Capítulo 18
Se acabó el misterio de esta relación.
Rosalie's POV
- ¿¡Cómo que no puedo verlo!?- mi corazón latía como loco, sentía como la ansiedad se apoderaba de mi cuerpo al escuchar a la doctora Robbins.
-Rosalie, tuviste un desprendimiento importante. Tienes que darle tiempo a tu útero para que sane, por eso estarás al menos 24 horas pegada a esa cama. -
- ¡Pero necesito verlo! -
-Lo sé. Sé que tu instinto te pide tenerlo cerca. Pero no podemos poner en riesgo tu salud. También sé que decirte que él se encuentra bien no es suficiente, pero por ahora tendrá que serlo. Piénsalo así, mientras antes te mejores, antes podrás ir a conocerlo. - Me restregué los ojos de la frustración. Ante eso no podía decir ni hacer nada. La doctora Robbins me miró de manera empática. - ¿Has pensado en algún nombre? - Negué con la cabeza. La verdad es que no tenía nada listo, ni siquiera algo tan imperativo como la elección de un nombre. La adrenalina que mi cuerpo había producido rápidamente se disipó al pensar en todo lo que tenía que haber hecho antes de dar a luz, y súbitamente las lágrimas empezaron a brotar de mis ojos. Emmett, que estaba sentado a mi lado, me abrazó suavemente a la vez que una de sus manos acariciaba mi espalda de forma calmante.
-Rose, amor. Ya verás lo rápido que pasa el tiempo. - en ese momento, el beeper de la doctora Robbins sonó, y la rubia se disculpó rápidamente. Mi vista se fijó en el musculoso otra vez, y no pude evitar el sollozo que salió de mi cuerpo. - No llores, ¿Sí? -
-Emmett, no tengo nada listo. Nada. Ni nombre le he puesto. ¿Dónde va a dormir? ¿Con qué lo abrigaré? -
-Hey, tranquila. Lo podemos solucionar, trabajaremos en equipo. Habrá muchas manos que gustosas ayudarán. -
-Ni siquiera he pintado su cuarto. - Dije en un susurro.
-Bueno, ¿Qué color te gustaría? -
-No sé. -
- ¿Azul tal vez? -
-Oh no. Azul es muy cliché. - Emmett se rió con una carcajada.
-Por supuesto que no quieres el cliché… ¿Qué tal anaranjado? - Pensé la idea por un momento.
- ¿No será un color muy fuerte? -
-Podemos contrastarlo. ¿Qué opinas de pintar dos de las paredes anaranjadas, y las otras dos con blanco o de algún color claro? -
-Me gusta esa idea. - Él me sonrió en triunfo, y no pude evitar contagiarme su buen humor.
- ¿Rosalie? -
- ¿Sí? -
-Múdate conmigo. -
-… ¿Qué? –
-Eso. Mueve tus cosas a mi casa. -
-Emmett…- fijé la vista en mi regazo.
-Es en serio. Rosalie, mírame. – Con cuidado tomó mi rostro con ambas manos y me hizo mirarlo a los ojos. – Te amo, ¿Sí? Y quiero tenerte conmigo día y noche hasta el día que me muera. -
-Emmett, llevamos saliendo cuanto, ¿Tres meses? ¿No crees…? –
-No, no creo que sea apresurado. Lo nuestro, Rosalie, fue amor a primera vista. Y no lo puedes negar. Imagínanos, ¿Sí? Imagínanos cada noche preparándonos para ir dormir, ir a asegurarnos que nuestros hijos duermen plácidamente luego de haberles leído un cuento. Abrazarte cada noche y desayunar juntos cada mañana. ¡Crear cien más mini-mis y mini-tús! –
- ¿¡Cien!?-
- ¡Doscientos! ¡Mil! ¡Los que desees! – Reí de felicidad. Mis oídos no daban crédito a lo que estaba escuchando. ¡Claro que quería lo mismo! Pero…
-Rosalie, no tengas miedo. Cuánto me gustaría retroceder el tiempo y haberte conocido antes para que no pasaras por lo que pasaste. Pero no puedo. Lo que sí podemos hacer es esto, una vida juntos.- Mis brazos se aferraron en su cuello, y mis labios a los suyos. Las lágrimas caían de mis ojos como cascada, mi mente aún se preguntaba qué fue lo que hice bien para merecer a Emmett. - ¿Eso fue un sí? – Las palabras estaban atascadas en mi garganta, por lo que sólo pude asentir con la cabeza. Emmett me besó con vehemencia cuando un pensamiento fugaz pasó por mi cabeza.
-Dejaré a Jasper solo. –
-Nah, Alice le hará compañía. –
- ¿Alice? –
-Sí. Al parecer tienen una relación secreta. – El musculoso se rió de manera ligera, pero al ver mi expresión paró en seco.
