Capítulo 4:

POV Naruto:

Llego a casa a las 15:00, no he almorzado y muero de hambre, saco mi llavero azul con una N de inicial abro la puerta principal de mi casa y me encuentro solo en la oscuridad – ¡Estoy en casa! – pero nadie responde… La casa está en penumbras. "Esto se siente extraño… Por lo general siempre hay alguien en casa en cuanto llego de la escuela…"

Me aflojo la corbata y me desabrocho los primeros botones de mi camisa, arrojo con fuerza mi mochila encima del sofá y me siento en él, agotado. Me agarro el puente de la nariz suspirando – ahhhh si este solo fue el primer día no quiero ni imaginar cómo serán los demás dattebayo – "Mama está haciendo turnos dobles de paramédico este mes, y papa llega de la empresa a las 20:00. Aah estaré solo un buen rato… Esa Hinata me hará envejecer diez años más por cada día que me la encuentre, lo que será muy seguido ahora que compartimos salón" Saco mi celular del bolsillo, lo desbloqueo, activo el wi-fi y veo los WhatsApp de mis amigos, uno de Gaara y dos de Temari.

Leo el de Gaara – ¿Que hay contigo he? ¿Ya entraste a clases?, nosotros 3 ya entramos… Y llegaron un montón de sujetos nuevos, espero que estés bien amigo. Saludos y cuídate - Le respondo de inmediato aunque no esté en línea ahora mismo.

- Amigo estoy viviendo un infierno en este momento por culpa de una chica… Echo de menos su compañía

Abro el de Temari y sonrió al ver la foto, es una foto de ella y yo con la ropa mojada y sonriendo a la cámara de cuando éramos más pequeños. Fue en un verano cuando tratábamos de armar la piscina que ellos ponían en su patio y como no logramos armarla, compramos bombitas de agua para refrescarnos, pero quedamos empapados, la foto la tomo Kankuro con su celular. Leo el mensaje de Temari – Espero que todo este marchando bien en tu nuevo hogar –

- Zorrito – y me pone una carita feliz, pero yo no estoy nada feliz con mi situación asique se lo escribo y el hecho de que me llame zorrito no me lo hace más fácil.

Le cuento acerca de la fiesta de cumpleaños de mi pequeño martirio de ojos perla y de su odioso carácter y reciente enemistad. Dejo el celular tirado en el sofá y busco en mi mochila a mi monedero Gama-chan – Creo que iré por un ramen instantáneo, muero de hambre… - Subo al segundo piso, entro en mi habitación y me cambio Voy a comprar a la tienda de enfrente, mientras camino voy pensando en Hinata, "Me pregunto porque se comportaba así con Toneri… Ah claro porque está enamorada idiota…" me reprendo a mí mismo "es decir, es obvio que ella actuaria diferente solo con él ¿no? digo es su novio… lo normal sería que actuara sumisa solo con él y además porque… ¡Estoy pensando en ella dattebayo!" sacudo la cabeza con fuerza.

- ¿Qué va a querer? –

"Como si no tuviera mejores cosas que hacer que andar pensando en esa tonta, lo mejor es que la ignore totalmente aunque ella quiera vengar de mi de alguna manera, hare como que no me interesa"

- ¿Hey tú? –

"¡Pero que estupidez digo!… ¡Por supuesto que no me interesa, no tengo porque fingir nada!"

- ¡Oye! – "E-eh que rayos"

- ¿Si? – Pregunto desconcertado, "¿porque me grito?"

- ¿Compraras algo? o solo viniste a mirar las moscas a mi tienda – Me dice molesta la vendedora… ¿de la tienda? "qué demonios… Hinata hyuga me debe estar cociendo el cerebro". Ahora despierto totalmente me doy cuenta de que había llegado a la tienda. Me sonrojo entero al darme cuenta lo torpe que soy por hacerle perder el tiempo a esa vendedora pensando en mi pequeño martirio de ojos perla.

- O-oh lo siento dattebayo – respondo avergonzado sobándome la nuca – Me perdí en mis pensamientos – reí nervioso.

- Si me di cuenta – me dice sonriendo – Y bien ¿qué vas a querer? – me pregunta.

- Quiero un cup ramen de miso por favor – le pido sonriendo.

