Intrigante

1987

Vacaciones, ¿A quién no le gusta las vacaciones? Más si es en época navideña. Después de estudiar no es malo relajarse e irse a tu ciudad en donde viviste tu niñez y adolescencia. Ah Beverly Hills, todos dicen que es el típico lugar donde crece un niño con riquezas y lo puede tener todo, sí, así crecí yo.

Todos están allá, mi familia, mis amigos, mis antiguas pertenencias, para ser más específicos todo está allá, en Los Ángeles. Los haraganes, holgazanes y perezosos de mis amigos se quedaron haciendo probablemente lo que querían, apenas sé de ellos, solo mantengo contacto con Bucky, él fue el que insistió en que viniera; la verdad no me interesaba verlos. Tengo una vida y quiero avanzar, no distraerme en las estupideces que hacen, pero igual me interesa saber cómo es que han sobrevivido sin mí.

Hay alguien en especial del que quiero saber: Tony. Tony, Tony, Tony... ¿Qué habrá sido de él? La última vez que lo vi fue en la graduación, se veía tan radiante y egocéntrico como siempre, presumiendo que se graduó con honores y que ya tenía un beca para el MIT. Siempre siendo tan él con su cuerpo perfecto, pero me pregunto ¿Qué pasó después de la muerte de sus padres? Desapareció, al parecer ya no quiere llamar la atención del público, ¿Cómo es posible? Él siempre riendo y posando para las cámaras y de repente decide desaparecer como si nada. Como dije antes no me interesa verlos pero hay algo que me intriga de él, lo conozco bien, sé que hay algo diferente, que algo cambió para que tomara esa decisión, no por nada tuvimos cuatro años de relación sino me importaría una mierda que habrá pasado con él, no es que me importe demasiado, es solo la curiosidad de saber que ha sido de él.

Puede ser que sea una persona fría, pero me causa algo de nostalgia volver a ver mi antiguo hogar, y los lugares en donde íbamos con mis amigos y los lugares en donde Tony y yo nos íbamos a relajar, eran buenos tiempos pero la vida tiene que avanzar, hay que olvidar y dejar atrás lo que no sirve y es una mierda.

Bucky me ha llamado por teléfono y enviado cartas, me ha contado que tiene un club nocturno y que todos se reúnen allí los viernes en las noches, tiene buenos clientes y así se gana la vida, gracias a un club nocturno ¡Ja! Que patético, los Barnes gastaron su fortuna en pagarle los estudios a un idiota, pero es mi idiota favorito, después de todo él siempre me cubría y yo lo cubría a él.

Según él me ha contado Natasha al menos tiene un trabajo algo decente, es modelo, pero pudo aprovechar más su capacidades en vez de hacer eso, ella tenía el potencial de hacer muchas cosas, le recomendaron estudiar criminología pero decidió irse por el camino fácil. La verdad ¿A quién le gusta estudiar? A veces da flojera hacer los trabajos y leer los libros aburridos que asignan, así que comprendo un poco la decisión de ella, pero en verdad pudo tener un mejor trabajo si hubiera estudiado.

Sam, mi otro y fiel amigo, Sam. Él, bueno... no sé mucho de él, pero lo que sé es que al menos logró sacar una carrera y se dedica al periodismo. Él fue el único que tuvo que irse de Beverly Hills para trabajar en el edificio de Los Ángeles Times, pero al igual que yo él regresaba para las vacaciones.

No sé qué pasó con los demás. Clint, Sharon, Bruce, el amigo de Tony... El negro ese, llámenme racista o lo que sea pero así es el color de piel del amigo de Tony. La amiga de Tony, Virginia si no recuerdo mal. Rumlow, Víctor, Justin, Wanda, Pietro, Thor... Tantas personas que no he visto en... ¿Cuántos años? Unos... ¿Dos? ¿Tres? Tal vez tres, mi carrera universitaria es muy exigente, apenas tengo tiempo para viajar y relajarme.

