Disclaimers: Todo lo de Harry Potter es propiedad de JotaKá, y de la Warner Bros, más no mío, sólo los utilizó sin intención de obtener remuneración económica.
Esta serie de one shots es parte del evento de hace un año de la página de Facebook "Drinny All The Way" San Valen-Drinny.
Prompt 24
El amanecer había sido como siempre e igual de hermoso ante los ojos de la pelirroja, sonrió cuando entró a la cabaña ya que el rubio estaba tranquilamente dormido, normalmente nunca lo veía dormir ella siempre se dormía primero y cuando despertaba él también estaba despierto, así que aquello era bastante nuevo.
Se sentó en la cama junto a él haciendo que el colchón se sumiera un poco y él se acomodara frunciendo el ceño, la mano de Ginevra fue hasta la mejilla pálida del rubio y de forma instintiva y sin si quiera pensarlo se inclinó hasta él para besarlo.
—Vaya, vaya hermanita –se burló Fred –violando la privacidad de un caballero así, nunca pensé que serías capaz de algo tan bajo como eso –bromeó.
—Es la segunda vez que te veo en un día, Fred, dime ¿a qué debo tanto honor?
—Se te acabó el tiempo, por eso, tus deseos eran tan profundos que la llamó ¿sabes cuantas veces pasa en el mundo?
—No sé de lo que me hablas.
—Claramente no lo sabes, por eso estas aquí, a punto de que todo inicie de nuevo.
—Bueno si iniciará de nuevo es bueno ¿no?
—No, simplemente despertarás de nuevo en la cama del hombre que desprecias y te desprecia, con los gritos de unos niños que quisieras que desaparecieran con todas tus fuerzas, pero agotaste tu deseo haciendo desaparecer tu otra vida.
—Claro –se burló de él.
—Recuerda esto, sino recuerdas de dónde vienes, la próxima vez que me veas será la última, vas a morir, y renacerás de tus cenizas, en un suelo tan firme como el cemento, pero ya no me recordarás, no sabrás que tuviste la oportunidad de ser feliz, y condenarás a más inocentes a una vida incompleta.
— ¿Qué ocurre? –preguntó Draco, confundido y somnoliento.
—Adiós, Freddy –musitó la pelirroja.
—Es la segunda vez que lo ves –musitó incorporándose rápidamente –dime ¿estás bien?
—Sí, muy bien –sonrió.
—Dime que te dijo –pidió.
—Que los baños con agua helada alargan mucho la vida –bromeó y se levantó, se detuvo sorprendida cuando él la sujetó de la muñeca.
—Dime la verdad –pidió.
—La tercera es la vencida –entre bromeó, pero eso hizo que el agarre de Malfoy se soltara.
Como a Ginny no le gustó la cara que el rubio puso simplemente se alejó de él, rumbo a los frascos que había en la mesa.
— ¿Te ocurre algo? –Volvió a preguntarle.
—Sólo me siento un poco mal, todo el cuerpo me duele –veía qué podía tomarme para sentirme mejor.
—Hay una poción junto al jugo de calabaza, ayudará a los malestares musculares, te relajará, posiblemente estés tensa.
—De acuerdo –la pelirroja tomó un frasco mediano, observó a Draco que se agachó en busca de sus zapatos y lo bebió.
—Eso no era jugo de calabaza, sino amortentia, idiota –comentó quitándole el frasco de forma rápida y sujetando la botella que ella pensó que era jugo de calabaza.
— ¿Idiota? –Preguntó, a punto de reírse.
—Lo lamento, no, no era mi intención insultarte.
—Sí, lo era, pero vamos ¿quién trae amortentia? –Se burló –dime ¿planeabas darme amortentia, Malfoy? –sonrió coqueta.
—Desde luego que no –frunció el ceño ofendido –traje la mayoría de pociones que había en la casa, esta amortentia tiene bastante en casa, que no me fijé –se encogió de hombros y la vertió por el lavatrastos.
