Capítulo 9
Get Lucky

Rosalie's POV

No sé si ya lo he dicho antes, pero Emmett me tiene loca. LOCA. Quiero saber de él todo el día. Quiero hablarle todo el día. Quiero que me hable todo el día. Quiero verlo todo el día y todos los días. Quiero que me bese, que me tome en sus brazos, que me toque. Mi cuerpo lo desea, y cómo lo desea. Jamás había vivido este nivel de libido en mi cuerpo. Jamás. Ya sé lo que dirán: Las hormonas. ¿Pero llegan a este nivel? Pregunto porque cada vez que lo miro, que toco sus musculosos brazos, que me da la mano; cada vez que cualquier tipo de contacto, físico, visual, auditivo o de otra naturaleza ocurre, siento mi sangre arder camino abajo. Sí, a ese abajo. Me tiene hecha un desastre. He llegado al punto de encontrar cualquier excusa para cruzar la calle y tocar su puerta. Y de forma descarada, ni un poco de pudor al decirle la verdad. Al principio sí, claro que le decía todas esas excusas que me inventaba, pero luego… luego ni un ápice de vergüenza en decirle que sólo quería ver su cara y besar sus labios -y otras partes de su cuerpo si es que ya hubiésemos llegado a ese punto-. El asunto es que ya me está costando demasiado no llegar y saltarle encima. Y no, no es por esta panza que cada día me crece más… ¿Será que… será que no le estoy gustando de esa forma? Tal vez sí le gusto pero no tiene interés en tener relaciones sexuales con una mujer embarazada… ¿Y si en verdad ya se dio cuenta que no quiere nada conmigo?

-Rosalie, ¿Te sientes mal?- Mi mamá me habló sentándose al lado mío en el sillón.- ¿Quieres que vayamos al hospital?-

-Tranquila mamá. No es eso. Me siento bien.-

-¿Entonces? Claramente algo te pasa.- Hice una pausa decidiendo si contarle o no, optando por la primera opción.

-Quiero saltar sobre Emmett como mono en celo. Eso me pasa.- Mi madre rió lo más fuerte que pudo.

-¿Y el problema cuál es?-

-¡Que él no muestra señales de querer lo mismo! Con suerte me agarra la mano.-

-¿Y tú ya diste señales de querer agarrarle otra cosa?-

-¡Mamáaa!-

-¿Qué? ¿Dije algo que no debía?- La quedé mirando con recelo. A ella, y a esa sonrisa que tenía plasmada en el rostro.

-No.-

-¿No a cuál de mis preguntas?-

-A todas.-

-Rosalie…-

-Mamá…-

-Emmett es un hombre que respeta mucho a las demás personas. Seguramente no te ha querido pasar a llevar. Eso es todo. Recuerda que él ya tiene una hija, y de seguro tuvo sexo con la mamá de Lucy mientras estaba embarazada. Así que no tienes de qué afligirte. Se preocupa mucho por ti y de seguro está esperando a que tú le indiques el ritmo de la relación.-

-¿Tú crees?-

-No, la verdad es que no.- La miré con cara de horror.- ¡Por supuesto que lo pienso! Si no, no te lo diría.-

-Que pesada eres.-

-Deberías estar acostumbrada ya.-

-¿Y cómo se lo hago saber con discreción?-

-Rosalie, ya llevan ¿Cuánto? ¿Un mes saliendo? Como mil citas ¡Y todavía van en primera base! Creo que la sutilidad deberías dejarla de lado y que sepa que eres una mujer difícil de satisfacer.-

-¡Mamáaaa! ¡¿Por qué me dices esas cosas!?-

-Tu habitación estaba al lado de la nuestra, que no se te olvide. Agradece que tu papá tiene el sueño pesado.- Me puse roja hasta las orejas. ¿¡Por qué nunca me advirtió!?

-¿Podemos dejar el tema?-

-Como quieras.-

-Gracias.- Me paré del sofá y me fui a mi habitación.

Eran como las ocho de la tarde, un día viernes y yo no tenía nada mejor que hacer que hablar sobre mi sexualidad con mi madre. Ya había pasado casi un mes desde mi primera cita con Emmett y me sentía de 16 otra vez por varias razones. Primero: justo aquella semana mis padres viajaron a verme quedándose más de lo previsto, por lo que cada vez que Emmett me invitaba a salir o viceversa, tenía que avisar. Segundo: Las hormonas que me tienen al borde del llanto o enfurecida en menos de un segundo. Y tercero: El ya comentado libido.

Que alguien me ayude…

Bip-bip

Un mensaje. Vaya, eso fue rápido. Era Emmett

-Emm
¿Cena en mi casa?

-Rose
Mmmm…

-Emm
:( Dime que sí

-Rose
No lo sé…

-Emm
O tendré que ir a raptarte

-Rose
Me apetece esa idea

-Emm
¿Sólo esa idea? ¿No te apetece algo más?... ¿O alguien?