Según lo que Bucky me dijo Tony sigue en Los Ángeles, ¿Por qué? ¿Qué cambió? Se veía tan entusiasmado para irse al MIT, algo salió mal entonces, algo ocurrió, lo averiguaré en tal vez unas horas. Mi avión está a punto de partir, solo quiero llegar y saber que mierda tienen preparado mis amigos para mí.


Dichosas palmeras que podía ver por la ventana del taxi, dichoso sol del calor que extrañaba, extrañaba esto, el calor, Boston era muy frío. Las personas caminando con sus camisas frescas, manga cortas, las chicas con sus mini falda y camisas cortas que enseñan el ombligo. Esto era algo tan normal para mí hace unos años, ahora estoy acostumbrado a ver a personas con abrigos, bufandas y gorros casi todo el tiempo, pero aquí era tan normal que casi todos ocuparan ésta ropa.

Recuerdos buenos y malos venían a mi mente, sentimientos encontrados era lo que sentía en esos momentos, experiencias inolvidables y feas habían pasado aquí.

Entrando a mi casa un olor a frambuesas me recibió, cuando estaba en mi último año de la secundaria a mi madre le encantaba aromatizar la casa con ese olor, al parecer eso no ha cambiado y sigue adicta a ese olor. No esperaba un recibimiento por parte de ellos, de hecho no había nadie, la casa estaba sola, no me sorprendía. Gracioso que solo ese olor me recibió, normalmente antes me recibiría el olor a cigarro que se fumaba mi padre ¿Cómo estará el viejo? Ya casi sesenta años y él seguía vivo... Pensé que se enfermaría porque consumía demasiado cigarro, no lo culpo yo igual solía consumir las drogas que Víctor vendía pero no era tanta exageración como mi padre.

Dejé mis maletas al lado de mi cama, toda mi habitación era un desastre, la ocuparon de bodega, es lo que los padres hacen cuando los hijos se van ¿No? Tuve que quitar las cajas que estaban encima de mi cama para poder recostarme. Habían unas cuantas cartas en mi mueble que está a un lado de mi cama, unas eran por parte de mis padres, mi hermano pequeño Jhonny, una de Bucky, una por parte de Natasha y otra que reconocía muy bien, no era reciente, esa carta fue escrita por Tony hace unos siete años, tal vez ya llevábamos un año juntos cuando esa carta me la envió, alguien ha estado husmeando por aquí.

Las cartas de mis padres y mi hermano básicamente me daban la bienvenida igual la de Bucky, pero en la de él me decía que abriera la carta de Natasha. Agarré la carta de mi amiga, ella como siempre elegía cartas con decoraciones exageradas. Unas grandes letras rojas por delante que decían: "Merry Christmas", un árbol de navidad con una gran estrella amarilla, regalos debajo de éste con un oso de peluche con gorro de navidad y serpentinas por todos lados.

— Exagerada —negué rodando los ojos. Abrí la carta y leí las lindas palabras de mi amiga.

Hey anticuado,

Feliz navidad amigo, ven a celebrar esta puta navidad con nosotros. Es bueno que hayas regresado, te vamos a actualizar de lo que te perdiste. ¿Cómo te fue? Estresante ¿No? Te dije la escuela es una mierda.

¿Fiesta? La primera fumada ¿recuerdas? Hoy, 7:00 pm no faltes porfa

Pd. Pasé una noche con Bucky, ¿No hay problema verdad? Hay mucho que actualizarte.

Natasha~

La primera fumada... ¿Como podría olvidarlo? Fue la primera vez en donde me emborraché con todos mis amigos, la primera vez que besé a Tony estando borracho, por lo menos recuerdo eso, porque lo último que recuerdo es despertar en la mansión de los padres de Thor, todos estaban ahí dormidos en los sofás o en el suelo.

Creo que Natasha tiene razón es momento de saber que ha pasado durante estos últimos dos o tres años, no es que haya pasado tanto pero sinceramente conociendo a mis amigos... Han pasado muchas cosas.


