Capítulo 4
Fiesta en la Piscina
Emmett POV
-Lucy, hazme el favor de no ensuciarte-
-Está bien papi-
-No debimos ponerle el vestido blanco- dije más para mí mismo- Alice, ¿pusiste la mesa?-
-Sí, Emmett-
-Ok, iré a prender la parrilla-
Ya habían pasado dos semanas desde que los Hale llegaron a la casa del frente, y hoy vendrían a almorzar a nuestra casa. Todo esto fue idea de Lucy, aunque creo que mi diabólica hermana está detrás de todo. En fin, llegarían en media hora y yo todavía no prendía el fuego.
-Papi- Lucy se había acercado a mi lado
-¿Sí bebé?- inmediatamente ella frunció el ceño
-No me digas bebé-
-Lucy, ¿tengo que decírtelo cada vez? Tú siempre serás mi pequeña-
-Pero soy grande-
-Ok, como digas- rodé los ojos
-Papi, ¿Cuándo va a estar listo el almuerzo? Tengo hambre- ella se tocó su pancita
-Oh linda, pronto va a estar… bueno, no tan pronto. ¿Quieres ayudarme a prender el fuego?- ella sonrió
-Si-
-Toma- le pasé un pedazo de cartón para que avivara las llamas. Ella lo tomó y lo subió y lo bajó con sus pequeños brazos
-Muy bien Lucy, tienes futuro en esto- le dije para animarla.
Estaba dando vuelta unas chuletas de cerdo, cuando escuché el timbre…
-Hola Al- escuché una voz femenina
-¡Rosalie… pero que te pasó!-
-Esto se llama desarrollo del feto- respondió ella riéndose.
-Esto es asombroso- ni idea de lo que hablan- Emmett, ya están aquí… por favor ven a ver esto-
- Alice, me haces sentir de otro planeta- se quejó Rosalie. Yo dejé la carné allí asándose y entré a la casa.
-Wow- quedé en shock. Ayer Rosalie se veía muy normal, y hoy… pues ¡LE HA CRECIDO LA PANZA!
-Ok, lo sé. Me creció de la noche a la mañana… literalmente. Pero no es para poner esa cara de "nunca antes visto"-
-Es que…- yo todavía no salía de mi asombro- Es que esto es increíble- ella se rió.
-Hubieses visto la cara de Jasper cuando me vio, casi se calló de la silla-
-Es que cualquiera-
-¿Y Lucy?- preguntó Rose
-Debe estar arriba… la voy a buscar- dije. Subí las escaleras y la puerta de su habitación estaba cerrada. Di unos pequeños golpes y ella respondió…
-¿Quién?-
-Yo-
-¿Quién yo?-
-Lucy…- dije entre reproche y diversión. Adentro se escuchó alboroto y de repente la puerta de abrió
-¿Sí, papi?-
-Jasper y Rose ya están aquí-
-Yupii- celebró mientras daba brinquitos hacía la escalera
-Afírmate del pasamano- le dije y ella lo hizo obedientemente. Yo la seguí de cerca
-¡Ro…!... ¿Pero que te pasó?-
-Comí mucho pastel- mi niña puso cara de susto- Estoy bromeando, Lucy… ¿te acuerdas que te dije que tenía un bebé aquí dentro?- dijo tocándose el estómago y Lucy asintió- pues creció-
-ah…-
-Tú también saliste de un lugar así- comentó Jasper
-Papá me dijo que me trajo la cigüeña- Rosalie golpeó en el brazo a Jasper
-Bueno…- comencé
-Creo que está listo el almuerzo- interrumpió Alice
-Wii- Lucy salió corriendo al patio trasero. Todos miramos a Jasper y él se encogió de hombros.
La tarde pasó de lo más tranquila. Comimos afuera y luego Lucy quiso meterse a la piscina. Todos le dijimos que tenía que esperar por lo menos media hora y ella no hizo ningún problema. Jasper y yo nos pusimos a hablar de deportes, mientras Alice le ponía bloqueador a Lucy.
-Rosalie, ¿no te vas a meter?- preguntó Alice desde el agua.
