Capítulo 16
¡Feliz Cumpleaños, Lucy!

Rosalie's POV

Gritos por doquier y música infantil de fondo anunciaban a todo el vecindario que hoy se celebraba el cumpleaños de Lucy. Por lo menos veinte niños correteaban por el patio de la casa jugando al pillarse, y aún quedaban invitados por llegar. Caos. Doy gracias al universo por celebrar estas cosas sólo una vez al año. Y aunque yo estoy muriendo de estrés, el clan Cullen se lo están pasando de lo lindo. Lucy es la más emocionada (por supuesto); Emmett y Alice juegan como dos niños más en esta fiesta; y Carlisle y Esme, bueno, ellos son la cabecilla de este evento. Sí, conocí a mis suegros. ¡Y son un amor! Personas más dedicadas a su familia no he conocido en la vida.

-¿Necesitas una mano?- Edward entraba por la mampara que dividía la cocina con el exterior para venir a mi salvación.

-¡Por favor!- El de pelo cobrizo se sacó los guantes rojos para lavarse las manos y luego agarró la bolsa de pan para ayudarme con la preparación de sándwiches.- Me he atrasado en todo. Hacer fiestas temáticas es lo peor.-

-Pero muy divertido.-

-Claro, porque a ti no te costó nada encontrar disfraz. De todos modos, ¿Qué tienen los superhéroes con las mallas?-

-Debes admitir que las mallas son mejor que cualquier disfraz de My Little Pony.-

-A pues claro… Rainbow Dash.- Reí ante el recuerdo de un Edward lleno de arcoíris.

-¿De qué se ríen?- Bella entraba por donde mismo llegó Edward, con una caja media vacía de máscaras de los Avengers.

-De cuando Nessie hizo que Ed se disfrazara de Rainbow Dash.- No pude evitar volver a reír.

-Oh, déjalo. Se veía hermoso con sus calcetas multicolor.- Bella también rió a la vez que Edward se ponía colorado.

-Esto es maltrato psicológico y está penado por la ley.-

-¿Ley? ¿Alguien dijo ley?- Emmett hacía su entrada con un salto dramático, muy metido en su personaje.

-Tranquilo, Súper soldado. Sólo le hacíamos algo de bullying a Ed.-

-Hey, nadie molesta a mi amigo Stark.-

-Gracias, Capitán abuelo.-

-Hablando de Capitán, ¿Alguien ha visto mi escudo? No sé donde lo dejé- Emett se rascó la cabeza a la vez que trataba de recordar.

-En el baño.- Respondí.

-¡Gracias, Storm!- Me dio un vigoroso beso en la mejilla y salió en busca de su accesorio faltante.

-Emmett no se ha salido de su personaje en toda la tarde.- Bella remarcó.

-Desde ayer que me hace llamarlo Capitán.- Dije poniendo los ojos en blanco por las ocurrencias de mi novio.- Y de seguro mañana me seguirá llamando Storm.-

-A mí no me molestaría que me sigas diciendo Señor Stark, Potts.- Edward le dijo a Bella mirándola con la sugerencia en la cara.

-No se pongan sucios, estamos en un cumpleaños infantil.- La pareja rió bajito.

Con Edward como ayudante, terminamos los bocadillos más rápido de lo que imaginé. Por lo que ahora sólo quedaba vigilar a los pequeños demonios para que no hubiera accidentes. No alcancé ni a sentarme cuando una Alice en un traje negro y apretado se me acercó algo preocupada.

-¿Qué pasa, Black Widow?-

-¿Victoria no ha llamado?-

-No me ha vibrado.- Revisé de todos modos el celular de Emmett, quien me lo pasó para, y cito, "que no le pase nada", pero no tenía ni una notificación.- Ninguna llamada perdida.-

-Llevamos dos horas en este cumpleaños y ella no ha dado señales de vida.-

-Se habrá retrasado con su disfraz.- Ni yo me creía eso. Pero con Alice casi en pánico, y Emmett molesto (aunque trataba de ocultarlo), alguien tenía que mantener la calma.

-La llamaré.- Le pasé el celular sin vacilar. Los dedos de Alice se movieron rápidamente buscando el número, y cuando lo encontró, sujetó el aparato junto a su oreja.-No contesta-

-Alice, deja que suene primero.- Pasaron unos segundos y Alice se paseaba de un lado a otro, impaciente.-¡No contesta!-

-Debe estar conduciendo. ¿Por qué no ayudas a tu mamá con los bebestibles y yo sigo tratando con el celular? Iría yo misma con Esme pero este renacuajo tiene su propia fiesta en mi útero - Alice me devolvió el aparato y frustada fue a servir a los niños. Por mi parte intenté llamar a Victoria un par de veces más sin éxito.

