Disclaimers: Todo lo de Harry Potter es propiedad de JotaKá, y de la Warner Bros, más no mío, sólo los utilizó sin intención de obtener remuneración económica.

Esta serie de one shots es parte del evento de hace un año de la página de Facebook "Drinny All The Way" San Valen-Drinny.

Prompt 21

La mujer suspiró cuando la mano del rubio soltó la suya como si aquel contacto le incomodara se limitó a sonreírle, se giró un momento pero una duda llegó a su mente igual de rápido así que imitó su ejemplo y frunció el cejo.

—Tengo una duda –comentó.

—Dime.

—Cuéntame ¿cómo es que tú y Astoria se enamoraron? Por qué lo estuvieron en un momento ¿no es así?

—Supongo que en su momento lo estuvimos, sí.

Hizo un mohín, tratando de recordar el inicio de su relación con su exmujer pero nada en especial llegaba a su mente y lo único que pudo notar es que jamás se sintió con Astoria de la forma en que en ese momento se sentía con Ginevra.

—Supones –murmuró.

—Lo hago –admitió –aún recuerdo que ni ella ni yo pensábamos mucho en matrimonio, siempre que hacía algo "romántico" por ella, temía que le propondría matrimonio, pero nunca realmente planee algo así.

—Eso me sorprende, para ser honesta ¿cómo es que terminaron casados entonces?

—Un día decidí llevarla a cenar por 14 de Febrero, y cuando saqué el obsequio ella se limitó a decir: "Te juro que si es una sortija de compromiso haré de esto "Mi Sangriento San Valentín, Malfoy".

—No te creo –sonrió divertida.

—Te lo digo muy en serio –admitió.

—Dime ¿cómo llegaron a ser marido y mujer?

—Un día simplemente dijo: "hay que casarnos", y yo dije "Hagámoslo".

—Supongo que las cosas buenas no se planean del todo ¿no?

—Seré honesto y diré que no me quejo de mi matrimonio, pero era más monotonía y costumbre que amor, estábamos acostumbrados a estar juntos, el sexo era bueno –se encogió de hombros.

—Presumido –bromeó Ginny, haciéndole reír al rubio.

—Era lo único bueno en el matrimonio, ella pasaba la mayor parte del tiempo evitando los hijos y evitando tocar el tema, y yo todo lo contrario.

—Aun creo que tu desesperación por un hijo es más que nada porque ella te lo negó, ya sabes, de tener la oportunidad, no lo desearías tanto.

—Eso crees ¿es muy imposible pensar que algunos hombres deseamos tener hijos?

—No –admitió –pero la mayoría de las personas desean hijos por los motivos más egoístas y malintencionados que existen, y la otra parte, los tiene porque fueron un error, y el estigma de qué diría la sociedad si decidieran un aborto.

—No creo que realmente sea egoísta desear tener un hijo.

—Sobre poblar al mundo, el deseo de tener un legado, tener a alguien que te cuide en tu vejez, alguien que cumpla con los sueños que no pudiste cumplir, dime que alguna de esas razones son bien intencionadas.

—No todos tienen hijos por esas razones –frunció el cejo.

—Yo no soy ingenua, veo la verdad detrás de los hijos, todos somos las esperanzas por llenar un vacío en nuestros padres, uno que es imposible de llenar, por cierto, siempre despiertas un día pensando en tu vida antes de los hijos, y extrañando las libertades que eso te daba, pero claro, si admitiéramos eso, nadie tendría hijos y al final, los humanos se extinguirían –le sonrió dulce.

—Así que todos los hijos, arruinamos la vida de nuestros padres, eso quieres decir.

—De muchas maneras, sí, lo hacemos, recortamos presupuestos, arruinamos vacaciones, salidas, el sexo, queremos y necesitamos atención de nuestra madre casi todo su tiempo lo absorbemos, hacemos que todo sea sobre nosotros y casi nada sobre ellos, hacemos que se cuestionen todo el tiempo si están haciendo un buen trabajo cuidándonos y educándonos, culpándose si terminan siendo unos desgraciados bastardos, y… si como padre no tienes todos esos predicamentos, entonces ¿para qué quieres un hijo? Si vas a abandonarlo a su suerte, mejor no los tengas, ser padre es agotador, aburrido, y la mayoría del tiempo, insufrible.

