Capítulo 6
Me arriesgaré

Emmett's POV

Rosalie. Que mujer más maravillosa. No solo es hermosa, sino inteligente y divertida también. Aquel que la dejó no sabe lo que se perdió. Puedo decir con autoridad que es una gran persona, la conozco hace poco, pero algo me dice que es de confiar a ojos cerrados.

Me gusta. Demonios, me encanta. Me vuelve loco. Su forma de hablar, de caminar, de desenvolverse con el mundo. Me encanta todo de ella. Me encanta que tenga muchos temas de conversación, y no sólo temas huecos sin mucho sentido. Una joya. Eso es lo que es. Una verdadera joya.

-Mensaje para enana:
No sé qué hacer. Ayuda.

-Enana
¿Qué ocurre?

-Emmett
Creo que he caído otra vez.

-Enana
¿En la cama de Rose?

-Emmett
¿Qué? ¡NO! Alice, Rosalie y yo no tenemos nada.

-Enana
¿Nada? ¿Nada de nada? Yo creí que ya habías sucumbido.

-Emmett
¿Qué quieres decir con eso?

-Enana
¿Me vas a negar que te gusta?

-Emmett
No.

-Enana
¿Me vas a decir entonces que no has notado que le gustas?

-Emmett

-Enana
Le gustas.

-Emmett
¿Qué tanto?

-Enana
Qué se yo. Pregúntale.

-Emmett
Alice…

-Enana
Emmett…

-Emmett
¿Debería… intentarlo?

-Enana
Hermano, sé que tus relaciones después de Victoria fueron un fracaso. La misma relación con Victoria fue un fracaso. Pero Rosalie es otra cosa. No sólo le gustan tus músculos. Ama a tu hija, además de que ella tendrá un hijo por su parte. Si es que ella se arriesga contigo será para ir en serio. Créeme.

-Emmett
…Gracias.

-Enana
Cuando quieras, grandulón.

Un nudo en el estómago. Sólo en eso me puedo concentrar al buscar el número de Rose en mi celular. La llamo o no la llamo. Mi dedo vacila en su nombre cuando en eso me llega un mensaje de mi hermana.

-Enana
Llámala. Ahora.

Dios, cuanto me conoce. El retorcijón de estómago vuelve al buscar otra vez el número de la hermosa rubia, pero esta vez, sin darle más preámbulo, toco la pantalla y mi celular ya está haciendo la llamada.

-Rosalie Hale-

-Rose, soy Emmett.-

-Emmett! Disculpa, ni vi la pantalla antes de contestar. ¿Cómo estás?

-Bien, gracias. ¿Tú?

-También bien… digo, bien también.- rió dulcemente.

-Rose, te llam…-

-Dame un momento… ¿Y Paul? – Escucho como alguien le responde algo pero no logro distinguir. -¿¡No esta!? Pues llámalo y dile que venga. Necesito que restaure la plataforma ahora… Disculpa eso, Emmett-

-Pareces ocupada. ¿Prefieres que te llame luego?-

-No, no. Está bien. De todas formas no puedo trabajar si no restauran el sistema. Pareciera que ningún informático es lo suficientemente competente.-

-¿Quieres que les eche una mano? Me han dicho que soy bastante bueno en mi área-

-Te agradezco la oferta, pero aún nos queda un informático más al que recurrir. Te llamo si no lo logra.-

-Me parece bien.- se formó un breve silencio a la vez que me daba ánimos para invitarla a salir.

-Bueno, y ¿A qué debo tu llamada?-

-Pues… quería saber si… si quieres salir conmigo.- Ahí está. Lo dije.

-Como una…-

-Cita. Sí-

-Como una cita- repitió para si misma.

-Si no quieres está bien. Esto no debe ponerse incómodo o algo. De verdad, Rose. De echo no deb…-

-Sí. Sí quiero.-

-¿De verdad?-

-Sí. ¿Cuándo y dónde?-

-¿Hoy?-

-Me parece genial-

-¿A qué hora paso por ti?-

-Recuerda que le dije a Lucy que pasaría a verla luego del trabajo. Así que yo pasaré por ti-

-Qué mujer más moderna- reí por lo bajo.-¿Siete y media está bien?-

-Sí. Para esa hora ya estaré en casa.-

-Maravilloso. Te dejo seguir con el trabajo entonces.-

-Bueno. Nos vemos esta tarde. Adiós-

-¡Rose!- la llamé antes de que cortara la llamada.

-¿Si?-

-Que tengas un buen día-

-Gracias. Igual tú- y cortó.

Lo hice. Finalmente la invité a salir y dijo que sí. Increíble como su respuesta me hizo estar feliz todo un día. Verdaderamente soy un hombre afortunado. Tengo una cita con la mujer más guapa de este país. Ahora debo pensar a dónde la voy a llevar. Tiene que ser un lugar especial, algo no tan extravagante. Rosalie es una mujer sencilla que disfruta de lo simple… creo que lo tengo… sí, es el lugar perfecto.

A eso de las 11 de la mañana me llamó para informarme que mis servicios como informático no eran requeridos, y sin querer nos quedamos conversando un buen rato. Me sigo sorprendiendo de lo fácil que es hablar con ella. Nunca se nos acaba el tema, la conversación fluye, nos reímos… y siento que es la mujer perfecta. Cada día me convenzo más de eso.

Y es por que la mujer perfecta tiene que tener una cita perfecta, pedí permiso para salir más temprano del trabajo. Claro que tuve que mentir un poco diciendo que Lucy no se sentía muy bien y a lo mejor tendría que llevarla al médico. Nadie objetaría por algo así. En fin. Llegué a casa y despaché a la niñera de Lucy. Hice algunas llamadas, cobré algunos favores, y ya estaba todo listo para esta noche. Hoy será inolvidable… espero.


Lo sé, lo sé. El capítulo más corto de la vida. ¡Pero tengo excusas! Iba a escribir la cita en este cap, pero como que no me resultaba desde el punto de vista de Emmett, así que decidí escribirlo en otro capítulo desde el punto de vista de Rose. Lo que me lleva a contarles que dicho capítulo ¡Ya está en proceso! Lo más seguro es que lo publique el fin de semana -Lo subiría antes pero estoy tapada en pruebas, lo siento-.
Lamento la demora pero la verdad es que lo último que tenía en mi cabeza era escribir. La universidad me consume todo el tiempo. Así que no prometeré nada sobre próximos capítulos (Sin contar el próximo que ya dije que se viene el fin de semana). Sólo diré que apenas pueda, iré escribiendo.
Sin más que decir, que tengan una linda semana. ¡Y comenten! Me encanta saber sus opiniones.