Love Live! No me pertenece, es de sus respectivos autores.


-Azotea de la escuela-

Gracias a mis habilidades ninjas logre escapar de la pantera asesina. Ahora tocaba el siguiente rival, este tenía la particularidad de asesinarte con la mirada de su indiferencia. Físicamente no puede dañarte, pero mentalmente sabe cómo aniquilarte. Pero no hay nada que una persona con mis habilidades no pueda solucionar.

- ¡Nozomi, suéltame! -grito la pequeña pelinegra cuando degustaba con mis manos sus pequeños melones.

- Tu déjate querer~ -continúe con mi labor de hacer crecer sus "nenas". Aquella era mi deber más preciado.

Les seré completamente sincera, mi plan era ser franca con Nicocchi y decirle mis negras intenciones. Ella huiría y yo la tendría que perseguir, aquello me habría emocionado y la hubiera alcanzado hasta someterla al piso, y le plantaría unos besotes hasta hacerla gritar. Ah, los sueños no son siempre realidad.

Simplemente cuando la vi, me lance sobre ella para acariciarla, darle mi amor y hacerla sentir que sin importar que pase en nuestras vidas, ella siempre será importante para mí.

- ¡M-maldita seas Nozomi! -mascullo encantadoramente.

¿Qué no sabe que ese tipo de reacciones solo saben elevar mi emoción a los cielos? ¿Qué cada uno de sus pequeños y raros grititos tienen el fin de que el aprete con más fuerza?

- ¿P-porque yo tengo que ser la que pague por tus frustraciones sexuales? -bramo apenada por no decir que parecía un tomate.

- Porque eres mi juguetito~ -le di un último apretón antes de soltarla y tomar posición de sus hombros- y me gustaría que mi juguetito me hiciera un último favor.

- Oh no, tienes esa mirada de loca -de inmediato negó con la cabeza e intento caminar hacia atrás pero no se lo permití a sujetarla con fuerza- Ni se te ocurra acercarte a mí, vaca.

Esa mirada de explosivo sonrojo había cambiado a una un tanto neutra, pero no distaba de la pena de tenerme cerca.

- Solo será uno pequeño -incline un poco mi cabeza cuando mi mano izquierda toco su mejilla y descanso ahí- uno que me hará ganar.

Al paso que fui inclinando mi cabeza, su mirada se volvía aún más sin emociones, se cruzó de brazos y espero desafiante a mi próximo movimiento.

Estoica la enana no se movió ni un maldito milímetro, no parecía asustada ni mucho menos avergonzada por mis acciones.

¿Cómo es que le daba más vergüenza que le tocara los pechos a que la intentara besar?

A unos escasos milímetros de que nuestros labios se rozaran, detuve mi "ataque", nuestros ojos se tocaron. Mis confusas esmeraldas y sus desafiantes rubís.

De un suspiro me aleje de ella mientras negaba con la cabeza- contigo es imposible jugar cuando te pones en ese plan -negué con la cabeza y la mire de forma desaprobatoria.

- ¿Crees que haría lo que pidieras? -soltó una risa sarcástica- se bien porque estas intentando estas cosas, Hanayo y Rin me dijeron de tu "actuación" con ellas -ahora era ella la que negaba con la cabeza- ¿Qué te crees, Zeus?

- No creo ser tan magnifica como el sorprendente Zeus, pero creo que al menos llego a otra deidad como Atenea o Artemisa -dije con cierto orgullo, aunque ella contesto con una enorme carcajada- ¿Qué dije algo gracioso?

- ¡Es que ellas son diosas vírgenes! -dijo carcajeándose de mi pésima suerte- tú de virgen solo tienes el atuendo que hizo Kotori.

- ¿Cómo osas…? ¡Dejame hablar maldita sea! -grite con cierta desesperación ante su aguda risa de loca desesperada- ¡Nicocchi! ¡NICOCCHI!

Pese a que intentaba llamar su atención, ella no me hacía caso y tampoco cesaba en su ruedo de carcajadas malignas.

La primera idea que tuve para callarla fue darle unas buenas bofetadas siendo plenamente sincera, pero eso no serviría lo suficientemente bien como el plan malvado que tenía en mente. Algo que en definitiva la haría callar tan rápido y después se pondría tan roja que se arrepentiría de llamarme "impura".

Aprovechando mi altura y fuerza mayor que la enana, agarre su mano derecha para inmovilizarla porque sabía que si algo salía mal con esa podía matarme. Ya quita su mano del mal, me incline tan rápido que alcance su mejilla y en ella no deposite un beso ni nada, no señores, eso es demasiado amable para lo que esta gremlin se merece.

Mordida, conocido como agresión tierna, puede significar con la persona indicada "aquí estoy, y te esperé con ansias".

Pero no se ilusionen, para nada fue un mordisco tierno en la mejilla izquierda, claro que no: hice hincapié en que se sintiera mi frustración por ella en ese momento.

- ¡NOZOMI! -sacando fuerzas desde el fondo de su interior, logro hacer que retrocediera un poco con una sonrisa victoriosa.

Su mejilla izquierda estaba roja tanto por la vergüenza como por mi feroz ataque. Aunque no fuera tan fuerte para clavárselos por completo, aun en la distancia que teníamos lograba ver mis caninos dibujados en su antes blancas mejillas.

- ¡Nozomi! -soltó un fiero grito cuando me vio retrocediendo a la puerta- ¿¡Porque mierda hiciste eso!?

Por fortuna antes de su pequeño reclamo ya me encontraba casi en la puerta de la azotea.

Reí suavemente antes hacer la mímica que le estuviera disparando con las pistolitas formadas mis dedos índice y pulgar- "Tu amiga de siempre, ¡oh si!" -me señalé con una enorme sonrisa mientras sacudía los hombros- "¡Es Zeus!"

Como costumbre ya en ese día, salí corriendo antes de que recuperara los cinco sentidos y me persiguiera con algún objeto que atentaría con mi vida.

- Nicocchi sí que es divertida cuando se lo propone -comente mientras soltaba una pequeña risita- pero ahora sigue el rival más duro de muse…