Capítulo 5:

POV Naruto:

Me despierto temprano para poder ducharme y así poder cambiar la cara de trasero que me acompaña, me visto con el uniforme y uso mi chaqueta oscura encima, guardo la bandana en el bolsillo mientras bajo a desayunar con mamá y papá, los encuentro comiendo y conversando.

- Hola familia – Digo cansado. "Creo que la ducha no me reanimo para nada". Me miran interrogantes.

- Ya estaba por ir a buscarte dattebane – sacudo mi mano al aire restándole importancia.

- Eh~ ¿Qué sucedió con el ánimo que tenías ayer por la mañana? – Pregunta papa sonriente.

Suspiro con pesadez, "no les diré que por primera vez en mi vida tengo una enemiga, y que por cierto está loca…" – Ahhh supongo que solo fue la emoción del primer día... Ya vuelvo a ser el Naruto que odia la escuela dattebayo – Digo desanimado. Papa niega con la cabeza sonriendo.

- ¡Lo dices como si eso fuera algo bueno dattebane! –

- ¡Oh vamos! todo el mundo odia la escuela no seas exagerada. Además tú eras igual de perezosa que yo – Me mira con la boca abierta, sorprendida quizás del cómo me entere de eso, luego gira la cabeza hacia papá que está tratando de escabullirse por la puerta trasera. Me rio suavecito mientras ella corretea a papá por el comedor, tomo un pan tostado y me bebo un vaso de leche – ¡Ya me voy, adiós los amo! – Les grito, escucho su despedida a lo lejos y me marcho apresurado. "No quiero llegar tarde y que la abuela Tsunade me reprenda otra vez"

Tomo el autobús sin problemas y llego a la escuela justo a tiempo. Veo ingresar a los demás alumnos y subo la escalera de entrada, me asomo por el pilar de la entrada con cautela. "No veo señales de ella" De pronto caigo en cuenta de lo que estoy haciendo - ¡Qué demonios! ¡¿Escondiéndome de una chica dattebayo?! – Los que me rodean se asustan ante mi repentino grito, las chicas comienzan a murmurar cosas, "Que torpe, ¿cómo fui capaz de gritar eso?" Me sonrojo y comienzo a caminar muy rápido hacia mi salón de clases.

- Que rayos… ¿ese chico está loco?... – Escucho a una chica.

- Yo creo que si… - "malditos chismosos…"

Me doy más prisa y encuentro el salón de clases, entro prácticamente corriendo, abro la puerta de golpe y la cierro con fuerza detrás de mí apoyando mis dos brazos en ella. Me doy vuelta y veo que todo el mundo me está mirando, y de entre todo el montón la veo a ella acompañada de Sakura-chan y su otra amiga, me mira con una ceja enarcada mientras sostiene una cajita leche. Rio nervioso

– Uf esas chicas están locas, miren que pedirme citas todas juntas dattebayo – Los chicos del salón se ríen y Shikamaru niega sonriendo.

- (¿Qué chica se interesaría en un torpe como él?, tendría que estar loca o ciega) – La escucho decir en voz baja a sus amigas quienes la observan sorprendidas. "Aquí vamos de nuevo… Al diablo".

- ¿Ah, sí? Pues tú tienes cara de fantasma – Sus ojos se abren con sorpresa al notar que la había escuchado - Tienes ojos de ciega – Mientras su cara pasaba de sorprendida a molesta - ¡Y estás loca dattebayo! - "Bien quizás me pasaba un poco pero no es muy lindo ser recibido así" – Asique creo que tu serias una de ellas – Me mostró una cara de ultratumba mientras Sakura-chan y su amiga rubia me miraban como si hubiera cometido un asesinato.

Me rio y ella enmudece como cada vez que discute conmigo, el salón se queda mudo salvo por pequeños murmullos comentando la dichosa discusión, su cara se torna notoriamente roja mientras me largo a mi puesto en silencio y con una sonrisa victoriosa, pero al pasar por su lado, un escalofrío me recorre de pies a cabeza mientras siento un líquido escurriendo lentamente sobre mi cabeza, cuello y hombros manchando mi camisa de color café, la expresiones sorprendidas y las caras desencajadas de los chicos frente a mí son dignas de una fotografía.

