Love Live! No me pertenece, es de sus respectivos autores.
-En el receso-
- Por mi maldita suerte… -el horror acoso mis ojos cuando mis presas estaban rodeadas de personas.
Leyeron bien, porque no voy a atacar a una, voy a atacar a dos al mismo tiempo. Estas dos jovencitas destacan por nunca separarse, siempre están la única con la otra, juntas como uña y mugre. La más antigua leyenda de su amistad dicta que se conocen incluso desde el vientre de sus madres, es más, que incluso sus almas ya se habían encontrado en otra vida y por lo mismo no se separarían en esta.
Koizumi Hanayo y Hoshizora Rin eran los nombres de mis objetivos. Una de ellas, la pelinaranja con facciones gatunas y ojos de oliva, siempre es enérgica y la describirías como el "alma de la fiesta"; su contraparte, Hanayo-chan es tranquila y nerviosa como un venado, apasionada solo con lo que le gusta, pero normalmente es relajada como la hierba que se mueve con el suave viento del campo.
Acercarse a Rin-chan no había problema, ella simplemente me vería y se lanzaría sobre mí, la cosa era Hanayo-chan que, si bien no me golpearía, ella podía huir tan rápido que mis pies no la alcanzarían ni en un millón de años. Y menos si estaban rodeadas de una multitud de personas como lo estaban haciendo justo ahora.
Ignoro la razón por la cual seis chicas las estaban rodeando y siendo el centro de atención. Principalmente, porque Hanayo-chan no estaba muerta de la pena y, al contrario, se veía tranquila.
Me acerque para ver que sucedía y la conversación que sostenían esas dos con su sequito.
- Y así fue como Kayochin gano el concurso de ortografía en la primaria -dijo orgullosa la pelinaranja- ella es un genio, ¿verdad?
- Para nada Rin-chan -hablo con un poco de pena la joven venadita, pero no la explosiva que solía mostrar cuando hablaba en público, si no una casual- sin tu ayuda no habría tenido el valor para hacer todo eso, así que todo es gracias a ti.
Las dos se miraron cómplices, como dos amantes que guardaban un secreto de aquellos intrusos que quisieran profanar santuario.
Ignoro la razón por la que comenzaron a hablar de ellas, pero no estoy aquí para saberlo y ellas para contármelo. El tiempo apremia y debo cumplir mi reto.
- ¡Rin-chan, Hanayo-chan! -las llame desde atrás de su audiencia. Al verme ellas me sonrieron.
Me pase entre sus "fans" para estar con ellas en medio. Sonriendo las mire.
- ¿Qué te trae por aquí? -pregunto la chica gato con una gran sonrisa- pensé que estarías con Eli-chan en el consejo estudiantil, te estuvo buscando por el chat del grupo.
- Le responderé después -me encogí de los hombros sin darle mucha importancia- me gustaría probar algo con ustedes ya que están con tantas personas.
- ¿Qué quieres probar? -inquirió la Koizumi cuando me observo y le sonreí con cierta complicidad.
- Es una teoría sobre la alteración de las masas -sin dejarla contestar tomé su mano izquierda y jugué con cada uno de sus dedos. A falta de tiempo, solo tenía que ser directa- ¿sabes que es tierno soñar con un beso? -mi voz era liviana, delicada que se dejaba guiar por la suave brisa del viento- ¿Sabes cuál fue el primer beso en la historia de la humanidad? -alce la ceja y ella negó levemente con la cabeza.
Se veía tan linda estando confundida. Un venado inocente ante un depredador.
- ¿Sabes que el primero fue el de Adán y Eva? -ella volvió a negar, sus ojos me miraban atenta a cada acción que hacía y sus mejillas se tornaban de un lindo escarlata- en el siglo XV, en Italia había una costumbre en que si una joven pareja se besaba tendría que casarse obligatoriamente. -reí suavemente al escuchar los jadeos de las espectadoras- pienso que esto es triste, habiendo tantos tipos de besos, ¿por uno tendrían que casarte? A todo esto ¿sabes su significado? -con cuidado acerque el dorso de su mano a mis labios y deposite en ellos un suave y ligero beso- Uno en la mano significa respeto.
Fuera de mirarme asustada o sorprendida, me miro asombrada, sus ojos brillaban como dos pequeñas estrellas fugaces. Di un paso hacia atrás y antes de que los dedos de Hanayo tocaran mis labios me acerqué a la pelinaranja que nos miraba expectante.
Como supuse, con Rin-chan nunca es necesaria ni la fuerza ni que tenga que tener un plan complicado. Ella extendió los brazos y yo me acerque grácilmente a ella y al alejar su cabello de la frente deposite un beso en la frente.
- El beso en la frente significa amistad y cariño hacia la otra persona -me gire a la "audiencia" que estaban sonrojadas y un tanto sorprendidas de mi curioso acto- pero no menos importante- en la palma de la mano -alce la palma de mi mano derecha- significa un favor.
Las jovencitas que nos veían se miran entre ellas y comenzaron a aplaudir frenéticamente, como si todo aquello fuera una obra de teatro. Sonreí satisfecha, no era lo que planeaba, pero bien decía mi abuelita que a veces mientras menos lo pienses las cosas siempre salen mejor.
- ¡Nozomi-chan! -soltó un gritillo la joven Koizumi- que buena forma de hacer fanservice -con esos ojos de estrella asintió fervientemente con la cabeza- no había visto a las chicas tan entusiasmadas como ahora, eres un verdadero genio en esto del márquetin. ¿A eso te referías con alteración de las masas?
- ¡Si! Nico-chan nos pidió que habláramos un poco más de nuestras aventuras de cuando éramos niñas para hacer más popular al grupo, pero lo que tu acabas de hacer es definitivamente algo ¡épico! -la chica gato se veía feliz con el resultado.
No sé porque no me sorprende que todo esto sea idea de Nicocchi…
- Pero hay algo que quiero decirte -aunque intentaba parecer seria, la joven Hanayo solo parecía más entusiasmada- recuerda que somos idols, por lo que no podemos demostrar tanto cariño en la calle. ¡debemos ser puras!
- Eso y que -Rin-chan dio un paso hacia mí, ella si se veía un tanto atemorizante, como un gato a punto de rasguñarte- no quiero que hagas eso con Kayochin nunca más, solo yo puedo dar ese tipo de demostraciones con ella, ¿sí?
Trague saliva en seco cuando escuche sus aterradoras palabras- e-entendido -nunca le tuve miedo a Rin-chan, pero ahora sí que le tuve un poquito de pavor- C-creo que me iré, suerte con su mercadotecnia -di unos cuantos pasos hacia atrás despidiéndome con la mano e intentando huir de ahí tan rápido como mis pies me lo permitieran.
Ni un berserker sería tan terrorífico como Rin alias la furiosa gata en celo… Tenía el presentimiento que algo así pasaría, pero no que saldría corriendo como una loca cuando la escuchara amenazarme.
Siendo plenamente positiva, fueron dos en uno. ¿Quién tiene ese tipo de resultados en un solo día?