- ¿Alice y Jasper? No lo creo. –
-Los vi besándose. –
- ¿¡Qué!? ¿¡Cuándo!?-
-Ayer, durante el cumpleaños. – Un flashback se vino a mi mente. Ese día que le pregunté si tenía algo con Alice respondió de manera esquiva eludiendo mi pregunta ¡Y yo no me di cuenta!
- ¿Puedes ir a buscar a Jasper por mí? ¿Ahora? – Emmett me miró extrañado.
-Rose, no es la gran cosa. Tu hermano y mi hermana… qué más da. –
-Me engañó, eso pasa. Cuando le pregunté si tenía algo con Alice esquivó mi pregunta y pues dejó que creyera otra cosa. –
- ¿Cuándo le preguntaste? -
-Eso de igual. ¡Lo que importa es que llevan más de un año saliendo! –
- ¿¡Qué!?-
-Sólo llama a Jasper y dile que tengo algo que discutir con él con urgencia. ¿Aún sigue por aquí? –
-Sí. Debe estar visitando a su sobrino. – lo miré de soslayo.
-Cuánto los odio… ¡Me traes una foto de mi hijo también! –
-Como mande, capitán. - Y con eso salió por la puerta de la habitación.
No pasaron cinco minutos cuando Emmett volvía a entrar con Jasper justo detrás, y para mi sorpresa, Alice venía detrás de él. El varón de los Cullen retomó su puesto a mi lado, mientras mi hermano y su novia se quedaron parados a los pies de mi cama. Uno al lado del otro.
-Hermano. – Comencé.
-Hermana. – Emmett agregó dirigiéndose a Alice, agregando dramatismo a la situación. Los aludidos se miraron entre extrañados y divertidos. No saben qué les espera.
-Los hemos reunido hoy, aquí, porque hay algo que debemos discutir. –
-Rose se vendrá a vivir conmigo, de manera oficial y permanente. – Ah, Emmett. Despistando a las presas.
- ¡Ya era hora! – Alice corrió a mi lado y me dio un abrazo efusivo. Jasper sólo se limitó a sonreírme mientras decía sus breves palabras de felicitaciones. -Ya me estaba preguntando cuándo pasaría esto. Pensé que te demorarías un poco más, hermano. –
- Bueno, considera que con Rosalie no salimos hace mucho. Pero creo que nuestra relación lo amerita. –
-Y eso no es todo. – Dije. Alice de inmediato miró mi mano izquierda, tratando de adivinar de manera errónea el siguiente tema.
-Así es. – Dijo Emmett. – Rose y yo, queríamos saber...-
-…¡Por qué diantres no nos habían contado sobre su relación!- terminé la frase por el musculoso. Jasper y Alice se tensaron al mismo tiempo. -¡Jasper, me dejaste creer otra cosa!-
-No sé de qué hablan. – Dijo Jasper.
-Es mi culpa. – Dijo a la vez Alice. Ambos se miraron, Jasper con ojos de pánico, y Alice con resignación.
-Bueno, queremos una explicación. – Emmett habló con falso dramatismo. Su hermana suspiró de forma pesada antes de empezar a hablar.
-Jasper y yo nos conocimos en un pequeño café de la ciudad hace más o menos año y medio. –
- ¿¡Año y medio!?- Exclamó Emmett sorprendido.
-Sip. Pues él, cordialmente, me invitó el desayuno, hablamos la mayor parte de la mañana, intercambiamos números y seguimos hablando por mensajería instantánea. Pasaron los meses, y un día una cosa llevó a otra y así empezamos una relación, la cual le pedí a Jasper guardar en secreto. Al principio fue porque era algo nuevo y pues si no funcionaba ya está, no había que andar dando explicaciones a nadie. Pero luego me di cuenta de que me gustaba la clandestinidad. Que nadie supiera lo que andaba haciendo ni con quien. Y de la nada pasó un año. -
- ¿Entonces ese día en la tienda cuando todos nos conocimos, tenían la actuación de "desconocidos" lista?-
-Eso fue mera casualidad. - Ahora era Jasper quien hablaba. -Ninguno supo cómo reaccionar y pues quedamos como desconocidos ante ustedes. En nuestras cabezas ya no había vuelta atrás. –
-Son unos idiotas. – Les dijo Emmett carcajeándose, la máscara de seriedad ya olvidada. -Alice, ¿Te das cuenta de que pude conocer a Rosalie mucho antes? –
-Y probablemente mi hijo sería de Emmett. – Okay, eso no tenía que salir en voz alta. Emmett me miró de una manera que no logré descifrar.
-Lo siento, ¿Sí? Nunca fue mi idea dejar esto en la obscuridad por tanto tiempo. Pero ya estamos aquí, todos felices con un nuevo integrante. – Emmett se volvió a reir y agregó
-Que cierto ese ese dicho que dice "Todo queda en familia". Los hermanos Cullen saliendo con los hermanos Hale. Quién lo hubiese dicho. ¿Debería felicitarlos? –
-No hace falta. – Dijo Jasper.
