¡Un Huevo Filosofal!
Era miércoles por la tarde y como ya era costumbre Harry, Draco, Theodore, Pansy y Blaise se preparan para visitar Hagrid en su cabaña. Pero en una extraña coincidencia, el Slytherin se cruzaron con el profesor Snape, que bajó sigilosamente los escalones delanteros del castillo, dirigiéndose a toda prisa hacia el bosque prohibido.
La palabra "victoria" floreció en la mente de Harry, cuando los Slytherin están interesados en ello. Deslizándose de forma silenciosa siguieron a Severus a través del bosque, ocultándose detrás de los grandes y espesos árboles.
Caminaron por a long rato hasta que oyeron voces, aun con esa distancia lograron ver a Snape. Pero no estaba solo. Quirrell también estaba allí. Sin embargo, no puedo ver la cara, pero tartamudeaba como nunca. Los chicos se esforzaron por oír lo que decían.
—... n-no sé p-por qué querías ver-verme j-justo a-aquí, - comenzó un tartamudear la molesta voz de Quirrell - de entre t-todos los l-lugares, Severus ...
- Oh, pensé que íbamos a mantener esto en privado - dijo Snape con voz glacial -. Después de todo, los alumnos no deben saber nada sobre la Piedra Filosofal.
Los Slytherin se inclinaron hacia delante. Quirrell tartamudeaba algo y Snape caballerosamente lo interrumpió.
- ¿Ya has averiguado cómo enterrar a esa bestia de Hagrid?
- Pp-pero Severus, y-yo ...
- Tú no querrás que yo sea tu enemigo, Quirrell - dijo Snape, deslizando su variante por su cuello mientas daba un paso hacia él.
-Y-yo no s-sé ...
—Tú sabes perfectamente bien lo que quiero decir.
- P-pero y-yo no ...
- Vamos a tener otra pequeña charla muy pronto, - lo interrumpió Snape - cuando hayas tenido un tiempo para pensar y decidir dónde están tus lealtades.
Severus se echó la capa sobre la cabeza y se alejó del claro.
Los Slytherins - olvidándose de Hagrid - volvieron a la sala común de Slytherin corriendo. Allí se iniciará a un especular lo ocurrido recientemente.
- Es tan valiente, - dijo Pansy con voz chillona - ¡el profesor Snape!
- ¿Sí? - dijo Blaise, al tiempo que se sentaba junto a Theodore.
- ¡Sabía que no deberíamos confiar en Quirrell! - exclamo draco
- Lo que importa, ahora es ... - dijo Theodore sin aliento - es la Piedra Filosofal. Quirrell trata de conseguirla y Snape tuvo que amenazarlo.
- Entonces debes estar protegido por encantamientos, contando un mullido - dijo instantáneamente Harry, con tono fijo -. Quirrell puede haber hecho algunos encantamientos para romperlos
Draco, Theodore y Pansy asintieron, pero Blaise se preguntaba:
- ¿Quién es Fluffy?
- El perro de tres cabezas, pertenece a Hagrid. Se le escapo a la otra vez que platicábamos.
- ¿La Piedra estará segura mientras Hagrid no hable de más? - preguntó Draco; y aunque Harry deseara negar aquello, estaba consciente de que. En ese caso no durará mucho, Hagrid no es tan reservado. Y Seves un tanto emm ... solo diré que, Quirrell, podríamos estar cogiendo la piedra mientras nosotros hablamos
- ¿Sev? - No Harry, frunciendo el ceño.
- Sí, es de cariño, ¡Severus es mi padrino!
En las semanas que siguieron a un Draco, esta vez fue más difícil. Llegó después del toque de la vida y el despertar, ya se había ido, Harry sabia que su amigo dormía menos de lo necesario, pero no había sido así que su energía hubiera bajado.
Cada vez que pasaba por el despacho de Snape, Harry, Theodore, Blaise y Pansy apoyaban las orejas contra la puerta, para ver si Draco o Severus estaban allí. Snape se encuentra en mi molino de lo habitual, lo que significa significativamente que Draco o la Piedra estaba en peligro. Cada vez que Harry se cruzaba con Snape, le preguntaba por Malfoy, y le respondía que no le importunara.
