¡Hola! En primer lugar, gracias por leer :3 para los que no han leído Formando Lazos (mi historia anterior), quiero avisarles que esta es la SECUELA por lo que deben leer eso primero ¡gracias!
Demasiado brillante.
Harry levantó su mano para cubrirse los ojos, el día estaba bastante soleado. Estaba empezando a sudar.
"¿Ya acabamos?" siseó Farid, reptando por los arbustos, quizá buscando algún ratón indefenso.
"Solo nos falta una planta" aseguró, mirando la imagen que le había dado Snape.
Estaban en el bosque cerca, recolectando ingredientes para una poción experiemental que el mayor estaba haciendo. Solo le faltaba encontrar una de las plantas y tendría todo el día libre ¡irían a pescar al fin! Animado, volvió a su búsqeda.
"¿Crees que este se parece?" le preguntó a Farid, mirando a la planta. Era similar, solo que sus hojas se veían ligeramente puntiagudas, a comparación de la imagen.
"Sí, esa es, ya vámonosI" Harry rodó los ojos.
Activó a Vulpis (su caja de envío) y sacó un pedazo de pergamino y un bolígrafo del interior, materiales que siempre acostumbraba a llevar. Escribió rápidamente una nota preguntando si esa era la planta y la envió junto al objeto. Ni un minuto después, la caja vibró... Snape preguntaba si hacía falta revisar sus lentes de nuevo, porque claramente eso no era lo que estaba buscando. Harry podría jurar que la pobre planta había regresado cabizbaja en la caja. Suspiró y miró alrededor, casi dándose por vencido.
"Esta es" Siseó Farid con apatía.
Harry se giró, rodando sus ojos de nuevo, para decirle que lo ayudara en serio.
Resulta que Farid sí había encontrado la planta.
"Oh" se sorprendió. "Tienes razón"
"Por supuesto que la tengo, no luzcas tan sorprendido" se jactó el no tan pequeño reptil.
Harry movió la cabeza, sonriendo. Recogió la planta, se la envió a Snape y se alegró al no recibir una devolución. Había terminado, ahora solo tendría que esperar a que el pocionista terminara de guardar sus ingredientes como era debido y podrían salir.
"Regresemos" dijo contento. Farid llevaba un ratón en la boca, para Hedwig había explicado.
0-0-0
Había pocas personas alrededor. Harry miró maravillado. Un padre con sus dos hijos estaban a unos metros, pescando tranquilos. Harry caminó alrededor, una señora mayor le sonrió afablemente cuando pasó. Estaba disfrazado y sentía la libertad de no ser reconocido. Vestía una de sus ropas antiguas, ya que sentía que se iba a ensuciar y no quería estropear nada nuevo. Snape se había ido a conseguir los suministros en la tienda cerca al lago.
"¡Eh, tú!" alguien lo llamó.
Harry se giró curioso. Era un hombre al costado de unas cajas de fruta que estaban a la venta. Sonaba molesto.
"¿Qué haces?" preguntó el desconocido con sospecha, mirándolo de arriba abajo con una mueca. Harry se sintió cohibido de pronto. Tal vez debió vestirse mejor.
"Nada, señor" trató de parecer lo más inocente posible.
El señor sonrió de forma desagradable.
"Eres el ladronzuelo que se ha estado llevando mi mercancía ¿no es así?" escupió, agarrándolo del brazo con fuerza.
"¿Qué?" estaba confundido y el agarre le estaba haciendo daño.
"Ya verás lo que pasa con ladronzuelos como tú" le dijo que hombre acercándolo a su rostro. Tenía mal aliento y se veía furioso.
"¿Se puede saber qué hace zarandeando a mi hijo?" la voz de Snape sonó en un susurro trémulo detrás de él.
Harry sintió alivio al instante. 'su hijo' repitió mentalmente. Snape lo había llamado su hijo. Harry no le había vuelto a decir papá desde aquella vez, pero llevaba unas semanas llamándolo así en su mente ya, sin saber si el mayor estaría de acuerdo.
El señor lo miró con los ojos abiertos.
"¿s-su hijo?" preguntó dudoso.
"Sí, mi hijo y me hará el favor de soltarlo en este instante antes que llame a la policia" de alguna manera, se las arregló para sonar amenazante sin levantar la voz.
"C-claro, disculpe señor, creí... el niño lleva esos trapos y asumí-"
Snape levantó una ceja.
"Asumió incorrectamente. Iremos a pescar, es su primera vez, ¿está diciendo que debemos vestir elegantes para dicha actividad?" se burló.
Harry luchó contra la sonrisa que quería salir.
El señor siguió disculpándose mientras se alejaban.
