Alfred se despertó a la mañana siguiente, miró la habitación por un momento sin saber donde estaba hasta que se dio cuenta de que era su casa.

Se levantó y fue al baño después fue a la cocina a prepararse un café. Había tenido un sueño extraño pero ahora no lo recordaba. Al menos no eran las pesadillas de siempre y esta vez durmió toda la noche, los últimos meses fueron un infierno para él. Pero por alguna extraña razón se sentía tranquilo desde lo ocurrido con las otras naciones, apartó su mente de esas imágenes, por una vez que despertaba bien en mucho tiempo no iba a recordar esos momentos dolorosos.

Estaba comiendo unas tostadas cuando llamaron por teléfono y atendió la llamada.

¿Si?—

¡Alfred! La voz chillaba tanto que tuvo que apartar el auricular de la oreja.

¿Hungría? ¿por que estas hablando tan alto? Baja el volumen que no me entero de nada—dijo mientras se frotaba la oreja.

Perdona América es que las ultimas noticias nos han sorprendido a todos.

América frunció el ceño sin entender nada—Elizabeta no entiendo nada de lo que me estás diciendo—

¿No lo sabes? Tu hermano, Inglaterra, Francia y el resto del G8 han sido brutalmente atacados y torturados, tú eres el único que se salvó.

América se atragantó con el café y tosió hasta que el líquido le salía de la nariz.

¿Pero que dices? ¿todos? ¿incluso Rusia?—no se podía creer lo que escuchaba, aquello tenía que ser una broma, Rusia o Alemania no se dejarían atrapar así.

Es la verdad América incluso los que están ilesos físicamente estaban traumatizados apenas han hablado de lo que paso, se encuentran todos en el hospital.

La nación americana se pasó una mano por el pelo—¿Que diablos había pasado? ¿como pudo suceder?—

No lo sé América pero fueron castigados, siento decir esto pero ellos se lo merecían en realidad.

Alfred se quedó paralizado por las palabras de Elizabeta.

¿Como puedes decir eso? Alemania y Prusia son tus amigos y ayudaste a criar a Italia—

Lo sé pero no les perdonaré lo que te hicieronAlfred, jamás creí que fueran capaces de hacerte algo así sobre todo Feliciano.

América sintió como la sangre se le congelaba en las venas.

¿Que? ¿que quieres decir?—rezando para que sus sospechas no fueran ciertas.

Lo sétodo América, lavoz de Hungría desprendía pena y compasión, ella misma no quería creer lo que le hicieron a Alfred, lo de Prusia y su página web. Austria allí mismo quiso golpear al prusiano, Gilbert era un cerdo presuntuoso y el pobre Roderich se veía avergonzado y furioso con Gilbert pero lo que más les horrorizó fue lo que le hicieron a América. Ninguno de ellos quería hablar con los dos hermanos y tampoco con Italia, se sorprendieron de que el pequeño y dulce italiano hiciera algo así.

Bueno les está bien empleado. Pensó con furia la húngara.

A Roderich y a mí nos llegó un correo electrónico anónimo, había fotos y un vídeo de lo que te hicieron.

Alfred sintió ganas de vomitar, hoy que por fin empezaba el bien el día.

¿Dices un correo? ¿cómo?—

Esos bastardos te hicieron fotos y te gravaron mientras te violaban el que los torturó de algún modo los consiguió y nos lo mandó, además de una página web de Prusia demostrando que es un pervertido presumido.

¿Que web?—Elizabeta le contó todo sobre la página web de Gilbert y entre los que estaban en la web estaban Italia y Austria, cosa que lo sorprendió. Jamas pensó que el italiano que adoraba tanto a Alemania lo traicionaría con su propio hermano. Sintió aún más repugnancia hacia el prusiano era un idiota.

¿Y lo de Austria no te afecta?—

En esa época estábamos separados, pero lo que ninguno de los dos va a pasar por alto es que Gilbert lo grabara y lo pusiera en una web como un trofeo. Y sobre todo no les perdonamos lo que te hicieron, nos han avergonzado a nosotros y a ellos mismos.

América estaba procesando todo lo que le dijo pero un temor enraizó en él.

¿Viste lo que me hicieron? Entonces todos los demás lo saben—ya era bastante humillante que los demás vieran lo que le hicieron.

No tranquilo solo los amigos y la familia, le dijo rápidamente Elizabeta adivinando los temores de la nación. Y en cuanto Austria y yo lo vimos, las fotos y el vídeo se perdieron y no se han recuperado lo mismo les pasó a Ucrania y Bielorrusia.

Alfred se quedó sin aliento—¿Ellas también lo recibieron?—

Si, no imaginas cómo estaban las dos, jamás en mi vida había visto así a Natalia parecía que iba a matar a su hermano y la pobre Ucrania no paraba de llorar, las dos abofetearon a Iván y se fueron.

