Capítulo 2: Una loca mañana y una loca en la mañana

POV Naruto:

Escucho la alarma sonar a las 06:30, me llevo las manos a la cara para despabilarme y bostezo, me siento en el borde de la cama mirando en dirección al velador, allí encima está el maldito celular sonando como si se fuera a acabar el mundo, estiro el brazo y apago la alarma. Luego dirijo la mirada al zapato que está en el suelo frente a mí y me quedo pensando en el origen del universo. No sé cuánto tiempo pasa, pero me pongo alerta al escuchar que se gira el pomo de la puerta.

No hago ningún esfuerzo en ponerme de pie y fingir que me estoy preparando para mi primer día de clases, y ese es mi primer error del día… Porque la que entra en mi habitación es mamá y ella específicamente no tolera errores de mi parte, ¿o no me tolera a mí? no lo sé… Estoy muy perezoso para meditarlo.

- ¡Naruto Namikaze, deja de perder el tiempo mirando un zapato y entra a ducharte dattebane! – Me llevo las manos a los oídos, "¿Esta mujer no puede decirme las cosas sin gritar?, dios…"

- Si si… ya te oí dattebayo – Respondo fastidiado, "A nadie le gusta empezar el día siendo regañado".

- Date prisa o se te hará más tarde, aquí encima de tu cama te dejo el uniforme, está recién planchado y esta nuevo ¿me escuchaste? Asique no quiero que me digan que peleaste con alguien y se te arruino, puede que tu abuela sea la directora pero me advirtió específicamente que te comportas o pagas las consecuencias, nada de tratos especiales por ser familiar tuya dattebane... –

- Si mamá entiendo ¿puedes dejar de martirizarme un momento por favor? Entraré a la ducha – Paso por su lado saliendo de mi habitación e ingreso al baño, una vez adentro le grito. – ¡Espero que el desayuno este delicioso porque tener tus gritos como madre no es suficiente para que te adore! – Le grito de mejor humor, sé que me grita y regaña porque se preocupa por mí.

- Estará delicioso te lo prometo mi zorrito – Me sonrojo hasta las orejas al escuchar que me llama con mi sobrenombre de cuando era niño.

- ¡M-mama dijimos que ya no me llamarías así después de e-eso dattebayo! – Y es que una vez cuando yo era más pequeño invite a Temari a jugar videojuegos en nuestra casa, mama no se dio cuenta de que venía acompañado y me llamo zorrito frente a ella. Está de más decir que nunca volví a llamarme Naruto frente a los ojos de Temari. Le suplique que nunca le contara a Gaara ni a Kankuro. Cumplió su promesa pero siempre que se le antojaba avergonzarme me llamaba zorrito.

- Ahhh sí… perdón lo olvide, pero te lo mereces por haberme llamado tomate ayer mientras cenábamos… - Dejo de protestar y se escucha un silencio del otro lado de la puerta.

- ¿M-me escuchaste dattebayo? – Pregunto nervioso.

- Por supuesto que te escuche… Me lo gritaste – Me dice con voz de ultratumba, ahora mismo estoy desnudo en la ducha con los nervios de punta, el agua helada cayéndome por el cuerpo pero ni siquiera la siento. "¡Esto es como en la película de psicosis!" – Yo también iré al cumpleaños de Hinata – Me dice - Sería una pena que te llamara zorrito frente a ella ¿verdad? – "D-diablos si"

- S-si sería una pena mamá – Pongo el agua caliente pues la verdad me está dando hipotermia, y empiezo a enjabonarme. Escucho la risa siniestra de mama y sus pasos alejándose por el pasillo.

Entro a mi cuarto envuelto en toallas y veo mi nuevo uniforme sobre la cama, me visto, tomo mi mochila, mi monedero con forma de sapito y bajo a desayunar, ahí está papa leyendo el periódico mientras bebe su café diario y mama sirviéndome el desayuno – ¡Good Morning! Mi hermosa familia – Saludo de buen humor y tomo asiento, miro la mesa y puedo apreciar el delicioso Hot Cake de mama en un plato para mí.

- Buenos días hijo – Dice papá – ¿Amaneciste de buen humor? – Me pregunta sonriendo.

- Siempre, pero estoy emocionado por mi primer día de clases – Digo algo que nunca en mi vida pensé que diría.