Habían pasado dos días desde que, Draco, había sido dejado en el despacho de su padrino. Sin embargo, en su mente surgían otras cosas. Tenía que comenzar en un horario para repasar sus apuntes. A Harry no le habría importado, pero no podría haberlo hecho.
- Draco, faltan meses para los exámenes. Descansa, aunque sea solo hoy.
- ¡En Realidad! Faltan diez semanas, un día, replicó Theodore, con sus conocimientos de Herbología en la mano, doce horas, uno dos tres cuatro ... seis segundos aproximadamente
- Ya lo escuchaste solo faltan diez semanas
- Al menos puedes dejar tus apuntes un par de horas. Mientras vamos al comedor a almorzar - dijo Harry con tono áspero -. De todos los modos, ¿para qué repasas si eres el mejor de la clase?
- ¿Estás loco? ¿Te ha dado cuenta los kilómetros de libros que están en juego? Son muy importantes harry Están diciendo "auxilio", "draco", "auxilio ... no nos abandones". - dijo Draco, con los comentarios de su exageración. No olvides que soy el segundo lugar de nuestra generación. ¡La Sangre sucia ocupa el primer puesto!
- Pero el resto de las casas solo deben estudiar siete asignaturas: Transformaciones, Encantamientos, Pociones, Historia de la Magia, Defensa Contra las Artes Oscuras, Astronomía y Herbología. Las lecciones de vuelo, que son obligatorias - respondió Harry con reproche -. Nosotros tenemos tres asignaturas más: Defensa Contra las Criaturas Mitológicas, Historia de los dioses y Pociones Divinas. En total son diez, sin contar vuelo.
Conforme pasaban los días, los estudiantes de la casa.
Era un buen día, el cielo era claro y suave brisa anuncia el cambio de estación, Harry estaba en lo más tranquilo leyendo el libro de pociones:
- ¡HARRY!
Se oyó un grito y la puerta se abrió de golpe, un chico rubio con ojos grises ingresó corriendo en la cama junto a Harry
- Draco, ¿qué pasa?
- Necesito ayuda con Defensa Contra las Artes Oscuras - estalló Draco, arrojando la pluma y el libro, al mismo tiempo que miro directo hacia los verdes ojos Harry. Era la primera vez que su rubio amigo, le pedía ayuda en algo. Harry feliz, la reconoció los apuntes de Draco -. ¿Qué estabas haciendo?
- Leía - dijo con una voz pacifica
- ¿Crees que la Piedra esta a salvo? - dijo Draco pensativo.
- No estoy seguro, pero ahora debes estudiar Defensa, haber ...
Harry comenzó a explicar y subrayar los temas que "posiblemente" vendrían en el examen. Cansados de repasar, tomaron un tiempo para vagar por los pasillos del castillo hasta que encontraron un libro con un libro en mano.
- ¡Buenos crepúsculos Hagrid!
Hagrid oculto rápidamente en su abrigo enorme un pequeño libro. Era obvio que el guardabosque no deseaba, que alguien se enterase lo que investiga, sin embargo, Draco logro en la portada del libro
- ¡Dragones! - susurró -. ¡Hagrid estaba interesado en dragones!
- Hagrid siempre quiso tener un dragón, me lo dijo el día que lo conocí - dijo Harry
Eso fue contra nuestras leyes, dijo Draco. Criar dragones fue prohibido por la Convención de Magos de 1709. Aunque los dragones son seres interesantes, buenos guardianes y sobre todo son criaturas muy bellas; No se pueden domesticar, es peligroso.
- Pero existen permisos para la crianza de dragones en Inglaterra, ¿verdad? - pregunto Harry
- Por supuesto que hay - respondió Draco -. Aunque necesita ser alguien con muchas conexiones en el Ministerio Británico de Magia, sobre todo en el área de criaturas mágicas. Esa clase de consentimiento no es fácil de obtener, te lo aseguro.
- Entonces, ¿el señor Malfoy podría conseguirlo? - dijo Harry.
