Disclaimers: Todo lo de Harry Potter es propiedad de JotaKá, y de la Warner Bros, más no mío, sólo los utilizó sin intención de obtener remuneración económica.

Esta serie de one shots es parte del evento de hace un año de la página de Facebook "Drinny All The Way" San Valen-Drinny.

Prompt 05.

La mirada castaña de Ginny volvió a perderse de nuevo en la sombra que salía de su habitación, intentó no seguirla, pero el siguiente parpadeo, avanzaba rápidamente por el pasillo de Hogwarts que llevaba a las mazmorras.

Las sombras estaban frente a ella, a esas alturas, podía reconocer la que se trataba de ella, pero la otra, seguía siendo un misterio para ella, la sostuvo de las mejillas, y la besó, Ginevra pudo sentir la culpa en aquel contacto.

—Algo te pasa ¿qué es?

—Necesito decirte algo, sino lo hago, me destruirá por completo.

—Dímelo –pidió la Ginny del recuerdo.

El habló, pero no entendió nada de lo que dijo, suponía que de hacerlo, daría con su identidad, y al igual que su nombre, era censurado por ello.

—Tienes que estar bromeando –se alejó y evitó que la volvieran a sujetar.

—Te amo, y tenía que decírtelo ¿comprendes? No quiero secretos entre nosotros, Ginny.

—Pero… lo que dices…

—No es mi elección, tengo qué –bajó el rostro, Ginny quiso acercarse y consolarlo, pero la del recuerdo lo hizo por ella.

—Todo estará bien –musitó para él.

—No lo estará –aceptó la sombra –comprendo si me odias, si no me quieres tener cerca jamás, lo comprenderé, Ginny.

Y sin embargo te quiero –informó ella de aquel recuerdo que nunca pasó realmente –vamos a estar juntos, en las buenas y en las malas –lo besó.

DG

Draco entró a la habitación de Ginevra, pero estaba vacía, de inmediato se alteró, no quería que hiciera algo como arrojarse de la ventana de nuevo, avanzó rápidamente por los pasillos, por fortuna era de madrugada, y no había nadie que pudiese alertar a Warner sobre aquello.

La sujetó por los hombros, aliviado de que estuviera bien, sus ojos estaban cubiertos por aquella tela blanca de nuevo, y musitaba cosas en un idioma que él desconocía, pero ella estaba sonriendo, lo sujetó de las mejillas, haciendo que el corazón de Draco se agitara ante aquello, lo llevó hasta su rostro, y cuando estaba a punto de besarlo, la mirada chocolate volvió.

Lo soltó de inmediato y retrocedió, por primera vez en meses, un ligero rubor cubrió sus mejillas, el rubio encontró eso divertido, se veía maravillosa, y aquello era, sin duda, una mejoría maravillosa.

No tienes tiempo –la pelirroja se giró al pasillo, la figura de su hermano Fred estaba de pie a unos metros de ella –el tiempo se está fijando, hermanita, y a menos que quieras que todo se reinicie de nuevo, y se fije, sigue ese camino, estoy consiguiéndote todo el tiempo que puedo, pero, necesitas recordar ¡Ahora!

—Ginevra –la nombró Draco cuando observó en un punto del corredor, como si estuviese alguien.

En un segundo la pelirroja estaba sobre el piso convulsionándose violentamente, él lanzó un hechizo para que fueran a su auxilio.

—Ginevra –la nombro, intentando detener las convulsiones –Ginevra ¿me escuchas?

Los pasos se escucharon un momento después los medimagos lo ayudaron a controlarla y una vez que parecía que todo había pasado, la llevaron hasta su habitación de nuevo.

—Intentó escaparse ¿cierto? –Interrogó el director Warner.

—No, creí que sería bueno que estirara las piernas, ha pasado la mayoría del tiempo recostada, supuse que un poco de actividad le vendría bien.

—Malfoy, es usted un excelente sanador, no tengo mis mejores dudas, pero… si sigue sin poder hacer de esto algo estrictamente laboral, me temo que tendré que buscar a alguien más.

—No sé qué quiere decir con eso, director Warner –frunció el cejo.

—Potter me ha dicho que cree que usted tiene un interés romántico por Ginevra, Davies ya me lo había sugerido, pero me negué a aceptarlo, sin embargo, ha estado tomándose atribuciones que no le corresponden, ella es una mujer casada.

—Y yo un hombre casado –le recordó incómodo –mi preocupación por la paciente Potter es meramente… tengo que admitir que ella me parece un caso médico interesante, quiero resolver qué es lo que le ocurre.

—Pues entonces, actúe así, y no nos haga pensar, que está enamorado de ella.

—Director, estaba pensando en la posibilidad de… ¿cree que podría mandar una lechuza a una colega que tiene ciertos conocimientos sobre lo que puede ocurrirle a la señora Potter?

—Bien –aceptó.

—Gracias –sonrió agradecido y salió rápidamente.

Warner suspiró, por más que Malfoy lo negara, podía verse que su interés por Ginevra había pasado el rango médico-paciente y posiblemente nunca había existido tal, negó, tenía que pensar algo rápido no quería a Potter tras él.

DG

Ginny sintió el sabor metálico de la sangre en la boca, frunció el ceño, observó a su alrededor, una mujer la observaba atentamente, haciendo que se sobresaltara ¿era una nueva alucinación? ¿Dónde había quedado Fred?

— ¿Dónde está Fred?

— ¿Quién es Fred? –sonrió encantadora.

—Sabes muy bien quien es Fred, ahora dime ¿qué es lo que están tratando? ¿Cuál tiempo se me está terminando?

La mujer le miró con interés, se acercó a ella para observarla atentamente y después observó a la puerta logrando que Ginny siguiera la vista hasta la mirada gris de Draco que sin duda sabía quién era Fred y que estaba muerto, había arruinado su posibilidad de pasar por una persona normal.

—Me temo que no puedo ayudarte al respecto, Draco –murmuró ella –sea cual sea su mal, no está en mis habilidades.

—Gracias por acudir tan rápido.

La mujer avanzó hasta el rubio colocando su mano en su pecho y después sujetándolo de la mano, regalándole una hermosa sonrisa que llamó la atención del rubio quien regresó el gesto causando un malestar estomacal en Ginny.

La mirada gris de Draco se posó de nuevo en la pelirroja que observaba a otro lado, como si las personas en la habitación no le interesaran en absoluto.

—Me saludas a tu esposa.

Ginny observó a la mujer darle un suave beso en los labios y marcharse sin decir nada más, elevó una ceja cuando Draco no dijo ni hizo nada simplemente sus miradas se encontraron de nueva cuenta.

—Es todo un misterio, señora Potter –musitó –tanto para mis colegas, como para mí.

—Mi sueño hecho realidad –puso los ojos en blanco.

— ¿Puedo saber qué es lo que le está molestando? –Cuestionó acercándose a ella.

—La visita de Harry –admitió –o mejor dicho, su despedida.

—Bueno, ciertamente amenazó al personal con que estará muy pendiente de usted.

—Sí, pues mis hijos dijeron todo lo contrario, él mismo…

—Y eso le duele ¿no volver a verlo?

La decepción cruzó por completo el pecho de Draco, saber aquello sin duda lo pondría de un humor de los mil dementores.

—No –lo tranquilizó –me duele que ni siquiera dejó que viera a Lily.

—Lo comprendo, supongo que puede mandarle una lechuza a su madre, pidiendo…

—Dígame algo, sanador Malfoy, de todo el tiempo que tengo aquí ¿ha visto a alguien de mi familia?

—La verdad, no –aceptó, haciendo que ella sonriera triste.