No pasaron ni diez minutos cuando Emmett se acercó y me dijo que ya era hora del pastel, así que busqué a mi hermano, o Hawkeye como todos le decían hoy, para que me ayudara a traerlo desde mi casa.

-Voy al baño primero. Adelántate y nos juntamos allá. – Me dijo una vez lo encontré entre los invitados.

Así que tomé mis llaves y salí. Vaya sorpresa que me llevé cuando abrí la puerta y allí, sentada en las escalerillas, encontré a Victoria.

-¿Victoria? ¿Qué haces acá afuera? ¿Nadie vino a abrir la puerta?- Ella se paró rápidamente y cuando se dio vuelta vi las lágrimas en sus ojos.

-Aún no decidía si tocar-

-¿A qué te refieres?-

-Que aún no estoy segura si estaba lista para esto.-

-¿Para un cumpleaños?-

-¡Para la maternidad!- Quedé helada. ¿Esto significa lo que estoy pensando?

-Victoria…-

-Rosalie…- me interrumpió – …Creo que nunca debí presentarme en primer lugar. Está claro que tú serias mejor mama que yo.-

-¡Ni siquiera te has dado la oportunidad! Compartir una semana con un niño no es suficiente prueba para poder concluir eso.-

-Por algo me fui la primera vez- Se produjo un silencio eterno. No sabía qué decirle para que entrara en razón.

-Victoria, por favor. No quieres ser este tipo de persona…-

-¿De las que se van?-

-De las que no se dan oportunidades. De las que se rinden a la primera duda, de las que no luchan para probar que lo que dice la gente no es verdad.-

-Pero sí es verdad. Soy un fracaso, Emmett lo sabe, Alice lo sabe, incluso tú lo sabes.-

-Yo sólo sé que cometiste un error hace años, pero eso no significa que no puedas remedirte. Si de verdad quieres a esa niña, entra. Por favor.-

-Lo siento.- Victoria se giró y empezó a caminar. Rápidamente la seguí, y antes que pudiera dar un paso más la tomé del brazo.

-No lo hagas por ti ni por Emmett. Hazlo por Lucy. Tienes una hija maravillosa, una hija que cualquiera quisiera tener. Es cariñosa, atenta, inteligente, y una sonrisa que enternece hasta el más duro corazón. No quieres subirte al auto y alejarte de ella. Eres más que eso.-

-¿Rosalie?- Miré hacia atrás al escuchar a Jasper decir mi nombre. Victoria aprovechó mi distracción para zafarse de mi agarre y salir como el viento en dirección a su auto. Antes que pudiera hacer algo al respecto, mi hijo decidió jugar soccer y un fuerte dolor se expandió por mi útero. Me agarré el vientre y en menos de un segundo Jasper estaba a mi lado. -¿¡Estás bien!?- Ignorando su pregunta miré hacia adelante una vez más y lo último que vi de Victoria fueron sus ojos suplicantes de perdón a la vez que apretaba el acelerador. -¡Rosalie!-

-Estoy bien.- Me erguí apoyando gran parte de mi peso en mi hermano.

-¿Qué fue eso?-

-Victoria huyendo una vez más.- Dije con pesar.

Esme estaba en la cocina cuando Jasper y yo volvimos con el pastel. Ya tenía las velas fuera del envase, listas para colocarlas como decoración y finalmente cantar "Cumpleaños Feliz". Nos miró con cara interrogante, lo que provocó que Jasper me mirara para saber si podía abrir la boca, a lo que yo decidí ignorarlos a ambos. Primero tendría que hablar con Emmett, y ese momento tendría que esperar hasta que el último invitado se fuera. No le arruinaría el humor a la mitad del evento.

Con algo de dificultad sentamos a todos los niños alrededor de la mesa. Alice tenía la cámara grabando, no perdiendo ningún segundo del momento más importante de la fiesta. Carlisle salió junto a Esme sosteniendo el pastel con ambas manos. Emmett estaba al lado de Lucy, y yo justo al otro. No pude evitar pensar en Victoria, pensamiento que se reflejó en mi cara y que Alice notó. Me hizo gesto para que sonriera, y sin titubear más me concentré en la actividad actual. Cantamos a todo pulmón para alegría de Lucy, quien tenía una sonrisa de mil kilowatts en el rostro. Su sonrisa se iluminó más, si es que era posible, al ver a Thor adornando su pastel.

Para cuando la hora de abrir los regalos llegó, mi cuerpo me pedía a gritos que me sentara. El vientre aún me molestaba un poco al igual que mis riñones, quienes cumplieron el papel de balón toda la tarde. Los pies me dolían y parecían de elefante. Definitivamente esta etapa del embarazo no me estaba gustando. Sólo cinco semanas más, Rose. Cinco semanas y habrá acabado la tortura.

