Disclaimers: Todo lo de Harry Potter es propiedad de JotaKá, y de la Warner Bros, más no mío, sólo los utilizó sin intención de obtener remuneración económica.

Esta serie de one shots es parte del evento de hace un año de la página de Facebook "Drinny All The Way" San Valen-Drinny.

Prompt 19

La sorpresa de aquella confesión hizo que un gran silencio los embargara la expresión en el rostro de la mujer le hizo saber que estaba arrepentida de haberle confesado algo como aquello pero ya era muy tarde para retractarse.

—Como siempre, no tienes nada que agradecer –murmuró –me alegra saber que te sientes tan bien, tan libre –sonrió un poco –me gusta que vuelvas a sentirte como la joven tú.

—Lo cierto es que siempre me extrañé, añoraba mi vida antes de Harry, cuando aún era un individuo que sólo tenía que preocuparse por sí mismo, y no por seres pequeños e indefensos, que sin importar cuanto lo te obligues, no puedes querer.

—No comprendo –comentó él.

—Mis hijos –se encogió de hombros –a pesar de que sé que tengo que quererlos, es que no lo hago, sentí el rechazó crecer al mismo tiempo que ellos crecían en mí, ni siquiera cuando nacieron logré desarrollar ese sentimiento, esa conexión madre e hijo, y creo que se logra notar con mi segundo hijo –se encogió de hombros –posiblemente porque es más parecido a su padre.

—Dime ¿puedo preguntarte la razón por la que te casaste con él?

—Era lo que se esperaba después de un largo noviazgo –se encogió de hombros –no pierdes el tiempo saliendo con alguien por tanto tiempo si no planeas casarte con él, es simplemente injusto ¿no lo crees?

—Esas no suenan a tus palabras.

—Porque no lo son.

—Tu adorable cuñada, supongo –soltó con sarcasmo.

—Así es, pero tampoco es su culpa que eligiera casarme con él, la decisión fue mía y solo mía –sonrió triste.

DG

Ginny Weasley cerró los ojos un momento mientras el agua del océano la mecía de un lado a otro, se sumergió un momento y volvió a la superficie, desde que Draco había llegado a esa cabaña sentía una extraña sensación crecer en su cuerpo y extenderse por todos lados como un virus, su corazón se agitaba de formas tan extrañas, jamás había sentido esa sensación así que supuso que era ocasionado por su enfermedad desconocida.

— ¿Todo bien? –La cuestionó cuando entró a la cabaña.

—Sí, nada serio, sólo siento una pequeña agitación, eso es todo.

—Siéntate –le ordenó.

La sensación en su pecho aumentó cuando él se acercó a ella con rostro preocupado como si realmente lo que le pasara le preocupara ¿hacía cuanto las personas a su alrededor habían dejado de preocuparse por ella? Desde que había sido internada por primera vez en San Mungo, nadie de su familia se había interesado por ella.

Draco la observó cuando se quedó quieta y comprendió que había dejado un momento de estar en esa cabaña para ir a algún lejano lugar cuando la tela blanca cubría sus ojos, también decía un montón de cosas en una lengua extraña que él no lograba comprender, al inicio le había hecho preguntas y ella había contestado pero en palabras que carecían de sentido para él hasta ese momento.

Siempre es cruel reírse de las personas, por supuesto, aunque a veces si le escribieron una canción fea a su crush, es difícil controlarse.

—No comprendo –comentó Draco –dime ¿a qué te refieres?

— ¿De qué? –Cuestionó de regreso ella.

—No es nada, sólo hablaba en voz alta conmigo mismo –restó importancia.

—De acuerdo.

La revisó sin encontrar nada fuera de lo normal así que negó para ella y se alejó para que se pusiera de pie, le dedicó una mirada tranquila haciendo que ella se tranquilizara.

—Tiene que ser emocional, más que físico lo que te ocurre –comentó.

—Eso no explica mucho, pero supongo que gracias.

