Disclaimers: Todo lo de Harry Potter es propiedad de JotaKá, y de la Warner Bros, más no mío, sólo los utilizó sin intención de obtener remuneración económica.
Esta serie de one shots es parte del evento de hace un año de la página de Facebook "Drinny All The Way" San Valen-Drinny.
Prompt 27.
Draco observó a la pelirroja, su respiración se agitó, y sus pupilas se dilataron en cuanto su marido salió de la habitación, en un momento creía que creía que sabía lo que le ocurría, y al otro, simplemente todas sus teorías se derrumbaban.
—Dígame ¿qué es lo que le pasa? –la cuestionó.
—No lo sé –aceptó, negando.
Sin duda, toda la recuperación que vio al entrar a ese lugar, ahora se había desvanecido, su piel lucía más opaca, la sombra debajo de sus ojos era cada vez más intensa.
—Ven aquí –estiró su mano y la ayudó a bajar, por un momento, le sorprendió que ella lo sujetara sin siquiera dudarlo.
Ginny sonrió al ver a donde la dirigía, de nuevo iba a cerciorarse de su peso, subió sin chistar, mientras la mirada gris de Malfoy seguía en ella, lo vio tensar la mandíbula eso podría significar muchas cosas, pero no sabía qué.
—No puede ser –murmuró frunciendo el cejo.
—Me haces sentir como si viviera al borde del abismo.
—Tal parece que lo está –admitió –venga, recuéstese un momento.
La tomó desprevenida cuando la sujetó entre sus brazos, la pelirroja se aferró a él, a causa de la sorpresa, se alejó suavemente al sentir la suavidad de su piel, ya estaba sentada sobre la cama así que también tenía que soltarlo.
—Recuéstese, señora Potter –pidió.
Las luces comenzaron a danzar sobre ella, era divertido verlo tan concentrado, por un momento, incluso pensó que preocupado, pero ¿por qué lo estaría? Simplemente estaba embarazada, eso no era una enfermedad.
—Ah ¿todo bien? –cuestionó cuando él se sujetó de la cama, agotado.
—Esta clase de hechizos requiere mucha energía, todo está bien –admitió.
—De acuerdo –asintió tranquila.
—Será mejor que la deje descansar, señora Potter, y por favor, inténtelo, deje de vivir al borde del abismo.
—Claramente lo intento –se encogió de hombros.
Draco la observó acomodarse mejor y darle la espalda así que salió de la habitación, caminó rápido hasta la oficina del director, tenía que charlar con él, y posiblemente no le agradaría por donde caminaba el asunto.
DG
Draco observó a su jefe, que negaba ante la solicitud de Harry Potter, desde luego le sorprendía que estuviese rechazando algo que el salvador del mundo estuviese pidiendo, pero la ética del hombre ganó por esa vez.
—Lo lamento, señor Potter –murmuró Warner –aunque estoy de acuerdo con usted, son sus hijos, después de todo –se encogió de hombros –pero por los tratamientos que se le han estado suministrándole a su esposa, esta situación es imposible.
—Pero ¿no será algo que ella esté planeando? Ya se arrojó por una ventana para conseguirlo.
—Aun así, no hemos tenido mejoría al respecto, no me agrada su pérdida tan rápida de peso, créame, mi personal ha estado pendiente de que se tome las pociones y de que coma lo suficiente como su condición lo amerite, sin embargo, ha estado perdiendo a un ritmo alarmante el peso que debería estar ganando.
—Además –murmuró Draco –si la forzamos a continuar el embarazo, ten por seguro que ninguno sobrevivirá.
—Bueno…
Draco se puso de pie, pudo ver en la mirada de Potter como claramente ella no le interesaba, si los fetos se garantizaban aún sobre la vida de la madre, estaba seguro que Harry Potter obligaría al término del embarazo.
—La vida de la madre, de su esposa es primordial –murmuró Warner en un tono que a Draco le recordó el de Albus Dumbledore.
—Bien, hagan lo que tengan que hacer.
—Gracias por la comprensión, señor Potter –soltó el director.
—Comenzaré con los preparativos de inmediato.
Draco se puso de pie rápidamente, para comenzar a dar órdenes, antes de que el corazón de la pelirroja comenzara a fallar.
—Sanador Malfoy –le hablaron.
—Ahora no –murmuró –hay una emergencia que atender.
—De acuerdo –se alejó la mujer.
El rubio entró a la habitación de Ginevra, estaba tranquilamente dormida, así que usó un hechizo para garantizar que no despertaría a mitad del procedimiento, y con ayuda de algunos medimagos, se encargaron de que no sintiera lo más mínimo mientras el procedimiento ocurría.
Si aquello ayudaba a la pelirroja a que recuperara su fuerza y su peso normal, él se daría por bien servido, no importaba perder la oportunidad de tener un hijo, la quería a ella fuera de peligro, nada más le importaba en ese momento.
DG
Ginny despertó un poco confundida, el hecho de que Harry estuviese de pie a los pies de su cama, y que a cada lado de él estuviese cada uno de sus hijos, mientras la pequeña bebé estaba en sus brazos, la alteró un poco.
—Qué ¿qué es lo que ocurre? –cuestionó desesperada.
—Papá nos dijo que estás loca, y que tenemos que despedirnos de ti –soltó Albus –me ha traído a la fuerza –se cruzó de brazos –así que adiós, mamá, que te vaya bien con los demás locos –el niño salió de la habitación, sin que Harry dijera nada.
James, que aún traía su túnica de Gryffindor se acercó a ella, sus ojos se llenaron de lágrimas y fue hasta ella, para sujetarla de la mano, acarició su dorso con su pequeño pulgar.
—Te quiero –murmuró el niño –lamento mucho volverte loca, mamá.
—No, James, ustedes no…
Se incorporó, pero sintió un suave dolor en el vientre, el niño sonrió triste, le besó la mejilla, y después de decirle que iría a verla cuando fuese mayor, se marchó.
—Harry ¿qué está pasando?
—Te intervinieron –murmuró –ahora comprendo porque pedías a Malfoy como tu médico ¿se pusieron de acuerdo en esto?
—No sé de qué me hablas –Ginny se removió ¿se había enterado que planeaba darle a uno de sus hijos?
—Ya sabes, el aventarte por la ventana no te funcionó de nuevo, así que ahora te vuelves anoréxica para interrumpir el embarazo ¿no es así?
— ¡Por supuesto que no! –soltó indignada.
—Hablé con el director Warner –murmuró –van a trasladarte a un lugar donde puedan ayudar a personas desequilibradas mentalmente como tú, pero te dejarán sanar primero aquí –espero que te vaya bien, Ginevra, no volveremos a vernos.
La joven pelirroja se quedó sorprendida ni siquiera le había dejado decir nada al respecto simplemente había tomado la última palabra, no es como si su matrimonio fuese diferente desde que se casó con él.
Su mano fue hasta su vientre, se recostó de nuevo, y observó el techo, tenía que ser la peor de las personas, pero aquella noticia, sin duda le hacía sentir una enorme paz interior, ya no estaba embarazada.
Suspiró, observando el viejo reloj, estaba esperando a que Draco Malfoy apareciera por la puerta para que le explicara ¿qué era lo que había ocurrido? Lo último que recordaba era a él pidiéndole descansar, y ahora esto.
A ver si aprovechando la cuarentena, puedo terminar con esta historia por fin.
Gracias por el apoyo y perdón la espera.