- Claro enseguida, déjame ir a buscarlo – Asiento y mientras espero recorro el minisúper con la mirada cuando mis ojos se fijan en una chica peli rosa que se encuentra leyendo en la sección de revistas. "Oh ella es la compañera de puesto de Hinata". Decido acercarme por su espalda sin que me vea y le grito.

- ¡Hola! Tu – Da un saltito y pega un grito, "bueno, supongo que la asuste" rio suavecito.

- ¡kyaa casi me matas del susto torpe! – Me dice enojada. "uy que carácter, aunque supongo que me lo tengo merecido". Luego de que ella normalizara su respiración y se calmara me dijo – ¡¿Porque hiciste eso he?! ¡No te conozco ni desde hace más de un día y ya me sacas de quicio! Uf, calma Sakura… Calma – Yo solo la veía en silencio aguantándome las ganas de sacarla de quicio nuevamente.

- Oh asique Sakura-chan eh, que lindo nombre dattebayo – seguí elogiándola para que no me regañara otra vez, en el fondo sabia porque y es que soy muy confianzudo con la gente que apenas conozco.

- Si, me llamo Sakura y tú eres el torpe de Naruto que me saca a mí y a Hinata de quicio – Me dice apuntándome con el dedo pero yo finjo hacerme el ignorante, "aunque a veces lo sea de verdad".

- ¿Yo? Pero si yo soy una buena persona dattebayo. Es tu amiga la agresiva y descerebrada que parece querer estrangularme – Me mira y trata de parecer seria pero no lo consigue y se le escapa una risita.

- Quien no querría hacerlo – Levanto las manos como si no hubiera hecho nada malo - ¡No te hagas el inocente! – Me reprendió en broma, luego me di cuenta que la chica de la tienda me buscaba con la mirada.

- ¿Me esperas un momento Sakura-chan? Iré a recoger mi manjar de los dioses – Dije frotándome las manos con entusiasmo, ella enarco una ceja sin entender.

Me acerque a la caja y pague mi cup ramen, luego fui donde Sakura-chan que me esperaba con su revista en la mano.

- ¿Ese es tu manjar de los dioses? ¿Un ramen instantáneo? – Ella resoplo, la mire fingidamente enojado.

- Con mi ramen no te metas Sakura-chan, es delicioso y es mi salvador ahora que estoy solo en la casa y no hay quien me cocine – Le respondo como si hubiese explicado el origen del universo.

- Pues deberías aprender a cocinar Naruto, esa es una comida muy pesada para comerla muy seguido porque sí, estoy segura que la comes aunque te cocinen algo… - Y la expresión que puse yo me debió haber delatado porque ella suspiro agotada.

- Esta bien, si lo como seguido… ¡Pero es que es delicioso dattebayo! – Ella negó con la cabeza y se encamino a pagar su revista, la acompañe y salimos juntos de la tienda – ¿Tú vives cerca de aquí Sakura-chan? –

- Pues sí, vivo un par de calles más allá – Me señalo una casa blanca al final de la cuadra.

- Wow genial, seremos vecinos Sakura-chan – Le digo emocionado, ella me mira horrorizada y yo me rio más.

- Bueno ya me lo suponía… Adiós días de paz – Me lleve una mano al corazón abrí la boca y fingí estar herido ante sus palabras y ella rio un poquito.

- Mejor te acompaño a tu casa Sakura-chan – Ella asintió y comenzamos a caminar, se formó un silencio entre ambos pero yo quería romperlo asique no pude evitar preguntarle sobre la persona que anda rondando en mi cabeza desde la mañana – Oye… Sakura-chan e-em ¿Por qué tu amiga esta tan loca? – Le digo finalmente sin ningún tacto. Ella parpadea sorprendida y luego se ríe.

- No está loca bobo – Me dice riendo y me golpea el hombro suavecito – Solo que su personalidad es algo fuerte… - La di mi mejor expresión de: ¿qué diablos?

- Discúlpame pero eso es un eufemismio dattebayo – Dije levantando mi dedo con sabiduría y aclarándole – Tú tienes personalidad fuerte, pero esa chica se pasa de la raya – A ella se le hincho una venita en su frente y me dijo con ira contenida.