América no se creía lo que oía, estaba entre sentir satisfacción porque finalmente sus agresores se llevaron su merecido o pena por las hermanas de Rusia por enterarse de algo así, tuvo que ser muy duro para ellas.

Aparte de eso se han descubierto más secretos sucios de esos idiotas.

A saber qué otras cosas habrían hecho.

Ya te iras enterando pero no te preocupes lo que te hicieron solo lo saben las suficientes personas pero lo de la pagina web y lo demás ya lo saben todo el mundo.

Ya veo—Alfred pensó en el caos que habría—Muchas gracias Hungría—

De nada y por cierto América, Austria y yo te pedimos perdón en nombre de Alemania, Prusia e Italia.

No te disculpes Hungría tú y Austria no tenéis la culpa de nada y si alguien tuviera que disculparse serían ellos—en el fondo Alfred había esperado que al menos Inglaterra o Canadá se disculparan pero nada de eso ocurrió y fue otra puñalada en el pecho, sintió que les importaba poco.

Gracias América, espero que estés bien, adiós.

Lo mismo digo hasta pronto Hungría—

Dicho esto colgó, que bien me vendría un trago pero ya había bebido bastante no había hecho otra cosa beber y lamentarse desde que ellos lo violaron y se acabó. Y las noticias lo dejaron impactado ¿quien fue el que les hizo eso? Decidió pensar en ello más tarde y mirar la tele.

Fue al salón y encendió el televisor, el canal del tiempo decía que los próximos días estarían soleados y dio el parte para la próxima semana.

Alfred miraba el tiempo extrañado, ayer cuando se acostó decían que nevaría y es que había tenido una temporada de tormentas y ahora era soleado ¿tanto había cambiado el tiempo de la noche a la mañana?

Revisó su móvil para ver si tenía un mensaje y se quedó sin aliento creyendo que lo había visto mal, la fecha del móvil ponía que estaban en abril y estaba seguro de que ayer aún estaba en febrero.

Se levantó sin comprender nada ¿acaso había hibernado? No, si no hubiera dado señales de vida las otras naciones y su jefe se habrían dado cuenta ¿que estaba ocurriendo? Revisó la casa en busca de algo que le aclarase lo que ocurrió.

Alfred no recordaba nada ¿qué demonios pasó estos meses que tenía en blanco?

Después de la violación estaba completamente roto, consideró varias veces suicidarse ¿que sentido tenía vivir después de lo que le hicieron? Pero tenía que pensar en su gente y en lugar de quitarse la vida se atiborró de Alcohol y pastillas, en un intento de olvidarlo todo.

Y parece que funcionó, pero en lugar de olvidar el ataque olvidó los meses posteriores.

Miró en su ordenador y frunció en ceño según en los correos se puso en contacto con los servicios de inteligencia para investigar a las otras naciones y todas eran las del G8. Se acercó a los archivos y vio asombrado toda la información de las naciones, sus secretos mejor guardados.

Alfred decidió mirar en la memoria del móvil por si había algo.

Sus ojos se abrieron de horror por las fotos, eran imágenes de Francia, Romano y las demás naciones torturadas y mutiladas. Sus manos temblaban tanto que estuvo a punto de dejar caer el teléfono. Alfred ya sabía lo que ocurrió, fue él quien torturó a las naciones en venganza. Y cuando los castigó volvió en sí.

No, no, no—se paseó por habitación a punto de tener un ataque de pánico—Esto es un error—

El no quería esto a pesar de que las naciones le hicieron daño no quiso hacerles esto, en el pasado se juró a si mismo que nunca más volvería a perder el control y hacer daño a alguien.

En el salón se encontró con su amigo alíen, no necesitó que se lo dijera, el al igual que Lituania era consciente de la naturaleza que América escondía.

¿Tú sabias lo que estaba ocurriendo?—ante el asentimiento del extraterrestre, Alfred sintió que se mareaba—¿Por que no lo impediste?—

Se lo merecían Alfred—dijo serio—Toris y yo te cuidamos después de lo que esos bastardos te hicieron, me sentía tan impotente de no poder impedirlo y cuando no podíamos animarte. Y ellos a excepción de tu hermano ni uno vino a verte ni siquiera ese idiota limey. Cuando te volviste en Jack no te detuve por que no lo podría haber impedido y ellos se lo merecían—

Alfred se sentó en el sofá no culpaba a Tony, sabía por que él alíen había hecho lo que hizo y lo había preocupado, en realidad a quien culpaba era a sí mismo tendría que haber luchado másdetenerse de hacer algo de lo que se arrepentiría.

Y ahora era demasiado tarde, lo más irónico es que ellos provocaron esto. Puso muchos esfuerzos por mantener al monstruo bajo control y ellos con descuido abrieron la jaula.

América nunca quiso que descubrieran esto de él, solo quiso protegerlos, pero ya era demasiado tarde.