Capítulo 3
La Mudanza
Rosalie POV
Ya habían pasado dos semanas desde que fuimos a ver la casa Jasper y yo. Al instante en que la miré, me encantó. Sin dudarlo dos veces la compramos y arreglamos todos los papeles necesarios. En el trabajo pedí las vacaciones para poder empacar todas mis cosas y preocuparme de la mudanza. Creo que Jasper hiso lo mismo, porque me ha estado ayudando todos estos días.
-¿No queda nada más?- me preguntó mi hermano entrando por la puerta. Hoy nos trasladábamos a la nueva casa y Jasper me ayudaba a sacar las cosas de mi departamento hasta el camión de la mudanza ya que sus cosas ya habían sido recogidas.
-Sí, ya se bajó todo- Mi departamento estaba vacío, solo quedaba mi bolso sobre la mesa de la cocina americana. La agarré y salí de mi ahora ex hogar con Jasper siguiéndome. Cerré la puerta, bajamos y dejé las llaves con conserje del edificio para que luego se las pasara al dueño del departamento.
Jasper y yo iríamos en su auto, un Jeep Cherokee, y los de la mudanza nos seguirían hasta la nueva casa. Mi BMW me lo llevaría más tarde un amigo.
Luego de 40 minutos en un trayecto lleno de risas y bromas, llegamos a nuestro nuevo hogar. La verdad es que era magnifica, y como ya había dicho Jasper, sería perfecta para los primeros meses de vida de mi hijo.
Me dirigí al maletero del Cherokee para bajar algunas maletas.
-¿Qué crees que haces?- me preguntó Jasper
-Bajar maletas-
-Estás loca. Estas embarazada…-
-Pero no discapacitada-
-Tú solo anda a mandar a esos tipos de la mudanza-
-Pero…-
-Allá llevan tu mesa de té inglesa- miré hacia la puerta de la casa y el tipo ese maltrataba mi mesa
-¡Hey! Con cuidado- le grité- Mejor voy a ver si mi mesa sobrevivió- dije dirigiéndome a Jasper y él sonrió triunfante
-Sí, mejor anda-
Entré a mi nueva casa, que aunque la compartiría con Jasper, era mi primera casa propia. Anteriormente solo arrendaba, andaba de lugar en lugar, nunca me quedaba en un hogar fijo. Pero ahora que tendré un hijo es más difícil ser nómada.
Teníamos todo dentro de la casa y el camión se había marchado ya. Solo quedaba ordenar todo esto, que por cierto no era poco. Menos mal que aún me queda una semana de vacaciones.
La casa tenía cuatro habitaciones y tres baños, y el comedor y living room estaban separados por una pared de media altura, haciendo que los ambientes se separaran pero a la vez quedaran juntos. Afuera, por la parte de adelante, había un jardín de tamaño normal, y por la parte de atrás un amplio patio con una piscina no muy grande, pero al menos teníamos donde refrescarnos en verano. También había un garaje amplio.
-Jasper, ¿Mi bolso?-
-¿Qué pasó con tu bolso? –
-¿Dónde está?-
-¿Qué se yo?-
-Ah gracias- dije irónicamente
-Debe estar en el auto. Toma- Me pasó las llaves del Cherokee que estaba estacionado frente a la casa, todavía en la calle. Salí y el sol en su plenitud me golpeo en la cara. Eran como las dos de la tarde y la gran estrella pegaba con todas sus fuerzas. Estábamos a fines de abril y el calor ya se hacía notar aunque todavía no estábamos plenamente en verano. Ya tenía unos cinco meses de embarazo y según yo mi panza había crecido, pero Jasper seguía diciendo que no, que solo eran ideas mías. Pero yo me conozco, me miro a diario al espejo y sé que mi panza creció.
-¡Rose!- gritó una infantil voz a la vez que yo cerraba el auto con mi cartera en mano. Me giré.
