Solo tengo que decir… que ni la cuarentena me detiene. Seguimos con esta serie de drabbles.
Lo que falta
No era el frío, solo era una ligera brisa que para algunos sería fresca y confortante, como en el caso de Takeru.
El sonido de fondo de la ciudad mezclada con el viento daba una sensación que solo puedes sentirlo sin esperarlo. Y era la misma sensación que experimentaba Takeru en ocasiones.
Las suaves brisas de verano por las noches te transmitían alguna especie de paz, que difícilmente alguien más lo comprenda. Pero de algo estaba seguro: no era el frío.
Entonces, ¿por qué veía a Miyako temblar sus brazos? La vio apoyada en los barandales cuando subía a su departamento. Iba a saludarla hasta que vio esos pequeños movimientos.
Lo pensó primero, por qué lo hacía. ¿Tenía que ver con el plan de mañana? Era lo más seguro, sentía su expresión preocupada después de la reunión de hoy. Pero no quiso quedarse con alguna duda; fue ahí mismo a averiguarlo.
— ¿Ocurre algo, Miyako-san?
— ¿Eh? ¿Takeru-kun? —volteó rápido, pero sin mostrarse nerviosa— ¡Ah! Yo… ¿Por qué lo preguntas?
—Bueno, te vi temblar —sonó avergonzado ya que implicaba que la haya estado viendo sin que notara su presencia.
Miyako solo estaba pensando si darle una excusa para dejar la conversación; no se dio cuenta del tono del chico ni de su expresión avergonzada.
—Verás… —se rascaba la nuca mientras aún buscaba alguna excusa.
¿Es necesario mentirle?
¿Por qué pensó en eso? Porque eso era lo que iba a hacer: mentirle.
Se dio unos golpecitos en las mejillas con las palmas; así no era ella. No podía hacerle eso a él.
— ¡Miyako-san! ¿Está todo bien? —volvió a preguntar, esta vez más preocupado.
— ¡Ah! —ahora sí le prestó atención.
Ya lo decidió. Suspiró antes de…
—Estoy preocupada —suspiró otra vez para después volver a apoyarse en el barandal— Mañana… entraremos a la base del Digimon Kaiser, cualquier cosa puede pasar y… —no quería mirarlo.
Todos sus amigos tienen algo que ella desea mucho en estos momentos.
Determinación
Misma palabra que escuchó de Hikari hoy.
¿Le hacía falta? ¿Por qué era fácil para sus compañeros sentirlo?
De seguro son más fuertes que ella, es lo que había pensado.
—Lo siento, no quiero tenerte acá a que escuches mis tonterías.
Supuso que eso le confundiría aún más. Pero la verdad era que no debía mantenerlo acá a escuchar sus problemas. Era algo que ella misma debía resolver.
—Yo no creo que sean tonterías —habló Takeru posicionándose en el barandal, compartiendo la vista de las calles— Yo también estoy preocupado por lo que pueda pasar. Esta misión quizá sea la más difícil de todas —y no era mucho decirlo así, le estaba dando vueltas al asunto— Pero iremos juntos, eso nos garantiza la seguridad de todos.
¿Por qué lo dice confiadamente? ¿Acaso no tiene miedo?
— ¿No temes a que algo pueda salir mal?
—Si eso sucede, todos estaremos apoyando y dando nuestro esfuerzo para salir adelante.
— ¿Y si alguien sale herido? —preguntó de nuevo, viéndolo preocupada por un instante y después ocultar su rostro.
—Lo llevaremos. Nadie tiene que quedarse atrás.
—Pero, es que…
—Miyako-san —su tono tendió a ser algo serio, pero sin resaltar— No hay nada de malo en estar preocupado, eso significa que te preocupas por nosotros también, y por nuestros compañeros.
¿Lo estaba haciendo?
¿Realmente así pensaba Takeru? ¿Cómo es que él puede verlo de esa manera?
—No quisiera quedarme detrás de ustedes, mientras se enfrentan al peligro. No tengo esa…
Eso último no lo podía decir, incluso bajó la voz para que no escuchara las últimas palabras.
—Si por alguna razón llegara a pasar, te apoyaremos.
—Con la posible excepción de Daisuke —lo dijo sin pensar, pero le dio una pequeña risa al rubio.
—Él sería el primero —la pelimorada la miró dudosa— Bueno, tal vez el segundo, pero estará para ti. Todos nosotros nos apoyaremos.
Bajó la mirada, pensativa. No le diría su verdadero problema a Takeru, por qué era tan difícil tener esa determinación que él tenía. Pero agradecía que haya estado en ese momento, dándole palabras de consuelo, por más que no supiera de donde venía esa preocupación. Si algo malo pasaba, sabía que sería su culpa.
—Gracias, Takeru-kun, necesitaba a alguien que me escuchara.
Takeru le dijo que para eso estaba él, pero no se creía que era todo. Le daría su tiempo, si ella no estaba a dispuesta a contarle, tampoco a iba a presionarle. Todo sucederá en su debido tiempo.
Estaba reviviendo viejos tiempos, viendo 02, pero esta vez subtitulado. Y al ver el capítulo del campamento, se me ocurrió hacer un capítulo con ellos dos [headcanon] teniendo una charla antes del suceso.
Gracias por pasarse un momento en leer y espero que les haya gustado. Hasta la siguiente oportunidad, nos leemos