Estuvieron unos minutos en silencio hasta que Harry habló.
"Gracias... papá" dijo despacio, mirándolo con nerviosismo. Snape puso una mano en su hombro en aceptación. Harry se relajó.
Y solo así, empezó a llamarlo papá también fuera de su mente. Su pecho se calentó con felicidad.
Al final del día, Harry logró pescar una bota. Farid no lo dejaría en paz por el resto de la semana.
"¡No estoy listo!" gritaba Theo mientras corría de un lado a otro.
"Theo, calma, agarra esa maleta, tenemos que irnos"
"¡Oh, Merlín!" repetía una y otra vez. Agarró la maleta y se dirigió hacia su tío. Irían por flu, hacer una aparición podría ser riesgoso. Theo igual tenía un miedo irracional a que una parte del feto se quede en la chimenea o algo así.
"Ne t'inquiète pas, mon petit serpent" le susurró su tía, sosteniendo su barriga abultada. Le sonreía con tranquilidad. Theo casi podía escuchar a Luna tararear calmadamente en su cabeza. Correcto, todo saldría bien, no había que preocuparse.
"D'accord" se dijo a sí mismo. "haremos esto, todo saldrá bien"
Cuando llegaron al hospital principal de Francia, se había logrado calmar. Su tío se quedó con él en la sala de espera mientras su tía estaba en labor de parto. Esperaron por lo que le parecieron horas.
Sus nervios estaban regresando, cuando la medimaga a cargo salió con una sonrisa cansada.
"¿Quieren ver al nuevo miembro de la familia?"
Theo se levantó de un salto, igual que su tío y entraron a la habitación.
Sintió que su corazón daba un salto. Se veía... tan frágil... era hermosa.
"Te dije que sería mujer" se burló su tía. Su esposo seguía maravillado ante la pequeña figura, sin importarle haber perdido la apuesta.
"Es hermosa"
Siendo objetivos, Theo sabía que probablemente se veía horrible, sabía que los bebes nacían arrugados, pero ante sus ojos, era la cosa más linda que había visto. Un mechón de cabello tan oscuro como el de su madre se asomaba por su cabeza y ojos tan claros como los de su padre lo miraban con curiosidad.
"¿Puedo cargarla?"
Su tío la acomodó en sus brazos con cuidado. Theo sintió que sostenía el cristal más delicado y tenía miedo de hacer cualquier movimiento brusco.
"Hola" susurró maravillado "bienvenida al mundo..." miró a sus tíos interrogante.
"Elizabeth" le respondió su tía ante la pregunta silenciosa.
"Bienvenida al mundo, Elizabeth" sonrió.
Tenía una pequeña hermana. Tragó con dificultad, sintiendo ganas de llorar de repente, pero se contuvo.
La bebé empezó a llorar unos segundos después. Tenía hambre.
Para el final de la semana, Theo sintió que sus oídos habían dejado de funcionar con tanto llanto y no podía importarle menos. Las orejeras de la clase de herbología se convirtieron en su fiel aliado para dormir.
"¡Muy bien Draco!" felicitaba Remus a través del pequeño espejo en su escritorio.
Draco sonrió complacido, había logrado conjurar una cuerda solida.
"No lo adules tanto, aún le falta lograr amarrar a su objetivo" la voz de Black se burlaba detrás. Draco vio la cara del pelinegro aparecer en el espejo, haciendo a Lupín a un lado. Quiso replicar, pero algo llamó su atención.
"Wow... pareces una persona" se asombró.
Remus soltó una risita desde atrás. Black frunció el ceño, bufando un insulto probablemente. Se había afeitado y su cabello se veía limpio.
"Basta de Sirius, continúa Draco, ya casi lo logras"
Draco asintió y volvió a ponerse en posición. Dobby lo alentaba desde un su escritorio, a lado del pequeño espejo.
"Visualiza tu objetivo, imagina las sogas amarrándolo y concéntrate"
Comenzó a conjurar el hechizo, pero Black lanzó explosiones para ocasionar un estruendo. Draco se volteó irritado.
"¡Sirius!" gritó Remus enfadado.
"¿Qué? En una batalla no habrá silencio absoluto, el chico tiene que aprender a concentrarse en todo momento" dijo desdeñoso. Remus levantó una ceja con sorna.
"¿Ese es tu manera de decir que creer que Draco es capaz de más?" dijo con burla. Sirius bufó indignado. "De todos modos, recién está aprendiendo, la concentración es vital, así que guarda silencio"
"No" dijo Draco, sorprendiéndose a sí mismo "Esta bien, lo intentaré"
Se preparó mentalmente y se puso en posición. Intentó ignorar todo el barullo que provenía del espejo y se enfocó, mirando a su objetivo: un maniquí que Dobby le había conseguido.