-¿Lucy?-
-¿Cómo estás, Rose?-
-Bien pequeña, ¿y tú? Has crecido en estos días-
-Mi tía dice lo mismo- dijo la niña sonriendo con sus pequeños dientes de leche
-¿Qué haces en la calle sola?-
-Espero a mi papi. ¿Y tú?-
-Pues me acabo de mudar- respondí indicando mi nuevo hogar
-¿¡Enserio!?- preguntó emocionada, yo solo asentí- yo vivo en la casa de allí- me indicó la casa del frente y yo miré, en eso su padre sale por la puerta principal y busca con la mirada a Lucy. La encontró y puso cara de aliviado, luego cruzó la calle.
-Lucy, ¿Qué te he dicho sobre salir a la calle sola?-
-Perdón papi, es que miré por la ventana y Rose estaba en la calle y vine a saludarla- él me miró y sonrió en forma de saludo
-Hola- me dijo
-Hola- le respondí
-¿Tú eres la nueva dueña?- me preguntó indicando la casa
-Sí-
-Pensé que demorarían en llegar nuevos dueños-
-Lamento defraudarte- Emmett puso cara de horror
-Oh no lo tomes mal- me reí
-No te preocupes, solo bromeaba- él pareció relajarse. En eso mi estomago rugió sonoramente.
-Creo que tengo hambre- dije un poco avergonzada
-Nosotros íbamos a comer, ¿nos quieres acompañar?- me preguntó Emmett
-Me gustaría, pero ando con…-
-oh, con tu esposo- reí a carcajadas- ¿qué… qué paso?-
-¿Mi esposo?-
-Sí, el rubio- dijo con cara de algo obvio
-Jaja, primero me mato antes de ser esposa de ese… cabeza hueca-
-Espero que no estés hablando de mí- dijo Jasper llegando por atrás
-¿y a que otro cabeza de chorlito conozco?-
-Me ofendes- dramatizó Jasper poniéndose una mano en el corazón como si de verdad le hubiese ofendido el comentario
-Él es mi hermano- le dije a Emmett
-Jasper- dijo él presentándose mientras se daban la mano
-Emmett- le respondió el musculoso hombre
-¿Y que estabas diciendo de mí, hermanita?-
-Es que Emmett creyó que eras mi esposo- mi hermano rió
-¿Esposo yo? ¿De esta loca de patio?- yo lo fulminé con la mirada- Ay si te quiero linda hermosa- dijo abrazándome animosamente
-Claro, porque quién más te va a cocinar, ¿Cierto?-
-Hablando de cocinar, tengo hambre-
-Papi, que él también nos acompañe- dijo Lucy tirando del pantalón de Emmett
-¿A dónde?- preguntó Jasper
-Es que con mi hija íbamos a comer algo y no sé… ¿Nos quieren acompañar?-
-Claro- respondió Jasper sin pensarlo dos veces. Mejor, así me ahorraría tiempo de cocina hoy.
-¿En mi auto?- preguntó Emmett- es que ya tengo la silla se Lucy instalada.
Luego de que Jasper cerrara la casa, todos nos subimos al Jeep Wrangler de Emmett. Lucy iba sentada en su silla, que quedaba atrás del copiloto donde iba sentado Jasper. Yo estaba al lado de la pequeña y Emmett obviamente manejó.
-¿Dónde quieren comer?- preguntó Emmett
-No lo sé. No conozco nada por aquí- respondí
-En todo caso, yo como lo que sea- agregó Jasper
-Papi, vamos a comer pastas-
-Sí, se me antojan pastas- dije. Emmett miró a Jasper en forma de pregunta
-Yo me sumo a la mayoría- respondió Jazz
-Entonces pastas almorzaremos-
-Yupii- celebró Lucy. Esa niña era muy tierna.
Llegamos hasta un lugar llamado "Fiorita Ristorante". Emmett se metió al estacionamiento y dejó allí su Jeep. Ayudé a Lucy a desabrocharse las correas de la silla y todos bajamos.
Al entrar nos recibió un chico de unos 20 años y nos dirigió hasta una mesa para cuatro para luego pasarnos el menú. Como yo no sé mucho de comida italiana, pedí lo primero que leí, "Spaghetti alla carbonara". Jasper pidió Pasta con le sarde, que ni idea que es eso, Emmett pidió Gnocchi alla romana y Lucy no se complicó y pidió fideos con salsa.
