Capitulo 7:

POV Naruto:

El camino a casa tardó más de lo que pensé y al mirar la hora noté que llegaría considerablemente más tarde de lo habitual. Ya estaba oscureciendo y no quería un regaño de mi madre que seguramente tendría.
Me bajé del autobús y me cambié la camisa manchada de chocolate por la del hermano de Shion, pues de nada serviría haberla conseguido si mamá se percataba que había arruinado la mía. "O mejor dicho me la arruinaron... Una bruja" pienso molesto. Guardo la camisa manchada en mi mochila y camino hacia casa.

Al abrir la puerta principal lo primero que me encuentro es la mirada molesta y preocupada de mamá que me espera en el pasillo.
Me hace pasar, papá se encontraba en el living observando el televisor, absorto, viendo noticias y tragedias.
"Se que hay que informarse pero honestamente al llegar a casa cansado lo menos que quiero es estresarme más, en lugar de eso prefiero relajarme tal vez demasiado…".

- H-hola, estoy en casa - Saludo tímidamente. Papá me sonríe y hace un gesto de saludo con su mano.

- ¿Y tu? Porque vienes llegando a esta hora. Ya casi anochece ¿Qué te ocurrió? - Pregunta muy seria, la miro con miedo.

- Ah em esto, l-lo siento... Tuve problemas con el transporte de vuelta a casa - Digo nervioso e inventando una excusa que oculte la camisa chocolatada que llevo en mi mochila, "gracias por eso Hinata". Mamá me escudriña con seriedad buscando de rastros de engaño.

- Está bien Kushina déjalo, se ve cansado... Solo avísanos la próxima vez hijo. Para eso tienes tu celular ¿si? - Papá acude en mi auxilio, Mamá me mira y asiente de acuerdo con el.

- Si... lo siento - Digo apenado rascándome la nuca - Perdí la noción del tiempo - "Bueno eso no es del todo falso".

- Está bien hijo. Ya pasó solo... ten mas cuidado ¿quieres? - dijo un poco más tranquila, asentí sintiéndome bastante culpable, "¿Qué pasa conmigo" - ¿Tienes hambre? - Pregunta de mejor humor.

- ¡Si! muchísima dattebayo - Digo emocionado, con tanto ajetreo durante el día había olvidado que no he comido nada desde el desayuno y eso en mi es grave.

- Bueno eso es genial porque pasé a la tienda a comprar un par de ramen instantáneos al salir del trabajo y pues... Pensé que quizá se te antojaría alguno - dice con sus ojos cerrados como si no fuera la cosa. "Sabe lo mucho que lo adoro y sale con algo así".

- ¡Pero que dices mamá! Si sabes que nunca te rechazaría un delicioso ramen - Digo fingiendo seriedad, cuando en realidad estoy feliz con su gesto. Subo a mi habitación a dejar la mochila y bajo con ellos nuevamente para sentarnos a degustar ese delicioso ramen.

Cenamos los tres en la mesa, riendo entre mamá y yo, bromeando sobre nuestro día, algo muy común. Mamá contaba una anécdota sobre un paciente muy conflictivo. "Problemático, eso diría Shikamaru", me rio al percatarme que me pegó su palabra. Estaba atento en su historia pero me fijé que papá se notaba ligeramente ¿preocupado? no sabría explicarlo, siempre era reservado cuando tenia algún inconveniente y está vez lo notaba así, de hecho lo notaba así desde el momento en que llegué a casa, iba a preguntarle si se encontraba bien o que le pasaba cuando sentí golpear la puerta.

- ¿Quien será a esta hora dattebane? - Pregunta mamá y se levanta a abrir la puerta. Veo su cara de sorpresa y la entiendo al notar que se asoma una cabellera blanca que reconozco enseguida.

- ¡Woaaa Ero-sennin! - Me levanto mas animado "no lo esperaba aquí, que bueno que llegó". Me río al ver su cara molesta.

- ¡Maldito mocoso te he dicho mil veces que no me llames así!, ¿esas son maneras de recibir a tu querido padrino? - finge estar dolido pero todos sabemos el apodo le viene como anillo al dedo. Mamá recibe su abrigo y lo deja en el sillón.

- vamos sabes que lo digo de cariño dattebayo... (Y porque es cierto) - eso último lo murmuro para mí. Papá sonríe y le da un abrazo afectuoso. Mamá le da un refresco y el sonríe en agradecimiento, nos sentamos ahora los cuatro en la mesa.

- ¿Qué haces aquí eh? ¿Te costó mucho llegar? - Pregunta papá más animado.

- La verdad el transporte es un poco molesto por no decir estresante y complicado - Confiesa con una gotita de sudor en su frente.

- ¡Confirmo! - Digo en voz alta y golpeó la mesa con fuerza, él me mira extrañado y me aclaro la garganta - He llegado atrasado a todas partes, tuve que rendir cuentas con ya sabes quién en la escuela por eso - confieso derrotado y con las manos en alto, el se ríe y me da unas palmaditas en el hombro.

- Te compadezco, heredaste eso de mi, el ser regañado por Tsunade es algo típico de nosotros - Me dice sonriendo y de brazos cruzados.

- Eso es porque ambos son un dolor en el trasero cuando quieren serlo - Dice mamá regañándonos "como siempre" - tú eres un pervertido sin remedio y tú - (me apunta con el dedo) - eres un perezoso, mañana te levantas más temprano - "diablos".

- Ohh vamos Kushina ¿tú también? - pregunta ero-sennin fingiendo inocencia. Mamá niega con la cabeza - bueno como les estaba contando, fue una verdadera jungla llegar aquí, tenía pensado hacerlo en la mañana y ya casi anochece - Todos reímos un buen rato juntos durante la cena, se hizo un poco más tarde, retiré la mesa junto a ero-sennin mientras papá y mamá se acomodaban en el sofá a ver su tiempo de películas en lo que quedaba del día.
- (¡Oye mocoso!), no me digas que ya te estuviste metiendo en problemas nada mas al empezar en la escuela nueva - Dice regañándome, al ver me cara de sorpresa me arrastra disimuladamente a la cocina - es tu labio torpe, se está hinchando, de seguro fue un golpe - "oh mierda lo había olvidado, la pelea con ese tonto pelo de anciano" - Y al ver tu cara me lo acabas de confirmar – Giro el rostro incomodo ocultando ese lado del rostro - ¡vamos Naruto! ¿Es en serio? -

- ¿Se nota mucho?, lo olvidé por completo, ¿crees que mamá lo haya notado dattebayo? -

- Ambos sabemos que de ser así, ya estarías medio muerto y además castigado - exclama él, "bueno eso cierto", se gira a la nevera y extrae una compresa fría del congelador - Ven aquí un momento enano - me acerco y el aplica el frio en la zona del golpe.