Emmett se me acercó luego de limpiar todos los papeles que quedaron de los regalos y se sentó a mi lado en una de las sillas de jardín.

-Te ves fatal.- Me dijo.

-Wow, gracias.- Le respondí con sarcasmo. Él rió con una fuerte carcajada y me dio un beso en la mejilla.

-No, en serio. Te ves hermosa.- Me sonrió con esos hoyuelos encantadores y mis rodillas se debilitaron. Menos mal que estaba sentada.- Pero te ves cansada.-

-Lo estoy. ¿Te molesta se me voy a recostar un momento? ¡Estas sillas son horriblemente incómodas!-

-Por supuesto que no, amor. En todo caso los invitados ya comenzarán a irse. No te preocupes que hay suficientes manos para limpiar este desastre.-

-Gracias.- Le sonreí y traté de pararme sin éxito, a lo que Emmett me ayudó luego de burlarse un poco por mi falta de centro de gravedad.

Bella y Edward fueron los últimos en irse, amablemente ofreciéndose a ayudar a limpiar y ordenar la casa, mientras que Nessie y Lucy jugaban con todos los nuevos juguetes que le habían regalado a la pequeña Cullen el día de hoy.

Finalmente, sólo quedábamos los Cullen y los mellizos Hale. Lucy ya dormía en su cuarto mientras cada uno de nosotros ocupaba un asiento en la sala de estar. Emmett suspiró con fuerza, y con pesar dijo:

-Y Victoria no se presentó.- Jasper me dio una mirada acusadora, obligando a mi conciencia a hablar.

-De echo… sí vino.- Dije.

-¿Qué?- Alice y Emmett respondieron al unísono. Esta vez fue mi turno de suspirar forzosamente. Me acomodé un poco en mi puesto y expliqué.

-Cuando salí a buscar el pastel la encontré sentada en las escaleras de la entrada.-

-¿Y por qué no entró?- Esta vez Carlisle era el que preguntaba.

-Dijo algo como que no estaba lista para la maternidad. Que había pensado que sí pero en realidad no. Que nunca sería una buena madre.- El musculoso se paró de su asiento a la vez que se pasaba una mano por el cabello en un acto de desasosiego e incredulidad.- Traté de detenerla, lo juro. Pero no quiso escucharme. Sólo pidió perdón y se fue. Juro que traté. Lo siento.- Mis ojos se llenaron de lágrimas, y dudo mucho que haya sido con ayuda de las hormonas.

-No fue tu culpa, Rose.- Esme me puso una mano en la rodilla de forma tranquilizadora a la vez que decía esas palabras.

-Pero pude haberle dicho algo más. ¡No sé! Obligarla a entrar, tal vez.-

-No seas tonta, Rosalie.- Alice dijo.- Victoria tomó sus propias decisiones, y si así lo quiso, pues bien. Hemos estado bien sin ella por más de cuatro años.-

-¿Sabes que es lo más me da rabia?- Emmett hablaba por primera vez luego de haber escuchado mi corto relato.-Fue ella la que se acercó y rogó volver. Nadie se lo pidió. ¡Y aún así no pasó ni una semana y se arrepiente!-

-Lo siento, Emmett.- Volví a decir bajito a la vez me miraba al suelo.- Siento no haber podido convencerla.- El aludido se acercó con grandes zancadas hacia mí y se arrodilló.

-Escúchame, amor.- Levanté el rostro vacilante .- Esto no es tu culpa. La única culpable es ella. ¿Y sabes qué? Alice tiene razón. Hemos estado bien mucho tiempo sin ella y esto no cambia nada. Sólo reafirma el tipo de persona que es Victoria. Así que yo opino que es hora de irse a dormir y mañana todo volverá a ser como antes. Que esto no nos arruine el humor, ¿Sí?- Emmett miró al resto de la familia esperando confirmación. Todos asintieron y lentamente se pararon de sus puestos. Emmett me ayudó a levantarme y me besó tiernamente en los labios. -No dejes que esto te afecte.- Agregó susurrando para que sólo yo escuchara. Asentí con la cabeza y le di un abrazo.

Esa noche me quedaría con él, ni por si acaso lo dejaría sólo. Sabía que aunque estaba dispuesto a volver a dar vuelta la página, el tema le molestaba más de lo que dejaba ver. Hablé con Jasper, quien me hizo prometerle que lo llamaría si llegaba a necesitar algo.

