Capítulo 13
El Retorno de Victoria

Rosalie's POV

-¡Emmett, no!- Alice gritó, pero Emmett ya estaba abajo y caminando a largas zancadas hacia la colorina.

-Jasper, no te muevas de aquí.- Me bajé del vehículo al igual que los hermanos Cullen, lo más rápido que mi gordo cuerpo me permitió. Jasper iba a protestar, pero lo corté con un portazo antes que pudiera decir una palabra.- ¡Y que Lucy no despierte!- grité mientras rodeaba el auto.

No entendía nada. Menos aún porqué Emmett se puso tan furioso apenas ponerle un ojo encima. Sólo sabía que tenía que detenerlo porque de esta situación nada bueno podría resultar.

-¡VETE! ¡VETE AHORA!- Le gritó el grandulón cuando le faltaba un metro para alcanzarla.

-Emmett, por favor…- La pelirroja trató de hablar, pero Emmett la detuvo de inmediato.

-¡POR FAVOR NADA!-

-Por favor escúchame.-

-¿¡ESCUCHARTE!? ¿¡ESCUCHAR QUÉ!?-

-Emmett, cálmate.- Alice le habló a la vez que le agarraba el brazo con ambas manos. Emmett se zafó del agarre con un tirón.-Victoria, es mejor que te marches.-

-Yo sólo quiero hablar.- La tal victoria retrocedió un paso a la vez que Emmett avanza hacia ella.

-¿HABLAR? ¿¡Y DE QUÉ!? ¿DE QUE NOS DEJASTE TIRADOS? ¿¡DE QUE ABANDONASTE A TU HIJA!?

Entonces recordé y supe quién era...

-¿Por qué Lucy no ve nunca a su mamá?- Pregunté a Emmett- Lo siento, no quise entrometerme. No tienes por qué responderme. Perdóname.-

-No te preocupes.- Respondió.- Pues porque nos abandonó. Un día dijo que no podía más, agarró sus cosas y jamás volvió. Nunca llamó, nunca escribió, nunca nada.-

Emmett dió un paso más hacia ella y le agarró el brazo. Victoria trató de soltar el agarre pero él la tenía tomada con más fuerza de la necesaria.

-Emmett, suéltala.- intervine, pero el grandulón estaba cegado por la ira y no hacía nada más que gritarle. -¡EMMETT CULLEN, SUÉLTALA YA!- como pude me puse entre ambos, empujando a Emmett con una mano mientras lo miraba desafiante. Tuve que darle un par de empujones para que reaccionara, y cuando finalmente me miró de vuelta sus facciones se relajaron un poco y soltó el brazo de victoria.

Aunque no rompí el contacto visual con Emmett, noté como Alice se acercaba a Victoria y le decía con voz baja que era mejor que se marchara; ella titubeó unos segundos, pero finalmente desistió y acompañada de la de pelo oscuro, se alejó de la casa.

-Emmett, entra y cálmate. Iré por Lucy.- Y sin más volví al auto. Abrí la puerta y suspiré con fuerza, Jasper me miró de una manera que no pude descifrar.

-¿Qué acaba de pasar?- Me preguntó él.

-Te explico luego ¿Sí?- Desabroché las correas de la silla y tomé a Lucy en brazos. Mi hermano bajó sin decir más para sacar las llaves del auto y ponerle la alarma una vez todas las puertas estuvieron cerradas.- ¿Me esperas en casa? Sólo entraré a Lucy.-

-Claro.- Se despidió de Alice con un gesto de la mano, y cruzó la calle. Yo por mi parte entré, siendo mi cuñada la que entrara último cerrando la puerta.

-Habla con él.- me dijo ella extendiendo los brazos- Yo iré a acostarla.- Le pasé a la niña y Alice desapareció por las escaleras.

Me acerqué a Emmett, quien estaba sentado en el sofá con la cabeza apoyada en sus manos.

-Emmett…- Él se paró de inmediato, pero apenas dio un paso hacia mí, lo detuve colocando una mano en su pecho.-Detente ahí.-

-Rosalie…-

-Te entiendo. No sabes hasta qué nivel. Pero lo que hiciste estuvo mal.-

-Rosalie, yo…-

-Comprendo tu furia, sería extraño que no estuvieras molesto con ella. ¡Pero si hubieses visto tu cara! Estabas cegado de ira, y estoy segura que le dejaste marcado el brazo. ¡Marcado! No importa quién ni qué te haya hecho, o a Lucy, pero con violencia no se soluciona nada.-

-¡No la iba a golpear!-

-¿¡No le viste el rostro!? ¡Estaba aterrada! Y aun así quiso decir lo que venía a decir. Pero no la escuchaste. Esto no es sobre ti, es sobre Lucy. ¿No crees que cuando tenga unos años más va a empezar a preguntar otra vez? Pudiste al menos escuchar sus excusas, por muy baratas que sean. Pudiste haberle dado la oportunidad.-

-Si Royce apareciera un día en tu casa y te dijera que se arrepiente de todo…-

-Primero, esto no es sobre mí, ni Royce, ni este bebé. Segundo, no estoy diciendo que la aceptes con los brazos abiertos. Sólo digo que pudiste tratar el tema de mejor manera. Además ninguno de nosotros sabe con certeza a lo que vino.-

-¿Y a qué más si no?