- ¡Agh auch! - "Duele, ese maldito golpea fuerte, ahora recién lo comprendo, después de todo es líder de su tonto equipo de karate, esto lo explica".

- ¿Está todo bien allí? - escucho que pregunta mamá desde el living, miro a ero-sennin con pánico en el rostro. Ero-sennin me da un golpe en la frente para que cierre la boca.

- Si todo bajo control, es sólo que tu hijo es un poco torpe con los platos - miente nervioso, esperamos en silencio que no se levante.

- ¡No quiero mis lindos platos rotos! ¿Oyeron? - sudamos frío.

- S-Si c-claro dattebayo - Digo asustado.

- Cuando termines allí ¿Puedes traernos a tu padre y a mí la bebida? la dejamos en la nevera, por favor hijo - miro a ero-sennin, que señala mi cuarto para que me marche y el se haga cargo. Llevo la compresa a mi labio y subo las escaleras en silencio. Veo que ero-sennin va con la bebida para mí padres, me hace unas señas y me marcho a mi cuarto.

Una vez allí me recuesto con la compresa puesta en mi labio y repaso mi día, "sí que fue una locura", desde ese estúpido beso que nunca debí darle a ella, hasta la bendita pelea con el karateka de su novio.

"Ese beso... fui un estúpido, como se me pudo ocurrir algo así, porque soy tan impulsivo" me llevo las manos a la cara. "Que vergüenza, no estuvo desagradable, ¡en absoluto!" eso sería demasiado hipócrita de mi parte y no engaño a nadie pero tampoco estuvo para nada bien.

-Toda esta situación tendrá tanta importancia como yo quiera darle - me digo en voz alta.
"Si hago como si nada de esto hubiera ocurrido con ella, una vez pase lo de su cumpleaños no tendré que cruzarme más en su camino ni en el del matón de su novio y fin, eso será lo mejor, tendré paz y me podré enfocar en lo que de verdad importa este año - Asiento convencido.
- Enfocarme en lo importante... - ¿Y eso es? ¿Mis estudios? Soy un desastre en eso, debo encontrar algo en lo que de verdad sea bueno, este es mi ultimo año, no quiero desperdiciarlo sin pensar en mi futuro, mucho menos decepcionar a mamá y papá".
- Ahh porque todo es tan complicado - gruño frustrado, tapándome la cara con las manos. "¿Que querrá hacer ella al salir de la escuela? Se ve muy lista, imagino que podrá ser lo que quiera..." sacudo mi cabeza para apartar esos pensamientos lejos, muy lejos y suspiro

- El techo se ve interesante… - digo aun con la compresa en el labio, escucho la puerta y me pongo alerta, escondo la compresa bajo mi almohada rápido.

- Rayos ero-sennin, creí que era mamá - suspiro aliviado.

- Eso noté, tu cara de cobarde no tiene precio - Dice carcajeándose en mi cara.

- No es gracioso dattebayo... - miro la pared cruzado de brazos.- Esa mujer me pone los pelos de punta - Confieso.

- A todos enano, a todos... - Se ríe suavecito y se sienta en el borde de la cama, le doy un espacio - Fue un buen golpe el que te dieron ¿eh? - dice examinándome el labio y sonríe.

- Ja ja... que gracioso viejo - Digo con sarcasmo - Hubieras visto el puñetazo que le conecté, no lo vio ni venir - le enseño mi derecha sonriendo con orgullo. El niega con su cabeza despacio sonriendo.

- No te enseñé eso para andar repartiendo palizas a quien se te cruce en tu camino Naruto , lo hice sólo para que puedas defenderte en aquellos casos donde no sea posible hablar con cierta clase de idiotas, dime al menos que este era uno - Dice suplicante. "¿Idiota? en eso se quedaba corto" bufé.

- Lo era ero-sennin, lo es mejor dicho, el tipo me golpeó de la nada - "no es cierto, besaste a su novia" dice mi subconsciente, el alza una ceja incrédula - De acuerdo no me mire así, no fue precisamente por "nada" - el alza una ceja.

Le conté de toda la situación actual que ocurre con el martirio de ojos perlas, se río en algunas partes, me golpeó en otras y felicito en las que no debía, como el tonto beso que sigue presente ahí y nunca debió ocurrir. No le conté de que este tal Toneri era un pequeño "intento" de mafioso porque no quiero preocuparlo, de cualquier manera no me meteré más con él, no hay nada que temer".

- Que malditamente pequeño es este mundo ¿no? - réplica él al enterarse lo de la fiesta. Doy un suspiro resignado.

- Ni que lo digas, nunca pensaría que esto sería así de intenso al dejar Sunagakure, y lo peor es que, ¡no llevo ni una maldita semana dattebayo! - Me jalo mis mechones amarillos con rabia, y el se ríe con fuerza.

- ay mocoso, tu vida es una montaña rusa, ten paciencia y piensa bien las cosas antes de actuar, nunca lo haces y eso te orilla a situaciones vergonzosas - Lo miro sin creer que "ÉL", precisamente "ÉL", me esté dando esa clase de consejo, mi cara debió ser un poema - ¡Vale vale no digas nada! - confesó tapando sus oídos. Nos reímos juntos durante un rato más.

- Bueno ten esto mientras tanto - Me entrega dinero - te ayudará con la compra del obsequio para ella mañana, elije bien si quieres llevarte mejor con ella -

- N-no es necesario viejo, de verdad – Le trato de explicar.

- Solo acéptalo enano, aunque lo niegues te ayudará y será un problema menos - Lo abrazo y le doy las gracias, me ha salvado por segunda vez hoy - Aunque si estuviera en tu lugar le regalaría uno de mis fantásticos libros - Dice orgulloso el muy sinvergüenza.

- ¡Estas loco! no la quiero traumar, nos llevamos mal pero no he llegado al punto de enseñarle uno de tus libros - Le digo riendo.

- ¡Eres un mocoso mal agradecido! - dice molesto – Podrían aprender muchas cosas útiles de leerlo juntos – Me sonrojo hasta las orejas.

