BELLA
Estoy de frente a un acantilado, el aire frio y húmedo roza mi rostro, estoy sola. Al fondo puedo ver el mar, su fuerza parece destruir las rocas, pero no lo hace, extraño el calor del sol, extraño la frescura de la brisa marina, el viento cala mis huesos, el paisaje en el que me encuentro no hace nada más que entristecerme.
Es una vista hermosa, nostálgica y solitaria, no quiero irme pero no tengo opción, camino por un sendero lleno de neblina, los arboles rodean el paisaje y no dejo de pensar en la similitud con la descripción de cumbres borrascosas, añoro algo que no conozco...
Mi vista se hace borrosa, no distingo las cosas, ahora se que es una pesadilla, la oscuridad, el peor de mis miedos y mi futura realidad.
Despierto a mitad del aterrizaje, no fue un vuelo largo pero me siento cansada, el frio clima de port angeles se comienza a notar y mi ropa no ayuda en lo absoluto, pasa media hora para que por fin toque el suelo, mi chamarra estorba, no estoy cómoda con nada en este momento, camino a la zona de desembarque y para mi mal día Charlie no esta por ningún lado, hay demasiada gente en el camino y recuerdo respirar hondo y liberar mi ansiedad, me dirijo a buscar mis maletas cuando escucho que alguien me llama.
- ¡ISABELLA!- escucho mi nombre a lo lejos, Charlie llego justo a tiempo, mis maletas por fin aparecieron.
- Siento llegar tan tarde, déjame ayudarte con eso - Mi padre ha envejecido, su pelo canoso y su rostro con ojeras, todo se a intensificado desde la ultima vez, pero su aroma, recuerdo su aroma, este no a cambiado y me alegra, nuestro efímero abrazo tan solo dura unos segundos, no somos personas muy afectivas.
De camino al coche patrulla tropiezo con mis propias ropas y mi frustración crece, mi visión empeora, consigo llegar de pie al auto y acomodo mis cosas, cuando surge la idea de cenar en el viejo restaurante de paso la acepto de inmediato asi como la idea de comprar ropa más cálida, me congelare con las blusas que Rene empaco para mí.
Aparcamos frente a una cabaña Mary's Parade el lugar me resulta familiar, la mesera no despega la vista de Charlie y por alguna razón eso me agrada, la idea de que el tenga a alguien, eso me agrada y es divertido de observar.
-Y entonces como te ha estado yendo en la escuela?- ese no era el tema que el quería tratar
-Pues bien pude adelantar materias y creo que me puedo graduar un poco antes.- espere su respuesta pero el no quería hablar de eso.
y tu madre como esta?- la pregunta era repetida cada vez que lo veía, se lo que el esperaba
bien ya sabes se mantiene ocupada y ahora ella podrá viajar con Phil, eso la hace muy feliz.- mi respuesta me hace un poco culpable, pero el tenia que entender que las cosas con mamá ya habían terminado y desde hace mucho tiempo.
-si bueno eso me alegra.- lo habia lastimado, pero logré que dejará el tema de una vez, después de eso no hubo más platica.
Debo aceptar que era muy extraño, el pueblo no había cambiado mucho y sin embargo todo esto me resultaba interesante, desconocido.
La casa no fue diferente, me resultaba incomodo entrar, mi padre no había cambiado nada desde que mi madre se fue, ella es una bola de fuego siempre en movimiento , cada dia tenia algo nuevo que hacer y mi padre es como un el agua, claro y directo. No puedo creer que alguna vez se hubieran complementado, entrando a la casa me di cuenta cuanto odiaba la decoración, como todo nada habia cambiado, era doloroso de mirar.
Mi cuarto estaba intacto, limpio pero nada había cambiado, las pinturas los adornos todo seguía igual, eso solo me hirio más.
-Compre un cobertor nuevo, morado, la chica de la tienda lo recomendó, espero que te guste.
Hola, estoy muy agradecida por todos aquellos que leyeron esta historia, estoy corriguiendo ciertos puntos de la historia que espero ayuden a hacerla más interesante.
Por favor dejenme saber su opinion:D
La historia y los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer
