Capítulo 5
Tarde de un Domingo
Rosalie's POV
Jasper decidió ir a visitar a mis padres este fin de semana, por lo que la casa quedó completamente para mí. No, no lo celebro. La verdad es que lo extraño. Sólo ha pasado un día con su noche y ya no tengo quien me haga compañía. Llamé a mi amiga Bella, pero justo eligió el mismo fin de semana para hacer un viaje de negocios.
Eran las tres de la tarde, acababa de hablar con mis padres y mi hermano por teléfono cuando mi puerta sonó.
-Hola, Rose.-
-Emmett, Hola. Ven, entra.- Lo hice pasar a la sala de estar.- Siéntate. ¿Te traigo algo de beber?-
-No, gracias. La verdad es que venía a preguntar qué hacían Jasper y tú. Me aburro.- Sólo reí.
-¿Y Lucy?-
-Alice la sacó a pasear por el día. Creo que tenía el cumpleaños de la hija de su amiga o algo así.-
-Pff, estamos igual de solos. Jasper viajó a Boston para visitar a nuestros padres.-
-¿Y tú no fuiste?-
-El doctor me lo prohibió.- Emmett puso cara de pregunta, por lo cual expliqué.- Tuve algunas complicaciones el primer trimestre, por lo cual no puedo viajar en avión hasta que el bebé nazca.-
-Ou, que mal.-
-Sí, pero no me quejo. Mamá dijo que vendrían el próximo mes a visitarme a mí, y no a Jasper.- Reí por las ocurrencias de mi madre y Emmett se unió.
-Bueno, te invito a salir… Yo…Digo… No como una cita… Sino algo casual.- Rió nervioso.
-Sin sonrojarse.- A Emmett se le enrojecieron aún más las mejillas y yo sólo reí por lo bajo.-¿A dónde iremos?-
-Pensaba en que podríamos ir por un helado… Espera, ¿Almorzaste?-
-Sí, ya comí.-
-Entonces, ¿Qué dices? De ahí vemos que hacemos luego.-
-Me parece bien, señor Cullen. Voy por mis cosas.-
-Aquí espero.-
Salimos en el vehículo de Emmett, quien me llevó a una parte de la ciudad que pocas veces había visitado. Los árboles por las calles abundaban y había muchas tiendas, entre esas, una heladería.
-Te prometo que aquí venden los mejores helados artesanales que puedas probar en tu vida.-
-¿Ah sí? ¿Algún sabor que me recomiendes?-
-Pistacho… No, arándanos… ¡No! Piña.- La cara de Emmett era pura emoción. Reí por su éxtasis y le dije
-Probaré los tres.- Pedimos nuestros helados, y Emmett sugirió ir al parque que quedaba en frente para comerlos. Acepté gustosa y nos sentamos en una banca cercana a los juegos.
-Me gusta este lugar.- Dijo él.
-A mi igual. Este parque es idóneo para traer a los niños.-
-¿Cómo crees que será tu hijo?-
-¿A qué te refieres?-
-A sus características físicas.-
-Supongo que rubio. Papá dice que los genes de mamá son fuertes. Desde él hacia atrás son todos de pelo castaño, aun así Jasper y yo resultamos rubios.-
-Siendo hijo tuyo, seguro será un rompe corazones.- Volví a reír.
-Yo supongo que ya tienes la escopeta comprada. La necesitarás para espantar a todos los que caigan por tu hija.-
-¿Me estás diciendo guapo?-
-Qué crees. Le estoy diciendo guapa y encantadora a tu hija, no a ti.- Emmett hizo un pucherito.
-Dame un poco de crédito. Tiene la mitad de mis genes.-
-Bueno, ya. Si se le notan… un poco.-
-¿Sólo un poco?- El moreno me dio una sonrisa seductora que no pude ignorar. Esos hoyuelos de él son matadores.
-Sí, solo un poco.- Le respondí para molestar.
-Bueno, yo seré sincero. Tu hijo va a ser guapísimo.- Miré hacia un costado para ocultar mi mejillas prendidas.
-Sin sonrojarse.- reí. Pareciera que todo lo que sabía hacer con Emmett era reir.- Ven, vamos a dar un paseo.- Se incorporó y me tendió la mano para ayudarme a ponerme de pie.
Llevábamos como media hora caminando cuando mis pies se empezaron a quejar. Le pedí que paráramos un rato para luego volver al auto. Ahí me preguntó qué quería hacer y le conté que tenía muchas ganas de ver una película.
-¿En casa o quieres ir al cine?-
-Podríamos ir al cine. A ver si hay nuevos estrenos-
Como a eso de las cinco de la tarde llegamos al centro comercial. Para ser día domingo no había tanta gente, por lo que el cine también estaba medio vacío. Durante este mes, cada domingo darían un clásico del cine, siendo hoy el turno de Grease. Le pregunté si no le molestaba ver esa peli, y dijo que no. Me contó que cuando era pequeño soñaba ser como Danny, y que andaba con el peine en el bolsillo igual que el personaje.