—Tu cabeza es todo un misterio, Weasley –admitió él.

—No es nada especial, para ser honesta, puedes engañarte, pero al final del día, todos somos proyecciones de nuestros padres, los que fueron planeados, llegaron para seguir un itinerario, en base a lo que nuestros padres querían de nosotros, los que fuimos accidentes, somos frustraciones, pero al final del día, cuando ves a tus hijos, sonríes y sabes que todo valió la pena.

—Eso es contradictorio ¿no?

—No, eso parecería, pero no, te diré por qué, tu consiente te hace pensar que es porque un hijo es la mejor forma de sacar lo mejor de ti, pero en realidad, es tu subconsciente, que sabe que tendrás la oportunidad de ver como su vida se arruinará de alguna forma como ese ser arruinó la tuya, todo es más claro cuando comprendes las crueles satisfacciones de tu subconsciente, pero es más fácil engañarse, creyendo lo contrario.

—Vaya –admitió él, sin ninguna idea para rebatir las palabras de Ginevra.

—Y sin embargo ¿qué no haría un padre por un hijo? –Sonrió divertida.

—Ahora veo que sólo a los que les importa lo que dirá la sociedad, son capaces de todo, y los padres que no, son unos monstruos.

—No –sonrió –hablo desde mi punto y mi odio por la vida, así que al final, que bueno que voy a terminar muerta pronto.

La pelirroja se alejó de Draco que la siguió con la mirada y bastante confundido ya que la mayoría del tiempo no la comprendía ¿qué tanto era cierto de lo que dijo? Qué tanto de ella pensaba realmente así ¿eran sus palabras? ¿O alguien le había hecho creer que ella era una mala persona y un monstruo por no sentir ese apego por sus hijos? Ese que según todo el mundo, una madre debe sentir porque el instinto maternal es algo que toda mujer tiene o eso es lo que les hacen creer y pensar desde que son muy chicos y a condenar a toda aquella mujer que no lo tiene.

DG

La mirada chocolate de Ginny enfocó al hombre frente a ella no se percató cuanto tiempo tenía ahí simplemente se había perdido en sus propios pensamientos en los recuerdos de la pequeña Lily Luna, y en el siempre maduro James sin embargo todo su ser se tranquilizaba al saber que el pequeño demonio de Albus Severus estaba lo más alejado de ella y en teoría agradecía estar al borde de la muerte para poder tener la fortuna de esa extraña libertad que a veces se sentía tan bien al tener a Draco junto a ella, y otra parte se sentía tan vacía y etérea.

—No lo he visto –comentó.

—No iba a preguntarte eso –comentó, incómodo.

—Es lo único que quieres saber, pero no te animas a preguntarme, lo sé, se te nota por la forma en que frunces el cejo cuando me ves.

—Mi mirada puede estar puesta en ti, pero mi mente estar en otros asuntos.

—Claro –aceptó, asintiendo sin darle más importancia.

Draco suspiró y aunque lo que decía podía tener algo de cierto la verdad era que obviamente estaba viéndola y pensando en todo lo que le Ginevra provocaba con su misteriosa forma de pensar y su extraño caso de salud y sobretodo lo hermosa que era y las ganas de besarla que tenía que cada vez eran más intensas.

—Lamento si fui grosero –se disculpó.

—No, está bien, te comprendo –sonrió divertida.

Avanzó un poco inseguro aun así llegó hasta ella y colocó su mano en el hombro delgaducho de la joven otorgándole una mueca que intentó ser una sonrisa cálida pero no estaba acostumbrado a sonreír y menos a ser una persona cálida.

—Lamento todo lo que dije –comentó –te lo digo en serio, si te hubiese encontrado antes de que esta enfermedad me trajera a este punto, con gusto me hubiese ofrecido a darte el hijo que tanto deseas, pero ahora… ni siquiera sé si voy a despertar mañana, así que no puedo prometerte algo, que sé que no voy a poder cumplir.

—No digas eso –comentó.

—Lo digo, porque es cierto.

Su corazón se agitó a causa de aquél pensamiento de que si se hubiesen encontrado antes de que ella enfermara posiblemente habría tenido más tiempo y oportunidad de conquistarla y de tener una vida con ella.

—Yo…

Draco la sujetó del cuello y la besó sin dejar que hablara más.