Draco salió de la cabaña cuando Ginevra se dispuso a tomar una siesta para poder concentrarse en sus estudios ya que la mayoría de las veces se dedicaba a observarla sobre el libro, le parecía la criatura más encantadora, y no podía darse el permiso de confesarse con ella sobre todos los sentimientos que despertaba en él ¿qué caso tenía? El tiempo parecía avanzar demasiado a prisa y no podía encontrar lo que le ocasionaba todo aquello, la investigación lo había exonerado hacía semanas, pero él había pedido permiso alegando que su separación con Astoria lo tenía mal y Warner le había otorgado todo el tiempo que él necesitara y estaba ahí, viendo a Ginevra, que aunque había recuperado el brillo que tenía una persona que disfrutaba la vida, esta última se le estaba yendo, el lapso entre cada "desmayo" era corto y duraba demasiado tiempo en ese estado.

—Sabes –lo tomó desprevenido, logrando asustarlo –perdón –se burló divertida.

—No te preocupes, dime ¿qué ocurre?

—Dime ¿tienes la posibilidad de conseguir una escoba? Tengo tantas ganas de volar.

—Sí, supongo que puedo –admitió.

—Te lo agradecería mucho, iría yo misma, pero si alguien…

—Deja de dar tanta explicación, comprendo la situación –admitió.

—Entonces te lo encargo –le sonrió.

—Iré cuando oscurezca y regresaré mañana ¿estarás bien?

—Claro que sí –le restó importancia.

—De acuerdo.

DG

Draco apareció en su casa y no le extrañó el silencio ya que Astoria se había ido de ahí a vivir en un apartamento en París disfrutando de su nueva soltería y vida él estaba feliz porque ella se sintiera tan plena y realizada a pesar de todo habían terminado en buenos términos.

Avanzó por el lugar sin prestar atención a su alrededor el polvo cubría gran parte de las superficies ya que nadie vivía ahí le había dado órdenes al elfo para que permaneciera en la Mansión ayudando a los demás y se despreocupara de aquel lugar.

Revisó la correspondencia y como nada era de importancia la echó al fuego fue a su baúl y sacó su vieja Nimbus 2001 para lo que quería Ginevra, aquello serviría de maravilla tomó algunas cosas para mantenimiento conociéndola querría asegurarse por sí misma que todo con aquella vieja escoba estaba bien antes de montarla.

Tomó más libros de su biblioteca y consiguió unos cuantos que podrían gustarle a la pelirroja también consiguió un radio y algunas cosas más que podrían distraerla estando en aquel sitio que por extraño que pareciera, parecía que a ninguno de los dos les parecía aburrida aquella estancia, la monotonía y tranquilidad parecía que la disfrutaban aunque él disfrutaba más de tenerla solo para él, de aquella forma tan cercana y al mismo tiempo tan lejanos uno del otro.

Las cosas que llevaría a aquel lugar estaban acomodadas en el amplio recibidor, envió algunas cosas primordiales como comida, bebida y pociones para diferentes cosas, después los libros y material para estudiar y la ropa nueva, el clima cambiaría en un tiempo y él realmente deseaba que ella se quedara junto a él hasta el invierno, por siempre.

—Vaya, esta separación con Astoria te está afectando –comentó Davies.

—Deja de molestarme, Davies –soltó irritado –por fortuna para las mujeres, ninguna ha tenido la desgracia de tener que casarse contigo.

—Pero Astoria tuvo la desgracia de casarse contigo, cuando claramente tú querías a la de Potter ¿no es así? –Se burló.

—Imbécil –gruñó pasando de él.

—Es una lástima –comentó haciendo que se detuviera y girara para verlo –que no estuvieras involucrado en la fuga de la mujer –se burló –porque si lo estuvieras, entonces, podría decirte que creo que sé lo que le ocurre.

—Como bien lo dijiste yo no tuve nada que ver –informó tranquilo.

—Sé a dónde fuiste esa semana, Malfoy –comentó divertido –y sé lo que te dijeron.

—Felicidades, Davies.

—Ha sobrevivido mucho a comparación a lo que Lorenzo te dijo ¿no lo crees? ¿No será que de alguna forma, estás alargando su vida?

—Davies ¿cómo haría eso? Si ni siquiera sé dónde está Ginevra.

—Sabes una cosa –avanzó tanto que quedó demasiado cerca de Draco, incomodándolo –lo divertido de todo esto, es que hace mucho tiempo les dieron la respuesta a lo que le pasa, pero estabas tan perdido en ella, que no escuchaste con atención.

—No encuentro lo divertido en eso –soltó –porque no sé de qué hablas.