- Kushina creo que raptaron al verdadero Naruto. El anterior odiaba ir a clases – Dice con una cara de sorpresa.

- No te emociones dattebayo. Aun odio las clases pero estoy emocionado por conocer nuevos amigos – Confieso.

Mamá toma asiento con nosotros y empezamos a desayunar. "Mama cumplió su promesa esto esta delicioso dattebayo" Le doy una sonrisa de agradecimiento y ella me la devuelve. Decido preguntarle lo que menciono mientras me regañaba hace un rato.

- ¿Mamá porque iras a la fiesta de la tal Hinata? ¿No es lo suficientemente humillante llegar sin ser invitado? A llegar sin ser invitado y encima ¿contigo dattebayo?… - Le pregunto disgustado. Golpe por idiota es lo que recibo.

- No seas así Naruto, yo solo voy a hablar y cotillear con mi amiga Hana, y no seas exagerado porque el padre de Hinata ya le aviso que tu iras… ¡Y vas a ir dattebane!, no me harás quedar mal frente a Hana y su hija – Sudo frio con esa declaración pues toda posibilidad de eximirme de esa fiesta quedo en el olvido.

- Haaaaa está bien me rindo – suspiro resignado y me como mi Hot Cake. Miro el reloj colgado en la pared del comedor y me apresuro – Voy tarde - Trago en vez de masticar, beso a mamá en la mejilla le digo adiós a papá y me marcho corriendo a la escuela.

Son las 7:30 y aun no pasa el autobús, papa dijo que era más o menos media hora de recorrido. "Estoy corto de tiempo y esta basura de transporte público no pasa nunca".

- ¡Llegare tardísimo dattebayo!, la abuela Tsunade me colgara de los… - levanto la vista y veo al dichoso autobús. "Viene repleto de gente maldita sea, tomaría otro pero voy muy tarde… demonios me subiré de todos modos". Me subo apenas y como puedo me acomodo en la mitad del dichoso autobús, veo un espacio libre al lado de un viejo de barba con cara de odiar la vida. "que extraño que nadie ocupe ese lugar… bueno mejor para mí".

Enseguida me doy cuenta de porque el lugar estaba vacío, mi cara se contrae en una mueca de asco. "Puaj la axila de este viejo apesta a zorrillo… De verdad hay gente que cree que su desodorante sirve para 48 horas". Aguanto la respiración un par de segundos inflando las mejillas, pero soy humano asique me veo obligado a respirar y el olor me pega como una cachetada. "Agh es como si me arrojaran un balde de cabezas de pescado en la cara dattebayo" Pasan los paraderos y mi viaje en ese autobús se me hace eterno, finalmente veo la escuela por el parabrisas y presiono el botón para pedir que se detenga mi pesadilla… El chofer frena en seco y me doy de cara contra la fuente del mal olor.

- ¡Ten más cuidado mocoso ese golpe dolió, demonios! – me dice el apestoso viejo sinvergüenzas.

- ¡Agh cierre la boca, ¿cree que fue muy agradable estrellar mi cara contra su toxica axila dattebayo?! – Le grito, el chofer y todos los pasajeros se ríen y me aplauden al confesar lo que todo el mundo pensaba pero no se atrevían a decir, me bajo de ese autobús como a un héroe sin su capa y me detengo frente a la escuela. - Ese viaje fue una tortura y yo que creí que sería un buen día. Uf al menos por fin he llega… - Cuando una loca en bicicleta pasa por encima de mis pies atropellándome y botándome de pasada.

- A un lado perdedor, voy tarde – Me grita desde su bicicleta sin ni siquiera mirar atrás. Caí al piso sentado en mi trasero, "¡que mierda le pasa!". Levanto la vista y entonces veo a la chica de uniforme escolar… tiene el cabello peli azul y unos ojos color perla que jamás había visto, ella estaciona su bicicleta y se baja. "Sus ojos son muy l-lindos", me quedo en shock y luego me abofeteo mentalmente al recordar lo que la tonta me acaba de hacer, los genes Uzumaki entran en acción y exploto.

