—Bueno empecemos, Italia ya sabes que hacer—
Italia negó con la cabeza, no podía hacerle daño al hermano mayor Francia.
Jack suspiró con fingido pesar—La verdad no quería recurrir a esto pero no me dejas otra opción —agarró a Lovino del cuello a pesar de sus intentos de resistirse y le obligó a abrir la boca sacando su lengua—Te haré escoger rápido. Feliciano te puedo dar otra opción, como no quieres quemarle los dedos a tu hermano mayor Francia entonces le cortare la lengua a Lovino—América miró al aterrorizado Romano—Y la verdad es que le estaría haciendo un favor a todos, así se callaría de una vez y deja de decir groserías y tonterías, sería un descanso para nuestros oídos. Y siendo sincero no sé cómo España te soporta —
Italia no sabía que hacer, no quería que le pasara nada a su hermano pero tampoco que le pasara algo a Francis.
Pero Jack perdiendo la paciencia ante su indecisión decidió tomar cartas en el asunto, sacó un cuchillo y empezó a cortar la lengua de Italia del Sur.
—¡Espera!—Feliciano al ver la sangre saliendo de la boca de su hermano no pudo más—Lo haré pero deja a mi hermano—
—Bien coge el soplete y hagamos de esta una sesión de belleza que Francia jamás olvide—
Feliciano con manos temblorosas agarro el soplete dirigiéndose a Francia el otro estaba con la cara estoica pero el sudor que cubría su cara y la palidez en el, delataba lo que debía estar sintiendo el francés.
Feliciano lloraba, las lagrimas caían en la mano que estaba a punto de quemar.
—No te pongas así Italia piensa esto como una oportunidad para la venganza que nunca pudiste realizar cuando Francia mató al sacro Imperio Romano—
Italia sintió como si le hubieran estrujado el corazón. Miró a América con incredulidad ¿como sabía el de eso? Solo unos pocos lo sabían. Los demás estaban igual, Prusiamiraba a Alfredcon el único ojo que le quedaba sorprendido. Romano hizo un débil ruido de su boca ensangrentada que no supo si era una exclamación o intentaba decir algo y Francia se veía aún más pálido.
—Tengo mis formas—América les dijo a los presentes viendo la pregunta en sus caras—Y ahora Italia adelante—
Aun recuperándose de lo revelado Italia miró a Francia quien solo le dio una fugaz mirada antes de enfocarse en observar sus rodillas. Italia respiró hondo encendió el soplete y puso la llama en el dedo meñique de Francis.
La nación intentó contener los gritos, pero el dolor fue demasiado y gritó mientras el italiano le quemaba dos dedos de su mano derecha y tres de la izquierda. El olor a carne quemada se extendió en la habitación revolviendo el estómago de todos, Inglaterra miraba a su rival con compasión aunque se habían enfrentado durante toda su vida en fondo había una renuente amistad entre ellos.
Canadá no quería ver esto, quería volver la cabeza y cerrar los ojos pero jackse había asegurado de que no se perdiera nada.
Cuando Italia terminó Jack cogió el soplete y le dio unas palmaditasen el hombro.
—Bien hecho Italia esto en realidad no solo era una lección para Francia sino también para ti—
El italiano lo miró sin comprender—¿Que quieres decir?—
—Feliciano tú eres muy amable y encantador, haces amigos enseguida a diferencia de tu hermano pero también tienes tus defectos. Eres débil a la hora de tomar de dar tu opinión y dejas que otros las tomen por ti ¿no es cierto?—
Italia bajó la cabeza, bueno era verdad que los demás sobre todo sus amigos y Lovino las tomaran por elpero no siempre.
—Seguro que cuando todos decidisteis darme una lección y violarme tú no querías ¿cierto?—
—Si es cierto no quería—Cuando se decidió Feliciano no quería participar en aquello pero los demás le convencieron, Ludwiny Romano le aseguraron que con esto las cosas mejorarían.