Cuando llegaron a la cabaña del guardabosques, la sorpresa de Draco y todas las cortinas cerradas, llamaron a la puerta. Un «¿quién es?».
En el interior; El calor era asfixiante. Pese a una era un día cálido, en la chimenea ardía un buen fuego. A continuación, le preparamos el té y la oferta de bocadillos de comadreja, que solo Draco acepto.
- Entonces, ¿querían preguntarme algo?
- Sí - dijo Draco, con voz electrizante -. Nos preguntábamos si podías decir si hay algo más que custodia en la Piedra Filosofal, además de Fluffy.
Hagrid lo miró con aire cauteloso.
- No puedo - dijo -. En primer lugar; I don't know. En segundo lugar, ustedes ya saben demasiado, así que tampoco se dirijan a lo supiera. Esa piedra está aquí por un buen motivo. Casi la roban de Gringotts ... Aunque eso ya lo sabían, ¿no? Me gustaría saber cómo averiguarlo lo de Fluffy.
- Oh, Dumbledore, puedes confiar ciegamente en ti - dijo Draco, con voz cordial y florera - Me preguntaba en quién puedo confiar Dumbledore lo suficiente para pedirle ayuda, está claro que en ti.
Con esas palabras, el orgullo de Hagrid se ensanchó. Harry miro a Draco, que sonreía con prepotencia. No había duda, Draco Malfoy siempre consigue lo que ambiciona.
- Bueno, supongo que no tiene nada de malo…. Déjame ver ... Yo le presté a Fluffy ... luego algunos de los profesores hicieron encantamientos ... el profesor Sprout, el profesor Flitwick, la profesora McGonagall - contó con los dedos -, el profesor Quirrell y el mismo Dumbledore, por por supuesto Esperen, me ha olvidado de alguien. Oh, claro, el profesor Snape.
- ¿Tú eres el único que sabe cómo pasar ante Fluffy, ¿verdad? - preguntó Draco con incertidumbre -. Y no se lo dirás conscientemente a nadie, ¿cierto?
- Jamás ni a un alma - dijo Hagrid con vanidad.
- Bueno… - murmuró Harry -. Hagrid, ¿podría abrir una ventana? Draco se esta asando.
- No puedo, Harry, lo siento - respondió Hagrid.
Harry miró de reojo hacia el fuego. Sabiendo lo que era, preguntó:
- Hagrid ... ¿Qué es eso?
En el centro de la chimenea, debajo de la cazuela, había un enorme huevo negro de dragón.
- Ah - dijo Hagrid, con nerviosismo -. Eso ... este ...
- Espero, que no estés pensando en mentirnos Hagrid, - amonestó Harry - ¡porque el huevo filosofal no existe!
- ¿Dónde lo he conseguido, Hagrid? - Draco, con entusiasmo, agachándose ante la chimenea para ver el huevo - Debe haber tenido un costo tan alto como tres años para conseguir un permiso del ministerio.
- Lo gané - explicó Hagrid -. La otra noche. Estaba en la aldea, en un juego de cartas con un desconocido. Creo que se alegró mucho de librarse de él, y él de ser sincero.
- ¡Es un huevo ilegal! ¿Qué vas a hacer cuando salga del cascarón? - preguntó Draco.
- Bueno, estuve leyendo un poco - dijo Hagrid, sacando un gran libro de debajo de su almohada -. Lo conseguí en la biblioteca: Crianza de dragones para placer y provecho. Está un poco anticuado, por supuesto, pero sale todo. Mantener el huevo en el fuego, porque las madres respiran fuego sobre ellos y, cuando salen del cascarón, mezclan con sangre de pollo, cada media hora. Y mira, dice cómo reconocer los diferentes huevos. El que tengo es un ridgeback noruego. Y son muy raros.
Parecía muy satisfecho de sí mismo, pero Draco no.
- Hagrid, es ILEGAL, puede ser un Azkaban La sentencia por un huevo. Es un año, todos lo saben - dijo con énfasis.
Pero Hagrid no le escuchaba. Canturreaba alegremente mientras alimentaba el fuego.