- ¡Q-que cosas dices viejo! – Le digo con la mandíbula por el piso aun un poco rojo. Me da un golpecillo en la cabeza y se pone de pie para poder marcharse.

- Déjate eso una hora más y estarás bien para mañana - señalando la compresa. Me despido de él una última vez y se marcha. Lo escucho despedirse de papá y mamá en el primer piso. Le hago un ademan de adiós desde la ventana de mi cuarto al verlo atravesar el antejardín.

- (Viejo pervertido…) – murmuro sonriendo, pongo el dinero que me dio en Gama-chan y lo guardo en mi mochila.

Ero-sennin siempre viaja por diferentes lugares buscando su "inspiración", excusas baratas de pervertido. Normalmente suele venir a Konoha a visitar a la abuela Tsunade de vez en cuando. Cuando no se encuentra "investigando" para sus libros.

Seguí su indicación y mantuve la compresa por alrededor de una hora más, me mire en el espejo del baño y efectivamente la inflamación había disminuido, lo suficiente para no ser visible para mañana a ojos de mamá y cerrar este tema, fue extraño que papá no se diera cuenta.
- lo noté algo extraño... – "Suele ser muy perceptivo". No le seguí dando más vueltas al asunto, me di un baño y me dispuse a dormir para un nuevo día mañana. Que esperaba fuera más normal. Aún tenía que comprar eso.

POV Hinata:

Desde el momento en que supe que Naruto estaría en mi misma clase, me di cuenta que mis días ya no serían tan tranquilos
- Hoy fue prueba de ello - murmuro para mí. Fue todo caótico en la escuela, desde las discusiones hasta el desconcertante beso, no quería ni pensar en lo que había pasado, pero era inevitable - Q-que vergüenza - Digo en voz baja tapándome el rostro "y que error. Era obvio que él pagaría las consecuencias de acercarse, nadie puede hacerlo, él me lo dejó muy en claro cuando iniciamos esto", fuese lo que fuese. "No tengo opción". Pensaba con tristeza, recordaba cómo empezó toda esta situación con él, como era todo antes de él, "no siempre fui así. Me vi obligada a serlo y lo detesto".

Flash back:

hace 2 años...

Sakura, Ino y yo tuvimos un maravilloso día juntas, nos dirigíamos a casa después de una agitada mañana , Sakura se encontraba inusualmente feliz, finalmente había formalizado su relación con Sasuke-kun el día anterior, tras años de amor no correspondido había conseguido por fin lograr caminar a su lado y ahora lo hacía felizmente.

- Me alegro mucho por ti frentona - exclamaba feliz Ino por nuestra amiga - Costó pero se logró, finalmente rompiste su coraza de hielo - Las tres reímos juntas, y a Ino no le faltaba razón, Sasuke en verdad era muy frío con las personas que lo rodeaban, pero Sakura había sabido llegar a él y no podíamos estar más orgullosa y feliz por ella.

- F-felicidades Sakura, me alegro mucho por ti amiga – Le dije sonriendo con sinceridad y al terminar de pronunciar aquellas palabras me vi asaltada por un extraño sentimiento "¿que se sentirá? que alguien te entregue tanto y dedique tanto de su tiempo esfuerzo por estar contigo, Sasuke-kun de verdad tiene mucha suerte por tener una persona así a su lado".

- gracias chicas, me han apoyado desde siempre en esto y finalmente esta sucediendo, no lo siento real aún - Dice ella conmovida.

- Pero lo es, y debes cuidar muy bien que así se mantenga - Dice Ino sabiamente, todas asentimos.

Nos despedimos al separarnos en cierto punto del viaje y cada una se fue en dirección a su hogar. Hoy salimos más temprano de lo habitual, el último profesor tuvo un inconveniente personal en casa y se ausentó, por lo que fuimos enviados a casa.

- H-hola estoy en casa - no hay respuesta.

- ¿Está confirmado hiashi? - "están en la cocina"

- Si Hana... es seguro. La empresa fue adquirida por este tal Hamura Otsutsuki - escucho a papá decir. Eso me sorprende, me llevo una mano a mi pecho preocupada siempre lo hacía a modo de reflejo desde pequeña.

- ¿Y qué harás tú? ¿Qué harán todos los empleados? – Escucho que pregunta mamá afligida. "Esto no está bien" espiar sus conversaciones, así no me criaron pero no puedo evitarlo sino no me lo dirán jamás. "Siempre traté de ser fuerte para ellos, quizá sea momento de yo ahora apoyarlos, no es necesario que me protejan por siempre". Con eso mente seguí escuchando.

- No lo sé Hana, lo que si es seguro son los despidos masivos, hoy muchos compañeros quedaron sin su trabajo fue terrible... - "¿E-es en serio? Papá lleva años en esa empresa, le ha dedicado mucho tiempo poder ganarse un lugar importante dentro de ella".

- ¿Quien se cree este tipo? Aparece de la nada con su grupo de idiotas y creen que pueden tomar todo en su poder - Escucho a mamá dar un golpe a la mesa enfada. "No puede ser".

- Hana - La reprende papá con suavidad. "E-esto es grave" - Estas cosas pasan sólo debemos adaptarnos si es mi fin en la empresa buscaremos que hacer juntos ¿si? - no me gusta por donde va esto. "No es justo para él, para ellos".

- E-esta bien cariño - me marcho antes que me descubran" Me alejo lentamente de la puerta de la cocina en dirección a mi cuarto.

- ¿Que haces hermana? -

- ¡H-hanabi! casi me matas de un infarto - Ríe traviesa.

- Lo sientooo, eras un blanco fácil – Dice orgullosa, la observo bien y aún llevaba colgada su mochila en el hombro, "que bien acaba de llegar, espero que no haya escuchado nada de eso. Es muy pequeña para preocuparse de este tipo de problemas" En ese momento sale mamá y papá de la cocina.

- Oh llegaron más temprano niñas, bienvenidas a casa - Dice mamá sonriéndonos.

- Estamos en casa - coreamos, pero yo no me quito esa conversación de mi mente.

Durante la noche mientras estaba en mi cuarto investigue sobre esa persona, Hamura Otsutsuki, lo que encontré no me gustó para nada, el tipo en cuestión era de lo peor. Los anuncios y noticias de la web lo relacionaban con diversos incidentes sospechosos a través de todo el país, la mayoría eran de mala fama, trapos sucios, corrupción, investigaciones pendientes pero nunca multado o encarcelado, algo hacía para poder mantener sus negocios a flote, luego lo noté… todas aquellas investigaciones eran informales ninguna oficial lo cual era algo demasiado extraño tratándose de alguien tan importante, eso solo significaba una gran cantidad de sobornos encubriendo todas sus acciones. Y pensar que ahora esa clase de hombre controlará el trabajo de papá sólo me provocaba nauseas y una tremenda preocupación.