- ¿¡Cuál es tu maldito problema!? ¡Yo también voy tarde pero no ando atropellando a las personas dattebayo! ¿Acaso estás loca o qué? – Le digo furioso, ella se baja y se da vuelta para mirarme, su boca es una perfecta: O… Y sus ojos están abiertos como platos. "Tal vez me pase un poco pero la mañana que he tenido hasta el momento no va precisamente como la había imaginado y es que esta chica debe tener algún desequilibrio mental, ¿como se puede estar tan loca?", me pongo de pie y comienzo a caminar al interior de la escuela, me mira en silencio, yo solo paso por su lado ignorándola, ella sigue sin decirme nada, me pongo a pensar "¿tal vez debería disculparme?… Agh no, ella solita se lo busco", entro en la escuela a afrontar mi destino con la abuela Tsunade. Los dos guardias de la entrada están durmiendo como si no existiera el mundo exterior ni sus trabajos. "No quiero despertarlos para preguntarles donde queda la oficina de la abuela, puede que no me dejen entrar… Aunque cualquiera que no fuera estudiante podría entrar a la escuela si quisiera… bueno eso es problema de la abuela".

"Es tarde, estoy más que seguro…. pero si le explico pacíficamente el porqué de mi atraso a la abuela Tsunade… tal vez no me castre", pienso positivamente mientras recorro los pasillos cuando me ataca una punzada de dolor.

– Auch – Digo con una mueca, "mis pies duelen, esa loca se aseguró de pasar por mis veinte deditos dattebayo", camino por la enorme escuela buscando la oficina de la abuela y no veo ni alma en los pasillos, "claro porque todos están clases idiota". Salgo al patio de la escuela a ver si por aquí encuentro a alguien a quien preguntarle por la abuela. Al principio creí que era mi imaginación pero a la sombra de un árbol veo a alguien durmiendo tirado sobre el pasto, "¿Que acaso todos en esta escuela son unos perezosos dattebayo? ¿Además cómo puede dormir a la intemperie a las 8 de la mañana? ¿Qué no tiene frio?", camine en dirección al chico que dormía a la sombra del árbol. Era pelinegro con su cabello lo tenía amarrado en una coleta y usaba su corbata para tapar sus ojos del sol mientras dormía. Me acerque a él y me agaché a su altura

- ¡Oiii~!– Le dije en un tono un poco fuerte, el abrió perezosamente sus ojos y me miro

- Ah solo eres tu… quien quiera que seas, pensé que era un profesor – me dijo.

"Que sujeto tan extraño", pero me cayó bien, "ojala yo pudiera ser tan relajado Ja, ni en un millón de años" decidí presentarme primero – Hola, me llamo Naruto Namikase y soy nuevo en esta escuela, te quería preguntar en dónde puedo encontrar la oficina de la abue… D-digo la directora Tsunade, verás los dos flojos de la entrada también estaban durmiendo y no sabía a quién… ¡No te vuelvas a quedar dormido dattebayo! – Le dije al notar como roncaba nuevamente, esta vez sentado de espaldas al árbol.

- Está bien… está bien. Deja de ser tan problemático – Lo quede mirando escéptico un momento por si volvía a dormir, si le quitaba el ojo de encima estaba seguro que lo haría, se puso en pie, se estiro, bostezo una vez más y me tendió la mano. – Soy Shikamaru – Sonreí y le di el apretón de manos – ¿En fin para qué diablos interrumpiste mi siesta? – Una gotita resbalo por mi nuca, "el maldito ni quiera escucho mi discurso de hace un rato".

- Tsk ya te lo dije, quiero encontrar la oficina de la abue... L-la directora Tsunade dattebayo ¿Sabes dónde es? – Le pregunte.

- Si lo se… aaaaag mhaaa – me dijo volviéndose a estirar, "Entre los dos guardias de la entrada, yo y Shikamaru, este se lleva el premio al más perezoso sin dudas" – Yo te acompaño, vamos – dijo colocándose su mochila.

- ¿En serio? Gracias amigo, me salvaste el trasero – Le digo agradecido. Nos ponemos en marcha y decido comentarle mi encuentro con esa loca chica de antes. El escucha atentamente lo que paso y se ríe de vez en cuando.

- Creo que sé a quién te refieres – ríe sin ganas y suspira "¿triste?", cuando estoy a punto de preguntarle cómo se llama ella… él detiene su caminar – Y aquí estamos, la oficina de la directora Tsunade –

- Ahhhhh no quería llegar tan pronto, gracias por tu ayuda Shikamaru, supongo que te veré por los pasillos de vez en cuando o si no… Durmiendo bajo ese árbol ¿he? – Bromeo un poco con él y me dispongo a ingresar a la oficina de la abuela.

