Disclaimers: Todo lo de Harry Potter es propiedad de JotaKá, y de la Warner Bros, más no mío, sólo los utilizó sin intención de obtener remuneración económica.
Esta serie de one shots es parte del evento de hace un año de la página de Facebook "Drinny All The Way" San Valen-Drinny.
Prompt 3
Los labios de la mujer eran extremadamente suaves y dulces y le provocaban una euforia que jamás había sentido con alguna otra mujer a la que hubiese besado en toda su vida, sí ninguna mujer le había hecho sentir como ella.
Pensó por un momento que ella lo alejaría y le diría que no volviera a atreverse a hacer algo parecido sin embargo la mano suave de la mujer se posó en su mejilla, sintió la yema acariciarlo suavemente ocasionando que suavizara el ósculo.
Ginevra se negó a abrir los ojos una vez que el rostro de Draco se alejó del de ella ya que no quería caer en la realidad ¿por qué la había besado? No tenía la menor idea lo único que no quería era esa mirada de arrepentimiento de que había sido un error y que ahora lo tenía más que claro.
Terminó abriéndolos cuando sintió el roce suave de los labios del rubio sobre los de ella de nueva cuenta buscando una vez más aquel contacto tan placentero ¿así debería sentirse un beso? Nunca lo había sentido así ni con Dean o Michael desde luego con Harry menos.
Se sonrieron un momento y lo siguiente que Ginny supo es que el contacto del pulgar del rubio en su cuello le hizo cerrar los ojos y separar un poco los labios, contuvo el aliento cuando sintió su aliento caliente en su garganta y una serie de besos.
Se aferró a él cuando sus manos comenzaron a acariciar su cuerpo sentía que de no hacerlo terminaría sobre la arena y no quería lucir más patética de lo que normalmente creía que se veía, aunque podía justificar aquello con una debilidad normal y no a causa del contacto y de los besos de Draco.
DG
El cuerpo de la pelirroja estaba completamente desnudo sobre el de él cubierto por pequeñas perlas de sudor mientras su respiración se agitaba un poco más, el movimiento de sus caderas sobre él era suave y nada pasional sus manos acariciaron su espalda y se detuvieron en su cintura ayudándola un poco en el movimiento ya que no quería agitarla de más como las veces pasadas.
El brillo en la mirada gris al posarse en ella le gustaba ya que estaba bastante segura de que nadie en toda su vida la había visto de aquella manera tanto que le aceleraba la respiración un poco más, haciendo que él la sujetara de la cintura y la pegara a su cuerpo deteniendo en vaivén de la mujer que ahora estaba solamente sentada a horcajadas sobre el rubio.
Había pasado una semana exacta desde la primera vez que se besaron y que el beso les llevó a yacer juntos sobre la arena de la playa y que por fortuna estaba muy bien protegida con hechizos que alejaban a los muggles y a los magos en general.
— ¿No estás muy agitada? –La cuestionó preocupado.
Ella se limitó a negar ya que si respondía la pregunta se contradeciría así que añadió una sonrisa suave logrando que la mano del rubio soltara su cintura y se colocara en su mejilla el delicado contacto le hizo cerrar los ojos una vez más.
—Eres simplemente hermosa –comentó Draco –no puedo dejar de mirarte, por alguna razón, creo que…
—No hablemos de nada –pidió ella, acercándose para besarlo.
Él sonrió divertido y no dijo nada ya que normalmente pasaban largas horas en la madrugada charlando de muchas cosas y mientras hacían el amor, ella prefería dedicarse a mirarlo y solo mirarlo sin más.
Ella se recostó sobre el pecho de Draco que se limitó a acariciar su costado desnudo otorgando un beso esporádico, ella cerró los ojos un momento.
—Te amo –musitó, haciendo que él se tensara, como no dijo nada abrió los ojos para observarlo.
La clara muestra de confusión estaba plasmada en el rostro de Draco Malfoy como si no comprendiera lo que le había dicho y es que era la primera vez que lo decía.
—Creo que lo hago –continúo –jamás me había sentido de esta misma manera con nadie y supongo que así tiene que sentirse el amor porque es un sentimiento maravilloso y me hace sentir que no necesito nada más si te tengo junto a mí –sonrió –te amo, y afortunadamente para mí no tendré que vivir mucho con tu rechazo –se burló.
—Mi rechazo ¿por qué mi rechazo?
—Está claro que decirte que te daría un hijo si pudiese…
—Había estado deseando esto desde mucho antes de que me dijeras eso, Ginevra –aclaró para ella –es simple que pensé que no correspondías mis sentimientos.
—Ya veo –sonrió –mis palabras te dieron valor.
—Me dejé llevar.
— ¿Por qué?
—Tú me haces querer cosas que no puedo tener.
—Cosas ¿Cómo qué cosas? –Preguntó.
—Una vida contigo –argumentó –un amor que jamás termine, despertar a tu lado el resto de mis días.
—Confórmate con despertar junto a mí el resto de los míos –murmuró y lo acarició –ya te lo había dicho, tú cambiaste mi mundo, mi vida, Draco y te agradezco por ello, y si te sirve de algo, yo también quiero cosas que no puedo tener.
— ¿Cómo qué? –la observó.
—Como a ti –admitió –en mi vida, desearía haberte conocido en Hogwarts, haberte hablado alguna vez, enamorarme de ti cuando era más joven y no de Harry.
—Te amo –admitió él.
Ginny sonrió y se acurrucó contra él de nueva cuenta, el olor de Draco le hizo sentirse segura y levantó la vista cuando escuchó un suave carraspeo, ahí estaba Fred, sonriéndole.
—Es momento de decir adiós, hermanita, te esperaré afuera, no puedes escapar de mí.
Las lágrimas comenzaron a caer por las mejillas de la pelirroja.
—Es gracioso –comentó Ginny.
—Dime ¿qué es gracioso? –Le hizo mirarlo.
—Tu olor, por un momento, me recordó a alguien.
— ¿A quién?
—A alguien en unos recuerdos –musitó ella y cerró los ojos un momento.
Ginny observó el colegio de Hogwarts desde un punto de Hogsmeade, era tan grande e imponente, cuando desvió la vista hasta una de las calles del pueblo, notó la misma sombra de siempre, así que se acercó a ella.
—Lo ves como si no pudieses creer que es real, Weasley.
Ginny abrió los ojos de golpe, una vez cerca de aquella sombra y todo se volvió más claro, y un golpe de recuerdos llegó hasta ella y sonrió.
—Te recuerdo –musitó para él –aquella otra vida, donde fuiste tú y no Harry, donde también eres el amor de mi vida.
Draco sonrió ante aquella visión y cuando iba a decirle que eso sonaba extraño el recuerdo de aquella mujer en el lago y de todas aquellas visiones se volvió real, y era la misma a la que en ese momento estaba recostada sobre su pecho.
—Ginny –la nombró –Ginevra –musitó asustado cuando ella no respondió, así que se movió.
Apretó la quijada cuando el cuerpo de la mujer quedó quieto e inerte sobre la cama, no estaba respirando y no importaba cuanto lo intentara.
Sabía que Ginevra Weasley se había ido para siempre, dejándolo en una terrible y profunda soledad que jamás podría llenar.