Estacioné mi Corvette rojo de 1960 descapotable enfrente de la mansión blanca, muy bonita, más grande que la mía. Detalles bonitos como la fuente enfrente de ésta, las palmeras y arreglos florales del jardín que tiene por delante. Es una mansión digna de admirar cuando no hay un desastre como el que estoy viendo. Hay personas en trajes de baño, la música estaba demasiado alta, platos de comida sobre el suelo, olor a cigarro, chicas en mini faldas y vestidos provocativos, chicos en pantalones ajustados, pantalones cortos. Había de todo ahí.

Sin darle importancia a todas esas personas entré a la mansión, habían televisores con vídeo clips de muchas bandas como: AC/DC, ABBA, Pink Floyd, Queen y entre otras.

Era difícil de caminar entre tanta multitud para llegar a la sala principal, solo quería encontrar a mis amigos. Entre tanta gente sentí que me jalaron el hombro, volteo para ver quién era pero entre tanta gente solo logro divisar una cabellera oscura, quién me sacó al patio trasero en el que había una piscina.

— ¡Víctor! —digo con alegría al ver a la persona que me sacó de esa multitud.

— Steve, no creí verte por aquí amigo, ¿Cuándo viniste?

— Apenas hoy

— ¿Y esa decisión tan repentina?

— Tasha y Bucky están emocionados de verme

— Ah, claro esos dos, el hormonal y la araña —reí ante su comentario— Hey por cierto ¿Cómo has estado? ¿Cómo te ha ido?

— Pues la vida, ya sabes, mucho trabajo, mucha tarea —hago una mueca— Para poder pasar las materias y graduarme

— Ah si, ya me imagino, por eso nos quedamos aquí, los inútiles, los holgazanes sin un título universitario

— ¡¿Que?! ¡No! No me refería a eso, no quería, no lo decía de esa forma —Víctor se empezó a reír ante mi nerviosidad.

— No te preocupes Steve, sólo estaba bromeando —me pone una mano sobre mi hombro.

— ¿Y que tal tú? ¿Aún con el mismo negocio? —le pregunto.

— Siempre. Ha sido el mejor negocio de mi vida —voltea a ver hacia los lados, como para asegurarse de que nadie nos estuviera viendo— Ten —me entrega algo en la mano— Es un regalo de bienvenida —quita la mano sobre la mía y veo que me ha entregado un gramo de cocaína en una pequeña bolsa de plástico.

— Gracias Víctor, pero yo ya no consumo

— Oh vamos, es un regalo, no todos mis clientes reciben esto gratis. En tu caso ex cliente. Adelante, por los viejos tiempos

— Bueno... —asiento y me lo guardo en la bolsa de mi pantalón.

— Pero no le digas a nadie, hay clientes alrededor y no quiero problemas —y me guiñó un ojo.

— Claro, ¿Has visto a mis amigos?

— Sí, creo que tu mapache y la teñida están arriba, estaba Sam con ellos. Thor debe de estar aquí abajo, de hecho vi a Loki por aquí afuera

— Gracias

Ambos tomamos nuestros caminos. Subí al segundo piso y entré a la habitación en donde había un televisor y sofás. Habían unas diez personas en esa habitación, pude reconocer a una chica pelirroja, era la mejor amiga de Tony, mi corazón empezó a palpitar rápido en solo pensar que Tony estuviera ahí, revisé con mi mirada y no lo vi en ninguna parte, me sentí más relajado y empecé a caminar hacia mis amigos. Ahí estaban mis amigos, mis viejos y locos amigos.

— ¡STEVE! —Natasha fue la primera en verme y saltó del sofá para abrazarme con fuerza.

— Hola... —contesté, me estaba ahorcando y apenas podía devolverle el abrazo.

— Hey Tasha tranquila, lo vas a matar —dijo Bucky quitándola de encima mío— Hola punk, es bueno volver a verte —se acercó y me abrazó dando suaves golpes en mi espalda.

— Igual Buck —nos separamos y Sam se me acercó.