El cabello se me pega a la frente producto de la humedad, me retiro mi bandana y la estrujo botando el líquido acumulado en ella, mi ojo comienza a temblar y me doy vuelta solo para verla a ella parada sobre las puntitas de sus pies mientras sostiene su caja de leche con chocolate ahora vacía sobre mi cabeza. Me le quedo mirando en silencio conteniéndome y espero a que ella hable.

- Al menos ahora estarás más fresco ¿no? Así las chicas de las que tanto hablabas te dejaran en paz – Kiba y Shikamaru parecían no poder abrir más sus bocas y Choji había dejado sus papitas abandonadas mientras me miraban preocupados - ¿No te metas conmigo oiste? – "Asique no ¿eh?".

Pienso cuidadosamente en que poder decir que la enoje tanto como ella lo hace conmigo cuando tiene la ocasión… pero como pensar no es mi fuerte no se me ocurre nada mejor que sujetarla de sus hombros y estampar mis labios con los de ella en un beso, es rápido y torpe, sé que no se lo esperaba para nada ya que sus ojos se abren como 2 platos con un centro de color perla. Muevo mis labios con lentitud sobre los de ella, incitándola a seguirme, no se la razón simplemente lo hago y ella abre su boquita maleducada no sabiendo si es para morderme o para seguir el beso, pero no estoy dispuesto a averiguarlo por lo que me separo de ella sonriendo burlesco y un poco sonrojado, me voy a mi lugar y me siento en la silla como si no hubiera pasado absolutamente nada.

Si antes quedaban unos pocos murmullos ahora no existía ninguno. Siento todas las miradas sobre mí, Shikamaru está con la boca abierta al igual que Kiba, Choji, Shino y Shion aunque esta última se encontraba con su teléfono en mano y me observaba como si hubiera interrumpido algo.

Me quito la camisa quedando solo con la polera que tenía debajo de esta "gracias a dios hace frio en la mañana dattebayo…" La veo a ella aun de pie en medio del salón, estática mientras lleva una mano a su boca, como paralizada o algo así, pestañea un par de veces y me mira roja y enojada.

- ¡¿Porque demonios me besaste?! I-idiota – La veo hacer arcadas exageradas y sus ojos se cubren de temor por un momento. "

- N-no seas exagerada dattebayo, tu cara esta roja – Le digo burlándome, veo como infla sus mejillas de enojo y sus mejillas enrojecen aún más.

- ¿E-estás loco? E-eso f-fue a-asqueroso y estúpido– Dice desviando la mirada en todas direcciones pareciendo asustada "como si nadie nos hubiera visto…"Levanto una ceja.

- Eh~ que es ese ¿tatatatartaumedeo? Y lo de que fue asqueroso no te lo crees ni tu misma dattebayo – Rio en voz alta, mientras veo cara preocupadas alrededor mío. "Creo que me busco los problemas con ella"

- No te hagas el interesante conmigo y dime porque lo hiciste ¿Qué acaso ya te enamoraste de mi o algo parecido? – "Q-que ¿enamorarme yo? ¿De esta loca?" Me apresuro a negarle lo evidente pero ella se responde sola - ¡Guau! eso fue rápido, no llevas ni una semana acá y ya te tengo bajo mis dominios – La escucho reír fingida y exageradamente. "¿Bajo sus dominios? Qué diablos, ¿Es alguna especie de emperatriz o algo por el estilo?"

- ¿Enamorarme de una loca como tú?– Le digo con los ojos en blanco, "está muy pero muy loca" – Eso solo fue una pequeña venganza por la estupidez que hiciste, mira – Dije señalando mi camisa toda café encima de la mesa – ¡Está arruinada dattebayo! – "Mama me matará"

- Solo es una tonta camisa torpe, en c-cambio t-tu… ¡tu!-

- ¡Lo tuyo solo fue un tonto b-beso! – Dije interrumpiéndola, "¿sola una tonta camisa? Pff claro como ella no me la pagará" – A ti no te matará tu madre por ese beso en cambio a mi… Demonios – Un nuevo escalofrío me recorrió al imaginar a mamá con su cabello rojizo ondeando en llamas de furia.

