Disclaimers: Todo lo de Harry Potter es propiedad de JotaKá, y de la Warner Bros, más no mío, sólo los utilizó sin intención de obtener remuneración económica.
Esta serie de one shots es parte del evento de hace un año de la página de Facebook "Drinny All The Way" San Valen-Drinny.
Prompt 15
Ginny Weasley observó con atención el océano frente a sus ojos era simplemente majestuoso y maravilloso, no estaba completamente segura pero tenía la fiel creencia de que poseía poderes curativos o de otra forma no habría comenzado a sentirse mejor incluso su apetito había aumentado, aunque el hecho de que saber que ya no volvería a ver a Draco hiciera que su corazón latiera adolorido.
Maggie la había hecho a ella la guardiana del nuevo encantamiento fidelio así ambas se asegurarían de que Ginny no podría arruinar la vida del rubio ni laboralmente ni marital, aunque la pelirroja tenía el presentimiento de que la mujer sentía algo más que una bonita amistad por Draco y aquello no tenía que irritarla y enfadarla, sin embargo lo hacía, no le agradaba la idea de esa mujer entre los brazos del sanador.
Aunque ella tampoco estaba dispuesta a ser la otra. Sonrió divertida ante aquel pensamiento estaba contando con que él realmente se sintiera de la forma en que el resto aseguraba pero la verdad era que no, jamás había cruzado la línea paciente-sanador.
Se recostó en la arena en una parte segura para poder cerrar los ojos unos momentos sin tener que preocuparse si se quedaba dormida, fue cuando recordó la varita que le había dado Maggie, sonrió alegre y colocó algunos hechizos a su alrededor sintiéndose satisfecha ya que todavía era diestra en la magia a pesar de lo mucho que llevaba sin usarla.
El sonido de las olas y gracias al hechizo pudo quedarse tranquila sin que el fuerte viento la molestara pudo relajarse.
La sombra que ya reconocía —aunque desconocía de quien se trataba—, estaba de frente en la sombra que le pertenecía a ella misma, había mucho silencio a su alrededor pero Ginevra estaba al tanto de que aquello no era incómodo, no podía ver los ojos de ninguno, pero sabía que se estaban comunicando de esa forma, las miradas decían más que las palabras.
—No deberías sentir lástima por mí.
—Me alegra saber eso, por de todo, es lo único que no siento.
—Dijiste que no me despreciabas –argumentó la sombra de voz distorsionada.
—Tampoco siento eso por ti –informó aquel recuerdo alterado –hay muchas cosas que siento cuando estoy contigo, que son difíciles de explicar –suspiró.
—Me gustaría saber ¿qué son esas cosas que despierto?
—Despiertas las mariposas en mi estómago –murmuró, en aquel tono que usaba cuando estaba apenada, pero diciendo la verdad.
—Las mariposas son un mal bicho –comentó la sombra.
—Tal vez para ti, a mí me gusta la sensación, las mariposas son bonitas.
La sombra sin nombre se acercó al a de Ginevra, y la besó, aquello se veía y se sentía diferente, así que tenía que ser el primer beso que habían compartido.
DG
Draco regresó a Londres con más frustraciones que algo más aun así se dirigió a su trabajo intentando distraerse un poco respecto a todo lo que le preocupaba, San Mungo estaba bastante tranquilo así que destensó los hombros y cuando la gente comenzó a observarlo como si no comprendieran la razón por la cual estaba ahí, tuvo que preguntar qué era lo que ocurría así que lo enviaron a la oficina del director Warner.
—Draco, pensé que había quedado claro tu suspensión de labores.
—Fue solo una semana –informó Draco, frunciendo el ceño.
—Me temo que tendrás que tomarte el resto del mes, Davies me sugirió que hiciéramos una investigación privada, y la verdad es que tanto él como yo, sospechamos de ti, lo mejor es que no estés presente mientras se soluciona todo.
—Bien, espero una disculpa de parte de Davies cuando mi nombre quede fuera de esto.
—Y la tendrás, si llegaras a salir inocente.
—Lo saldré, ya verá, con su permiso, director Warner, y suerte con su investigación.
La sonrisa en los labios de Draco se formó hasta que estuvo seguro de que nadie más lo podía ver así que avanzó hasta la chimenea para ir a su casa y de ahí aparecerse en aquella cabaña donde había dejado a Ginevra.