O por Diós. Esa es la señal que he estado esperando todos estos días. ¿Qué si me apetece alguien más? ¡Pero por supuesto!

-Rose
Pero que coqueto. ¿A qué hora aparezco por allá?

-Emm
Ahora

Ni tonta ni perezosa. Guardé mi teléfono en el bolsillo de mis jeans, bajé al primer piso y le dije a mamá que no me quedaría a cenar. La muy pesada me miró sabiendo –o sospechando- de qué trataba todo, y me arranqué antes de que pudiera contestarme con algo que seguro me haría sonrojar.

Llegué a la puerta de Emmett y no alcancé a levantar el brazo para golpear cuando esta se abre y deja ver los hoyuelos más hermosos que he visto.

-Wow, cada día más hermosa- Fue lo primero que dijo el musculoso. Mis mejillas se tornaron de un color rosa y no supe qué responder. Me decidí por un "Gracias" bajito y Emmett se inclinó para besarme. Respondí de inmediato y con algo de fervor haciendo que mi hombre sonriera durante el beso.

Para ser sinceros, durante la cena apenas escuché lo que me hablaba. Cuando me contó que Lucy pasaría la noche en casa de Alice, mi mente viajó de inmediato a las escenas más sucias que pudo encontrar. Me sentía mojada hasta las bragas, y ver los labios de Emmett moverse al hablar no hacía nada más que entusiasmar partes de mi cuerpo que deseaban ser tocadas por esa boca.

Noté como sus músculos de la mandíbula se pronunciaban más con ciertas sílabas; como al sonreír no sólo se le marcaban sus hoyuelos, si no también algunos músculos del cuello de manera muy sutil. Recorrí su torso con la vista, imaginé como sería ponerle las manos encima sin una camisa de por medio. Y sus brazos… oh Dios esos brazos. Podría ponerme como quisiera sin mayor esfuerzo.

-¡ROSALIE!-

-¿Ah?- Caí en cuenta que Emmett llevaba hablando un buen rato y yo nada que respondía. El de cabellos oscuros me sonrió de manera simpática a la vez que levantaba las cejas en señal de no comprender nada.

-¿Pasa algo? ¿No te gustó la cena? Apenas la has tocado.-

-La… ¿Cena? La cena… ¡Oh no! No es eso. Sólo estaba… distraída.-

-¿Segura?-

-Sí, sí. Sólo me puse a divagar y pues eso.-

-¿Tan aburrido soy?-

-¿Qué? No. Lo prometo. No te encuentro para nada aburrido, todo lo contrario. De hecho estaba pensando en ti…-

-¿En mí?- Ay Rosalie, ¡Filtra por favor!

-Bueno, ¿Y qué era que me comentabas hace un momento?-

-Nada más interesante que tú pensando en mí cuando me tienes frente tuyo.- ¡Pero claro que no dejaría ir el tema! Me sonrojé de inmediato al recordar las imágenes que hace unos segundos mi mente formó.- Sin sonrojarse.- Me dijo y sonrió de lado, divirtiéndose más de lo que debía con la situación.-Te ves tan linda cuan…-

-¿Quieres la verdad?- lo interrumpí.- Dejé de escucharte cuando dijiste que estabas solo en casa…-

-Oh-

-…Y no solo eso. ¿Ves cada superficie lisa que hay en este cuarto? Pues en mi cabeza ya lo hemos hecho sobre cada una de ellas. Y no solo en esta habitación, ¡En la casa entera! Así que puedes creer ahora que tu cena no tenía nada de malo, y menos aún que eres aburrido. Si esto no te convence, no sé qué lo haría.- Emmett se paró de la silla empujándola con fuerza, y con grandes zancadas rodeó la mesa llegando rápidamente a mi lado.

Cuando mi cerebro registró lo que estaba pasando ya era muy tarde. Sin saber muy bien cómo, terminé de pie entre la mesa y él, siendo besada por esos labios de dios griego que posee. Y ese roce de su barba naciente contra mi piel… mmm cómo me gusta con esa barba de apenas unas horas.

-Sugiero que llevemos esto a otro lado.- Dije separándome apenas unos milímetros de su boca. Sin decirme nada, me tomó de la mano y con gran prisa me llevó hasta las escaleras.


¡Perdón, perdón, perdóooon! Sé que me demoré un montón y no tengo excusas. Pero ¡Hey! el nuevo cap ya está aquí jeje -Don't kill me please!-
Sólo me queda decir que depende de ustedes el contenido del próximo capítulo -if you know what I mean-. Podemos quedarnos en clasificación K+, ooooo... *Inserte expresión Sugerente aquí*
Saludos, queridos lectores.

Read&Review