Esa noche no dormí nada, mis ojeras eran evidentes y mi ánimo estaba por los suelos y mis amigos lo empezaban a notar. Durante la primera clase no presté atención ni tampoco escribí nada, solo me sumergía en mis ideas sobre el futuro que se aproximaba sobre mi familia. Durante el almuerzo nos encontrábamos todos juntos, algo muy habitual entre nosotros en ese entonces. "Ya no es así lamentablemente" los chicos reían, contaban historias y anécdotas conversando como todos los días pero yo solo giraba la comida en mi bandeja perdida en mis pensamientos.

- ¡Te lo juro hombre! Akamaru es súper listo, comprende todo lo que le digo, es un perro brillante, deberías conseguirte uno y sacarlo a pasear, te ayudaría bastante la verdad -

- Mhgaa, claro Kiba lo haría pero eso suena... como decirlo, muy problemático -

- Eres un perezoso sin remedio, ¿Qué piensas tu Hinata? – "Años de esfuerzo de papá a la basura por la nueva administración, ese nuevo hombre… Supongo que así funciona el mundo real después de todo" - Oii~ Hinata – "No es justo".

- ¡Hinata! - Escucho que me gritan todos a la vez, me asusto y parpadeo sorprendida, un sonrojo debe cubrir mis mejillas -

- ¿Eh? - Me miran expectantes.

- Vamos mujer te hemos estado hablando como pericos y tu parece que andas por Júpiter ¿te encuentras bien? - Pregunta Ino, los otros asienten de acuerdo con ella, incluso Shikamaru me miraba extrañado.

- L- lo lamento chicos, estoy bien, un poco distraída es todo, no dormí muy bien, n-no era mi intención preocuparlos - Me miran obviamente no creyéndose nada, soy pésima mintiendo. Pero no me dicen nada.

- Bueno ya calmados, está bien Hina, ¿quieres que te acompañe a despejar la mente? - sugiere Sakura amablemente, le sonrío agradecida y acepto - Sabes que si tienes cualquier problema cuentas conmigo ¿no? - dice cuando nos alejamos lo suficiente de los demás.

- Lo sé - La miro sorprendida de su perspicacia y asiento despacio.

- Y no sólo conmigo, cuentas con la cerda, Kiba, Shikamaru y todos los demás, lo sabes - Le doy una sonrisa incomoda. "Lo sé, Sakura es una buena amiga y se preocupa por mi al igual que todos los demás"

"¿Que hubieran podido hacer ellos con ese nuevo problema? o siquiera yo... lamentablemente nada, me convencí de aquello."

- ¿Me das 5 minutos? necesito comprar algo para beber ese almuerzo me quedó algo seco ayer - Pone su cara de asco haciéndome reír. Sakura siempre experimentaba con sus comidas y terminaba con resultados muy extraños. Todos jugueteábamos y bromeábamos con eso. Me quedé sola mientras ella iba al negocio.

- ¿Tu eres Hinata Hyuga cierto? - Me sorprendo al escuchar la voz atrás de mí. Me volteo y observo a un chico que nunca antes había visto, es alto con unos extraños ojos celestes y además una extraña cabellera blanca, bastante poco común la verdad, me extiende su mano esperando un saludo de mi parte "¿Cómo sabe mi nombre?". Agito la cabeza y le doy la mano no queriendo parecer mal educada.

- S-Si soy yo, ¿en que te puedo ayudar? - El sonríe y hay algo extraño en aquella sonrisa. "No lo supe describir en ese momento".

- Oh verás... en muchas cosas... soy Toneri – Ladeo mi cabeza con curiosidad -Toneri Otsutsuki, encantado Hinata - ¿Otsutsuki? no debe tener relación con lo que estoy pensando. Me pongo nerviosa, mis manos comienzan a sudar y un ligero temblor se apodera de mis piernas.

- E-entiendo Otsutsuki-san, ¿q-que necesita de mi? – "No pueden tener relación".

- Vamos hermosa sólo Toneri - Me incomodo ante eso pero sólo asiento mirando en otra dirección queriendo salir de ahí - Verás soy nuevo en esta escuela y esperaba que tu pudieras enseñármela – "E-es muy extraño". Y no me da buena espina para nada, sin mencionar su apellido, "relájate solo está pidiendo tu ayuda". Me decía mi vocecita interior pero en el fondo sabía que algo no andaba bien con aquel chico.

- C-claro no hay problema, p-pero si no te molesta que te lo pregunte ¿c-como conoces mi nombre? - pregunté notablemente nerviosa.

- Ohh, ya conozco mucho de ti Hinata – Me llevo una mano a mi pecho y agarro mi camisa con mucho nervisismo.

- ¿Q-que?, a que te refieres con eso - pregunto ya nada calmada, nunca lo había visto en mi vida.

- Es por mi padre, Hamura - Mis ojos se agrandan - Veo que te es familiar el nombre aunque no sé cómo – El alza sus hombros – No tiene importancia, me alegro, que también lo conozcas Hinata, eso facilitará un poco las cosas – Dice sonriendo de esa forma que no para de perturbarme.

"Facilitar las cosas… Sólo las empeoró para todos, me hizo más miserable a mi y a todos. Me cambió hasta un punto en el que ya ni me reconozco a como era antes.

- Nos pondremos al día a su tiempo linda, tu sólo se paciente y quédate tranquila, no queremos que tu padre y el resto de tu familia se queden en la calle ¿o si? - Un escalofrió me recorre la espalda por completo y él lo nota, el llanto se quiere apoderar de mis ojos, lo reprimo pero se me escapa una lagrima. El extiende su mano y institivamente doy un paso hacia atrás, él se acerca y me la limpia negando con su cabeza, su contacto me genera nauseas - Creo que dejaremos el recorrido de la escuela para otro día - Y se marcha, quedo estática, petrificada temblando de pies a cabeza. Me limpio los ojos rápidamente con la manga de mi uniforme.

- Ahh Hina había una fila enorm- ¿eh? ¿Estás bien? Estas pálida, más de lo habitual - Agita su mano frente a mis ojos y me palpa la frente. Ahora sólo nos encontramos nosotras dos en el pasillo.

- S-si, e-estoy bien ¿que te parece si volvemos con los demás? - Ella se sorprende un poco pero asiente de acuerdo. "Ese día marcó el inicio de todo".

Fin del Flash back:

¿Qué pasará ahora? temo averiguarlo pero estoy consciente de que esto no puede seguir así, esto no es vida, aunque me haya convencido a mi misma de que así será más fácil, no lo es... No me perdonaría si Toneri llegara a lastimar a alguien o perjudicará a mi familia por mi culpa. "Ojalá el entienda que lo quiero lejos de mi, igual que a todos" pensaba preocupada mientras trataba de cerrar los ojos, estaba dormitando cuando sentí vibrar mi teléfono por un mensaje, lo desbloqueo y veo lo que más me temía.

Toneri: tenemos que hablar. Mañana, más te vale que te prepares... -

POV Naruto:

La mañana transcurrió de manera rápida, tal y como dijo mamá, me levante más temprano de lo normal para evitar retrasos. Papá se había marchado mucho más temprano que de costumbre y solo desayunamos mamá y yo.

- Hoy iré al centro comercial después de clases - solté de pronto, ella se sorprendió.

- ¿Y eso? ¿Me estás pidiendo permiso o avisando? - pregunto con la ceja alzada.

- Ay mamá es para comprarle un regalo de cumpleaños a la tal Hinata – expliqué, una mirada de entendimiento cruzó por sus ojos - ¿No eras tú la me pedía encarecidamente que fuera a su cumpleaños? No puedo llegar allí sin nada ¿no es cierto? - le cuestione.

- Está bien, está bien - exclamó alzando sus manos en rendición - Pero ¿sabrás llegar al centro comercial? Eres muy despistado Naruto -

- Auch - Me hice el herido pero me rasqué la nuca nervioso - Lo sé mamá por eso iré con una amiga que me servirá de guía turístico, vive cerca de aquí asique no tendré dramas con el autobús de regreso – Le dije sonriendo – Alzó un ceja curiosa - Se llama Sakura-chan -

- Bueno, pero ten cuidado y no tardes demasiado, sólo buscas un regalo adecuado y te vienes - Advirtió - Por cierto ¿que le vas a comprar? -

- R-rayos no estoy seguro, pensaba en un par de zapatos que supe ella querría -

- ¿Y tienes dinero para eso? - asentí

- Ero-sennin me prestó ayer - Le mostré a gama-echan pero ella de igual manera me prestó un poco más.

- Ten en caso de que te falte, elige algo lindo, los primeros regalos son importantes para las chicas - Y me guiño un ojo.

- ¡¿Q-qué significa eso dattebayo?! Solo tengo pensado regalarle esto y adiós para siemp- ¡Ay ¿porque me golpeas?! - "Eso dolió"

- Por malhablado, mi amiga Hana fue muy amable al invitarte asique debes responder como tal. - Dijo regañándome.

- Lo sé... lo se ya no me golpees, diablos...- Vi la hora – Me estoy atrasando nos vemos más tarde, te quiero - Me despido tomando mis cosas y me marcho a la escuela.

- Yo más, adiós y ten cuidado, ¡elige bien zorrito! - La escuché gritar a todo pulmón mientras cruzaba la calle, me sonrojé de vergüenza pero sólo apresuré el paso, miré si alguien se había percatado. Ningún alma en la calle, menos mal.

Miré mi reloj en la muñeca, 07:30 genial llegaría sin retraso hoy, caminaba al paradero silbando tranquilamente disfrutando de la hermosa pero fría mañana.
Caminaba silbando despreocupado cuando observo una llamativa cabellera rosada por la calle de enfrente.

- ¡Oii Sakura-chan! – Ella se gira y agito mis manos - ¡Por aquí dattebayo! - Grito emocionado. Me mira con vergüenza se lleva una mano a su frente. Cruzo la calle para alcanzarla.

- No seas tan ruidoso tan temprano torpe, despertarás a todo el vecindario – Parpadee confundido y vi que un par de luces de una casa a nuestro lado se encendieron, me puse rojo y nos alejamos rápidamente en silencio. "¿Porque soy tan gritón?".

- L-lo siento - sonreí nervioso. Ella le restó importancia y comenzamos a caminar juntos en dirección a la escuela - Nuevo día ¿eh? -

- Así es, ¿no es muy temprano para que te encuentres conmigo? ¡¿O yo voy tarde?! - miró su celular con pánico, una gotita de sudor recorrió mi nuca.

- Tranquila - le dije riendo - Sólo me levanté temprano hoy, no vas tarde o algo parecido - Me miró divertida y continuamos caminando, hablando sobre nuestra salida hoy después de clases, le comenté que iría a acompañado de Shion para no hacer mal tercio entre ella y su novio , al principio se sorprendió pero no tuvo ningún problema.

-Q-que frio hace, esta camisa es mucho delgada que la mía dattebayo - Ella río al recordar el incidente de la camisa ocasionado por Hinata.

- Eso de ayer no se ve todos los días - Dice ella mirándome burlesca, yo aparté la mirada avergonzado.

- ¡Jum! Tiene un carácter muy explosivo y con eso me quedo corto dattebayo -

- Pfff mira quién lo dice - réplica ella.

- Heyy - le digo dolido. Hay algo que me pica la curiosidad desde hace un rato.

- ¿Como es ella contigo? - Se sorprende e indago más - ¿O con su grupo de amigos? - Al instante supe que preguntar eso ultimo fue un poco fuera de lugar, la expresión de Sakura-chan se tornó un tanto oscura y cabizbaja - P-perdón no quería ser tan entrometido - Ella negó con su cabeza restándole importancia y la miré arrepentido.

- No te preocupes es sólo... solo una pregunta, ella es especial para mí, su trato antes era muy diferente ¿sabes? En un inicio y durante muchos años fuimos un grupo grande de amigos, Hinata, Kiba, Shino, Choji, Shikamaru, Ino y yo. Pero las más cercanas siempre fuimos las tres amigas, Ino, Hinata y yo. Desde pequeñas jugando, divirtiéndonos, peleando por tonteras y bueno... creciendo - escuchaba atentamente su relato mientras caminábamos por esa solitaria calle, la veía sumirse en sus recuerdos con un aire muy nostálgico - Aunque no lo creas ella era la persona más considerada, amable y tierna del mundo, con una inocencia que uno ya no encuentra en estos días - "Imposible" la miro incrédulo a más no poder pero ella continúa y yo no la interrumpo - Y de pronto hace 2 años ella inició su relación con este tipo - "el albino prepotente" pongo cara de asco, y ella suelta una risita desganada y asiente.