El problema es que no recordaba donde aparecer y eso no estaba bien, tenía que haber una explicación a eso y cuando la encontró fue hasta el apartamento de Maggie que estaba tranquilamente leyendo un libro de plantas medicinales del mediterráneo.
—Dime ¿por qué no puedo aparecerme en donde dejé a Ginevra?
—Porque usé un nuevo encantamiento fidelio, usándola a ella como guardiana –se encogió de hombros –también le di una varita y le di la ubicación de mi despensa para que supiera de donde invocar los alimentos.
—Claro, es una buena explicación ahora necesito que me digas ¿por qué?
—Ella me lo pidió, cuando fui a informarle como estaban las cosas en la cabaña, ella me dijo que no quería meterte en problemas, que no quería que el buen prestigió que te había costado conseguir después de que fueses mortífago, y que no quería ocasionar problemas en tu matrimonio tampoco.
—Pues estoy suspendido y Astoria me dejó –comentó tranquilo –así que dime ¿dónde está?
—Lo lamento, juramento inquebrantable, no puedo hacerlo.
—Hiciste un juramento inquebrantable con una moribunda ¿estás loca, Maggie?
—Draco sé honesto conmigo ¿esa mujer te hechizó? ¿Usó magia tenebrosa para que de la nada todo lo que tienes y tanto te costó tener no te importe?
—No, no hizo nada de eso, es algo que simplemente pasó, pero es algo que tú no entenderías, además, Ginevra no tuvo nada que ver con lo de mi matrimonio.
—Perdón si no te creo nada.
—Astoria me dejó en libertad, porque no quiere un hijo, ni adoptado, ni nada.
—Ya te había dicho, que yo puedo ayudarte con eso, yo también quiero un hijo, pero…
—Eres una gran amiga, Maggie pero ya había declinado tu ayuda.
—Bien de cualquier forma, yo no puedo ayudarte con Ginevra, lo mejor es que te olvides de ella –se encogió de hombros la mujer.
—Dime ¿qué pasará cuando muera?
—Ya me encargaré de eso, no tienes de qué preocuparte.
DG
Ginny Weasley se sobresaltó cuando la mirada gris de Draco Malfoy estuvo a unos pasos de la suya ¿cómo es que había dado con ella? Estaba segura de que Maggie no se lo diría y era lógico que ella no lo había hecho, así que ¿por qué estaba ahí? ¿Era una alucinación?
—No sé con qué derecho te crees para decidir por mí, y en los problemas que quiero o no meterme –soltó indignado.
—Yo, lo lamento –admitió.
El rubio acortó la distancia entre ellos, su mano se colocó en la mejilla de la pelirroja, elevó su rostro para poder observarla ya que no se veía tan demacrada como él recordaba y eso que habían pasado trece días desde que no la había visto.
—Te ves mejor –admitió.
—Creo que el océano tiene poderes curativos –sonrió encogiéndose de hombros.
—No lo creo, pero el aire fresco y la tranquilidad de este sitio posiblemente ayudó a un mejor descanso para reponer energías ¿lo has pensado?
—Sí también puede ser eso –rio divertida –dime ¿qué haces aquí?
Draco avanzó hasta la cabaña haciendo que ella lo siguiera no había notado que llevaba una mochila de una asa hasta que la puso en la pequeña mesa él se giró para observar a su alrededor, ella había hecho un gran trabajo con la decoración, se veía más acogedor que la primera vez que había ido a revisar el lugar.
Era que ella tenía buen gusto y habilidad o simplemente aquel sitio tenía esa sensación solo porque ella se encontraba viviendo ahí de forma temporal, Draco no lo supo pero por un momento sintió como si hubiese llegado a su hogar.
—Traje unas cuantas cosas, San Mungo está en investigación por tu escape –notó la angustia aparecer en sus ojos –nada oficial –la tranquilizó –pero Davies sospecha de mí, cuando no tengan pruebas volveré al trabajo, así que no te preocupes por eso y… -se quedó callado, no quería decirle lo de Astoria –me quedaré aquí para vigilar que todo esté contigo de acuerdo a como tiene que ser, ya que no tienes atención médica regular ¿te molesta?
—Para nada –negó –este lugar ya no se sentirá tan solo, vacío y triste –restó importancia.