- Muy bien en primer lugar se dice: eufemismo – Dijo aclarándomelo, yo me rasque la mejilla y desvié la mirada a un lado mientras me regañaba – En segundo lugar tú la provocaste – "¿Que yo la provoque?".

- ¡Pero si ella me atropello con su bicicleta dattebayo! Y ni siquiera me pidió permiso o algo… Solo dijo: A un lado perdedor, voy tarde… Como si fuera la reina de este mundo, ¿qué rayos se cree? Mira que venir a atropellar gente como si nada sin siquiera disculparse dattebayo… - Seguí rabiando en voz baja por un rato más hasta que escuche su risa suave – ¿Qué pasa? – Le pregunte.

- Es que esa parte ella no me la dijo pero supongo que está bien que te defiendas de ella, ustedes dos están locos – dice riendo – Hace mucho tiempo no la veía comportarse como lo hizo hoy – Me dijo sonriente. De pronto se puso seria – Solo no te acerques a ella cuando este Toneri ¿sí? Ese tipo está loco… Me da miedo y a la vez odio que este cerca de Hinata, ya se lo he dicho, pero ella esta encaprichada con el… - Me dice un poco preocupada.

- No te preocupes, soy muy fuerte – Le digo levantando el pulgar sonriendo y señalándome a mí mismo.

- Si claro como digas, dudo que puedas contra el líder del equipo de karate de la escuela… - Dice encogiéndose de hombros.

- ¡Eso no me importa! No soy un cobarde, Hinata aprenderá buenos modales dattebayo… - Digo serio.

- Oh~ ¿Y tú se los vas a enseñar? – Me dice con una sonrisa pícara. Me sonrojo.

- N-no y no insinúes cosas raras Sakura-Chan. ¡Nosotros somos enemigos dattebayo! Como Perros y gatos, como Batman y Superman, como el viejo del autobús y su desodorante o co… ¡Ay! - Me callé repentinamente y me comencé a sobarme el golpe que me dio Sakura-chan en la nuca – Eso fue cruel Sakura-chan… Hmp encima de todo debo ir a su estúpida fiesta de cumpleaños dattebayo – Le dije finalmente. Ella se sorprendió y se detuvo, miro a la casa que estaba a su lado, que supongo es la suya y me arrastro con ella a sentarme en la escalera de entrada, luego habló.

- ¿Cómo sabes que será su cumpleaños? – Me pregunta confundida. Suspire cansadamente y le conté lo que me dijo mi padre acerca del cumpleaños de la hija de Hiashi…

– Pero yo no pensé que ella fuera tan loca dattebayo! Además que ella aún no sabe que yo soy el hijo del amigo de su padre… ¡Y no quiero que lo sepa! – Le dije preocupado en el caso que ella se lo contara. Asintió despacio comprendiendo poco a poco mi situación.

- ¿Y porque simplemente faltas a su fiesta de cumpleaños? –

- Ya te lo dije… Mi mama y la de Hinata son amigas desde su infancia, por lo tanto ella no me permitirá faltar dattebayo – Termine por decir derrotadamente. Vi cruzar el entendimiento por sus ojos y eso solo me deprimió aún más…

- Umm la tienes difícil ¿he? – Dijo mientras se llevaba su mano al mentón.

- Ni que lo digas… Tengo que pensar en algo antes del viernes – "Aunque ya me voy haciendo la idea de que no podre eximirme de esta"

- Podrías intentar llevarte mejor con ella – La mire a los ojos incrédulo mientras suspiraba abatido, ella rio sin ganas – Tienes razón es un plan ridículo ¿no…? – Dejó la pregunta al aire mientras iba guardando silencio, nos mantuvimos callados un minuto mientras yo jugueteaba con el recipiente ramen en mis manos, ella solo observaba el cielo con su mirada perdida. Me puse de pie en silencio.

- Ya se me ocurrirá algo – Digo más animado. Intercambiamos números, me despido de Sakura-chan y emprendo el camino a casa para prepararme mi ansiado cup ramen. "¿Qué puedo hacer con ese asunto?". Llego a casa, pongo a hervir el agua y como siempre aquellos minutos previos a comerlo se me hacen eternos. "Quizá si finjo mi muerte por un par de días…" El sonido del agua hirviendo me saca de la asombrosa idea que estaba pensando y me termino de preparar mi ramen.

