La Verdad

La noche era tormentosa; un grupo de amigos, perteneciente a la casa de Slytherin, se encontraban reunidos en una habitación, sentados en el pasto bajo un hermoso árbol.

Harry intentaba aclarar su mente...

— ¡Harry!

Estalló Draco sacándolo de sus pensamientos.

— ¿Qué es tan importante como para hablarlo en esta habitación?

Harry negó violentamente con la cabeza, para que Draco no lo presionara más. Había pasado una semana, desde que decidió contar la verdad. No iba a negar que se sintiera nervioso, después de todo, sus amigos eran los hijos de las familias poderosas y cercanas a Voldemort. Los miró con cautela y se irguió, serio, entre los seis.

— En la antigüedad no habría creído ni confiado en ninguno de ustedes. Después de todo eran Slytherin engreídos, malcriados, presumidos; creyéndose superiores y haciendo menos al resto, fríos, prepotentes, ingeniosos, sin sentimientos ¡Solo eran serpientes rastreras, eran mis enemigos!

Comenzó Harry, y sin estar seguro de cómo continuar dijo:

— El Weasley, Granger, Dumbledore, Remus y mi padrino se convirtieron en mis únicas guías, transformando a un niño ingenuo en algo similar a un tren a una marioneta.

Decía con una triste sonrisa sus amigos saben que no deben interrumpir, ¡no ahora que se liberaba! Solo escuchaban atentamente analizando cada palabra que decía Harry

» Dirigido por Dumbledore, dividido entre rieles, deseando ver que hay fuera de la dirección a la que se me obligo ir, sin siquiera oponerme. Atado entre hilos siendo cada vez más fácil de manipular, relleno de nada y al mismo tiempo todo. Gryffindor y Hogwarts eran todo para mí, mi casa, mi hogar, mi familia, mi escape y protección, pero tambien era un lugar lleno de peligros de los cuales cada día debía cuidarme. Mi enemigo número uno era una serpiente rubia, mi enemigo numero dos un hombre con problemas de ego, mis amigos Ron y Hermione; quienes creía conocer.

El valiente león rugía por ayuda, se encontraba herido, pero nadie se acercaba. Más que rugir, el león sollozaba, solo un niño se aproximó, sin embargo, el león temeroso le atacó.

» Me equivoque en todo, me case con una pelirroja, fui Auror y el salvador del mundo mágico, solo cometía error tras error. Mi primer error fue no hacerle caso al sombrero seleccionador. Cuando creí que todo estaba perdido, el recuerdo de Draco obsequiándome moneda, vino a mí. La había convertido en collar hasta que llego el día de usarla, el día en que descubrí que todo fue un engañó. Corrí sin dirección alguna, incluso llegue a una fuente donde tire la moneda, deseando una oportunidad para cambiar ese destino, para cambiar lo que era, lo que soy.

No había marcha atrás, Harry lo sabía

» Cuando abrí los ojos, yacía sobre la cama en la alacena debajo de las escaleras, en casa de mis tíos, sonreí sabiendo que era una nueva oportunidad, un nuevo destino y un nuevo Harry.

Los Slytherins se miraron

— ¿Nos ocultas otra cosa? — preguntó Theodore, rompiendo el silencio. Harry asintió con lentitud —. Habla Harry...

— Dentro de seis años habrá una guerra, donde morirán muchas personas que me importan, personas a las que quiero proteger como a ustedes. Voldemort y Quirrell son la misma persona están tras la piedra filosofal que se encuentra oculta bajo la trampilla que custodia fluffy. Mañana por la noche intentara cogerla, debo impedirlo… por segunda vez — dice analizando el rostro de sus amigos —. Draco, tu papá tiene un Horrocrux de Tom que debo destruir. Así como el anillo, la diadema y munchos otros, teng...

— ¡PUEDES DEJAR DE HACER ESO! — gritó Draco, furioso.

— ¿Qué?

— ¡Piensas llevarte todo el crédito! No tienes idea de lo mucho que hemos entrenado por años. Aunque no lo creas, estamos a tú nivel en habilidad y me atrevería a decir que incluso sabemos más. Por lo que dijiste, se te enseño solamente lo que vemos en el colegio y lo que viste en la academia de Aurores, pero eso no son los únicos hechizos mágicos Harry.

Las serpientes piensan sus opciones antes de avanzar. Draco miro hacia sus compañeros nuevamente y dijo:

— Entre los sangre pura, se han transcendido hechizos y pociones que nunca conociste, ya que los Weasley dejaron de enseñárselas a sus hijos desde hace mucho y… los Granger tienen prohibido enseñarlas. Así que, iremos juntos por esa estúpida piedra, le pediré el libro a padre junto al resto de las cosas que tenga mi familia, después me das la lista. Desde el año que viene comenzaremos los entrenamientos, ¡si habrá una guerra hay que prepararnos! Pero te exijo, no adelantes los hechos con tu padrino, Remus y el resto de las personas importantes, porque podrían no aparecer en tu vida, cambiar el presente implica cambios en el futuro.

— Entraste a Slytherin, y según tu historia eras Gryffindor ¿habido cambios? — preguntó Blaise, mirándolo directamente.

Harry miró a su alrededor. Al parecer el resto de los Slytherin concuerdan con el razonamiento de Blaise.

— Bueno… no fuimos al bosque prohibido y mis tíos son más amables, sus familias parecen no detestarme y Dumbledore no me ha llamado ni una sola vez a su despacho. ¡Oh! El profesor Snape está menos insoportable y Weasley junto con Granger son mis enemigos — dijo restándole importancia a los hechos —. Esperen, ¿no están enojados o sorprendidos?

— De alguna manera ya lo intuíamos, siempre cuidabas tu forma de hablar y sabias más de lo que deberías — dice Crabbe, sorprendiendo a Harry — ¡Ahora sabemos la razón!

— Son demasiados cambios — susurro Theodore, confuso. Blaise parece concordar con él, sin embargo, Pansy y Draco niegan con la cabeza mientras Crabbe y Goyle se mantienen neutros.

— No, todo va en orden. Tal vez esto es lo correcto, quizás, si Harry, no hubiera quedado en Gryffindor las cosas sucederían así desde un inicio. Solo piénsenlo, probablemente las personas murieron de forma innecesaria y, si Granger y Weasley; fueron una prueba de Dumbledore para medir la competencia Harry, así sabría si era necesario ayudarle o si es capaz de forjar su camino por sí solo. Cabe la posibilidad de que Dumbledore nunca haya querido utilizar Harry, hay una posibilidad de cuidarle en el entorno de Gryffindor, debido a que tus decisiones se tomaron por lo que escuchabas y no por lo que experimentabas.

Explico Pansy, sin tener efecto alguno sobre Harry. Quien no estaba del todo convencido de dicha teoría, pero el resto de los chicos concordaban con ella.

— Tú solo buscabas cariño, — dijo Theodore — un cariño irreal, puesto que no todo se debe mostrar con palabras o físicamente.

— Aun hay algo que no entiendo — vociferó Goyle, por primera vez desde que había iniciado la disputa —. Si Harry, era enemigo de Draco ¿Por qué habría de darle una reliquia familiar? ¿Cómo lo es la moneda dorada?

Eran alrededor de la una de la mañana. Y Harry quería una explicación. No obstante, esa fue la ocasión en donde los Slytherin, en espacial Draco, no pudieron contestar a una duda de Goyle.

Draco miró fijamente sus zapatillas blancas y dijo:

— No sé, ¿Qué pudo suceder para que se la otorgara Harry? Supongo, ya saben que este tipo de reliquias no pueden ser usadas por cualquier persona — dijo Draco proyectando la información en forma de holograma —. ¡No es necesario, ser genio para descubrirlo! Sospecho que de alguna forma se gano mi confianza.

— O quizás él es... — insinuó Pansy, con duda —. No eso es imposible, ¿verdad?

— Pansy Parkinson eso extraordinariamente imposible — respondió de golpe Blaise, entre divertido y apenado —. Harry expuso su mala amistad ¿Cómo llegaste a esa conclusión?

Harry captó la mirada de Theodore y trató de decirle, sin palabras, que no sabía de qué hablaban, porque Theodore parecía asombrado y furioso. Crabbe sabía que, a Harry debía de haberle costado mucho compartir su secreto, para prevenirlos del peligro que se avecinaba.

— Oigan, nos estamos desviando del tema inicial — dijo Crabbe — ¿La piedra?

Los siete amigos se miraron entre sí, recordando la razón principal, por la que estaban fuera de sus camas en una noche lluviosa. ¡Nunca iban a un lugar sin ningún plan! Y esta ocasión no sería la excepción.

— ¿Qué pruebas hay? — Resopló Theodore. Iban a perder sin duda puntos por esto, pero nunca dejarían a su amigo solo —. Debemos hacer un plan — dijo mirando a Harry —. Tú ya has estado ahí, así que ilústranos.

— Primero esta...

Harry Potter reveló cada desafío al que se enfrentarían. Faltaban unas horas, habían creado un plan que acabaría con Voldemort sin correr ningún riesgo y lo mejor de todo, no perderían ningún punto de su casa, sin olvidar que no ocuparían la intervención del director, hasta estuviera resuelto el problema.

Harry decidió que era mejor dormir es la Sala de los Menesteres. Al principio, los Slytherin se negaron pero al final reconocieron que era más sencillo, que volver a las mazmorras.