Así que Draco ya tenía algo más de qué preocuparse: lo que podía suceder a Hagrid si alguien descubry que ocultaba un dragón ilegal en su cabaña. ¿Estás de sobra decir que tu padre se entaría de eso?
En aquel momento, durante un desayuno, Hedwig entregó a Harry otra nota de Hagrid. Sólo decía: «Está a punto de salir».
Draco no quería faltar a la clase de Historia de la Magia para ir directamente a la cabaña. Harry tardo todo el desayuno en convencerle.
- A ti te encantan los dragones, ¿cuántas veces en la vida veras un dragón saliendo de su huevo?
- Tenemos clases ...
- ¡Después de los pedimos los apuntes a Theo! - susurró harry
Weasley y su pandilla. ¿Cuánto había oído? A Harry no le gustó la expresión de su cara. Ron y Hermione seguían planeando como hacer la vida de los Slytherin un infierno.
Harry y Draco siguieron durante el camino hacia la clase de Historia de la Magia y, al final, Draco aceptó la cabaña de Hagrid en la hora libre. Cuando la finalización de las clases son la campana del castillo, los dos entregaron sus cosas a Pansy y caminaron velozmente por el parque hasta el borde del bosque. Hagrid los recibió, excitado y radiante.
Cuando entraron el huevo estaba sobre la mesa. Tenía grietas en el cascarón. Se acercaron las sillas a la mesa y se esperó, de pronto se oyó un ruido y el huevo se abrió. La cría de dragón aleteó en la mesa.
— Es… precioso — murmuró Draco. Alargó una mano para acariciar las alas del dragón. Este le dio un mordisco en los dedos, enseñando unos colmillos puntiagudos.
Harry pensó, que el rubio de su amigo, necesitaba urgentemente un par de lentes. A él le seguía pareciendo un paraguas negro arrugado. Sus afiladas alas eran enormes, tenía un hocico largo con anchas fosas nasales, las puntas de los cuernos ya le salían y tenía los ojos anaranjados y saltones.
Estornudó y unas chispas salieron.
— ¡Bendito sea! Miren, conoce a su mamá — dijo Hagrid.
— Harry — susurró Draco —. Uno de tus fanáticos nos ha seguido
Harry iba a preguntarle "¿Qué fanático?", cuando de golpe su rostro palideció. Se puso de pie de un salto y corrió hacia la ventana.
— ¿Qué sucede? — preguntó Hagrid
- Alguien estaba mirando por una rendija de la cortina ... - respondió Harry «sintiendo un Déjà vu». Miró con seriedad, incluso a distancia, era capaz de reconocer aquella cabellera rojiza. Es Weasley ... Va corriendo hacia el colegio.
Algo en la tranquilidad de Weasley durante toda la semana ponía nervioso a Harry. ¿Qué pasa con la mayor parte de su tiempo libre en la oscura cabaña del guardabosques, junto a Draco, tratando de hacer entrar en la razón en Hagrid.
- Déjalo ir - lo instaba Harry -. Déjalo en libertad.
- No puedo - decía Hagrid -. Es demasiado pequeño. Se morirá.
Miraron el dragón. Había triplicado su tamaño en sólo una semana. Ya le salía el humo de las narices.
- He decidido llamarlo Norberto - dijo Hagrid, mirando al dragón con ojos húmedos -. Ya me reconoces, miren. ¡Norberto! ¡Norberto! ¿Dónde está mamá?
- Hagrid - dijo Harry en voz muy alta -, espera un par de semanas y Norberto será tan grande como tu casa. Weasley se lo contará a Dumbledore en cualquier momento.
Hagrid se mordió el labio.
- Yo ... yo sé que no puedo quedarme con él para siempre, pero no puedo echarlo, no puedo.
Harry se volvió hacia Draco bruscamente.
- Señor Malfoy - dijo.
- Mi padre hace lo que puede - dijo Draco -. Pero una autorización, para este problema, lleva tiempo, ¿recuerdas?