- Una relación que junto a Ino nunca supimos cómo se gestó - ladeo mi cabeza curioso.

- Creí que al ser tan unidas ella les confesaría algo así- Ella asintió mientras mantenía su mirada baja.

- Ino y yo igual lo pensamos y los chicos incluso, pero en ese momento ninguno fue capaz de juzgarla, siempre fue reservada y el no contarnos algo así, era relativamente normal, su primera relación ya sabes, y siendo tan tímida era muy entendible – "B-bueno eso tiene sentido".

- Supongo que tienes razón... Entonces por... -

- Empezó a cambiar completamente - Interrumpió ella - Los chicos empezaron a alejarse debido a su indiferencia y malos tratos, al igual que sus más allegados – Le di una mirada comprensiva esperando que continuara pero guardó silencio.

- Vaya... Eso sí es, c-como decirlo, ¿extraño? - Digo llevándome la mano a mi mandíbula pensando, ella ladeó su cabeza interrogante.

- Me refiero a su cambio tan... drástico - Asintió pensativa - las personas cambian a veces de maneras increíbles, pero ustedes, digo Ino y tú, no se apartaron de su lado ¿verdad? No la dejaron sola - Ella me miro sorprendida y sonrió.

- No lo hicimos, no somos tontas y tampoco digo que los chicos lo sean, ya sabes por apartarse, en el fondo todos sabemos que todo lo que le sucede se debe a un solo motivo – "¿Un motivo eh? Hasta yo siendo un tonto me doy cuenta que ese motivo es el idiota a quien golpee ayer" Aprieto mis puños con ira y Sakura-chan me sonríe al darse cuenta que pensamos en la misma persona. Sacudo mi cabeza y la miro sonriendo "ustedes dos aún tienen esperanza en que todo vuelva a ser como antes ¿no?".

- El motivo de pelo blanco es un idiota… - mascullo por lo bajo. Ella me sonríe y asiente de acuerdo.

- Así es, pero cada vez que tratamos de averiguar que pasa realmente entre ella y él, discutimos, se molesta y nos aparta. Tampoco queremos perder los lazos con ella y no la presionamos más, sólo le hacemos saber que estamos ahí para ella. ¿Entiendes? – Parpadeo sorprendido y asiento, "eso conmueve".

"Son buenas amigas... me recuerda a la amistad que tengo con ellos" el recuerdo de Gaara, Kankuro y Temari se me viene la mente. Pero ella "¿Por qué querrá apartar a todos? Eso fue claramente lo que hizo con los chicos".

- Entiendo Sakura-chan... muchas gracias – Me mira expectante - Gracias por contármelo, de verdad que si, ella tiene mucha suerte de tener amigas como ustedes... aunque de todos los escenarios posibles nunca me hubiera pasado por la cabeza uno así - Confesé apenado. Ella me sonrió.

- No le he contado esto a nadie más a excepción de Sasuke-kun porque él es una tumba y nos conoce desde hace años. Pero al parecer tu ya estás relacionado con ella y su familia desde antes sin saberlo debido a tus padres asique creo que mejor que lo sepas, no le cuentes a nadie más esto por favor -

- Lo prometo dattebayo - extiendo mi puño afirmando con convicción, ella me mira avergonzada y le resta importancia su mano.

- Con todo esto, puede que ahora tengas un panorama más completo si llegan a chocar ella y tú - dijo sonriendo de medio lado.

- La verdad si, me diste un gran panorama - Dije riendo, ella se sumó y continuamos caminando en dirección a la escuela.

Llegamos a la escuela a buen tiempo e ingresamos, mientras caminábamos por los pasillos del edificio sentía las miradas y cuchicheos a mi espalda, seguramente por la tonta pelea con ese idiota. Sakura me miró con preocupación pero le dije que se relajara y le restara importancia Es lo que me había planteado hacer yo el día de ayer.

Al entrar al salón me sorprendo de lo vacío que está todo, hay a lo más unos 6, todos con cara de aburrimiento - ¿Eh? ¿Dónde están los demás? - pregunto al aire.

- Es lo que pasa cuando llegas temprano bobo - Pongo los ojos en blanco, ella se dirige a su puesto y saluda a la chica a su lado, tiene un largo cabello rubio amarrado en una coleta y ojos similares a los míos.

- ¿Que tal cerda? - "¿cerda?".

- ¿Que hay frentona? - "¿frentona?".

- ¡Pffff! - sudo frio y me tapo la boca con ambas manos para evitar la risa. Ambas me miran amenazantes - ¡Cof cof!, esta alergia no me deja en paz dattebayo, h-hola mucho gusto, tú debes ser Ino - Digo extendiendo mi mano nervioso. "estuvo cerca, Sakura-chan golpea fuerte y no lo quiero seguir comprobando".

- Así es, Ino Yamanaka y tú eres el chico nuevo, ¿Naruto verdad? el terror de los karatekas - Me sonrojé de vergüenza desviando la mirada. Ella rio.

- Terror será el que sentiré yo como mi madre descubra que estoy peleando ni bien llevada una semana de clases - confesé apenado. Ino se carcajeó y Sakura-chan negaba con desaprobación.

Asique Ino y Sakura-chan, "ellas son las amigas del martirio de ojos perlas".

- Bueno tampoco es que el te haya dado muchas alternativas - agregó Sakura-chan, Ino asintió de acuerdo.

Sakura-chan se sienta en su lugar junto a Ino y yo dejo mi mochila en el puesto que está desocupado junto a ellas. Conversamos durante un par de minutos preguntándonos que clases habría hoy, que tipo de maestros, que si el sensei Orochimaru era un pervertido oculto o no, temas diversos, hasta que diviso en la entrada del salón una figura bastante conocida para llevar tan poco tiempo aquí. Noto que nos observa al principio con sorpresa, sobretodo a mi, imagino que por encontrarme hablando con sus amigas. Se acerca con lentitud y yo sigo todos sus pasos.

- Hola buenos días /Hina - corean las chicas

- ¿Cambiaron los lugares? - llega preguntando ella, Ino y Sakura-chan la miran interrogantes "¿que acaso ni las saludará?" - Esa de ahí no es la mía – Dice señalando con su dedo mi mochila encima de su pupitre, "rayos no quiero esto hoy".