-Creo que una de las razones por las que me uní al equipo de futbol en la secundaria fue para conseguir una mujer como Sandy-
-¿Y la conseguiste?-
-Nope- Me reí en su cara.- No seas cruel. Pasé todos esos años esperando.-
-Ay, Emmett. No te imagino siendo uno de esos chicos. Digo, Danny al principio era un mujeriego y no respetaba a las mujeres. Te veo, y creo que ese papel te sienta más.-
-¿Qué me estas queriendo decir?-
-No me malinterpretes. Pero el clásico es que el deportista de la escuela sea así, pasando de mujer en mujer.-
-Me creas o no, yo no era de los populares. Sí, jugaba futbol y era bueno. Pero mis padres siempre me enseñaron a respetar no solo a las mujeres, si no a todas las personas. Pero mis compañeros no eran así. Entonces me juntaba con la gente de más bajo de perfil.-
-Quien lo hubiese dicho. Me sorprendes, no te mentiré.- se rió.
-No eres la primera persona que me lo dice. ¿Y tú, Rose? Tienes cara de porrista.-
-Eww, no. Jamás. Yo pasaba mis tardes en el taller de mi tio.-
-¿Taller?-
-Taller mecánico.- La cara que puso Emmett era de shock total.- No pongas esa cara. Que sea rubia y femenina no quiere decir que siga estereotipos.-
-Wow. Realmente me sorprendes.-
-¿Y en qué crees que trabajo?-
-Ingeniería, ¿No?-
-Pero eso es muy amplio, Emmett.-
-No me digas que automotriz.-
-Acertaste.-
-Creo que tengo mecánico nuevo.-
-Cuando necesites, no hay problema.-
Luego de comprar palomitas y bebestibles, entramos a la sala y ocupamos nuestros sitios. La publicidad no tardó en reproducirse, para luego dar paso a la película misma. Con Emmett cantamos todas las canciones de la película, y en más de una ocasión nos hicieron callar, produciendo aún más risa entre nosotros.
Para ser sincera, hace tiempo que no la pasaba tan bien con alguien que no fuera mi hermano. Emmett tiene una habilidad increíble para hacerme reír, y si soy más sincera aún, disfruto mucho el tiempo que paso con él y su familia.
Luego del cine –y de pasar por un smoothie que se me antojó- nos devolvimos a casa de Emmett, ya que el grandulón se ofreció a cocinar la cena.
-Hemos comido todo el día, Emmett. Y lo peor es que aún me queda espacio para más.- Comenté entrando ya en el hogar Cullen.
-Bien dicen que debes comer por dos.-
-Claro, pero algo que nutra el cuerpo. No creo que helado y palomitas entren en esa categoría.-
-De vez en cuando no hace daño, Rose. Para que no te sientas culpable prepararé algo liviano, ¿Sí?-
-¡Por favor!-
-Tú ponte cómoda. Si quieres prende la tv o pon música.- Me decidí por lo último. Busqué por la pila de cd's que tenía y escogí uno de un nombre medio extraño. Sonaron las primeras notas musicales y quedé sorprendida.
-¿Qué es esto?-
-Pagan folk- No sabía que existía esto hasta hoy y debo reconocer que me gustó bastante. Sin más preámbulos me senté en el sillón a esperar la cena.
….
-Rose-Sentí que susurraban a la vez que me sacudían.- Rose, despierta. La cena está lista.- Abrí los ojos finalmente y ahí estaba Emmett de pie mirándome expectante.-Te quedaste dormida.- Eso sirvió para finalmente darme cuenta de mi entorno.
-Oh por Dios. Qué vergüenza.- Me sonrojé con fuerza mientras me ponía de pie.
-No, no te pares. Traje la cena hasta acá.- Emmett señaló la mesa de centro a la vez que sonreía con esos hermosos hoyuelos.
-Lo siento tanto. Vengo a tu casa, me preparas la cena y yo me quedo muerta en tu sofá.- Él sólo rió.
-De verdad no hay de qué preocuparse. Hoy tuvimos un día movido, es normal que te canses. Ten, tu plato.- Me pasó dicho objeto y un tenedor. La cena consistía en una ensalada surtida acompañada de pollo.-Vaya, realmente sano.-
-Hay que alimentar bien a ese campeón.- Dijo señalando brevemente mi vientre.- ¿Quieres ver televisión?-
-La verdad es que no soy muy fanática de la tv. ¿Podemos quedarnos con la música?-
-Claro, no hay problema.- Le sonreí.
-¿Y qué más escucha aparte de pagan folk, señor Cullen?-
-De todo un poco. Pero tengo mis bandas favoritas, claro.-
-¿Y esas serían?-
-Mi favorita de todos los tiempos, Deftones. ¿Has escuchado algo de ellos?-
-¿Qué si he escuchado…? Pfff, Mi hermano es fanático. De hecho una vez me llevó consigo a un concierto de ellos porque no quería ir solo.-
-¿Y qué tal?-
-La verdad es que soy más del pop noventero. Depeche, Tears for fears, A-ha. Aunque esos son más de los ochenta, pero de ese estilo. Ah, y soy una gran fanática de Madonna y del metal de los 70. Aun así me se casi todas las canciones de los Deftones.-
-Wow… ¿Pop y metal? Esquinas bien separadas.-
-Algo. El pop va de mi parte, ¿Pero el metal? Culpa de mi madre. Black Sabbath los ocho meses que nos tuvo, a Jasper y a mí, en el útero.- Emmett rió.
