Disclaimers: Todo lo de Harry Potter es propiedad de JotaKá, y de la Warner Bros, más no mío, sólo los utilizó sin intención de obtener remuneración económica.
Esta serie de one shots es parte del evento de prompts de la página de Facebook "Drinny All The Way" San Valen-Drinny.
Prompt 17.
Draco Malfoy corrió apresuradamente hasta la habitación donde hacía unas horas la esposa de Potter se había vuelto a quedar dormida, entró apresurado e hizo a un lado al demás personal, seguía dormida, pero al parecer estaba siendo víctima de un mal sueño, se agitaba mientras balbuceaba cosas que nadie entendía, había un desorden en el lugar, al parecer hacía magia accidental a causa de lo que pasara en sus sueños.
—Tranquila –intentó él, pero la joven seguía retorciéndose, mientras decía un montón de incoherencias.
—Petrificus Totalus –murmuró alguien cerca de él, haciendo que la mujer se quedara quieta, no fue el único molesto en el lugar por la medida desesperada que tomaron –teníamos que controlarla si no queríamos que el hospital se cayera sobre nuestros hombros –bufó –y creo, Malfoy, que ha dejado de ser tu paciente, informaré a sus familiares, no creo que vuelva a salir de aquí.
—Ella no ha perdido la cabeza –contestó enfadado.
—Bueno, podremos discutirlo en la junta con el Director, y de ahí, con el esposo de la paciente, porque tengo que recordarte que no es tu esposa, así que no tienes por qué tomar decisiones por ella.
Draco no dijo nada, todos sus compañeros que estaban presentes le observaron, estaba molesto, y si Harry Potter llegaba al lugar, se daría cuenta del embarazo de la pelirroja, y si eso pasaba, adiós a su oportunidad de ser padre.
Salió del lugar, no estaba en posición de ponerse a discutir, si lo hacía todos comenzarían a sospechar que ocultaba algo, así que dejó perder esa batalla, aún estaba una guerra por ganar.
Paseó por el lugar, no sabía cuándo sería la junta, sólo que el director no le haría caso y terminarían notificando a Potter al respecto de la salud mental de su esposa y por lo tanto, del embarazo de ésta.
—Señora Potter –la llamó cuando la vio por un pasillo, pero no le prestó ni un gramo de atención –Ginevra –la nombró.
Avanzó hasta ella y la sujetó de la muñeca, haciendo que se girara hasta él para observarlo, se acercó aún más a ella al notar que había una fina tela blanca cubriendo sus pupilas.
—Ginevra ¿se encuentra bien? –acercó el rostro hasta ella, para observar con más detalle sus ojos, pero en cuanto su mano sujetó la mejilla pálida ella reaccionó como si hubiese estado sin respirar todo ese tiempo.
—Pero… ¿dónde estoy? ¿Qué ocurre?
—Me temo que van a informar a su esposo de sus situaciones –informó él.
DG
Ginny observó a Malfoy, que le examinaba de nuevo, le había contado lo que había pasado para que sus superiores consideraran que ella era un peligro, y aunque agradecía que él no compartiera la opinión de que estaba loca no había forma de que no le hablaran a Harry por lo ocurrido en esos días, y por lo tanto del hijo que esperaba.
—Lamento ser demasiado inestable –comentó ella.
—Bueno, yo también siento que esté pasando por esto, pero creo que lo mejor es que su esposo sepa lo que ocurre.
—No es como si él fuese a entrar en mi cabeza y solucionar todo, Malfoy –se burló ella.
Draco la observó, por un momento, un destello brilló en los ojos chocolates de la mujer, duró muy poco, ya que suspiró cansina, como si su peor pesadilla se hiciera realidad.
—No sé si alguna vez te has dado cuenta de esto, pero las primeras impresiones a menudo son totalmente erróneas –Draco la observó, primero por sus palabras y después porque le estaba tuteando.
—Eso significa ¿qué? –investigó intrigado.