- Lo siento - me apresuro a levantarla bajo la mirada divertida de Sakura-chan e Ino. - Nos vemos después - le digo a Sakura-chan y ella asiente con una sonrisa de disculpa. Me dio la impresión de que Hinata diría algo más pero no le di oportunidad, me marché a mi lugar sin esperar a que dijera algo que provoque una exagerada reacción mía. "como suele ocurrir más veces de las que quisiera admitir pero luego de lo que me enteré supongo que no puedo seguir tal y como estaba".

Veo que los chicos ya están ahí y me siento para saludarlos, Shikamaru se lleva un golpe en la nuca por dormilón y sólo levanta su mirada de entre sus brazos para darme una mirada aburrida, le muestro mi sonrisa traviesa y saludo a los demás. Shion llega justo a tiempo, la saludo y prestó atención a la clase que comienza a transcurrir con normalidad, digo normalidad pero en mi mente es sinónimo de aburrida, se presentó la sensei y a su respectiva asignatura. "Que aburrido..." comienzo a recorrer el Salón con la mirada, observo a Shion anotando en su cuaderno como si no hubiera un mañana de todo lo que habla Kurenai-sensei, Kiba con la que debe ser mi misma expresión y le arrojo un pedazo de goma justo en su oreja, cree que es un insecto y mira a Shino al cual no le veo ni la cara, se me escapa una risita, veo a Choji comiendo sus papitas en silencio para evitar ser descubierto, Shikamaru aun durmiendo y de pronto mi mirada se topa con la de ella.

Ambos nos sorprendemos, ella desvía su mirada apartándola rápidamente de mi contacto y comienza a escribir, por un momento esperé algún tipo de reacción del tipo agresiva o algo, pero supongo que al no haberle seguido el juego antes dio resultados.

Me sorprendí tratando de establecer contacto visual con ella varias veces para ver si volvía a tratar de matarme con sus ojos pero no fue así. Sólo escribía en su cuaderno con mucha concentración "tu igual deberías hacerlo torpe" me decía mi subconsciente, durante un momento de espionaje la vi sacar su celular y juraría haberla visto temblar mientras lo revisaba, con una expresión preocupada, pero eso no puede ser posible, "esta chica es malvada y esas no tiemblan, creo..."
Deje de hacer el vago y comencé a escribir lo que fuese que estuviera hablando la sensei y así se fue el resto de la clase.

El timbre sonó ruidoso indicando el receso y veo salir a Hinata con prisa del salón sin siquiera llevar su almuerzo, Sakura-chan la toma la manó pero ella se aparta del contacto como si quemara, todo bajo la atenta mirada del salón incluyendo la sensei, "tenía una expresión preocupada". Pero me obligué a mi mismo a no darle más de mi atención "son sus problemas ¿no? porque tengo que meterme yo". Escucho los molestos murmullos y dirijo mi atención a Sakura-chan dándole mi mejor cara de "¿que diablos?"

Ella suspira y mira con preocupación negando saber algo. Al tiempo que se da vuelta para hablarle a Ino.

- Ahhh maldita sea... - Me levanto de mi banco, los chicos me miran extrañados y Sakura-chan e Ino me dan una mirada, la ultima sin entender que rayos pasaba, salgo del salón presintiendo bien que esto es una mala pero muy mala idea.

POV. Hinata:

Aquel mensaje recibido ayer me trajo malos recuerdos y me recordó porque no soy libre hacer lo que sea. Lo ocurrido con Naruto obviamente traería consecuencia, fue ingenuo de mi parte pensar que no sería así. Aunque esperaba de corazón que estas tardaran más en llegar.

En el pasillo antes de ingresar al salón de clases escucho una ruidosa y alegre voz que me reconozco enseguida me obligo a no sonreír, abro la puerta impoluta y lo veo hablando con mis dos aun únicas amigas, "no falta mucho para que se terminen apartando de mi lado de todas formas" El para de hablar y clava sus ojos penetrantes ojos azules en mi al sentir la puerta del salón, me quedo ahí de pie un par de segundo sin saber muy bien que hacer o decir y me acerco. Siento su mirada seguir todos mis movimientos atentamente. "¿Q-que se le perdió algo?"

- Hola buenos días /Hina - corean las Sakura e Ino, por un momento las había olvidado y eso me trae de vuelta a la realidad, una que yo escogí.

- ¿Cambiaron los lugares? – Les pregunto cortante, las chicas se sorprenden por mi tono y me odio a mí misma, veo que él no dice nada y señalo su mochila en mi puesto – Esa de ahí no es la mía – Antes de poder prepararme para responder lo que me dirá, él ya la está recogiendo mascullando una disculpa y apartándose como indirectamente se lo quería hacer saber.

- Nos vemos después – le dice a Sakura, "¿después?" se marcha al tiempo que ella le asiente a él. Mientras Ino nos observa cautelosa. Coloco mi mochila en la silla, lo veo tomar asiento junto a los chicos saludándolos, golpeando a Shikamaru y les transmite su tonta alegría al instante. Tomo asiento y las miro nuevamente.

- ¿Nos vemos después? – Le pregunto a Sakura secamente. Ella se sorprende y asiente.

- Lo acompañaré a un lugar después de clases – Dice como si no fuera la cosa mientras Ino nos mira en silencio.

- ¿Y Sasuke sabe de él? – Digo en un tono poco más fuerte de lo que tenía pensado expresar.

- El irá con ellos – Agrega Ino relajando un poco el ambiente.

- Ya veo – Ninguna dijo nada más y nos enfocamos en sacar los apuntes de la clase al notar que la sensei ingresaba al salón.

Mi mano dolía de tanto escribir, "Kurenai-sensei habla muy rápido" tomé un ligero descanso de tendones y el ver a Naruto lanzando algo a Kiba y luego riendo despacio por su travesura de niño pequeño llama mi atención, su cabello es muy desordenado y la camisa que trae hoy se apega un poco más a su cuerpo… Perdida estaba al no darme cuenta que el igual me estaba mirando, fueron unos instantes pero mi cara enrojeció al verme descubierta. Seguí escribiendo olvidándome por completo del tonto dolor de mi mano.

Siento el bolsillo vibrar y sacó mi celular torpemente, con temor, el abrir la notificación de nuevos mensajes fue como una bofetada,

Toneri: te quiero detrás del gimnasio techado, apenas termine tu clase ¿entendido?.