Se me acerco de dos zancadas – Escúchame, ¿nadie puedo saber esto oiste? - Dijo mientras me clavaba los dedos en el pecho amenazante – Lo mismo para ustedes – Dijo dirigiéndose ahora al resto del salón - ¿Esto no puede salir de aquí oyeron? – Nadie le respondió – ¡Oyeron! – Le grito en el oido a un pobre chico que recién venia entrando al salón y no se enteró de nada.

- S-si lo que digas Hinata – le respondió el pobre muerto de miedo. Una gotita de sudor cayó por mi nuca.

"¿En serio tanto drama por esto? Como si a alguien le interesara dattebayo… Espera, mierda lo había olvidado por completo, su tonto novio matón ¡que torpe!" y advertido iba "mierda".

- Y tú, no vuelvas a acercarte a mi ¿entendiste? – Dijo volteándose hacia a mi otra vez.

- ¿Yo? Tú eres la desagradable que suelta lo que se le viene en gana sobre los demás – Tembló por eso – Con comentarios como esos, nadie con cojones se quedaría callado dattebayo – El chico que pasó recién se encogió en su lugar y me abofetee mentalmente. "No te sigas ganando enemigos idiota". Ella abre su boca para intentar replicar algo pero no se le ocurre nada, veo mi camisa toda empapada de leche con chocolate sobre mi puesto y sudo frio – Por cierto me debes una camisa, mi madre me destrozara gracias a tu arrebato – Le digo señalándola.

- Yo no te debo nada – Me dice mirándose sus uñas con la palma estirada e ignorándome descaradamente, la venita de mi frente se agranda y le voy a replicar algo cuando siento que alguien tira mi polera desde la espalda, me volteo y es mi compañera de banco, Shion.

- Naruto si quieres yo te puedo conseguir una ¿sí? – Eso llama mi atención.

- ¿De verdad puedes conseguirme una camisa? – Ella asiente despacio y yo le doy una sonrisa, me siento a su lado ignorando a Hinata que sigue parada en medio del salón – ¡Genial!, gracias pero ¿de dónde la conseguirás? –

- M-mi hermano mayor se graduó el año pasado de esta misma escuela asique creo que podrías tener la suya mientras te consigues una, ya que él no la necesitara más ¿te parece? – Esta chica es increíble, totalmente opuesta a la loca de ojos perla que tengo por enemiga.

- Claro, te estaría muy agradecido Shion, entonces te acompaño a tu casa ¿después de clases? –

- S-si no te molesta – Me dice desviando la miranda al pizarrón.

- Por supuesto que no me molesta, es lo mínimo, después de todo tú me harás el favor – Le digo y le guiño un ojo – Escucho a Hinata bufar pero ahora la ignoro.

- ¡ay! la princesita Shion siempre quiere ayudar en todo a los pobres desamparados – "¿Cual demonios es su problema con todo el mundo?"

- Déjala en paz ¿Quieres? – Veo que Hinata se sobresalta pero no deja su postura presumida, me va a responder para iniciar con otra discusión pero el ingreso del profesor la detiene. "¿Donde demonios estaba acaso siempre llega tarde?".

- Perdón por llegar tarde es que había una abuelita que necesitaba mi ayuda para cruzar la calle y… Bueno no podía ignorarla, ustedes me entienden chicos – A todos les corrió una gotita de sudor por la nuca, incluyéndome. "Este profesor es un mentiroso, solo llega tarde porque se queda dormido dattebayo".

Las clases ocurrieron de la manera mas normal posible luego de la agitada mañana hasta el receso, obtuve el horario que indicaba cada clase para el resto de la semana, pero lo ocurrido antes no me dejaba tranquilo "Creo que no debí besarla así, me puedo meter en problemas no solo con ella sino que también con su novio… No le tengo miedo, pero de todas maneras me gustaría saber quién es el" Veo a Hinata salir corriendo del salón de clases pasando a llevar a quien quiera que se encuentre en su camino sin pedir permiso siquiera. Guardé mis cosas en la mochila y me acerque a hablar con Shikamaru que para variar estaba recostado durmiendo sobre su banco.