"¡Bien hecho!" gritó Remus entusiasmado cuando las sogas se amarraron al maniquí. Todavía no estaban ajustadas, pero era un avance significativo. Dobby vitoreó con alegría.
Draco volteó con una sonrisa satisfecha. Incluso Black se veía impresionado.
Le escribiría a Ginny más tarde para contarle su hazaña. Dirigió su mirada hacia el papel arrugado que decía Felicidades. Sonrió contento.
Dobby desapareció para prepararle su postre favorito para celebrar.
Farid se enrollo en su pecera.
No es que se quejara, el lugar era cómodo, pero estaba creciendo cada día más. Esperaba que el humano gruñón le comprara el tronco que había visto, pero aún no tenía suerte.
Su mirada se desvió hacia la ventana. Observó cómo un murciélago entró sin problema y se acomodó en la percha de Hedwig. La lechuza resopló con molestia, pero se hizo a un lado. La noche parecía tranquila, Harry dormía plácidamente con una sonrisa en su rostro.
Estaba por cerrar sus ojos, cuando lo sintió. Una ligera perturbación en su mente. No. No era en su mente. Siguió el tirón de la perturbación hacia su origen, a través del enlace mental que compartía con su dueño. Algo se sentía muy mal. Ahí. En un rincón de su mente, una mancha oscura, corrupta, se movía de forma inquietante. Farid abrió los ojos y reptó hasta llegar a la cama. Harry tenía el ceño fruncido, todavía dormido.
"Harry" siseó, moviéndolo un poco con el cabeza. No obtuvo respuesta.
Cerró los ojos para sumergirse en su enlace mental de nuevo. Esa mancha... parecía familiar. El enlace que compartía con Harry era algo delicado y se fortalecía a medida que pasaba el tiempo, por lo que muchos de los rincones de la mente del niño todavía le eran desconocidos, pero sabía que esa mancha no era una presencia extraña. Hubiera sentido si alguien hubiese invadido su mente. Esto era otra cosa, familiar, pero a la vez desconocido...se acercó un poco más para analizarlo mejor... ¡era otro enlace! Abrió los ojos alarmado. Harry tenía otro enlace con una fuente oscura, un enlace que al parecer había estado inactivo hasta hoy. ¿qué había cambiado?
Harry se movía inquieto en medio de una pesadilla ahora. Farid sabía lo que tenía que hacer. Cerro los ojos y se concentró. Lo que estaba haciendo era arriesgado y no sabía si el vínculo que tenía con Harry se había fortalecido lo suficiente para eso, pero esa cosa, esta mancha tenía que ser contenida. Un enlace a una fuente desconocida que emitía tanta oscuridad no podía ser bueno...podría ser usado para controlar a Harry, podría infiltrarse en su mente y espiar. No, no podía permitir aquello, Harry había dejado claro que la situación en la que estaban debía permanecer en secreto y Farid podría apostar que la fuente de esa mancha era de lo que se escondían.
Poco a poco, construyó una barrera mental para encerrar a la parte corrupta. Parecía que era algo débil todavía, lo que le permitió contenerla con más facilidad de la esperada. Harry tendría que construir una barrera propia para asegurar que se quede ahí. Con cuidado, intentó cortar el enlace, pero ni bien se acercó, fue expulsado de la mente con fuerza. Correcto, todavía no podía hacer eso entonces.
"¡Aaaaaaaaaaah!" el grito de Harry retumbó en las paredes, sobresaltando a Hedwig y al murciélago.
"¡Harry!" llamó, intentando regresarlo a la realidad.
Harry sudaba y miraba a todos lados con alarma, su cicatriz parecía palpitar de dolor.
"¡Harry!" gritó Snape, entrando a la habitación con la varita en mano.
Pasaron unos minutos antes de que el mayor lograra calmar al niño. Farid le informó a Harry de todo lo que había pasado mientras dormía. La cicatriz ya no estaba roja.
"No lo entiendo... ¿cómo tengo este enlace?" susurró Harry, sentado en su cama con las rodillas abrazadas.
Snape siguió caminando en círculos. Tampoco sabía qué había pasado, pero que la cicatriz haya reaccionado no era un buen augurio. Voldemort estaba involucrado de alguna manera. Se detuvo para mirar de nuevo la cicatriz. Se veía normal.
"¿Crees que sea... porque ya no estoy en Privet Drive? ¿crees que Voldemort me pueda encontrar?"