Toneri quería verme apenas terminara la clase y por lo que se podía apreciar desde ayer no estaba nada feliz conmigo y eso no era bueno. Comencé a temblar.

- ¿Te encuentras bien Hina? – Preguntó Ino preocupada al darse cuenta de mi nerviosismo.

- N-no pasa nada tranquila – Ella asintió poco convencida, el timbre me hizo dar un saltito del susto y eso solo significaba una cosa.

Comencé a recoger todas mis cosas sin darme cuenta que estaba tirando la mitad de ellas al piso, mientras Ino y Sakura me observaban preocupadas "él te quiere ahora ya en ese lugar" decía mi mente, me puse de pie rápidamente mascullando una maldición cuando sentí a Sakura tomar mi mano –

- Tranquila amiga, ¿Qué pasa? – Aparto su mano y niego rápidamente con la cabeza, salgo corriendo consciente de la mirada atenta de todos incluso la de él.

Los pasillos aún se encontraban vacíos excepto por algunas y algunos impacientes como yo que salieron disparados de sus respectivos salones, eso agilizo un poco el recorrido al lugar, pero mis nervios estaban de punta. Temiendo a las consecuencias de todo lo sucedido ayer.

Hacía meses que no estaba tan enfadado conmigo, la última vez fue horrible, me encontraba en su casa y él quería llevar las cosas entre nosotros más lejos, yo obviamente me negué, no lo tomó muy bien. Él pensaba que después de tanto tiempo yo realmente me había acostumbrado a estar voluntariamente para él, "que equivocado estaba". Se enfureció como un loco y me recordó porque hacia esto, que papá las pagaría y quedaríamos en la calle casi llegando al punto de la agresión. Rompí en llanto y me sentí como basura. Una ama de llaves sintió mi llanto y preguntó si todo estaba bien. Le respondió que no pasaba nada y que se largara a hacer sus deberes. El pánico se apoderó de mi pero creo que su distorsionado concepto de lastima le impidió forzarme a mas aquella vez. Desde entonces he evitado ir a su casa poniendo rebuscadas excusas y desde que volvimos a estudiar los tiempos de ambos se han visto acotados lo cual me ha ayudado pero no sé por cuánto tiempo más pueda seguir con esta farsa.

El lugar como de costumbre estaba desierto salvo por una figura al final de la galería del gimnasio. Toneri, llego corriendo a todo lo que dan mis cansados pulmones, tuve que recorrer media escuela. Me acomodo el uniforme como puedo, trato de arreglar mi cabello y respiro fuerte tratando de normalizar mi respiración. El me observa en silencio con un rostro serio.

- Llegas tarde – Dice cortante, trago saliva.

- L-lo siento mucho, traté de salir antes y darme prisa pero Kurenai-sensei se extendió much –

- No me interesa – me corta él – Ciertamente tienes muchas cosas que explicar – Dice molesto, sus ojos antes celestes están oscurecidos por la ira. Y me hace temblar como una jalea, solo quiero llorar.

- L-lo sé solo quiero que sepas que yo n-no quería q-que –

- ¡Ya deja los estúpidos tartamudeos!, creía que esa manía tuya se había terminado– Me encogí frente a él, asintiendo con impotencia.

- N-no – "Malditos tartamudeos" – No quería que salieras lastimado – Y decir aquello fue tan difícil como erróneo, porque su expresión se tornó ahora de profunda furia.

- ¿Lastimado? El único que saldrá lastimado de todo esto será ese idiota lo sabes ¿verdad? – Rugió con rabia, asentí temblando – Me las va a pagar, te lo puedo jurar, ese maldito. Ah pero no creas que termina aquí, ¿tú eres mía entendiste? Solo mía – Desvié la mirada asintiendo a ojos cerrados con profunda resignación.

- Y te lo voy a demostrar ahora mismo para que nunca más se te olvide, acércate – Doy un paso pequeño en su dirección asustada – ¡Mas cerca maldita sea! – Cierro mis ojos con temor esperando el golpe pero lo que siento en vez de eso son unos labios furiosos y agresivos sobre mi boca, mantengo mis ojos cerrados con fuerza mientras me fuerza a besarlo, trato de apartarlo pero no me lo permite, sus manos sujetan mis brazos con fuerza impidiendo mi movimiento y una sensación asquerosa se instala en mi estómago, su tacto duele, me lastima y él lo sabe. Está desquitando todo su enojo conmigo y no puedo apartarlo de mí, sujeta mis dos muñecas con un solo puño y su otra mano empieza a tocarme sin tapujos, recorriéndome entera, sin soportarlo más las lágrimas comienzan a salir sin control de mis ojos trato de hacer más fuerza para separarme pero tiene mucha más fuerza que yo, niego con la cabeza desesperada cuando finalmente me siento libre de su agarre.

Abro los ojos y veo una cabellera rubia y desordenada a mi lado y a Toneri tirado en el suelo un poco más delante, afirmándose el estómago encorvado de dolor.

- ¡Que mierda crees que estás haciendo maldito bastardo! – Estoy temblando y paralizada por el miedo a lo que acaba de ocurrir, en algún punto empecé a llorar y no dimensiono cuando Naruto me toma del brazo con suma delicadeza y me coloca tras él, yo me dejo guiar por el y me da una sonrisa tranquilizadora, murmurándome que todo estará bien. Y por primera vez en dos años me permito creer un poco en ello.

Continuara…

Y bieeen años sin aparecer por acá pero la cuarentena tiene sus efectos en todo, en mi defensa la universidad quita mucho pero mucho tiempo libre. Recordé algo que nunca pude concluir y aquí estoy espero que algunas personas aún lo quieran leer, no tengo perdón de dios, pero si tengo la intención de continuar esta historia, la próxima semana espero tener el siguiente capítulo, traté de ir siguiendo sus consejos sobre la narración y espero que vaya quedando mejor, ya se van entendiendo un poco los motivos de porque Hinata es como es ¿no? Y Naruto tan tierno y amable que es, Y MALDITO TONERI como se atreve, si yo fuera Naruto le aplico el rasengan a todo pulmón, imagino que ustedes también, pero las cosas no serán tan fáciles de ahora en adelante para nuestros protagonistas.

Saludos personitas, nos leemos pronto lo prometo. Se acepta cualquier sugerencia obviamente constructiva.

Naruto y todos sus derechos pertenecen a Masashi Kishimoto.