-Es que… me da vergüenza- dijo tímidamente
-¿Por?-
-Ya sabes… embarazo, más comida, engordar-
-No seas tonta… estás súper bien. Lo único que te resalta es la panza que es de lo más tierna- Rosalie aún dudaba, por lo que mi hermana insisitió-¡Ven, vamos! Aparte acá nadie te juzgaría jamás. Estamos en confianza.-
-Bueno… pero vas a tener que darme bloqueador porque no traje-
-Por supuesto-
Rosalie llevaba puesto unos shorts con una blusa blanca y unas sandalias. Si se veía linda con la ropa puesta, pues se veía mejor sin ella. Debajo traía un lindo bikini color blanco y combinado con su tierna panza era lo más hermoso que había visto nunca. Alice le indicó donde estaba el bloqueador y de apoco se lo fue aplicando. Esto fue una tortura. Se veía extremadamente sexy esta mujer.
-Te trae loco ¿eh?-
-¿ah?- Alice se había sentado a mi lado
-Vi como la mirabas-
-Yo, mirarla… No-
-Es linda, simpática y lo más importante… inteligente-
-Es perfecta- dije en un suspiro… esperen, ¿en un suspiro? ¡QUE ME PASA!
-Creo que alguien cayó en las trampas de Cupido- mi hermana se paró de la silla y volvió a la piscina.
¿Cupido? No sabría decir. Está bien, Rosalie es hermosa, no lo negaré. Es simpática, sabe lo que quiere, no titubea en opinar, tiene carácter, una sonrisa matadoar, Emmett, detente ahí.
-¿Estás bien, Emmett?- Jasper preguntó a la vez que yo paraba de pensar en las cualidades de Rose.
-Amm, sí.-
-Tienes una cara extraña, amigo-
-No pasa nada, sólo recordé que me quedaron cosas pendientes en el trabajo, eso es todo.-
-Espero que nada importante.-
-No, nada que no pueda esperar al lunes.-
-Genial. ¿Vas a tirarte a la piscina?-
-Sí- Me paré de la silla y nos unimos a las chicas. Rose se reía de las tonteras que mi hermana y Lucy hacían, y no pude evitar quedar mirándola. Algo tiene esa mujer que me hipnotiza, no sabría decir qué. Apenas la conozco hace dos semanas y siento que la conozco desde siempre.
-Papi, ven aquí.- yo ya sabía para qué me llamaba Lucy. Desde que empecé a enseñarle a nadar, Lucy agarró la costumbre de subirme a mis hombros, y a lanzarse desde ahí.
-¡Allá vooooooy!-Tomé un poco de carrera, y saltando agarré mis piernas, lanzándome a la piscina con una bombita.
-Odio cuando haces eso, Emmett.- Mi hermana se quejaba, pero mi hija reía de pura felicidad.
-Ven acá, enana.- La tomé de los bracitos, y la subí por encima de mi cabeza hasta que puso los pies en mis hombros.- ¿Estás lista?-
-¡Sí!- La solté y ella a la vez que caía hacia atrás en un salto torpe, se agarró la nariz para que no le entrara agua.
Estuvimos un rato así, hasta que Lucy se aburrió y quiso seguir jugando a buscar el aro con Alice, juego al cual se unió Jasper. Rosalie se había salido hace poco para luego sentarse en las sillas que estaban más allá. Decidí hacerle compañía, y luego de salir agarré una toalla, me sequé y me senté a su lado.
-Hey, ¿Pasó algo?- pregunté
-No, nada.-
-¿Segura?-
-Sí, nada tan importante. No te preocupes.-
-O sea que sí pasó algo. ¿Te molestó alguna cosa? ¿Lo estás pasando mal? ¿Mucho cloro en la piscina?- Dije preocupado. Ella y su hermano eran mis invitados y tenía que preocuparme de que lo pasaran bien.
-Emmett, no. Tranquilo. Sólo son mis complejos de embarazada.- Se ruborizó un poco.- No te precupes.-
-Rose, no seas tonta. Las mujeres embarazadas son más hermosas aún. Algo les ocurre que las hace especiales. Te aseguro que te ves perfecta, no debes preocuparte más.- Ella sonrió.
-Gracias.-
-Sólo digo la verdad.- Le sonreí también. Luego de unos segundos en silencio Rose volvió a hablar.
-¿Puedo preguntarte algo, Emmett?-
-Claro.-
-¿Por qué Lucy no ve nunca a su mamá?- Instintivamente miré a mi hija y me invadió la misma tristeza que siempre llega cuando hablamos de esto.- Lo siento, no quise entrometerme. No tienes por qué responderme. Perdóname.-
-No te preocupes.- volví a mirar a Rose a la vez que respiraba hondo.- Pues porque nos abandonó. Un día dijo que no podía más, agarró sus cosas y jamás volvió. Nunca llamó, nunca escribió, nunca nada.- al final se me quebró la voz.