—Que realmente me equivoqué al respecto de usted –volvió a lo formal –en nuestra época en Hogwarts, cuando lo vi aquí, creí que ayudaría a que perdiera más la cabeza.
—No está perdiendo la cabeza –la tranquilizó.
—La imagen de mi hermano muerto junto a usted diría lo contrario.
Draco no miró a su lado, porque no quería pensar en la posibilidad de que Fred Weasley realmente estuviese ahí, ya que realmente no quería creer que la mente de la pelirroja se hubiese ido de vacaciones.
—Estará bien –la tranquilizó –después de la junta su marido estará aquí, junto a usted.
La observó atento, parecía que esa noticia no la hacía feliz ¿qué pasaba realmente por su mente? Quizás su infelicidad con Potter la estaba llevando a perderse en sí misma, además, decía que por más que intentara un método, nada parecía funcionar para evitar sus embarazos, ella odiaba ser madre, y su marido no parecía importarle un carajo.
—Todo estará bien –informó, sujetó su mano y la soltó tan rápido como la sujetó.
—Lo esperan en la oficina del director –le informaron a Draco.
—Ahora voy –contestó y volvió su vista a Ginny –intente descansar ¿quiere?
Ginny le sonrió amable, pero sabía que en cuanto él se fuera, alguien entraría a sujetarla, no querían que se pusiera igual de inestable como hacía unas horas, suspiró, realmente quería saber que estaba pasando con ella, ya no podía, y el hecho de que Harry llegara ahí y le diera un sermón, no le hacía muy feliz.
DG
El director Warner estaba sentado tranquilamente, levantó la vista hasta los dos hombres que acababan de entrar, dejó los pergaminos que había estado leyendo, se puso de pie y fue hasta la pequeña mesa de juntas privada que tenía en la oficina.
—Bien, quiero entender esto y solucionarlo lo más pronto posible.
—La esposa de Potter ha perdido la cabeza –informó Matt.
—Yo no creo que sea algo así –contestó Draco.
—Bien, aquí no estamos para cuestiones personales, sino para hacer lo que se necesita, nos guste o no, Malfoy, Davies.
—Tuvimos un incidente con ella –informó Matt –es inestable, ha perdido la cabeza, y quiero internarla, para ver si es algo externo o realmente mental, así que solicito que se le informe a sus familiares.
—Siendo el caso –intervino el director Warner –primero se le harán los estudios correspondientes ¿qué dice ella sobre eso?
—No quiere que su familia esté al tanto de esto –informó Draco.
—Bueno, si es mentalmente inestable, no puede decidir nada al respecto ¿no, director Warner? –sonrió enfadado.
—Cierto –admitió –por fortuna, todavía no está declarada mentalmente incapaz –observó a Malfoy –haga los exámenes.
El rubio se mantuvo impasible, pero quería dedicarle una sonrisa triunfante a Matt, esto no iba por que este buscara el bienestar de Ginevra, sino porque quería demostrarle a Draco algo que aún no estaba muy seguro.
Avanzó apresurado hasta la habitación donde había dejado a la pelirroja, para darle las buenas noticias, si comprobaban que todo iba bien, no tendrían que informar a Harry Potter, y eso les daría un poco de tiempo para saber cómo ocultarían el embarazo de la pelirroja.
Abrió la puerta de la habitación, pero estaba vacía, no podía creer que la habían movido sin informarle, pero en cuanto escuchó un grito asustado, la ventana al final del pasillo estaba abierta, y una mujer se cubría la boca, era quien había gritado, se giró hasta él.
—Se arrojó –chilló, al borde de la histeria –intenté detenerla, pero se arrojó en cuanto lo vio a usted.
Draco corrió apresurado hasta la ventana, a unos metros debajo, el cuerpo de Ginevra yacía en el asfalto, se aventó, usando un hechizo para detener la caída, sujetó a la mujer, que aún tenía pulso, haciendo que respirara por fin.
—Todo estará bien –le prometió –todo estará bien –repitió, pero no estaba tan seguro de que el director Warner considerara eso como salud mental estable.