- ¡Ooooiii~ Shikamaru despierta amigo! – Levanta su cabeza para mirarme y bosteza.

- Mghaa, ¿Ah eres tu otra vez? –

- Vamos al patio amigo acompañame a comprar algo dattebayo – Le digo sonriendo.

- Tsk eres un problemático, pero está bien… ¿Choji vienes? – Le pregunta a su compañero de puesto.

- Claro – Saliendo del salón desvío mi mirada hacia la mesa de Kakashi-sensei quien se encontraba leyendo un libro que me pareció muy conocido.

- ¡Waaaaa! ¡E-ese es el libro que escribió mi padrino dattebayo! – Grite sorprendido, "Asique por eso llega tarde ¿eh?". Kakashi-sensei se sonrojo bajo su bufanda y guardo el libro rápidamente.

- Cof cof – Finge toser el muy descarado - con permiso Naruto creo que me estoy sintiendo un poco mareado iré a la enfermería – "A la enfermería… Es un pervertido oculto dattebayo".

- ¿Tu padrino es el escritor de esos libros de tapa naranja? – Me pregunta Shikamaru.

- Pues sí, Ero-sennin es mi abuelo y padrino dattebayo… Aunque nunca pensé que alguien compraría sus pervertidos libros – Termine riendo y Shikamaru sonrió – Por cierto como lo sabes acaso ¿los lees también? – Pregunte dándole una sonrisa pícara.

- Que va hombre… Si mi padre es el problemático que los lee y me manda a comprarlos cada vez que sale un numero nuevo… ¿Acaso me ves cara de pervertido? – En respuesta solo le sonreí burlesco - Que yo sepa tú eres el único que anda besando a la gente… - Dice contraatacando "M-maldito, golpe bajo."

- ¡¿Q-que e-estás loco?! E-eso solo fue para ponerla en su lugar dattebayo – Exclamé moviendo mis manos en todas direcciones, tratando de arreglar la poca imagen que me queda.

- Como tú digas… – Dice sonriendo burlón al igual que Choji que se ríe – Y bueno vamos a ir al patio o quieres que se te pase el receso –

- Oh, si si, andando – Caminamos por los pasillos en dirección al quiosco y me animo a preguntar algo que me está inquietando desde que ingrese aquí – ¿Oigan quién es ese tal Toneri? Novio de Hinata, ¿Por qué todo el mundo dice que está loco y porque todos le tienen miedo? Digo ya sé que es el líder del equipo de karate y toda esa basura pero ¿Cómo no hay nadie que sea capaz de ponerlo en su lugar? –

- Tú puedes intentarlo Naruto… Ese tipo tiene demasiadas influencias, ni siquiera la directora Tsunade tiene poder sobre él, es muy problemático –

- ¿Qué!? ¿¡Ni siquiera la abuela Tsunade!? – Shikamaru y Choji me miraron interrogantes – Ah eso… creo que no se los mencione pero ella es mi abuela paterna dattebayo – Dije rascándome la nuca avergonzado.

- Vaya… Eso es… Inesperado Naruto – dice Choji, Shikamaru asiente sorprendido.

- Bah eso no tiene importancia chicos – Llegamos al quiosco y compramos nuestros desayunos, buscamos una banca libre y nos sentamos a comer. Estaba en lo mejor de mi cup ramen cuando Choji decide hablar.

- Por cierto Naruto… ¿Que harás con respecto a Toneri? Digo… Besaste a su novia frente a toda la clase, seguro se enterara de alguna forma – Me atraganto con mi delicioso ramen y comienzo a toser, "No lo pensé en el momento, de hecho no pensé en nada más que darle una lección y fue lo mejor que se me pudo ocurrir en el momento".