- Lo más probable es que me veas durmiendo en algún lugar – me dice sonriendo. Niego con la cabeza riéndome despacio y se marcha. "Este tipo… creo que encontré a mí primer amigo".

Nos separamos y entro a la oficina de la abuela Tsunade. Ella alza su mirada del documento que ojeaba al escucharme ingresar a su oficina, me observa con el ceño fruncido "para variar, aunque esta vez tiene motivos para hacerlo, "Aquí vamos".

- ¡Vaya! miren quien se digna a aparecer – Me dice con notorio sarcasmo – Ni más ni menos que Sir Naruto Namikaze.

- Antes de que sigas con tu discurso sarcástico déjame explicarte porqué llegue tarde dattebayo – Le digo apresurado - La verdad no sé por dónde empezar -

- ¿Qué te parece empezar por el principio? – "Ok esta abuela sigue siendo sarcástica…".

Le conté desde el incidente en el autobús pasando por la loca chica de la bicicleta hasta los guardias durmiendo y sin saber dónde rayos quedaba su oficina… No le conté de mi encuentro con Shikamaru, él me ayudó y eso sería como traicionarlo. Después de mi larga historia y algunas pequeñísimas exageraciones me pareció ver que las facciones de la abuela se relajaron un poco. "Por favor dios".

- Mmm asique eso te ocurrió ¿he? – Dijo con una mano en el mentón observándome. Escudriñándome y poniéndome de mil nervios, baje la cabeza, cerré los ojos con fuerza y apreté los puños esperando mi destino, "ella siempre se da cuenta cuando miento" - Tranquilo Naruto… Tranquilo, esta vez dijiste la verdad asique no hay nada que temer dattebayo – levante la vista cuando escuche su risa escandalosa - ¿Eh? – La abuela se seguía riendo y entonces me di cuenta - ¿Eso lo dije en vos alta cierto? – Pregunte suponiendo la respuesta.

- Si Naruto… fue en voz alta – dijo aun riendo suavemente – Está bien te creo, haber veamos tu ficha de estudiante – "Uff salvado" exhalé todo el aire que tenía acumulado aire y sonreí – Aquí esta, haber hmm… Tu salón es el número 7 a cargo del Maestro Kakashi Hatake – Veo que escribe un par de indicaciones en un papel y me lo entrega – Solo sigue los números en las puertas de los salones y llegaras… no creo que seas tan tonto para perderte ¿o sí? – Le doy una sonrisa nerviosa y ella se lleva una mano al puente de la nariz – Está bien… sígueme – Responde resignada, salimos de su despacho y caminamos por los pasillos, rio para mis adentros "obvio que se dónde encontrar el tonto salón… solo quería fastidiarla un poco, como cuando era más pequeño" Se me escapa una risita y me pongo alerta por si acaso se dio cuenta… No es así y sigo caminando a la par de ella. "Lo sé, me busco los castigos y los problemas, pero vivir al límite es más divertido"

- Llegamos, entra y dale el papel a Kakashi – Me dice y se marcha por donde veníamos, observo el salón y me dispongo a entrar…

POV Hinata:

Escucho la estúpida alarma sonar a las 6:30 la apago como puedo, me llevo los dedos a los ojos, quito las sabanas y me siento en el borde de mi cama, me pongo mis pantuflas de osito que me regalo mi hermana Hanabi y me dispongo a entrar a la ducha.

– Hinata hija, despierta o se te hará tarde – Escucho a mamá al otro lado de la puerta, me acerco y la abro de par en par.

- Ya estoy despierta mamá – Paso por su lado como un zombie y camino por el pasillo en dirección al baño. Estoy en mi ritual de aseo matutino y de pronto el agua comienza a salir fría – ¡Kyaa! – Grito.

- ¿¡Hinata hija que pasa!? – Escucho a mamá preocupada fuera del baño.

- ¿¡Qué pasa!? ¡Pasa que no sale agua caliente mamá, ¿qué demonios pasa!? – "Es la cúspide de la mala suerte".

- Ah solo es el agua… creí que había un asesino allí contigo – Escucho su risa bajito - Tranquilízate ¿sí? no puede ser el gas, lo cambiamos ayer, debe ser otra cosa… Pondré a hervir agua para que puedas terminar de bañarte y le diré a tu padre que llame a alguien a revisar que está mal en la tarde, afortunadamente eras la única que faltaba en usar la ducha – "¿¡A-afortunadamente!? - ¡Claro que la tonta Hinata se muera de frio! ¿No? ¡Da igual en total ya se ducho el resto de la familia! – Le digo enojada.