Severus hizo una mueca ante el nombre, pero no dijo nada. Temía que ese pudiese ser el caso ¿sus barreras habían fracasado? Podría haber jurado que las protecciones en el lugar eran mucho más fuertes que en cualquier otro lado, sumado a lo protección de Lily... no, había algo más, tenía que ser algo más.
Farid le siseó algo al niño, moviendo la cabeza de forma negativa.
"Farid cree que esta cosa ya había estado acá" susurró Harry con asco, señalando su frente.
"Es probable que la noche en la que sobreviviste se haya formado un enlace" susurró, ya pensando en la posibilidad. La pregunta era ¿cómo? ¿Voldemort era consciente de ese hecho?
"En primer año... lo sentí en la cicatriz, cuando Voldemort estaba cerca... dolía"
Severus frunció el ceño. Había comprobado ya, pero las barreras seguían intactas, no había nadie cerca. Lo que había pasado ahora era puramente una invasión mental... y no sabía si eso era peor.
Harry le contó su pesadilla. Sea lo que sea que lo haya activado, era muy probable que haya sido una visión a través del enlace. Lo que no cuadraba era Pettigrew.
"Pero no puede ser, ¿verdad?" había dicho Harry "él fue ejecutado... ¿no? el beso del dementor y todo eso"
Snape había sentido que un ladrillo se asentaba en su estómago. Si de algo estaba seguro, era que a los políticos no les importaba mentir si eso los ayudaba a conseguir votos... y el ministro era el peor de todos.
"¿papá?" Harry preguntó inseguro. Severus se detuvo, sintiendo la calidez familiar ante el nombre.
"Voy a averiguar sobre el enlace" prometió "por ahora, quiero que te concentres en lo que te enseñé, crear una barrera para asegurar las protecciones que ya colocó Farid" dudó un momento antes de añadir "y Harry... es muy probable que Pettigrew siga vivo"
Harry tragó saliva de forma visible.
"Entonces el sueño..."
"Probablemente una visión" afirmó
No dijeron nada luego de eso. Severus lo dejó con sus pensamientos y se dirigió al estudio que había adecuado para sí mismo. Buscó todos los libros sobre magia mental que tenía a la mano, no podría volver a conciliar el sueño de todos modos.
Daphne gimió desesperada en su almohada.
"¡TORI!" gritó sin aguantarlo más. Eran las cinco de la mañana ¡por Morgana! ¿no podía una chica dormir tranquila?
"¡Tori, juro por Merlín que, si no callas a tu horrendo árbol, te arrancaré la cabeza y la usaré de comida para el calamar!"
"¡Daphne!" su madre suspiró escandalizada, entrando a su cuarto. "No hace falta la violencia, solo moveremos al árbol de lugar, tu padre ya se está encargando"
"Él solo quiere aullar tranquilo, ¿por qué tanto alboroto?" se rio su molesta hermana, entrando fresca como una lechuga ¿de dónde sacaba tanta energía?"
"Tori, querida, ayuda a tu padre a replantar tu peculiar adquisición" sonrió su madre con calma. Tori le sacó la lengua antes de irse.
Daphne miró a su madre miserable. Tenía ojeras en los ojos.
"Quería preguntarte sobre las entradas al campeonato mundial de Quidditch" empezó su madre, mirándola con una sonrisa. "Tu padre y yo estábamos pensando en adquirir una entrada más para que puedas invitar a Harry, tengo entendido que los tíos de Theodore ya se encargaron de la suya"
"¿En serio?" preguntó emocionada. No sabía si Snape le compraría entradas a Harry, pero no podría negarse si invitaban a su amigo ¿verdad? esperaba que no, era un evento importante y estaba segura de que a Harry le encantaría. "Eso sería genial" le sonrió a su madre.
"Esta bien cariño, ¿estás lista para tus lecciones de oclumancia con tu papá?" le preguntó, cambiando de tema.
"Completamente" aseguró "y para mis clases personales de defensa" añadió. Sus padres se habían escandalizado con el relato del lobo, asegurándoles que las lecciones de defensa ahora eran una prioridad.
"Sinceramente, a veces pienso que Hogwarts se vuelve más peligroso cada año" dijo su madre, moviendo la cabeza.
Daphne sonrió. Los aullidos se habían dejado de oír unos minutos atrás.
"Pienso lo mismo, pero ahora me encantaría recuperar algo de sueño"
Su mamá asintió, despidiéndose de ella con un beso en la cabeza. vio a su papá pasar por su puerta luciendo miserable y lleno de tierra. A él tampoco le agradaba el árbol.
Espero que les guste :3 muchas gracias a todos los que me han acompañado hasta aquí. (Me disculpo si hay errores)