-Por supuesto. – Dije al mismo tiempo que mi hermano sólo para molestarlo. Emmett se paró de la cama y abrazó efusivamente a Jasper.
- ¡Ahora somos más familia que antes! – A Alice sólo le revolvió el cabello, y antes se volver a mi lado se paró en seco y miró a Jasper nuevamente. – Como hermano mayor, debo decirte que si le rompes el corazón…-
-… Terminaré en el fondo del mar. Lo sé, lo sé. Lo mismo va para ti, Emmett. –
-Que bien que estemos claros. –
-Y ahora, ¿Quién me muestra fotos de mi hijo? –
Era hora de almuerzo y ya todos conocían al pequeño Hale. Todos menos yo. Emmett hacía su mayor esfuerzo para alegrarme mostrándome fotos y videos, hasta tuvimos una breve videollamada para que yo pudiera ver a mi hijo "en vivo y en directo" y así "verle en la cara su nombre". Sí, esas fueron las palabras de Emmett; y no, aún no me decido por algún nombre.
- ¿Qué te parece Malcolm, Sangre real? – Emmett me ayudaba en la misión de llenar una lista de diez nombres que me gusten para el bebé leyendo otra lista sacada de internet.
-Mmm…-
-No te convence. -
-La verdad es que no. –
-Uh, uh, ¿Sheridan, El hombre salvaje? –
-Emmett, no estamos buscando significados extravagantes, ¿Sí? –
- ¿Zebediah, Regalo del señor? –
- ¿Qué acaso no hay nombres más… comunes? –
- ¿Quinn, El sabio? –
-Emmett… - Dije con tono de reproche.
- ¡Aubrey, Gobernante de elfos! –
- Mmm… "Aubrey Hale". Sí, podría ser. –
- ¿Y "Aubrey Cullen"? – "Aubrey" quedó a medio escribir en mi libreta. Fue como si todo mi cerebro hiciera cortocircuito, mi mente quedó en blanco paralizada ante lo que acababa de escuchar.
Lentamente giré el rostro para mirar a Emmett. Él me miraba algo inseguro y nervioso, aunque nunca quitó su mirada de la mía. Los segundos se tornaron eternos ante la magnitud de la revelación, y mi cerebro, lleno de hormonas nuevas, la única reacción que tuvo fue enviar lágrimas a mis ojos.
-No. No, no, no, no. Emmett, por favor no hagas esto.-
-¿Hacer qué, exactamente?-
-¡Esto! Pretender que es tu responsabilidad hacerte cargo de un error ajeno.-
-Rosalie, escúchame bien por segunda vez hoy. El error, como lo llamaste, podrá ser de otro, pero lo amo como si fuera mío. Sí, lo amo. ¿Recuerdas la primera vez que sentí sus patadas? ¿La primera vez que te acompañé a una ecografía y oí su corazón? Estaba emocionado como no lo estaba desde que tuve a Lucy en mis brazos por primera vez. Así es como supe que ese niño sería tan mío como tuyo. Porque cuando te vi en el piso con ese charco de sangre al lado, no sólo temí por ti, sino también por él. Así que no esperes que me desligue de esto, porque estoy metido hasta el fondo. Lleve o no mi apellido.- El nudo que se formó en mi garganta no me dejaba siquiera respirar bien, menos aún me permitía emitir sonido. Los ojos de Emmett brillaban de lágrimas sin caer, grandes y espectantes.
-Emmett, yo…- A mi falta de palabras, el musculoso sólo me abrazó fuerte.
-Rosalie, esto ocurre cuando se unen dos familias. Se apoyan mutuamente, educan a sus hijos en conjunto. ¡Es lo que tú has hecho estos meses! Me has ayudado con Lucy cómo si fueras su propia madre. Con sus berrinches, sus deberes, la cuidas cuando yo no puedo y la amas como yo. Déjame hacer esto. Quiero hacerlo.-
-¿Y si nosotros no funcionamos? ¿Qué pasa entonces?-
-Entonces tendré que pagar una pensión alimenticia y coordinar visitas.- Me respondió sin más con una sonrisa en el rostro. Me contagié con su humor, como siempre ocurre, y le sonreí también.
-Creo... creo que Aubrey Cullen suena bien.-
Y aquí termina este capítulo, señores.
Nelita, sé que es corto, lo siento. Pero nunca me he caracterizado por largas narrativas, D:
El título de este capítulo no me convence para nada, pero bueno, que le puedo hacer. Supongo que queda claro que se refiere a Jasper y Alice. Y por si quieren releer la conversación entre Jasper y Rosalie, está al final del capítulo 11.
Por último, ¿Alguien ve Grey's Anatomy? Espero que hayan captado la referencia jeje
Saludos, lectores.
R&R