- Esta bien perdón hija… no quise decirlo así, iré por el agua caliente para que no te resfríes – Suspiré desganada "llegaré tarde el primer día de clases, que torpe…" La que se suponía tenía que ser la semana de liberación de él, empezó asquerosamente además de tener que invitar al hijo del compañero de papá a mi cumpleaños… - Con lo que me costó convencerlo de que me diera este espacio para mi familia y las chicas – "Espero no tener problemas con él por esto".

- Está bien Hinata, te daré un descanso de mí… No hagas ninguna tontería o tendremos problemas ¿te queda claro? – Eso dijo aquella vez…

Bajaba la mirada triste al ser embargada por los recuerdos de dicha conversación.

Después de una espera de 5 minutos que se me hizo eterna apareció mama con el agua caliente, la mire con el ceño fruncido cubierta en toallas para que se percatara de mi enorme disgusto.

- Ya ya…. Deja de mirarme así, que no fue mi culpa – Mama deja el agua a mi alcance y sale del baño apresurada.

Me baño lo más rápido posible y entro a mi habitación para vestirme, "ni siquiera tengo tiempo para secarme adecuadamente el cabello, maldita sea". Bajo a desayunar y veo a mamá arreglando la corbata de papá y a mi hermana Hanabi comiendo su cereal matutino, "algo común y por lo que lucho que se mantenga" .

- ¡Buenos días hermana! – Me dice, "si supiera como va mi hasta ahora".

- ¿Que tienen de buenos? – Le pregunto fastidiada. Abre la boca en un gesto de sorpresa.

- ¿Visita menstrual? – Me pregunta.

- ¿¡Q-que!? N-no tonta lo que pasa es que me quede sin agua caliente en la ducha… - Respondo sonrojada, "esta niña no tiene pelos en la lengua", pues aunque he ido perdiendo mi timidez usual de infancia a lo largo de los años y las cosas que me han pasado, esos temas aun me avergüenzan.

- Ahhhh… ¿Porg ego egl grigto ge angtes? – Me dice con la boca llena de cereal. Hago una mueca de asco.

- ¡Hanabi, no hables con la boca llena! – Le reprende mama.

- Te retaron~ - Le digo burlesca. Ella me mira con odio y me arroja un pedazo de pan.

- ¡Jah!… en tu plena cara blancucha de fantasma que tienes – "Pequeña del infierno" pienso cerrando los ojos con fuerza y una venita en la frente.

- Ya dejen de pelear, Hinata date prisa hija que ya vas tarde… - Dice mamá, miro mi reloj de Hora de aventura en mi muñeca "(cortesía de Hanabi)" y efectivamente voy tardísimo. Termino de desayunar, lavo mis dientes y recojo mi mochila al salir.

- Ya me voy, adiós mamá, adiós papá, adiós perdedora – Les digo y le revuelvo el cabello a Hanabi cuando paso por su lado.

Tomo mi bicicleta y me marcho hacia la escuela, la cual queda relativamente cerca, lo suficiente para usar este medio de transporte, después de un rato veo la entrada y el autobús que suele pasar por allí, lo adelanto pasando por su lado cuando justo frente a mí del autobús se baja un chico rubio que se queda parado en medio de la acera, su sonrisa es tan grande y yo solo me le acercó como un imán en la bicicleta, "en la bicicleta… E-eh " ahora me doy cuenta, me le quedo mirando como una tonta… sacudo la cabeza para reaccionar pero cuando miro al frente de nuevo ya lo tengo muy encima… No puedo esquivarlo y por segunda vez hoy me embargan los recuerdos de manera fugaz...

- Trátalos como idiotas, ¿oíste? Es la única manera de mantenerlos lejos de ti, recuérdalo tú eres mía y si no te queda claro ellos lo pagarán –

- P-pero yo no p-puedo hacerlo, son mis amigos, al tratarlos así yo… yo los l-lastimaría mucho-

- ¿Prefieres que los lastime yo? Si eso es lo que quieres…

- ¡No! Por favor, n-no –

- Eso pensé, buena chica – Y él se marchaba dejándome quebrada y envuelta en llanto.