-Rose- Lucy llamó mi atención
-Si cariño-
-¿Cuándo sea grande seré tan linda como tú?- ¡Aw! Esa pregunta me mató
-Claro que sí-
-Pero yo no soy rubia- se quejó
-Pero las castañas son incluso más lindas que las rubias. Cuando yo era pequeña lo único que deseaba era ser castaña-
-¿Por qué?-
-Porque mis compañeros me molestaban muchísimo- Lucy tenía una cara de confusión- Decían que las rubias eran tontas- Jasper dio una carcajada
-Y vaya que se equivocaron, porque de tonta esta no tiene nada- dijo mi hermano y yo le sonreí- pero lo que no tiene de tonta lo tiene de despistada- lo miré enarcando una ceja
-Mi abuelito también es rubio- interrumpió Lucy antes de que yo pudiera responderle a Jasper
-¿De verdad?- pregunté mirando a Emmett. Él asintió- ¿Y de dónde sacaste el pelo negro?-
-No lo sé, pero mi hermana lo tiene igual, solo que liso- pensé un rato… ¿No será la…?
-¿Es la chica que iba contigo en el supermercado?- preguntó Jasper.
-¡Tonto! Yo iba a preguntar lo mismo- le dije pegándole en el brazo
-Estamos conectados-
-Si es ella. Se llama Alice-
-Oh lindo nombre- comentó Jasper
-Y anticuado- agregó Lucy
-Sí, lo sé. Mis padres tienen un complejo con los nombres anticuados, ¿No Emmett?- Alice estaba detrás de Emmett. Nadie se había fijado que ella entró.
-Ni que lo digas-
-Hola- saludó alegremente Alice. Jasper se paró de inmediato para ofrecerle su silla.
-Oh no te preocupes… amm ¿Cuál es tu nombre?-
-Jasper… Jasper Hale- Alice sonrió y le ofreció su mano
-Alice Cullen –
-Un placer-
-El placer es mío… voy a buscar una silla- dijo ella mirando la que tenía Jasper agarrada. Mi hermano se volvió a sentar mientras Alice llegaba y se acomodaba.
-¿Vas a comer algo?- le preguntó Emmett
-No, gracias. No tengo hambre-
La conversación fue amena. Con Alice y Emmett es imposible aburrirse, con todo hacen que te rías.
Terminamos de almorzar, y Lucy tenía toda la boca manchada con salsa. Bueno, no solo la boca, si no el vestido también. Emmett llamó al camarero y le pidió la cuenta.
-Déjame ver la cuenta- le dije a Emmett
-¿Para qué?-
-Para ver cuánto salió-
-pero si yo voy a pagar-
-Déjame aportarte por lo menos la mitad-
-No-
-Pero Emmett, no dejaré que pagues todo, yo también comí-
-Pero yo te invité-
-Pero yo quiero pagar la mitad-
-El hombre siempre paga- dijo poniendo unos billetes en la cuenta
-Machista- y lo fulminé con la mirada.- Déjame por lo menos darle la propina-
-Muy tarde, todo va incluido en lo que pagué- y en eso el camarero se llevó el dinero
-Algún día pagaré yo-
Nos paramos y fuimos hasta el jeep de nuevo. Alice comentó algo que la habían traído hasta el lugar, así que también se iba con nosotros. En el auto también fue todo risas. Emmett salía con cada comentario.
Paramos en un semáforo y vi una heladería. Me dieron unas ganas de comer helado, así que hice que Emmett parara el auto unos metros más allá.
-Emmett, ¿Puedes parar en la heladería por favor? Se me antojó un helado-
-Papi, yo también quiero comer helado-
-Yo también Emmett- Dijo Alice con un puchero muy infantil. Emmett se detuvo y abrí la puerta para bajar. Al ayudar a Lucy con las correar de su silla, vi como Emmett le pasaba un billete a Alice. ¿Así que quería pagar de nuevo? No esta vez.
