Disclaimers: Todo lo de Harry Potter es propiedad de JotaKá, y de la Warner Bros, más no mío, sólo los utilizó sin intención de obtener remuneración económica.
Esta serie de one shots es parte del evento de hace un año de la página de Facebook "Drinny All The Way" San Valen-Drinny.
Prompt 04.
Draco la observó cuando ella observó hacia otro lado, no había duda de que sentirse abandonada por su familia le hacía sentirse más sola y vacía o eso era lo que él creía con tan solo verla pero ¿él que iba a saber? No tenían una buena relación ya que lo único que había entre ellos era mente Sanador-Paciente. Nada más aunque él quisiera lo contrario.
—Dígame si hay algo que pueda hacer por usted –murmuró –Ginevra.
Se acercó a ella cuando no le contestó así que pudo percibir de nuevo la ligera tela blanca en sus hermosos ojos castaños, sin duda era la mujer que más lograba intrigarlo y no sabía que tan bueno era para él ya que terminaría obsesionándose con ella, si no era que ya lo estaba.
—Dime ¿A dónde vas cuando te pones así?
La tocó, haciendo que todo a su alrededor se pusiera borroso, giró sobre su hombro cuando notó una sombra detrás de él haciendo que se girara, sin perder el contacto con la mano de Ginevra.
Estaba cerca del lago en Hogwarts estaba desalineado no tenía ni la túnica, el suéter o el chaleco, y su camisa blanca estaba desabotonada y su corbata caía a cada lado de su cuello, no había algo así como un recuerdo como aquel en todos sus frascos los había revisado todos, y nunca había tenido sexo con alguien en ese lugar porque por su aspecto suponía que era la razón.
—Aquí estás –la figura borrosa se arrojó a sus brazos.
El corazón de Draco se sintió completo en ese momento, y no lo estaban abrazando a él, la joven extraña para él lo besó dulcemente pero él se limitó a abrazarla de nuevo para ocultar su rostro de ella y esa expresión de culpabilidad ¿qué estaba ocurriendo? Pensó Draco.
—No voy a volver –el rubio se acercó más, estaba seguro que su recuerdo perdido la había nombrado, pero él no entendió –después de estas vacaciones, no voy a volver.
—Tienes que volver ¿comprendes eso?
—Huye conmigo –suplicó –escondámonos.
—No hay un lugar seguro para huir –acarició el rostro del joven Draco –dome ¿A dónde iríamos?
—No me interesa eso –soltó desesperado –Sea donde sea, pero siempre contigo.
—Hay más de un futuro para nosotros, Draco –admitió la joven –no importa a donde vayamos por ahora, pero siempre vamos a estar juntos.
Draco se burló, esa promesa no se había cumplido por que ahora estaba casado con Astoria, y no con esa sombra que le hacía sentirse extrañamente completo.
DG
Revisó todos sus recuerdos de nuevo, desesperado por encontrar algo similar pero de nuevo, todo intento falló por completo ¿por qué estaba viendo aquello? Y al tocarla a ella precisamente, sacudió la cabeza y se fue de nuevo a San Mungo antes de que su esposa regresara y comenzara una charla que no quería sostener en ese momento.
—Pensé que irías a descansar –murmuró Maggie sentada a su escritorio.
—No tengo nada mejor que hacer –aceptó –la paciente Potter consume mi mente todo el tiempo.
—Quería hablarte de ella, exactamente –se puso de pie.
—Dime, cualquier ayuda servirá, créeme –se talló la cara con una mano, agotado.
—Estuve hablando con un amigo que tengo, lo conocí cuando fui a Latinoamérica, su rama de la magia es antigua, y bueno, no es como la nuestra.
—Dime ¿qué te dijo, Maggie?
—Tu paciente va a morir.
—Eso…
—Le compartí mis pensamientos sobre lo que vi, y cree que lo que ocurre con ella es algo más viejo y poderoso que todo lo que conocemos nosotros, y la magia que tenemos no puede salvarla.
—Dime entonces ¿qué magia puede?
—Ninguna, Draco la señora Potter va a morir, porque sea lo que sea que tiene, está drenándola por completo, él dijo que puede verse la muerte en sus ojos, y no hay forma de evitarlo.
—Pero… Davies dice que…
—Lo que ocurre en su mente, es algo complicado, pero Lorenzo me dijo que la tela de la muerte ha aparecido en sus ojos, entonces no hay vuelta atrás.
—Gracias por la información –soltó frustrado.
—No deberías apasionarte tanto por ella, Draco, no es sano.
—Es sólo curiosidad médica –se encogió de hombros.
—Claro –lo sujetó de los hombros y besó su mejilla –lamento no poder ser más de ayuda.
—Me has ayudado todo lo que has podido, y lo agradezco.
—Te veré después, supongo.
—Sí.
Draco se dejó caer sobre la silla detrás de su escritorio se cubrió el rostro un poco frustrado por lo que Maggie le había dicho, él tenía que encontrar la respuesta a lo que fuese que le estuviera pasando.
Salió de su consultorio rumbo a la habitación de Ginevra Potter, la mujer estaba dormida, así que se conformó con ver los vestigios del rostro lleno de vida que recordaba en sus épocas de colegio.
DG
Ginny Potter abrió los ojos sintiéndose cada vez más cansada y mientras buscaba a su alrededor algún vestigio de Fred, no lo encontró haciendo que se sintiera más tranquila y sonriendo cuando se topó con Draco dormido en el sofá al fondo.
La puerta se abrió de golpe sobresaltando al varón y haciendo que ella sonriera un poco divertida al verlo alterado mientras gruñía al ver a la medimaga.
—Lo lamento Sanador Malfoy –se disculpó la mujer –pero he traído este formulario que le envía el Director Warner.
—Gracias –se levantó del sofá y observó de qué se trataba.
—Supongo que no puedo apelar a esto ¿cierto? –elevó una ceja.
—No, es una solicitud que ha hecho el esposo de la paciente.
—Gracias.
El rubio firmó el pergamino y la mujer le miró con pena saliendo del lugar y dejando solos a Draco y a Ginny, quien había permanecido tranquila y atenta a la charla.
—Van a trasladarla –informó nada feliz.
—Supongo que será lo mejor ¿no es así? Cada vez me estoy sintiendo más… ajena a mí, como si alguien más viviera en mi cuerpo y quisiera tomar el control.
Draco frunció el ceño y avanzó hasta la puerta dispuesto a marcharse, la pelirroja pensó que había dado todo por terminado y ni un adiós era merecedora.
—Supervisaré su traslado –informó Draco –espero que eso no le moleste.
—No es como si pudiese tener control de la situación ¿o sí? –negó con una sonrisa traviesa.
—Cierto, entonces la veré en unas horas, señora Potter.
—He estado pensando en… volver a mi apellido de soltera –informó haciendo que él volteara a verla sorprendido.
—Pero ¿por qué haría eso?
—Bueno, él ya me ha abandonado a mí ¿sería muy malo abandonarlo de esa forma?
—No –contestó, con el corazón latiéndole a mil por hora –la veré en unas horas.
—Gracias por todo lo que ha hecho por mí, Sanador Malfoy.
—Ciertamente no he hecho nada por usted, y lamento eso.
—Lo ha intentado y al parecer es el único que sigue sin creerme loca, a pesar de que le he dicho que he visto a mi hermano Fred en repetidas ocasiones.
—Descanse –pidió.
—Voy a descansar mucho llegando a ese lugar, qué más da –sonrió dulce para él.