—Por eso lo digo, lo mismo ocurrió en la segunda guerra mundial tú no querías hacer muchas de las cosas que te exigían pero Alemania y Japón te convencieron y al final acabó mal para todos. Italia deberías escuchar más a tu conciencia que a los demás. Cuando me atacasteis no diste tu opinión y seguiste la de otros y al final aquí estás pagando por ello—
Jack lo agarro de la barbilla y le obligó a mirarle a los ojos—Te voy a confesar algo desde el principio quería que torturaras a Francis, solo monté ese teatro para hacerte creer que tenías elección de a quien salvar cuando no era verdad—
Los ojos de Italia se ensancharon mientras América le soltaba la barbilla—¿Tu desde el principio querías que yo...? ¿Francia?—la sonrisa de América se lo confirmo todo.
—Como dije eres débil solo tuve que amenazar a tu hermano y en cuanto viste su sangre rápidamente decidiste escoger a Francia, estoy seguro de que si hubiera hecho lo contrario habrías escogido a tu hermano—la nación sehecho a reír—Eres tan manipulabley fácil de influenciar Feliciano—
Italia y los de la habitación se quedaron en shockpor aquello. América desde el principio había jugado con la pequeña nación. Jamás creyeron que América jugara a esos juegos de manipulación, pero después de este día ya nada les sorprendía de la nación.
—Tu hermano puede ser desagradable y maleducado pero al menos no deja que los demás le mangoneen. No te confundas es tan cobarde como tú pero él no se deja manipular, en cambio tu eres muy fácil de influir y seguro que los demás sobre todo Alemania y Japón se han dado cuenta y lo han utilizado para su beneficio. Son tus amigos pero también son naciones—
Italia escuchaba todo esto sin saber qué hacer o decir, ahora que lo pensaba los demás decidían por ély mientras él se quedaba comiendo pasta.
—De ahora en adelante toma tus propias decisiones y no permitas que nadie, ni los idiotas de tu novio, familia o amigos decidan por ti—
Después de aquello llevó al aturdido italiano a su sitio y lo volvió a encadenar. A continuación cogió unas tijeras.
—Hora de una peluquería, creo que te vendrá bien, nunca me gustaron esos pelos de Barbiehasta los hombros y siempre presumes de ellos—
Francia negó con la cabeza, su pelo no, había estado orgulloso de él desde siempre, jamás se lo había dejado demasiado corto.
—Vamos Francia un cambio de imagen te vendrá bien—
América le cortó el pelo a la fuerza, mechones de cabello rubio caían al suelo, en algunas ocasiones a propósito le hacíaheridas en la cabeza con las tijeras, la sangre manchaba el cabello dorado de Francia.
—Huy, perdona Francia no tengo muy bien pulso—sonrió Jack.
Los de la sala miraron a la pobre nación con pena, América le había cortado el cabello casi a cero, estaba desigual y ensangrentado como si un cortador de césped hubiera pasado por su cabeza.
—¡Que guapo estas Francia! Pero le falta una última cosa—
Jack sacó un frasco que contenía un líquido transparente y se acercó a Francis. Todos en la habitación miraban con creciente pánico.
—El toque final Francis un líquido para tu cara—se colocó un guante en la mano para después ponerle esa sustancia por su frente parte, de su rostro de la mejilla hasta la barbilla.
Al principio no paso nada pero poco a poco se oyó un ruido espumeantey para horror de los demás empezó a salir humo en donde Jack había colocado esa sustancia en la cara de Francia, quien gritó sintiendo como se le derretía la cara.
—¿Que es eso?—Prusiamiraba con horror a su amigo.
—Es ácido—les mostró el frasco—Tranquilos en la carne no es tan destructiva pero le dejará unas bonitas cicatrices—
Jack le limpió la cara a Francis de esa sustancia y vieron conmocionados su rostro. Estaba sangrando y las heridas eran horribles.
Canadá soltó un lamento al ver a su antiguo padre así, Américamientras tanto le hacía fotos a la nación mutilada. Cuando terminó se acercó a la oreja de Francis y le susurró al oído.
—Ahora podrás desfilar en las pasarelas de París y mostrarles a todos cómo eres en realidad, un monstruo feo y abominable—