-Cuánto lo siento, Emmett.-
-No es tu culpa, Rose.-
-No debí preguntar.-
-Está bien.- Sonreí como pude.- No me da pena que me haya dejado, ¿Sabes? Lo que más entristece es que Lucy no tuvo la culpa de nada y ella es la que más ha sufrido. Antes preguntaba a cada rato, y no sabía que responderle. ¿Cómo le explicas a una niña de un año y medio que su mamá no volverá jamás?-
-No se puede-
-Exacto. Simplemente no se puede. Le decía lo primero que se me ocurría, y un día dejó de preguntar. Nunca más tocó el tema y yo tampoco se lo iba a recordar.- Rose se quedó mirando a Lucy un buen rato con tristeza.
-Esa mujer no sabe qué se perdió. Ojalá mi hijo salga tan dulce como Lucy.-
-Entonces, ¿Será varón?-
-No lo sé- Rosalie sonrió.- Yo presiento que sí, pero no quiero saber hasta el parto.- Por inercia Rose se tocó la panza y no pude evitar preguntarme quién era el padre de esa criatura.
-También se marchó.-
-¿Ah?-
-El padre de mi hijo. Sé que te lo preguntaste.- Me volvió a sonreír de forma cómplice.- Lo conocí en un seminario hace más o menos dos años. Nuestra relación era casi perfecta. Él muy atento y afectivo siempre. Nos mudamos juntos y ya habíamos hecho un montón de planes cuando me enteré que estaba embarazada.- Aquí la voz le empezó a temblar y para calmarla un poco le tomé la mano.- Le conté, obviamente. ¿Y sabes cómo respondió? Me gritó, me preguntó que por qué había dejado que pasara, que era mi culpa.- Rose tenía los ojos brillosos. En cualquier momento soltaba una lágrima.- Entonces agarró la chequera, me hizo un cheque y me dijo que pidiera una hora para el aborto lo antes posible.- Mi miró y ahí fue cuando se quebró.- Y lo iba a hacer, Emmett. Casi lo hago. Estaba con la bata de hospital puesta cuando supe que no podría… Perdón.- Rose se paró muy rápido y entró a la casa, la iba a seguir cuando Jasper apareció.
-Yo voy.- Y salió tras ella.
-¿Qué pasó?- Preguntó Alice
-¿Dónde fue Rose?- Lucy también quiso saber
-Al baño, mi amor. Sigue jugando con tu tía.- respondí. Miré a Alice haciéndole saber que luego le contaría.
Pasaron como treinta minutos y Jasper salía junto a Rosalie del baño. Yo estaba esperando en el living, donde estaba la salida al patio trasero. Ella ya estaba calmada y se había secado las lágrimas.
-Perdóname, Emmett. No quise hacer una escena.-
-Hey, está bien. Entiendo, no te preocupes.- Jasper la miró y Rosalie asintió con la cabeza. Entonces el rubio salió al patio a reunirse con mi hermana e hija.
-Deberíamos irnos.-
-No, quédense a cenar.-
-No quiero incomodar.-
-No lo haces.- Me acerqué a ella y la abracé. No éramos cercanos, pero qué más da. Necesitaba apoyo y se lo daría.-Lo prometo.- Le sonreí y ella sonrió de vuelta.
-Gracias.-
-No hay de qué. ¿Quieres agua o algo de beber?-
-Agua está bien.- Fui a la cocina seguido de Rose. Saqué una botella del refrigerador y se la entregué.
-Ten.-
-Gracias.- Abrió la botella sin dejar de mirarme y antes de tomar dijo.- ¿Sabes Emmett? Aunque nos conocemos hace muy poco, siento que puedo confiar en ti. No me preguntes por qué.-
-Serán mis hoyuelos.- Se rió y yo junto con ella. Cuando se disiparon nuestras risas hablé.- Siento que te conozco desde siempre. No me preguntes por qué.- repetí sus palabras a lo que ella sonrió.
-El mundo quiso que nos conociéramos, Emmett.-
-Bendito sea el mundo.-
Hola hola!
Perdonen la tardanza! D: Estuve de viaje un mes y llegué a preparar un examen que me quedaba pendiente en la universidad.
El siguiente capítulo está en proceso, espero no demorar tanto como con este. *cof*Los reviews motivan*cof*
Saludos :D
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