Love Live! No me pertenece, es de sus respectivos autores.
-Salón de música-
Como ya lo intuirán por la ubicación, el siguiente objetivo es la compositora de muse: Nishikino Maki. La tsundere que con su poderosa manera de tocar el piano atrajo a Honoka hacia a ella y movió los hilos del destino para que se encontraran en su vereda.
El problema con nuestra atractiva pelirroja, el sueño de muchos fans del grupo, es que es sumamente peligrosa gracias a sus conocimientos sobre anatomía humana y de que ha estado entrenando con Umi-chan unas cuantas técnicas de defensa personal. O sea, todas las chicas sabemos unas cuantas para defendernos gracias a la arquera peliazul, unas más que otras como es el caso de Kotori rompe brazos, pero la cosa que Maki-chan tiene la ventaja de saber por dónde pasa tu carótida y puede golpearla para dejarte o inconsciente o muerto.
Así que solo tenía que ser casual con ella, agarrarla desprevenida y atrapar a la pantera en un juego despiadado.
Fue la melodía de su piano la que me dio la oportunidad de entrar al salón de música. Sabía que si estaba tocando no se daría cuenta de que estaba alrededor y podía incluso sentarme en el banco con ella, pero tenía una estrategia mejor.
Aquella suave canción invitaba a enamorarse, a superarse, a querer intentar vencer la adversidad. No sé para qué canción estaría componiendo esa melodía, pero en definitiva quería cantarla cuanto antes.
La vi concentrada, su melena rojiza se movía al compás de su sonata clara.
Puede que Maki no sepa expresar sus sentimientos, pero es alguien interesante, es el tipo de persona que se tratar porque se parece mucho a esa persona especial para mí. Quiere decir lo que oculta en su corazón, pero la vergüenza se lo impide, camuflaje sus verdaderos sentimientos con capas y capas de sarcasmo que solo si sabes manejarla iras tirando esa muralla que sola creo para protegerse y descubrirás a un ser que está lleno de amor para darte.
Me balanceaba a con su música cuando logre colocarme detrás de ella y puse mis manos sobre sus hombros en espera a que terminara, lo cual no tardo más de dos minutos.
- Linda melodía -dio un pequeño salto cuando escucho mi voz- ¿ya casi la terminas? -mi voz era suave sin buscar alterarla más.
- ¿Q-que haces aquí, Nozomi? -inquirió alerta a mis movimientos. Al alzar su cabeza sus ojos se cruzaron con los míos,
- Solo me deje guiar por tu melodía, ¿tiene eso algo de malo? -comente con cierta inocencia.
No es difícil para mí ocultar mis intenciones de la pelirroja, como digna integrante del Soldier Game, no sabe entender ni leer entre líneas.
- P-pues tu muy bien -aclaro su garganta y sacudió su cabeza- si no te molesta, me gustaría terminar la melodía para que Umi la evalué y le demos el visto bueno juntas.
- ¿Ah? ¿Acaso Nicocchi no se pondrá celosa si pasas tanto tiempo con Umi-chan? -alce la ceja burlona y ella carraspeo de nueva cuenta- ¿acaso no te enojaras?
- Ya se los he dicho, Umi es solo una buena amiga y Nico-chan y yo no tenemos nada más que una relación de amistad -frunció levemente el ceño. Aunque ese sonrojo en sus mejillas solo desmentía sus palabras.
- Ni tú te lo crees que es lo peor -solté una risita y acaricié su cabeza- Maki-chan, ¿sabes lo difícil que son las emociones a tu edad?
- ¿De qué hablas? Tenemos casi la misma edad.
- Con la diferencia de que yo no tengo miedo de expresarle mis sentimientos a la persona que amo y mucho menos tengo el corazón dividido -me miro atenta y suspiro con una sonrisa liviana- ¿dije algo gracioso?
- Dices que no temes decir "te amo"; pero si fuiste tú la primera que escapo cuando la otra densa te trajo dulces en san Valentín, ¿lo olvidas? -gruñí un poco ante el desagradable recuerdo de mi cobardía- ¿ves? Tú también eres una persona inútil en lo que a sentimientos se trata.
Oh no, esta pantera no pisoteara mi orgullo.
Esa vez en san Valentín fue todo un gran accidente. Me tomo por sorpresa ¿Cómo reaccionarían ustedes si les traen una canasta entera llena de chocolates amargos en forma de Yaniku? Por supuesto que iba a huir de una vergüenza pública.
- ¿Ahora soy yo la inútil? -solté una escandalosa risa- y yo que quería hacer esto sin meterme en problemas.
- ¿A qué te refieres…? ¡Nozomi!
Solo tuve que inclinarme un poco para por poco alcanzar sus labios. El plan era depositarle un beso en la comisura del labio, pero cambie el rumbo para darle un suave beso en la punta de la nariz.
Un beso en la nariz puede llegar a significar celos o en el peor de los casos, traición.
¿Por qué cambiar el rumbo cuando la tenía a mi merced? No comes un helado de una vez, tienes que disfrutar cada pequeño detalle del mismo para que al final sea un delicioso bocado.
Su sonrojo explosivo fue inminentemente divertido. Tanto que quise carcajearme enfrente de ella sin reparo, y dije quería porque en cuanto vi sus ojos amatistas que profesaban mi muerte, tuve que salir corriendo como correcaminos.
Casi muero, ¡pero las risas no faltaron!
