Disclaimers: Todo lo de Harry Potter es propiedad de JotaKá, y de la Warner Bros, más no mío, sólo los utilizó sin intención de obtener remuneración económica.
Esta serie de one shots es parte del evento de hace un año de la página de Facebook "Drinny All The Way" San Valen-Drinny.
Prompt 12.
El rubio observó a Maggie quien estaba vuelta loca caminando de un lado para otro mientras recitaba frases agresivas y llamándolo loco de remate en más de un centenar de ocasiones mientras le observaba de reojo y negaba una y otra vez.
—Has perdido la maldita cabeza –murmuró ofuscada.
—Lo sé, pero necesito saber si vas a ayudarme, Maggie.
—Draco –gruñó –estamos hablando de sustraer a una enferma mental.
—Dijiste que esa no era la raíz de su mal –la citó.
—No uses mis palabras en mi contra, Malfoy –bufó.
—Si tu amigo tiene razón, y ella va a morir, no quiero que lo haga en un maldito asilo.
—Pero ¿eso en qué te afecta, Draco? Ella no es tu esposa, no es nada de ti –bufó –dime ¿qué crees que piense Astoria de esto?
—No he estado con ella desde que –se encogió de hombros.
La mujer le miró sorprendida por que estuviese hablando de aquello en una charla donde involucraba secuestrar a una paciente y sobre la cual solo tenía interés médico, aquella información sin duda le hacía confirmar que Draco estaba loco pero no de la forma en que creyó.
—Draco, es la esposa de Potter la mujer de la cual estás locamente enamorado ¿te das cuenta de lo que hará cuando sepa que te robaste a su esposa?
—Por eso estoy pidiendo tu ayuda, Maggie.
—Ni siquiera estás negando que estás enamorado de ella.
—Ya me cansé de negarlo y nadie me quiere creer que no la veo de esa manera.
— ¿Por qué será que nadie te cree? –Frunció las cejas.
—Necesito tu ayuda con esto, Maggie, por favor.
—Bien, tienes suerte de que te quiero mucho, y que Astoria jamás me gustó para ti –negó –y que nadie conoce esa propiedad.
—Gracias –le sonrió.
La mujer le escribió en un pergamino la ubicación de su pequeña cabaña en una playa desierta que le ayudaría a mantener a Ginevra oculta todo el tiempo que fuese necesario.
—Espero que te mantengas en contacto al menos.
—Sería peligroso –murmuró –y necesito todo el tiempo para encontrar que mal la está afectando.
—Sin duda has perdido la cabeza por esa mujer, Draco y me preocupas.
—No tienes por qué preocuparte, estaré muy bien, ahora, tengo cosas que hacer antes del traslado de Ginevra.
—Mucha suerte, y mucho cuidado.
—Lo tendré y gracias.
DG
La sombra agitaba sus extremidades de forma desesperada, Ginny pudo saber que peleaban antes de que pudiese entender lo que su propia voz decía.
—No te creo absolutamente nada –y supo que había un nombre perdido al final.
—Ya no sé cómo hacerte entender que es la verdad.
—Estás arruinando todo lo que tenemos ¿eso es lo que quieres?
—Por supuesto que no, pero no puedes ponerte así sólo porque…
—Olvídalo, es mejor que…
—Ginevra –susurró su nombre –eres el amor de mi vida ¡Sí, tú!
—En este momento de mi vida, no te creo nada.
La sombra se dio media vuelta y se alejó.
—Lo siento –se disculpó Malfoy, un poco preocupado –no era mi intención asustarla.
—Un mal sueño –musitó.
Draco no dijo nada, era obvio que no había estado soñando la tela blanca había estado cubriendo sus ojos un momento atrás, y las palabras que Maggie le dieron vueltas en la cabeza.
—Necesito que se cubra la nariz –murmuró.
—Pero ¿para qué? –cuestionó.
—Confíe en mí, por favor.
Sonrió agradecido cuando lo hizo sin chistar así que arrojó una esfera al piso con un gas azul pastel, frunció las cejas confundida, pero no se descubrió hasta qué él asintió y le estiró la mano.
—Pero ¿qué fue eso? –cuestionó.
—Una broma de W&W –informó –su hermano tiene una mente muy siniestra.
—Uno de ellos me atormenta desde la tumba ¿eso lo deja claro? –Rió –pero…
—Voy a sacarla de aquí, así que vamos, los he dormido a todos, para que no se enteren, tengo poco tiempo.
La mujer corrió detrás del Sanador usaron la chimenea y al llegar a un apartamento bonito, él usó la aparición conjunta para llegar a una cabaña maltrecha.
—Te lo suplico, no huyas de aquí, cubriré mi coartada.
—Bien –asintió con una suave sonrisa que lo tranquilizó.
—Volveré tan pronto como pueda, en esa bolsa está todo lo necesario –acarició su mejilla con su pulgar de forma suave –no haga nada estúpido –pidió.
DG
Draco se auto durmió con lo poco que quedaba de la nube de color azul pastel cuando regresó a San Mungo, quedando a mitad de un corredor, el efecto no sería muy prolongado y sería perfecto para que nadie sospechara de él, si no desaparecía con Ginevra no sería sospechoso alguno además había firmado el pergamino de la forma sin oponerse al director Warner.
Abrió los ojos cuando una medimaga lo sacudió y vio las luces rojas estaban encendidas junto a las sirenas, ya se habían dado cuenta de que Ginevra no estaba por ningún lugar de San Mungo.
—Alguien tuvo que ayudarla –soltó el director Warner enfadado.
—Claro ¿pero quién? –soltó Draco, con las cejas fruncidas.
—Eso mismo queremos saber –murmuró Davies, entrecerrando los ojos –es curioso que…
—El Sanador Malfoy estaba inconsciente murmuró una medimaga –fui yo misma quien lo despertó junto a los demás.
—Además, había firmado unos pergaminos para mí antes de que nos quedáramos dormidos todos.
—Ya lo ves –soltó Draco.
Usó todo su control para evitar sonreír victorioso y en cambio, fingió indignación sobre lo que Davies había insinuado logrando que el director Warner suspirara negando.
—Si no fue Malfoy, entonces no tengo la menor idea.
—Debería suspenderlo, de cualquier forma –soltó Davies.
—Pero no puede…
—La verdad es que Potter pedirá lo mismo, Malfoy –admitió –aunque tenga cuartada, todos tienen la idea de que usted está enamorado de la señora Potter.
—Weasley –soltó la medimaga que Draco no reconoció –la chica nos pidió que volviéramos a usar su apellido de soltera, ya que su esposo la abandonó.
—Esto va a ser un escándalo.
—Nadie tiene que saberlo, director Warner –murmuró Davies –digo, podemos llevar a uno de los pacientes y registrarlo con el nombre de la señora Potter, nadie la visita, así que…
—Eso…
—A menos que quiera a todo el departamento de Aurores aquí, y ser destituido por Potter –se encogió de hombros Davies.
Draco notó la duda en los ojos del director Warner pero a pesar de ser un hombre recto y con una ética muy alta aceptó aquel consejo a regañadientes, Draco notó la vista de la mujer en él así que se mostró tan impermeable como pudo aun así la mujer sonrió de lado como si supiera exactamente lo que había hecho y estaba pensando y estuviera de acuerdo en que lo mejor era dejar pasar unos días antes de ir a buscar a Ginevra.