-Ya te imagino en la etapa rebelde de tu adolescencia. De negro completa y pateando el trasero de todos.-
-La verdad es que mi "época rebelde" no fue tan rebelde. Me dio unos años por el punk, haciendo de mi padre el más orgulloso.- Emmett se atoró con lo que estaba a punto de tragar de la sorpresa.
-¿Tu padre es punk?-
-Oh sí. Con mohicano y todo.-
-¿Y tu madre?-
-Rockera. Del clásico.-
-Wow.-
-Lo sé. Nadie se metía con nosotros en la escuela.- A estas alturas ya había terminado mi cena, por lo que dejé el plato encima de la mesa centro al igual que Emmett.
-Te creo.-
-Cuando pequeños nos cambiaron mucho de escuela, y en uno de esos cambios llegamos a una donde había un niño matón al cual todos temían- Reí con anticipación al recordar la historia.- Yo tenía como catorce años y recién adoptaba los gustos musicales del punk, por lo que no vestía como tal. Resulta que en mi primer día este niño me molestó toda la jornada, pero lo ignoré para no tener problemas. En resumen, le conté a mis padres y adivina qué me dijeron: ¡Que le diera su lección! Y lo hice. Le hice un calzoncillo chino que lo dejó hablando como un niño de cuatro años por una semana.- Emmett rió fuerte.- Resultado, los padres del niño hicieron que llamaran a los míos. Y ahí se presentaron. Bastó que los vieran, y asunto arreglado. Nunca más alguien se metió con un Hale.-
-Rosalie, delicado es tu nombre pero al parecer hasta ahí queda. Recuérdame nunca meterme en problemas contigo o Jasper.- Ambos reímos por la ocurrencia de Emmett, y no pude evitar fijarme otra vez en sus hoyuelos. Eran adorables.
-¿Y tú tienes alguna anécdota?-
-Ninguna como esa. Yo era un chico tranquilo y algo romántico.-
-¿De flores y chocolates?-
-Más bien de tardes inolvidables- Emmett puso una cara seductora con la que admito, me derretí.
-Faltan hombres como tú, Emmett- Me quedé mirando esos ojos chocolate más del tiempo necesario. Hasta ese entonces no había notado lo cerca que estaba de aquel hombre, el cual relamió sus labios y no pude evitar sonrojarme un tanto.
-¡Papáaaa!- El sonido de la puerta me trajo de vuelta a la realidad. Lucy venía corriendo en nuestra dirección, y sin preámbulos se lanzó arriba de Emmett.-Hola Rose-
-¿Qué tal, pequeña?- Le revolví sus rulos con ternura.
-Uff- Alice se tiró al sillón junto a Emmett-¿De dónde saca tanta energía esta enana?- reí con el comentario.
-¿Cómo lo pasaste?- el grandulón preguntó a su hija a lo cual esta sólo sonrió de forma culpable-¿Cuánta azúcar comiste?- Lucy rió por lo bajo y respondió
-… mucha- Emmett fingió cara de enojado.
-¡Que desobediente eres!- Y se lanzó a hacerle cosquillas haciendo que Lucy se retorciera de la risa. En ese momento sonó mi celular anunciando un mensaje de Jasper. Tomé dicho dispositivo y me fijé que eran pasadas las diez de la noche. Sin abrir el mensaje, me paré como pude del sillón.
-Creo que ya es hora de irme-
-¿Tan luego?- preguntó Lucy
-Lo siento, pequeña. Pero nosotros también tuvimos una tarde agitada- Alice levantó una ceja, movimiento que me causó gracia pero que decidí ignorar.
-Ven a visitarnos mañana, ¿Sí?- me preguntó tiernamente Lucy
-Pasaré después del trabajo, ¿Está bien?-
-Síi- La niña se paró sobre el sillón y me abrazó como pudo.
-Adiós, Alice-
-Que descanses, Rose- respondió ella. Emmett se paró y amablemente me acompañó hasta la puerta.
-Gracias por acompañarme hoy, Rose-
-Gracias a ti por invitarme. Tuve una tarde genial.- Le sonreí- Nos vemos mañana.- Me acerqué un poco más y poniéndome de puntillas le di un beso en la comisura de los labios.
Hola hola!
Esperaba tener listo este cap ayer por la noche, pero estaba muerta y no alcancé a escribir mucho. ¡Lo importante es que ya está acá! Recién terminadito. Espero que les haya gustado.
No prometo nada sobre la próxima actualización. ¡No llevo nada escrito! Así que pido paciencia u.u
Saludines
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