por el tono de voz de la pelirroja y la forma en que lo observaba.

—Ja –soltó sarcástica.

—Una mujer no se embaraza a menos que lo desee, señora Potter, seamos realistas.

—Claro, supongo que usted cree que mis planes son tener noventa hijos, como si eso fuese satisfactorio –comentó a regañadientes.

—Algunas mujeres creen que tener hijos es la mejor forma de realizarse como mujer y…

—Ni siquiera sé la razón por la que estoy aquí, tengo hijos a quienes cuidar, porque al parecer, todos piensan que…

— ¿Por qué razón tiene tres hijos y uno en camino? –la sujetó de las manos, antes de que siquiera se pusiera de pie, Ginevra lo observó atenta.

—Ninguno de los métodos que he usado han funcionado, he asistido con diferentes Medimagos después de cada uno de mis hijos, pero no funciona ¿Eso lo hace feliz?

—Su marido…

—Es más fácil que los océanos se sequen a que él use un maldito método –se soltó –me tengo que ir.

—Claro –aceptó, soltándola.

La forma en la que le observó fue tan intensa, por primera vez en todo el rato que llevaban ahí, el heredero Malfoy le vio con interés, que a ella no le interesó, así que se alejó a paso apresurado, sin mirar atrás.

D&G

No había parado de vomitar desde hacía dos horas, no sabía de donde podía expulsar tanto, ya que no había comido, tenía náuseas y cada que planeaba ingerir algo por el bien del bebé en su vientre, iba a devolver el estómago que no tenía absolutamente nada, odiaba los embarazos con todo su ser.

La sombra avanzó hasta la otra, al estar frente a frente, se besaron con demasiada pasión, al menos Ginevra no había visto tanto amor proveniente de aquello ¿Quiénes podrían ser?

Sé mi San Valentín –pidió la voz distorsionada.

—Tu San Valentín, creí que esa fecha no te gustaba.

—Jamás había tenido alguien como tú en mi vida, es obvio que no quiera que alguien te aleje de mí en ese día…

—Tan frívolo como tú –rió ella.

—Por favor, o no te soltaré hasta que aceptes –acercó su cuerpo un poco más.

—Lo estás poniendo difícil, entonces tendré que decir que no –se besaron de nuevo.

Sus pulmones se llenaron de aire tan de repente, se levantó asustada ¿en qué momento perdió noción de todo a su alrededor? Malfoy estaba a un metro de distancia, con su bata blanca, y escribiendo en sus notas.

—No es mi especialidad –murmuró sin mirarla –atender embarazos.

—Sí, yo tengo a mi Medimaga –admitió –pero ¿qué pasó?

— ¿Qué es lo que recuerda, señora Potter?

—Bueno, estar en el baño de mi casa, he vomitado todo la mañana y…

—Usted misma apareció por medio de la red flu, perdió el conocimiento tan solo pisó San Mungo.

—Por favor no le avise a nadie.

—Supuse que eso pediría, por lo tanto, no lo he hecho –aceptó, cerrando sus notas.

—Gracias.

—Pero creo que usted me está pareciendo… un misterio –murmuró acomodándose el cabello, ya que estaba un tanto despeinado.

— ¿Va a decirme qué ocurre conmigo? –él negó.

—No pudiese decirlo aunque quisiera, porque no lo sé señora Potter.

—Maravilloso –se recostó de nuevo, observando el techo.

—Admito que si sigue mostrando esos síntomas antes del término, tendré seguir la prueba, su vida es… un riesgo, pero no sabemos a qué grado.

—Dijo que no podía porque…

—Hay más de un ochenta por ciento de que su embarazo llegue a término si la aplico antes de que llegue decimoquinta semana.

—Es una opción –sus ojos brillaron.

—En verdad está pensando la posibilidad de irrumpir su embarazo…

—Tengo tres hijos ahora –soltó.

—Muchos dirían que tiene cuatro ahora.

—Ni siquiera ha nacido…

—Sabe… -se talló la barbilla con mucha incomodidad.

— ¿Sí?

—Si usted no quiere a su hijo bueno, hay una posibilidad de que usted y su marido den a ese bebé a una familia que no pueda tener hijos –la risa de la mujer interrumpió al Medimago.

—Si Harry se entera de que estoy embarazada de nuevo esa no será una opción, puedo embarazarme ochenta veces más y tendré que tenerlos y criarlos.

Ginny observó a Malfoy, que fue de un lado a otro, meditando seriamente lo que había dicho.

— ¿Y si él no se entera? –la observó.

— ¿Vende bebés ahora, Malfoy? –soltó mordaz.

No la miró por un largo minuto, observaba algo en el suelo, así que ella no quiso intervenir los pensamientos que tuviese, posiblemente sí vendía bebés pero ¿Era capaz de dar a su hijo para esos fines?

—Mi esposa y yo –habló de nuevo, al parecer, le estaba costando mucho decirlo –ella no puede tener hijos, una maldición familiar –aceptó.

—Genial, yo estoy teniendo los hijos que ella no puede –bufó.

—Lo cierto es que a pesar de que a ella no le interesa, yo deseo un hijo, desesperadamente.

—Y ya que yo no quiero al mío, lo quiere usted –se burló.

—Es un ganar-ganar ¿no lo ha pensado, señora Potter?

—Hay un gran porcentaje a que salga idéntico a su padre ¿sabe eso? La gente le preguntará porqué su hijo es igual a Harry Potter.

—No me interesa eso –soltó.

—Pero a él sí le interesará.

—Sólo quiero su aprobación, no la de él, es su cuerpo.

—Y 50% de él y el otro mío.

—Piénselo.

—El que tiene que pensarlo es usted, yo ya lo he aceptado en el momento en que lo propuso.

Él rubio sonrió ante la información, sólo tenía que asegurarse de que nadie supiera que estaba embarazada, así sería más complicado que en caso de que se pareciera a Potter, nadie pudiese atar los hilos, si nadie veía a su mujer embarazada, todo sería perfecto.

—Gracias –aceptó.

—No agradezca, envíele mis condolencias a su esposa, un hombre siempre quiere hijos, claro, él jamás se encargará de ellos.

—Yo no soy su marido.

—Por fortuna, supongo –frunció el ceño.

—Yo tomo en consideración a mi esposa, en todo.

—Me ha hecho la propuesta sin consultarla a ella.

—No era necesario, ya habíamos hablado al respecto de que surgiera la posibilidad de adoptar a un bebé –Ginny aceptó sin preguntar algo más.