— Sigues siendo un anticuado, es una fiesta para bailar y tomar, no una boda Steve, ¿Por qué te pusiste un traje?

— Porque puedo —dije con simpleza arqueando una ceja.

— Uy, vino enojado el niño —comentó Bucky tratando de bromear mientras yo le miraba con seriedad.

— Yo creo que por mucho libro está así —dijo Natasha.

— Steve ¿Cuando vas a parar de estudiar? —dijo Sam.

— Cuando tenga mi diploma

— No pues genio —comentó Bucky.

— Es que hasta ahora te dignas ha aparecer —replicó Sam.

— Hey, saben que medicina no es una carrera fácil

— Uy, pues perdón señor médico —se burló Natasha.

— Hey ya en serio, ¿Qué tienen planeado? —pregunté, sólo quería salir ya de aquí, el olor a droga me estaba molestando.

— ¿Cómo sabes que planeamos algo? —dijo Bucky con inocencia.

— Pues es obvio que ustedes planearían algo macabro —contesté.

— Exagerado, solo te íbamos a llevar a un bar con prostitutas para ver cuánto aguantas al ver tantos cul... ¡Ah! ¡Sam!

— Shhh hey era sorpresa —le reclamó Sam después de golpearle en la espalda mientras yo elevaba una ceja.

— Ustedes, ¿Por qué lo llevaríamos a un antro? —dijo Natasha.

— Pues si yo fuera él, de tanto estudiar no me aguantaría las ganas de coger

— Tu siempre pensando con tu amiguito de abajo, ¿Verdad Bucky? —cuestionó Nat y Bucky asintió chocando los puños con Sam.

— No puedes seguir siendo un virgen, Stevie —bromeó Bucky.

— No soy virgen —dije algo molesto, en serio ya me quería ir y estos estaban diciendo puras estupideces.

— O podríamos llevarlo al boliche, rentar un auto e irnos a San Francisco...

— ¿Bromeas? San Francisco queda ha seis horas desde aquí —dijo Sam.

— O... Podemos...

— Ustedes sigan planeando a donde vamos a ir, el olor a alcohol me está matando —les dije alejándome de ellos.

— Está más rancio que antes

— Se enojó

— ¿Frustrado sexualmente?

— ¡Bucky!

Eso fue lo último que escuché de mis amigos mientras bajaba las escaleras para toparme con la multitud de gente otra vez, perfecto, pensé. Siempre me pongo molesto rápido y ese olor realmente me estaba fastidiando, quería salir de esa multitud pero alguien me agarró por el saco desprevenidamente y me besó. No sé a quién estoy besando pero besa bien, aunque su boca tenga sabor a alcohol eso labios se movían muy bien.

Al separarme me doy cuenta a quien estaba besando, no me sorprende, después de todo así es ella.

— Hola Stevie

— Sharon, ¿Sigues vendiendote como una puta?

Ella me guiñó un ojo— Los martes en la noche hay descuento

— Ah, que bien —dije alejándome de ella— No me interesa —murmuré cuando estuve lejos de ella.

Llegando al patio trasero me sentí más relajado, aún estaba el olor, pero era menos, no entiendo cómo es que ellos pueden aguantar ese olor. Estaba viendo hacia la piscina, viendo como la gente se divertía hasta que sentí que alguien me puso la mano sobre el hombro, ¿Y ahora qué? ¿Cuántas veces me han agarrado el hombro hoy?, pensé.

— ¿Ya terminaron su plática estup...? —no me esperaba que al voltear vería esa cara. La cara de bebé, niño bonito y mimado estaba enfrente de mí, no había cambiado nada. Esa cara que hace unos años demostraba una superioridad, seguridad, carisma y dulzura. Él estaba enfrente de mi, después de estos años se digna a acercarse a mí después de todo, tiene los huevos de hablarme a mí después de lo que hizo. Me quedé sin palabras, no sabía que decirle.

Movió la cabeza hacia un lado para saludarme— ¿Qué ondas? —moví la cabeza hacia un lado en respuesta. Saca un cigarro, lo enciende y se lo lleva a la boca— ¿Sigues cabreado? —preguntó con el cigarro en la boca.