El delicioso aroma hace cerrar mis ojos y mi estómago ruge diciéndome que deje de perder el tiempo y me lo coma de una buena vez. Mientras lo hago reviso mi celular, justo cuando recibo un mensaje de Sakura-chan

- Tonto rubio atropellado – Junto a una carita de burla, una risita se me escapa y la agrego. En su fotografía sale ella junto a un llamativo árbol de cerezos "Tal como su cabello" sonreí.

Veo la respuesta de Temari al mensaje de antes, son emojis carcajeándose acompañando su respuesta – la tienes difícil ¿he? Solo no te dejes amedrentar por ella ¿sí? Mi consejo para ti, es que llegues a esa fiesta como el hijo del amigo de su padre, no llegues como su compañero de clases ni su rival ni nada. Ya verás que esa fiesta se te pasara volando bobo – Sonrió creo que tiene razón, tal vez le estoy dando demasiada importancia, debería relajarme un poco. Le contesto.

- Gracias Temari eso hare, eres la mejor – Espere un par de segundos y recibí su respuesta.

- Por algo soy tu mejor amiga torpe… Solo ten cuidado y no te enamores de ella – Me escribió la muy sinvergüenza mandándome unos corazones flechados.

- No seas tonta – Envié un emoticón con carita de asco – Aunque admito que es linda no me podría enamorar de ella con esa faceta de villana que tiene… Es peor que tú y eso ya es decir mucho – Mientras le añadía emojis sacando su lengua

- ¿Como que peor que yo? Te estoy ofreciendo ayuda dándote consejos y ¿así me tratas? Eres un zorrito malagradecido – Me escribió mandando una cara molesta.

- Ah no seas exagerada. Sabes que agradezco tu ayuda, eres mi maestra contra defensa de artes oscuras… - Le termino por escribir, y es que Temari es fanática de Harry Potter. Quien lo pensaría… Con lo ruda que es y parece, pero así es… Ella leyó todos sus libros, vio todas las películas y siempre le agrada que la trate como si estuviéramos en aquel mundo magia muggles y quien sabe que cosas, solo yo se eso de ella y cada vez que quiero subirle el ánimo le digo cosas así. Ella no me lo dice pero yo sé que es así.

Ella mandó risas y añadió - Naruto tonto, aun te falta mucho por aprender para que puedas defenderte de todas las criaturas de este y otros mundos – Me escribió con rapidez por lo que me imagino debe estar emocionada.

Nos mensajeamos por alrededor de dos horas, luego me acomodé en el sofá y me puse a ver televisión. Solo había basura en asique la miré sin prestar real atención hasta que me venció el sueño. Había dormido por un buen rato y en algún punto me sentí tiritando por el frio.

- Estas congelado dattebane… Siempre tan descuidado – y le siguió una sensación cálida y reconfortante por lo que mantuve mis ojos cerrados por no sé cuánto tiempo más.

Hinata POV:

La verdad hoy al empezar el día pensaba tener un día relativamente normal que me hiciera olvida la molesta realidad que tengo que cargar pero aunque en el fondo de mi corazón sabía que no sería así, jamás se me hubiera ocurrido que las cosas se voltearían tan de cabeza por la llegada de este tonto.

Al salir de clases se marchó totalmente imperturbable como si no hubiera pasado absolutamente nada y sin rendirle cuentas a nadie todo lo contrario a mí, que si tenía que hacerlo, mientras yo era un manojo de nervios y me encontraba a la salida de la escuela bastante preocupada. Mientras me sentía rodeada de aquellos que se marchaban a su casa con total normalidad, "ya quisiera volver a ser como ellos pero no puedo…"

- ¿Nos acompañas Hina? – Me habían dicho Ino y Sakura sonriendo nerviosas mientras se colgaban sus mochilas salían junto al resto.

- Lo siento chicas, debo esperar a T-toneri – Dije con pena, se miraron entre sí con preocupación.

- ¿Q-quieres que nos quedemos contigo o a esperarte? – Preguntó Ino sonriéndome notablemente preocupada, Sakura asintió de acuerdo con ella, y no las culpo. A ellas no les agradaba para nada "¿Y a quién sí?" me preguntaba cansada.