Draco se aferró a la superficie, el intenso olor salino de la brisa, pie de manzana y té de menta lo golpeó de repente todos eran aromas relacionadas con la pelirroja a sus espaldas que aparecía bastante distraída observando los frascos de pociones.
Draco volvió a hasta la mujer, tapó la poción que hacía un momento le había quitado y le dio la correcta.
—Gracias, soy muy mala en esto –se encogió de hombros –normalmente mamá siempre era la que me decía qué tomar o me daba la poción en la mano, y bueno los sanadores igual.
—Lo comprendo –asintió.
Ginevra se sintió completamente expuesta ante la mirada atenta de Draco que no había dejado de mirarla un solo momento, ella desconocía si su atención estaba en lo que hacía o estaba pensando en otras cosas más importantes y como decidió que no era el centro de su vida ni atención se alejó un poco y cuando los ojos de él la siguieron al mismo tiempo, sonrió dándole la espalda al hombre.
—Debes tener más cuidado –habló de la nada.
—Es que no he tenido la intención de suicidarme, en serio.
Le informó observándolo sobre su hombro haciendo que ese comentario le hiciera sentir incómodo sin que ella comprendiera del todo la razón de un actuar así.
—Lo sé, sin embargo debes saber mejor que nadie que estás demasiado débil.
—Tenerte aquí posiblemente me inyecta vida –sonrió –me siento menos mal desde que llegaste –admitió.
—A veces creo que es lo contrario –comentó el rubio.
—Soy la enferma, lo que sabes de mi malestar, es porque te lo he dicho yo.
—En realidad tus síntomas son notorios ahora.
—Solo ahora –comentó –pude haberme quedado callada y de no haber estado embarazada, ni yo hubiese llegado a San Mungo, ni tú te hubieses interesado en mí.
—Así que los desmayos…
—Los atribuí a un embarazo, sí, desde luego, me ocurrió lo mismo con cada uno de mis hijos, así que ya conocía el patrón, nunca hubiese acudido por ver a mi hermano, claramente.
—En eso tienes razón –admitió tranquilo.
La mañana transcurrió como siempre lo hacía, con ella distrayéndose con la nada y Draco rodeado con un montón de libros mientras se miraban cuando el otro estaba demasiado distraído para notarlo.
Ginny se talló el rostro cuando el enorme deseo de acercarse a él y besarlo llegó de la nada al igual que en la Nimbus mientras volaban creyendo que conocía la sensación exacta de sus labios sobre los de él, sacudió la cabeza lo que menos quería era que él se diera cuenta de todo lo que estaba sintiendo y eso creara una interacción incómoda entre ellos o que él decidiera regresar a su casa con su esposa, para no seguir alimentando sus tontas esperanzas.
No estaba del todo segura, porque nunca se había sentido de esa forma con nadie ni siquiera con Harry pero creía que lo quería.
Quería a Draco Malfoy de una forma profunda como si una llamarada la consumiera cada que lo miraba o lo tenía cerca, así debía sentirse el amor y así se sentía con el rubio así que sin duda estaba enamorada de él e iba a morirse sin saber cómo sería ser correspondida por él o por alguien.
La mirada gris se levantó de los libros y se posó en ella sólo para darle la impresión de que era una visión antigua y no nueva, los contornos de la imagen se pusieron opacos y después todo se fue poniendo negro.
—Ginevra –escuchó su nombre –Ginevra.
DG
Se quejó cuando un fuerte dolor de cabeza le hizo sentir que su cráneo se dividiría en dos casi como se sentía una resaca, pero esto incrementado a la milésima potencia.
Intentó levantarse pero una mano firme la sujetó del hombro empujándola de nuevo hasta que sintió algo suave en su espalda, supuso que la cama.
—Descansa un poco.
—Estoy bien –comentó ella.
—Bien, claro, estuviste inconsciente una semana.