Se lo merece por quedarse mirando la escuela como tonto, asique cerrando mis ojos y con la cara contraída paso las ruedas de mi bicicleta por encima de sus pies.

– A un lado perdedor, voy tarde – Le grito sin siquiera mirarlo, "Lo lamento por él, no tiene nada de culpa o igual un poco, digo… se quedó parado en medio ¿no? La gente de este instituto lo tienen todos en claro, y prefieren no decirme nada… Además él se encargó de ello" Estacioné mi bicicleta, mientras me preparaba para escuchar una disculpa de parte suya que sé que no me merezco por hacer… lo que hice "Pero no me arrepiento" me auto convenzo de estas cosas a diario.

- ¿¡Cuál es tu maldito problema!? ¡Yo también voy tarde pero no ando atropellando a las personas dattebayo! ¿Acaso estás loca o qué? – "¡Q-que!", yo me bajo de la bicicleta y me doy la vuelta para mirarlo… Está furioso, quedo de piedra, abro mi boca para decirle algo pero no puedo articular palabra, él se pone de pie con el ceño fruncido y ahora lo puedo observar bien. Su aspecto no lo hace pasar para nada desapercibido, va con el uniforme típico de los chicos de nuestra escuela, un abrigo negro bajo el cual lleva una camisa blanca pero con sus 3 botones desabrochados, unos pantalones negros al igual que los zapatos, dirijo mi atención a su rostro y noto que en su frente lleva atada una bandana con un espiral naranja en medio, la cual levanta un poco su cabello rubio despeinado y libre… además tiene tres extrañas marcas en cada mejilla. Sus ojos que ahora vengo a caer en cuenta son azules… Y me miran con una intensidad que haría retroceder a cualquiera, y es justamente el efecto que tienen en mí ya que doy un paso atrás intimidada, el pasa a mi lado ignorándome y lo veo entrar a la escuela. "N-nunca lo había visto… debe ser nuevo, no importa. Más le vale mantenerse lejos"

Camino directamente al salón todavía perpleja por la situación, ingreso a él y veo que se encuentran todos en su mundo, voy a mi lugar y me siento al lado de mis amigas Sakura e Ino. "El maestro Kakashi aún no ha llegado, que bien así no me preocupo por la asistencia".

- Hola/Hina – Me saludan ambas con cariño – ¿Porque tienes esa cara? – Pregunta Sakura curiosa.

- ¿Qué cara tengo? –

- Esa como si te hubiera atropellado un camión – Dice Ino, "Si bueno, un camión rubio y de ojos azules, aunque yo fui quien que lo atropelló a él…" Pensaba avergonzada.

- Ahhhhhhg me encontré con un rubio tonto a la entrada de la escuela que me saco de mis casillas – Le confieso ofuscada.

- Oh~ ¿era lindo? –

- Bueno s-sí. ¡Digo no! – Contesté sin pensar, ellas rieron mientras yo las miraba con una ceja alzada.

- ay Hinata, debes presentármelo, si te sacó de tus casillas lo más probable es que me agrade – Dice la muy traidora.

- No ni siquiera se su nombre, ahora olvidémonos de él – Le digo cortante "amigos nuevos no, gracias, no quiero problemas" - ¿y Kakashi-sensei? – Les pregunto cambiando de tema.

- Atrasado como siempre, tú llegaste tarde y ni aun así te lo encuentras acá… - Dice Ino fastidiada.

En eso se abre la puerta y entra el rey de Roma – Buenos días a todos – Dice Kakashi-sensei - Lamento mi retraso pero cuando venía de camino hacia acá… -

- Te encontraste a una abuelita que necesitaba tu ayuda… lo sabemos – Responde todo el curso al unísono.

Una gotita en su frente se hace notar mientras sonríe – Me conocen muy bien mis niños – De pronto se escuchan golpes a la puerta y Kakashi-sensei detiene su presentación – ¡Vaya! Veo que tenemos un alumno nuevo, pasa por favor… -

"¿Quién será?", me pregunto.

Continuara…

Gracias por sus reviews y sus recomendaciones tratare de mejorar cada día más, bueno ya conocieron la personalidad de Hinata y perdón si a algunos no les gusta pero todo tiene una razón de ser…

Asique se explicara más adelante. Naruto y todos sus personajes son del gran Masashi Kishimoto. Saludos.