- No creo que sea buena idea, hablamos mañana – Le dije dando por terminada la conversación mientras pescaba mi mochila con rapidez y corriendo a la salida.

- ¡Hinata espera! – Ignoré su llamado y aquí me encontraba ahora, en la salida… Las había visto pasar hace un rato pero las evité por completo y no notaron mi presencia.

Durante el receso Toneri me dijo que hablaríamos a salir de clases, se notaba muy molesto y sospechaba porqué. Aunque me preguntaba cómo diablos se había enterado. Perdida estaba que no lo había sentido llegar hasta que al alzar la vista tenía sus ojos clavados en mí, mirándome con una profunda intensidad. Temblé como siempre lo hago cuando me da esa clase de miradas.

- ¿Quién es él? – Me pregunta serio.

- ¿Él? C-creo que ya nos deberíamos marchar, pueden oírnos y –

- ¡No me interesan los demás idiotas que nos rodean! - Dijo él interrumpiéndome, provocando que algunos que pasaban se giraran a vernos con curiosidad, mientras yo cerraba los ojos con miedo al escucharlo alzar su voz –Y no te hagas la ingenua, sabes bien a que me refiero – Bajé mi mirada resignada al no poder evitar el tema.

- Solo es alguien nuevo que llegó hoy, n-no es la gran cosa. Aun no me conoce y no te conoce pero dame tiempo lo… Lo alejaré ¿sí? – Le decía apretando mi falda con nerviosismo mientras él me miraba escéptico.

- Asegúrate de que así sea, sino me veré obligado a actuar por mi cuenta – Asentí nerviosa y el sonrió orgulloso a la vez que acariciaba mi mejilla con tortuosa lentitud. Mientras yo rehuía de aquel contacto desviando el rostro ligeramente. Alzó sus cejas y se marchó mientras suspiraba aliviada.

Al llegar a casa saludé a mamá y Hanabi, papá aún no había llegado por lo que solo continué directamente a mi habitación, demasiado cansada mentalmente .

Naruto POV:

- El olor a comida recién preparada hizo que abriera mis ojos lentamente, me enderece en aquel sofá arrugando la frazada que me cubría seguramente puesta por ella, ahí estaba mamá preparando algo delicioso.

- Bienvenida a casa dattebayo – Le dije bostezando y sacándome uno que otra lagaña de aquella siesta.

- Estoy en casa – Me dice sonriendo cansadamente. Me acerco a ella y la abrazo con cariño

– ¿Día cansador? – Le pregunto aun medio durmiendo.

- Ni te lo imaginas hijo… Tuve un montón de pacientes… El hospital estaba por reventar – La miré compasivamente.

- Déjame te ayudo dattebayo – Se sorprendió y asintió sonriendo. Corté un par de verduras, me quemé un par de dedos pero aquella olla olía exquisita.

– ¿Y cómo te fue a ti en tu primer día? – "Genial mamá, ¿sabes? Conocí a la hija de tu amiga Hana, es una bruja cruel y despiadada."– Me fue bien mamá, estuvo… interesante si…. Creo que esa es la palabra – Me miro interrogante pero no le hice caso.

- Asique interesante ¿he? – Me dice suspirando, se pone de pie, camina hacia la cocina mientras yo la sigo - ¿Te serviste el plato de comida que dejé en el microondas para ti? – Me pregunta curiosa al notar el envase de ramen en la mesita de centro al lado del sofá donde dormía.

Abre el dichoso microondas y alcanzo a ver un plato con comida, ella me mira y yo sudo frio.

- N-no lo sabía mamá, no sabía que me habías dejado un plato preparado dattebayo – Le digo asustado.

- Oh ¿cómo pensaste que me olvidaría de ti? Eres mi hijo dattebane – Me dijo alzando su puño.