- ¿Cuándo se ha hablado con él? - preguntó incrédulo
- Es mi papá, ¡puedo hablar con él cuando quiera! ¡No necesitábamos autorización alguna! Draco vociferó, contrariado. Respondiendo a tu interrogación, mande una carta a padre el mismo día que Weasley descubrió el dragón
Al final, Hagrid aceptó la ayuda de Lucius Malfoy.
La noche del viernes Harry y Draco estaban sentados en la sala común. El reloj de la pared acabó de tener doce campanas cuando el agujero de la pared se abrió de golpe. Una lechuza surgió de la nada, y se situó frente a Draco. En su pata izquierda había atada, con listón plateado, una carta con el sello de la Familia Malfoy.
- ¡Bessel! - dijo Draco
Bessel es la lechuza de Draco Malfoy. Sus plumas son de un tono negro con destellos blancos y sus ojos son de color azul grisáceo.
- ¡Debe de traer la respuesta de padre!
Draco comenzó a leer la carta en voz alta y clara.
Querido Draco:
¿Cómo estás? Gracias por acordarte de tus padres. Me encantó agregar a un área de criaturas mágicas en el mundo del juego, pero aún no tengo una reserva para él solo y un profesional en dragones. Lo mejor será ir a visitarte el lunes a medio día, te esperaré en el patio de la choza de Hagrid, el guardabosque. Eh, obtenido el permiso del ministerio, para tener el dragón de forma legal. Procura no causar problemas.
Te quiere
Lucius malfoy
PD tu mamá manda saludos y besos.
Termino de leer y tener un color rosa apareció en las mejillas
- Hagrid debe hablar con el director - dijo Harry -. No será tan fácil de explicar ...
El lunes había llegado tan rápido como un correcaminos. Las manos de Draco temblaban mientras esperaba pacientemente a que su padre apareciera
- Son las 12:45 pm, ¿crees que tarden? - Le pregunto Harry a Draco
- Nariz
Cinco minutos más tarde, Hagrid, por ejemplo, dos hombres y una mujer, se acercan a un paso lento y firme como si estuviéramos en el medio de una pasarela.
- ¡Draco, hijo!
La mujer rubia de ojos azules y pálidos.
- Madre, ¿Cómo ha estado? - dijo Draco con un porte elegante y respetuoso hacia su figura materna.
- De maravilla, ¿Cómo va el colegio?
No podría estar mejor. ¡Buenas tardes, padre!
—Draco, es una alegría verte de nuevo. No vas a presentarnos a tus amigos, hijo
- Será un placer Padre, Madre, Señor Dobess, Mi derecha se encontrará, Rubeus Hagrid el Guardabosque del colegio y Harry Potter y Mis amigos más confiables amigos - dijo Draco - Harry, Hagrid, Les presento a mis padres, Lucius y Narcissa Malfoy Junto a ellos viene el distinguido Señor, un importante conocedor y cuidador de dragones.
Cuando llegó el momento de la despedida ya era de noche. Con ayuda del señor Dobess, Hagrid metió a Norberto en una gran jaula que contiene diversos tipos de juguetes y comida.
- ¡Adiós, Norberto! - sollozó hagrid
Harry y Draco no tienen que evitar sentir la pena por Hagrid, que se cubrió con la capa de invisibilidad.
- ¡Mamá nos vemos pronto!
- Hasta pronto, señora y señor Malfoy.
- Cuídense - les dijo Narcissa Malfoy
Entrar en el castillo y bajar rápidamente por la escalera que llevaba directo a las mazmorras
- ¡Ya casi hemos llegado! - Harry resopló, mientras entraban a la sala común.
Una lámpara brillante al lado de ellos, en aquel momento, se encontraron con cinco rostros malhumorados.
- ¡Donde estaba! - Gritó Pansy —Vagando por la noche ... ¿Cómo te atreves ...?
—Tú no lo entiende, sartenes - dijo Draco con ojos llorosos.
Draco Malfoy se ponía sentimental, cada vez Pansy se enfurecía con él. Para el joven de los Malfoy, Pansy era como una hermana que mejoraba el respeto y la protección.
- Padre vino ... y quería verme.
Pensamiento suspiro derrotada
- ¡Vamos, Draco! Ya es tarde debes dormir, igual tu Harry