Caminamos hasta la puerta principal, excepto Lucy que prácticamente corrió. Entramos y no había mucha gente, pero todavía no nos podían atender.
-¿Ya elegiste sabor?- le pregunté a Lucy
-Sí, quiero de frutilla, chocolate y ese de allá- apunto a uno verde
-¿Pistacho?-
-Supongo que se llama así- Justo nos tocó nuestro turno en la caja
-Bienvenida a "Happy Ice Cream", ¿Qué desea llevar?-
-Quiero dos maxi conos y…- miré a Alice para que dijera que quería llevar, pero parecía que todavía no decidía
-¿Se puede bañar en chocolate?- preguntó ella
-Si-
-¿Y ponerle crema?-
-También-
-¿Y ponerle chispas de colores?-
-Sí-
-¿Y agregarle galletas?-
-Sí- ahora el vendedor parecía hartado
-Entonces quiero un… cono simple y… nada más- el chico puso cara de pocos amigos
-Entonces son…-
-Espera, al mío le quiero agregar el bañado, la crema, las chispas y las galletas- dije.
-¿Algo más?- Miré a Alice y ella negó, luego miré a Lucy y ella respondió que quería bañarlo en chocolate- Son 16 dólares con 50- Alice sacó el billete de su bolsillo a la vez que yo sacaba mi billetera
-Déjame pagar a mí- le dije
-Emmett va a matarme. Me retecontraprohibió que te dejara pagar. Creo que solo lo hace para molestarte-
-Por eso mismo, deja que pague yo. Después le dices que no te diste cuenta cuando compré o algo por el estilo-
-Está bien- dijo encogiéndose de hombros
Pagué y fuimos a pedir nuestros helados. Alice pidió de Avellana, Lucy de frutilla, chocolate y pistacho, y yo de coco, menta chip, y frambuesa. Salimos del lugar y al entrar al auto, Emmett y Jasper exclamaron al mismo tiempo…
-¡Al fin!-
-¿No podían demorarse más?- preguntó mi hermano
-Si quieres me doy a dar vuelta la manzana y así demoraría más tiempo-
-Era ironía, hermanita-
-Lo sé… solo te molesto-
-Toma Emmett- Alice le pasó el billete- No alcancé a usarlo- sonreí triunfante al ver el escondido ceño fruncido de Emmett.
-¿No había un cono más grande, Rosalie?-
-No te metas con el helado de una mujer embarazada, Jasper- le respondí comiendo la crema de mi helado. Emmett frunció más el ceño.
-¿Estás embarazada?- Preguntó alegremente Alice
-Sí. Cinco meses ya-
-¿¡QUÉ!?- Emmett y su hermana exclamaron juntos.
-¿Y dónde está la evidencia?- Preguntó la chica apuntando a mi estómago. Yo sólo reí.
-Lo mismo le pregunto yo- dijo Jasper- Pero ella insiste en que está gordísima.-
-No gordísima, pero sí que se me nota-
-Para nada- dijo Emmet
-Pero cómo… si tengo una panza ya bastante grande-
-Rosalie, nadie nota esa panza porque no la tienes- comentó Alice
-Yo le digo lo mismo, pero mi hermana es tan testaruda-
-¿Embarazada?- Preguntó Lucy.
-Sí cariño- le respondí acariciando mi panza "casi inexistente" como decía Jasper- Espero un bebé-
-¿Tienes un bebé ahí?- ella apuntó a mi vientre
-Sí-
-¿Tan pequeño?-
-Es que todavía no crece, Lucy- le dijo Alice
-¿Cómo llegó allí?- Todos se miraron con cara de pánico buscando la respuesta en la cara del otro
-Pues… algún día lo sabrás. Ahora come que tu helado se va a derretir- le dijo Emmett y Lucy pareció olvidar su pregunta al ver su helado. Emmett todavía tenía esa cara de alerta puesta mientras hacía partir el motor
Pues eso ha sido el nuevo capítulo. Lamento la demora, pero la universidad termina esta semana y he estado loca con los examenes.
Gracias a todos los que se han dado el tiempo de comentar, de verdad. Espero sus comentarios y/o críticas.
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