- ¿Ah sí? Pues cuando ero-sennin fue descubierto en las aguas termales en Suna y tuviste que ir por el junto a papá me dejaste ahí tirado solito, era solo un niñito pequeño dattebayo – Le dije apelando a la compasión aunque en verdad ese episodio no tuvo nada de malo. Cuando tenía doce, papá, mamá, ero-sennin y yo, fuimos a las aguas termales, pero el tonto de ero-sennin fue atrapado espiando en el baño de mujeres y lo querían castrar, aunque me quede solo por un par de horas, lo pase fantástico, hice miles de bromas sin supervisión de mis padres y ni siquiera me descubrieron fue uno de mis mejores viajes… pero ella no lo sabe asique recurro a la lastima. Vi su mueca de espanto y supe que lo había recordado.

- B-bueno e-eso si p-pasó pero ¡era una emergencia dattebane! Tenía que ayudar a tu padrino – Me dice. "Será mentirosa"

- Pues papá me conto algo interesante con respecto a esa supuesta ayuda tuya – Mamá respingo, apretó un par de botones en el microondas y calentó la comida asique seguí hablando – Me dijo que tú nunca fuiste a ayudarlo. Giro su cabeza y me miró sonriendo nerviosa – Es más… Ayudaste a capturarlo para que le dieran la paliza de su vida – Le digo negando con la cabeza, como si estuviera decepcionado de ella pero la verdad solo la estoy torturando, como ella lo hace conmigo miles de veces.

Se puso a reír y me dijo – Bueno si lo delaté mientras suplicaba ayuda, pero lo hice para que aprendiera. Nadie se cree que esa actitud pervertida que tiene la use de inspiración para sus libros… Eso es solo una excusa, asique creí que era hora de darle una lección – Yo solo la mire en silencio un rato.

- Rayos mamá sí que eres cruel, el pobre ero-sennin no se pudo levantar por sí solo durante toda esa semana dattebayo– Le dije sonriendo.

- ¡Bueno pues se lo merecía dattebane! – Me dice tratando de parecer enojada pero su mueca me dice que quiere reírse conmigo. Luego saca el plato del microondas y se sienta a devorar su comida al igual que lo hago yo al haberme entrado el hambre nuevamente – Oh lo había olvidado, hoy llame a mi amiga Hana – Dice como si nada, jugando con su tenedor, yo me asusté. "¿Q-que tal si Hinata le conto a su madre de nuestro encuentro de hoy? y ella a mi mamá… ¡Y ahora ella a mí!" Trago pesadamente tratando de relajarme pero no lo logro. "Si mama se enterara de lo que le dije en clases, ¡Me la corta dattebayo!"

- ¿S-si? – Digo tratando de no parecer nervioso – ¿Y q-que te dijo? – Me miró inexpresiva y sude frio.

- Nada. No me contestó, que decepción dattebane – Una gotita corrió por mi nuca y suspire aliviado.

- Ah ya veo… que pena – Aunque por dentro saltaba de felicidad – Creo que subiré a mi cuarto – Ella me mira sonriendo y asiente.

- Claro, date un baño primero ¿sí? – Arrugando la nariz. Me huelo y ella se rie molestándome.

- Que graciosa… De todas maneras lo haré dattebayo – dije mientras subia por la escalera.

- Descansa, aun mas – dice refiriéndose a la siesta, yo rio.

- Si mamá igual tú… ¡Ah y mantengan el volumen bajo, no quiero oírlos a papá y a ti en la noche, la otra vez fue traumatizante dattebayo! – Le digo, ella abre la boca sorprendida y se pone roja como tomate, hace ademan de levantarse pero yo arranco hacia mi cuarto subiendo la escalera con velocidad y entro a mi habitación.

- ¡Naruto! Vas a ver cuándo te…. – Solo escucho su grito desde abajo y respirando rápido un par de veces me parto de la risa. En realidad nunca los he escuchado, "gracias a dios" pero su expresión me lo dijo todo. Me doy una ducha, preparo mis cosas para mañana, me acuesto a dormir y me preparo para un nuevo día de escuela y con ello sus problemas, "problemas con el cabello azulado y los ojos de luna… Tsk porque pienso esas cursilerías de ella, son tan vergonzosas… Debe ser el cansancio" Cierro los ojos y me pierdo en el mundo de los sueños otra vez…

Continuara…

Bueno aquí está la continuación espero les haya gustado, muchos saludos.

Naruto y todos sus personajes pertenecen a Masashi Kishimoto.