-¡No lo sé! El punto es que perdiste los estribos, y usaste más fuerza de la necesaria con alguien que ni siquiera es de tu tamaño. Es todo lo que estoy diciendo.- Me restregué los ojos con cansancio. Emmett se quedó de pie mirándome, y luego de unos segundos mirándolo de vuelta, me acerqué a él y le tomé ambas manos.- Como sugerencia, si vuelve a aparecer o a contactarte de cualquier forma, respira profundo, cuenta hasta diez y habla con ella. Hablar, no gritar.- Él asintió y me sonrió levemente para luego envolverme en un abrazo.

-Lo siento. De verdad.- Dijo él.

-Conmigo no tienes que disculparte.-

-Siento que sí. Nos hice pasar a todos un mal rato... ¡Pero esa mujer me hace tanto enfurecer!-

-Lo sé.- Me puse en puntillas y lo besé.- Pero todos merecen una segunda oportunidad.- Nos quedamos ahí de pie unos minutos, abrazados y sin decir nada hasta que Alice volvió a aparecer por las mismas escaleras por las cuales se había esfumado.

-Am… Emmett, sé que te dije que hoy me iba a mi departamento, pero creo que cambié de opinión… si es que no te molesta.-

-Por supuesto que no, Alice.-

-Okay, entonces me iré a dormir. Que descansen.-

-Buenas noches.- Dijimos Emmett y yo al unísono.

-Creo que debería irme también.- Dije

-¿Qué? ¿No te quedarás?-

-No esta noche. Jasper me está esperando.- Emmett puso un puchero de lo más tierno, puchero que besé antes de escapar de sus brazos.-Mañana te hablo. ¿Quedamos para cenar?-

-… Bueno.- Me acompañó hasta la puerta y antes de decir el último adiós, me besó.

-Medita lo que te dije con la almohada, ¿Sí?- él asintió y lo besé una vez más.- Te veo mañana.- Crucé la calle, abrí la puerta de mi casa, y antes de cerrar le dije adiós a Emmett con la mano, quien seguía parado en el umbral de su puerta esperando hasta que yo llegara a mi destino.

-¿Y? Cuéntamelo todo.- Di un salto del susto.

-Jasper, me asustaste.-

-Lo siento, lo siento… ya vomítalo. Quiero saberlo todo.-

-Eres un chismoso.-

-Lo sé. Ahora habla.- Nos sentamos en el sofá y le expliqué

-¿Sabes por qué Lucy nunca ve a su mamá?-

-Nop.-

-¿Alice nunca te contó?-

-¿Por qué Alice me contaría?- Sólo lo miré de manera sospecha un momento antes de continuar.

-Pues cuento corto, la abandonó.-

-Nooo.-

-Síii. Un día se fue y nunca supieron de ella… hasta hoy.-

-¿¡Era ella!?-

-Sí. Nunca se dignó a llamar ni para preguntar cómo estaba su hija y pues hoy apareció y ya vez lo que ocurrió.-

-¿Y qué quería?- Me encogí de hombros.

-¿Acaso no prestaste atención al alboroto? Emmett ni quiso escucharla. Sólo la obligó a irse sin más.-

-Yo hubiese hecho lo mismo.-

-¿Qué? ¿Ni por curiosidad la escucharías?-

-Nop. Aviso de inmediato que si Royce se atreve a aparecer en nuestra puerta, lo echo a patadas.-

-¡Jasper!-

-¿Qué? No tuvo ni la decencia de preguntarte si tú querías a ese retoño cuando ya lo estaba matando. ¿Acaso tú no le cerrarías la puerta en la cara?-

-Claro que no. Si alguna vez ocurre que entrara en razón, cosa que dudo, lo escucharía y le daría la oportunidad de ser parte de la vida de mi hijo. Claro que no llevaría su apellido. Eso le costaría un poco más.-

-Pues yo se lo haría bien difícil.-

-No seas así. Todos cometemos errores.-

-Menos mal que tú no cometiste EL error de tu vida.- Dijo mirando mi vientre.

-No me gusta hablar de eso, lo sabes.-

-Me refería a quedarte con ese hombre.-

-Claro.- Mi hermano me sonrió y me dio un abrazo bien apretado.

-Ya es hora de dormir. Mañana es día laboral.-

-Odio los lunes.-

-¿Quién no?- Se acercó a mi panza.- Hasta mañana sobrinito… o sobrinita.- Luego me dio un beso en la mejilla.- Te veo en la mañana. Duerme bien.-

-Tú igual. Yo apago las luces, sube tranquilo.- Jasper se acercó a la escalera, y antes de poner un pie en esta, me dijo:

-Te amo, hermanita. Lo sabes, ¿Cierto?- Yo le sonreí y le respondí

-Claro que lo sé. Yo también te amo.- Me devolvió la sonrisa y finalmente subió.


No sé por qué encuentro muy corto este capítulo si tiene el largo promedio de mis actualizaciones. En fin.
¡Finalmente un nuevo capítulo! Sé que demoro mucho en actualizar, pero la verdad es que nunca me queda mucho tiempo para escribir. Me gusta hacer muchas cosas y las hago cuando tengo el humor correspondiente y por supuesto cuando la musa llega (Sin contar que hay responsabilidades entre medio y hay que cumplir con esas cosas primero). A lo que quiero llegar con esto es que no quiero que escribir se convierta en una obligación para mi, porque en el fondo el escritor de fanfics escribe, entre muchas otras razones, para entretenerse. La idea es pasarlo bien escribiendo.
Para los que se siguen preguntando, Sí, esta historia tendrá su final. No pienso abandonarla. Como dicen por ahí, voy lento pero seguro.
Sin más que decir me despido, ¡y que tengan buen domingo!
R&R