El reloj daba las 2 am en punto. Emmett dormía como un bebé a mi lado y la casa estaba en completo silencio, pero yo seguía sin pegar ojo. El tema de Victoria aún rondaba en mi cabeza, aunque esa era mi última preocupación. Todavía sentía molestia en el vientre, y con el pasar de las horas se hacía más insoportable. No dolía, pero aun así no me dejaba dormir.

Sentí un sonido proveniente de alguna parte de la casa, a lo cual puse más atención. El sonido se volvió a repetir y decidí levantarme, con algo de dificultad, a ver de qué se trataba. Abrí la puerta lo más despacio que pude y noté que la luz del cuarto de Lucy estaba encendida. No alcancé a tomar el pómulo de la puerta cuando esta se abrió dejando ver a la pequeña de risos con cara somnolienta.

-Lucy, ¿Qué haces despierta?-

- No lo sé. Sólo desperté.- Se encogió de hombros a la vez que me respondía.

-¿Y a donde ibas con los pies descalzos?- La pequeña me sonrió con culpabilidad.

-A por agua.-

-Yo te traigo. Ve, anda a la cama otra vez.- Lucy se devolvió mientras yo me giraba en mi propio eje y me dirigía escalera abajo.

No mentiré, volver a subirlas me costó un esfuerzo mayor del que debería. Llegué al segundo piso con el vaso en mano y la respiración un poco agitada. Cada paso que daba me hacía sentir una pequeña presión en el vientre. Malditas contracciones de Braxton Hicks.

Cuando finalmente llegué al cuarto de Lucy, estaba me esperaba ojeando uno de los libros que sus abuelos le habían regalado. Le tendí el vaso y se lo bebió todo. Tanta azúcar deshidrata, supongo. Reí ante mi pensamiento.

-¿Algo más, pequeña?-

-¿Me leerías un poco?- Preguntó tendiéndome el libro que tenía en las manos. ¿Cómo negarle algo? Aunque el futuro es incierto y nunca se sabe qué ocurrirá, decidí que sería todo lo que Lucy necesitara. Tomaría el rol que Victoria no quiso si así se me lo permitían, y me aseguraría que nunca le faltara algo.

-Claro. Hazme un espacio.- La niña se acomodó al rincón de la cama y yo me senté a su lado.

Iba por la mitad del libro y Lucy no daba indicios de dormir. Tenía los ojos más abierto que un búho en la mitad de la noche y seguía atentamente cada palabra que salía de mi boca. ¿Quién dijo que leerles incentivaba el sueño? Como cualquier libro infantil, este era corto y con más dibujos que letras, por lo que no demoramos en terminar de leerlo. Lucy me pidió otro, pero el reloj marcaba casi las tres de la mañana y esas no eran horas de lectura.

-Duerme, ¿Sí?- Lucy asintió obediente mientras yo la arropaba.-¿Quieres que te deje la lámpara encendida?-

-Sí, por favor.- Le besé la frente a la vez que le decía buenas noches.

No alcancé a dar dos pasos por la habitación cuando un dolor fuerte y punzante estremecía mi vientre bajo, teniendo que afirmarme del borde la cama para no caer.

-¿Rose? ¿Estás bien?- Respiré hondo un par de veces antes de responderle para sonar convincente.

-Sí, no te preocupes.- Traté de erguirme una vez más, pero el dolor volvió a sacudir mi cuerpo de manera agonizante, haciéndome soltar un gemido de dolor.

-¿Rose?- Lucy se paró de la cama y se acercó a mi.-Me estás asustando.-

-No, cariño. No hay porqué estar asus…- Esta vez grité de dolor sin poder terminar la frase. Una punzada tan fuerte como ninguna de las anteriores me hizo caer de rodillas al suelo, y las lágrimas se apoderaron de mis ojos. -Llama a tu papá, ¿Sí?- Esto no era normal. Las contracciones de Braxton no se suponían que fueran así de fuertes, y definitivamente no era tiempo de dar a luz.

Lucy salió corriendo del cuarto gritando "Papá" a todo pulmón a la vez que otra punzada azotaba mi cuerpo sin piedad. Esta vez registré una calidez entre mis piernas y el pánico se apoderó de mi al momento de ver hacia abajo.

-¿¡Qué pasó!?-Emmett entraba a toda prisa por la puerta junto a Alice, Carlisle y Esme. Mi única reacción fue mirarlo con una de mis manos a la vista mostrándole lo que pasaba.

-Sangre, Emmett. Estoy sangrando.-


Díganme la verdad, ¿Escribo mal lemon? (¿La palabra Lemon aún se usa? Estoy algo desactualizada en el diccionario facfictionario) Porque en serio pensé que el capítulo Bonus les gustaría :(

Aviso de utilidad: Quedan poquitos capítulos.

R&R!