— Puede ser —respondí.

Él asiente y saca humo de la boca— ¿Que tal la universidad?

— Bien —dije con simpleza— ¿Y tú? ¿Sigues siendo un adicto?

— ¿Hmmm? —exclamó con confusión aspirando el tabaco del cigarro para luego expulsar el humo.

— No has cambiado nada, sigues igual —él sólo me sonrió y levantó los hombros— ¿Qué haces aquí? ¿Que no se supone que te ibas al MIT?

— La vida... Amm —movió los ojos para otro lado y unos segundos después me miró otra vez— Cambia... ¿Sabes? Tal vez eso no era para mí... —y volvió a hacer lo mismo— Por eso me quedé aquí... —decía sin mirarme a los ojos, parecía distraído— Y... Pues aquí estoy —dijo y sus ojos se encontraron con los míos. Pasaron unos segundos y volvió a mirar hacia otro lado. Con confusión y cabreado de saber a que miraba, volteo para ver a qué estaba viendo Tony, no logré captar que carajos le distraía tanto y sentí su mano en mi hombro— Fue bueno verte... —le miro y se quitó el cigarro de la boca— Feliz noche —me sonrió con esos labios que solían ser mi adicción y esa sonrisa característica de él. Se alejó de mí para entrar a la mansión.

Diablos... Nunca pensé que volvería a verlo, no de esta manera, seguía igual, seguía siendo Tony Stark, pero sabía que seguía siendo un hipócrita, había algo ahí, lo sé bien. Sus respuestas a mi pregunta no me convencieron, recuerdo lo emocionado que estaba cuando iba a ir al MIT, lo presumía con todos. Recuerdo cuando me lo contó, su gran sonrisa y los saltitos que daba, nos besamos con pasión, lo celebramos con un pequeño pastel y sus donas favoritas, estaba orgullosos de él. Recuerdo que mis padres lo felicitaron, mi madre hizo una cena especial para él, en verdad que mi madre lo quería mucho. Mi hermano Jhonny quien tenía un año en ese tiempo, se unió a la celebración y Tony y yo jugamos unos momentos con él.

Mi relación con Tony empezó cuando entramos a la secundaria, amor a primera vista, muy bonito todo, éramos unos cursis y melosos, no éramos tóxicos. Debo de admitir que fue una relación que me hizo sentir bien, pero esos finales felices que inventan los cuentos de hadas no existen, siempre había algo en medio que no lo permitía.

¿Qué carajos pasó? ¿Por qué se quedó? ¿Tanto esfuerzo que hizo y para nada? Que patético. Sabía que estaba teniendo problemas en casa pero él mismo me dijo que cuando fuera al MIT iba a escapar de los arranques de ira de su padre y las humillaciones de su madre. Luego sus padres fallecieron ¿Y? ¿Qué pasó? ¿Por qué no se fue?

— ¡Steve! Con que aquí estás —escucho la voz de Sam y volteo para ver que mis amigos se aproximan.

— ¿Qué? ¿Acaso se perdieron? —dije burlonamente.

— No jodas, Thor tiene una mansión enorme —dijo Bucky.

— ¿Ya decidieron adónde vamos a ir? —Bucky estaba a punto de abrir la boca y me adelanto en interrumpirlo— Un lugar en donde no sea un antro y Bucky se descontrole al ver culos

— Éste ya me conoce bien —se burló Bucky.

— ¿Por qué no vamos a tu discoteca mapache? —preguntó Sam.

— Nah, los sábados y domingos siempre es un desastre, y peor mañana es navidad. Clint se hace cargo por mí

— ¿Clint trabaja para ti? —pregunté y él asintió.

— Te actualizaremos en el camino Steve —dijo Natasha y nos dirigimos a la salida.


Yo conducía mi Corvette rojo, Sam iba en medio y Bucky iba al otro extremo con Nat encima de él, mi auto no tiene asientos traseros, así que les tocó ir así.