- La verdad no tengo idea… Hinata les dijo a todos que guardaran el secreto, dudo que alguien quiera pasar el infierno que estoy pasando yo contradiciéndola… Pero si se llegara a enterar no le tengo miedo dattebayo – Shikamaru y Choji solo me miraron preocupados "No sé porque lo hacen, siempre puedo aclararle las cosas a este tipo si es que no es el idiota que todos dicen, no se hará gran problema".

Pero muy en el fondo sabía que no sería así de facil. "De no ser ese el caso puede que sea un tonto en muchos sentidos, pero no un cobarde, cuando elijo mi camino lo recorro hasta el final y no me arrepiento de mis palabras".

– Si tiene algún problema conmigo lo resolveré personalmente, no le temo a sus "influencias".

- Pues deberías – Me volteo en dirección a la voz que dijo aquello y me encuentro con el chico peliblanco que estaba regañando a Hinata en el pasillo la vez pasada – Conmigo no deberías meterte idiota… Y tampoco con lo que me pertenece – Me enojo. Shikamaru y Choji abren la boca sorprendidos por este idiota altanero.

- ¿Y tú quién demonios eres? – Digo furioso, "Quien demonios es este sujeto".

- Yo soy Toneri – Dice serio. "Asique este es el matón del que hablan" - Y quiero que te alejes de lo que me pertenece de inmediato maldito imbécil, te lo advierto o te las veras conmigo –

- Aja, ¿y qué es lo que se supone que te pertenece? – Le respondo, "Este de verdad que está loco".

- Hinata. Ella es mía ¿oíste? – "¿Es en serio? ¿Eso lo tiene tan abrumado?"-

- ¿A si? Pues quédatela tonto, no tengo más que un lazo de odio y enemistad con esa loca pero… ¿Te digo algo? Tal vez deberías complacerla mejor – Su cara se contrae. Y mi lado Choji y Shikamaru me dan un codazo suave pidiendo que pare.

- ¿¡Porque demonios lo dices!? – Brama él.

- Porque a pesar de su hostilidad, su mal humor y la situación en la que estábamos ella no hizo nada por detener ese beso… - Veo como frunce el ceño y me doy por satisfecho, este demente se cree muy peligroso pero solo es un payaso de muchas palabras. Le sonrió para provocarlo aún más y funciona pues se lanza en mi dirección con un golpe a mi mandíbula que me derriba. Todo el alumnado que se encuentra en el patio se arremolina a nuestro alrededor para ver un enfrentamiento, y no los voy a decepcionar. "Este tipo se merece que alguien le vuelva a poner los pies sobre la tierra".

- ¿¡Naruto estas bien!? Déjalo amigo no pelees contra él, no vale la pena, no seas problemático - Shikamaru y Choji que hasta ese momento nos observaban en silencio me van a ayudar, pero los aparto y me pongo de pie.

Me llevo ambos puños casi a la altura de los ojos, encojo el cuello, separo las piernas a lo ancho de mis hombros y las flexiono un poco adoptando la postura de boxeo que he practicado con ero-sennin desde que era pequeño, porque a pesar de todo mi abuelo en su juventud fue un gran luchador, y si de algo estoy orgulloso, es su manera de boxear.

- Con que esas tenemos… - "Admito que ese golpe no lo vi venir, bueno supongo que por algo es el líder del equipo de karate en la escuela pero… no me darás ahora que tengo la guardia alta". Escucho los gritos de las chicas diciéndome que huya y que no tengo oportunidad contra él, los vítores de los chicos animando la pelea. Lo observo directamente a los ojos esperando el momento indicado para atacarlo mientras el adopta su postura de karate. Doy un pequeño paso hacia adelante fingiendo temor, y me percato que el baja un poco su guardia confiado, suponiendo que tengo miedo.

- ¿Que sucede rubio? ¿Acaso estas asustado? - Se ríe y aprovecho ese preciso momento para adentrarme en su espacio personal con un par de pasos rápidos, veo en su rostro la sorpresa y lanzo un par de golpes cortos de derecha en pleno rostro. Su cara se mueve unos centímetros hacia atrás y me doy cuenta que trata de contraatacar con una patada baja pero la esquivo dando unos pasos hacia atrás. "No solo se atacar Ero-sennin me enseño como moverme bien".