— ...Y pues Thor y Loki al final se hicieron pareja, tanto les costó que se dieran cuenta —me venía comentando Sam.

— Ay si, hubieras visto a Loki cuando salió del clóset, estaba repitiendo: soy gay, soy gay. Y después empezó a restregarse encima de Thor. El pobre no tenía idea del porqué Loki estaba haciéndolo, pero le gustó y después se fueron —comentó Bucky.

— ¿Y todo eso en tu discoteca? —pregunté.

— Sí, lástima que estaban borrachos, o sea Loki salió del clóset estando borracho. Días después ellos nos dijeron que estaban juntos —terminó de contar Buck— Por lo menos Odín no desheredó a Thor, pero Laufey casi mata a Loki, no así literal pero le dio una buena puteada

— Hey, ese lenguaje Buck. Te has hecho muy mal hablado —le regañé.

— Meh

Llegamos a nuestro destino, al restaurante en el que solíamos ir todos los viernes después de clases y durante la vacaciones y en donde llevé a Tony a nuestra primera cita.

Al bajarme del auto se me calló el regalo de Víctor y lo recogí rápidamente del suelo.

Escuché un jadeo sorprendido cerca de mi— Steve, ¿Qué andabas haciendo con eso? —escuché la voz de Natasha. Volteé a verla con una mirada nerviosa— Adivino ¿Von Doom? —asentí y me llevé un dedo a los labios, Natasha asintió y le restó importancia volteándose para entrar al restaurante.

Era un lugar nostálgico y era aún más nostálgico que nos sentáramos en la mesa en la que siempre solíamos elegir, hasta el fondo a la par de la pared.

Me actualizaron de todo. Al parecer como me dijeron antes Clint trabaja para Bucky; Pietro y Wanda tomaron el mando de la empresa de sus padres; Justin Hammer iba a ser el siguiente sucesor de Industrias Hammer, la competencia de Industrias Stark, no es que Justin me agrade pero ese chico tenía el ego muy inflado que Tony siempre lograba derribar; Rumlow trabaja con Víctor; Bruce estudia la carrera de medicina, igual que yo; Sharon la misma puta de siempre, pero igual consiguió un trabajo en una cafetería; El amigo negro de Tony, me hicieron el favor del recordar su nombre, bueno su apodo, Rhodey, él se fue al ejército; Thor trabaja con su padre y Loki logró que su padre aceptara su orientación sexual; y por último Virginia, ella trabaja en Industrias Stark y estudiaba al mismo tiempo.

— Esperen, si ella trabajaba en Industrias Stark, ¿Por qué Tony no? —todos levantaron los hombros ante mi pregunta— Pensé que aún así sin haber ido al MIT él trabajaba en Industrias Stark —Sé que dije que no me importaba mucho, pero carajo, yo sabía lo importante que era para él enorgullecer a su padre y ser el CEO de la empresa.

— Ni idea punk, desde que sus padres murieron él decidió alejarse de todos. No quiere hablar con nadie. Tasha y yo quisimos hablar con él un día pero no se dejó

— De hecho, él siempre anda con lentes oscuros, bueno, casi siempre, y también la mayoría del tiempo que lo veo en las discotecas anda con camisas manga larga, uf, como si no hiciera calor —comentó Nat.

¿Discotecas? ¿Clubs nocturnos?, pensé. ¿Sigue queriendo ir para ser el centro de atención?

— Solo sé que cuando te fuiste él tuvo una relación con su mejor amiga, que no duró mucho —comentó Sam.

— Por lo que Justin me contó, cuando sus padres murieron no pudo tomar control sobre la empresa, el socio de su padre logró quitarle su herencia —informó Nat.

— Bueno, supongo que supo arreglárselas para seguir adelante —dije restándole importancia.

Y así se terminó el tema de Tony Stark y no se volvió a tocar más durante toda la noche. Era intrigante el comportamiento de él, de sus decisiones. Todo de Tony Stark era intrigante.