Veo que su nariz comienza a sangrar por mis golpes y su rostro se torna cada vez más enojado a la vez que observo las caras de estupefacción de todos los que están presentes observando la pelea.

- Esto no se quedara así maldito, estas muerto y tu familia también… - "Esta loco". Se me acerca lento pero furioso y yo vuelvo a ponerme en guardia cuando aparecen los inspectores y auxiliares a detener la pelea. Preguntan qué sucede y no tardan en averiguarlo por lo que me llevan a mí y al idiota de Toneri con la abuela Tsunade, en el camino veo las caras de admiración de algunas chicas y chicos pero también percibo preocupación en los rostros de Shikamaru y Choji.

Les hago un gesto de adiós con la mano y me dispongo a seguir a los inspectores en dirección al despacho de la abuela aunque se asegura de separarnos bien a Toneri y a mí.

El recorrido transcurre en silencio hasta llegar al despacho, uno de los inspectores nos hace ingresar a ambos y frente a mí me encuentro la cara de póker de la abuela Tsunade que tanto conozco. Me he metido en tantos problemas en tan solo una semana que estoy seguro que no tengo salvación de ésta, lo más probable es que tenga un severo castigo. El hecho de aceptarlo no lo hace más fácil sin lugar a dudas.

- Ahora… ¿Me quieren explicar qué demonios hacen en mi oficina? – Suspiro y le relato a la abuela la pelea tal cual sucedió. Noto que se alarma al saber que lo golpee y eso me extraña un poco aunque solo le dije que el motivo de esto fue un mal entendido entre ambos y eso origino la pelea. "Aunque es obvio que no fue así, no tengo intención de proteger a este loco presumido pero si con ello puedo disminuir mi castigo y escapar del que posiblemente me de mi mama lo hare con esfuerzo. Escucha pacientemente mi relato y luego pregunta.

- ¿Cuál es tu versión Toneri? –

- Es la misma… Directora Tsunade – Ella nos mira escéptica un momento y asiente poco convencida, luego nos da un par de sanciones como por ejemplo quedarse a hacer el aseo de nuestras respectivas salas el resto del mes y la clásica anotación. Le dice a Toneri que se dirija a la enfermería para que atiendan su nariz la cual se estaba hinchando un poco y no puedo evitar sentir una punzada de orgullo, "Se lo merecía". Toneri deja la oficina de la abuela y ella suspira pesadamente llevándose su mano al puente de la nariz como si pareciera agotada y "¿Preocupada?".

- ¿Que está mal abuela? Sé que me acabo de pelear en mi primera semana de clases y toda esa basura pero no tienes por qué estresarte tanto dattebayo ¿O sí? – Me mira a los ojos y efectivamente veo miedo en sus ellos.

- Tengo razones para estresarme Naruto… Verás… Este chico es el hijo de un pez gordo, no puedes ni siquiera imaginarte lo preocupada que me tiene esta situación Naruto. E-ellos son capaces de cualquier cosa… Imagínate si te llegara a pasar algo grave. Si no tuvieron un castigo normal es sencillamente porque no quiero empeorar la situación que ya de por si es grave – "B-bueno eso explica el tema de las influencias… Ahora comprendo el motivo de su actitud superior, lo loco que está y lo grave que es esto"

- Nunca lo hubiera imaginado abuela… Lo siento – Confieso apenado pues a pesar de todas las advertencias de mis amigos las ignore solamente por terco.

- Lo sé… Lo sé, y me arrepiento profundamente de no habértelo advertido, yo sabía que este sujeto es un soberbio y presumido, también sabía que es justamente lo que tu más detestas pero no te lo advertí pensando que no te toparías con el… ¡Como pude ser tan tonta! – Termina por decir muy consternada.

"Es inesperado si… pero lo hecho… Hecho está, ya no hay vuelta atrás, solo queda afrontar y si este tipo cree que me intimidara aunque sea un poco… Está muy pero muy equivocado dattebayo".

Continuara…

Lo siento por la demora, naruto impulsivo! Y Hinata misteriosa y malvada.

Naruto y todos sus personajes pertenecen a Masashi kishimoto