Alma herida

La luz me molestaba los ojos, no tenía idea de dónde estaba, o simplemente no lo recordaba. Desperté en una habitación que no reconocía, estaba en una cama con sábanas blancas y había un chico desnudo a la par mía, parecía unos dos años menor que yo, tal vez pasé la noche con él, después de todo Bucky logró que pasara la noche con alguien, ese idiota pervertido.

Mañana de navidad y me doy cuenta que me acosté con alguien, gracias amigo.

Me levanto y empiezo a vestirme y salgo de la habitación, parece ser un motel, me dirijo a lo que parece ser la recepción y ahí estaba... ¿Rumlow? ¿Rumlow trabaja en un motel? ¿Víctor tiene un motel?

— ¿Brock? —llamé su atención al llegar a la recepción.

Él levantó la cabeza y me miró confundido— ¿Steve?

— El mismo

— Viejo, ¿Cómo has estado? Al fin decides venir a Los Ángeles —me dice mientras estrechamos nuestras manos.

— Bucky, él me obligó

Se empezó a reír— Me imagino ¿Cuándo volviste?

— Ayer —contesté y abrió los ojos como plato.

— Wow, y te trajo aquí como una bienvenida —empezó a carcajear— No me sorprende, Sam vino unos días antes que tú y Bucky lo trajo ese mismo día. Es un adicto al sexo —decía entre risas.

— Disculpa pero ando un poco perdido, ¿Dónde estoy?

— ¿No te lo dijo? —negué— Oh bueno, estás en el motel en el que se ofrecen servicios sexuales, por cierto por ser tú te haré un descuento

— Amm... Gracias... —dije algo confundido. Seguía sin comprender algunas cosas, si Rumlow trabaja aquí significa que éste negocio es de Víctor, ayer mis amigos me dijeron que Brock trabaja para Doom. Entonces aparte de las drogas ¿Se está dedicando a la prostitución?

— ¿Sabes el número de la habitación en la que pasaste la noche? —levanté los hombros haciendo una mueca y negando— ¿Al menos recuerdas por dónde está?

— Creo que sí

Brock me explicó que depende del número de la habitación el precio aumenta o baja –hay cincuenta habitaciones– si el número es mayor el precio es alto y si es menor el precio es bajo, depende de la habitación asignada a la prostituta o prostituto. Las prostitutas o prostitutos más solicitados por los clientes tienen la habitación con un número alto. Al parecer Bucky adquirió un prostituto con un precio regular para mí. La habitación dieciséis fue en la que desperté, tuve que pagar por los servicios que recibí, Bucky hubiera sido más amable en pagar ya que fue idea suya.

Estaba a punto de retirarme cuando un señor que parecía de unos cuarenta años se acercó a la recepción y se puso a la par mía.

— ¿Habitación cuarenta y dos? —preguntó el hombre.

Brock agarró el cuaderno que estaba sobre su escritorio y se detuvo abruptamente, luego me volteó a ver con los ojos abiertos y volvió a ver hacia el cuaderno rápidamente.

— Am... Si... Un segundo —dijo pasando las páginas del cuaderno. ¿Qué carajos fue eso? Tenía una mirada de confusión en esos momentos.

— ¿Acaso escuché habitación cuarenta y dos? —escuché una voz femenina por detrás. Volteé a ver y era Sharon.

— Con que aquí trabajas —le digo burlonamente.

Ella jadeó con sorpresa— ¡Stevie! ¿Qué haces aquí? —dijo acercándose.

— Bucky —respondí.

— Oh, típico —dijo Sharon.

— Lo siento, la habitación cuarenta y dos ya está reservada —interrumpió la voz de Brock. El hombre que solicitó la habitación se retiró sin decir nada, pero se le notó la cara de fastidio que puso antes de irse.

— Esa siempre está ocupada, bueno casi siempre —comentó Sharon con una risita para voltearse hacia Brock— ¿Ya le dijiste? —y me volteó a ver.

— Sharon —dijo Rumlow.

— ¿Decirme qué? —pregunté. Sharon abrió los ojos como plato ante mi pregunta y empezó a reírse— ¿Decirme qué, Sharon? —insistí pero ella no paraba de reírse y morderse el labio inferior.

— Brocky, actualiza al pobre de Steve, tengo que irme, tengo que estar lista para ésta noche, ¿Asistirás? —Brock asintió ante la pregunta de Sharon— Nos vemos entonces —y después de decir eso me miró, se paró de puntitas para dejarme un beso en la mejilla y retirarse con una gran sonrisa.

— Brock, ¿A qué se refería ella? —llamé su atención.

— Ah, a nada importante en realidad —dijo cerrando su cuaderno abruptamente— Es solo que Víctor organiza fiestas en la noche de Navidad y pues es para todo el público, si eso... Y puedes llegar si quieres... Es en su mansión

Eso no me convenció del todo, pero mejor no perdería el tiempo en tartar de saber que era lo que Sharon insinuaba, si eran asuntos que no me incumbía ¿Para qué preguntar más? Puede valer una mierda.

— Oh, gracias, pero tengo la cena de navidad con mis padres y amigos, gracias de todos modos —Brock sólo asintió.

Mi Corvette estaba estacionado en el parqueo del motel, por lo menos mis amigos no se lo robaron, sé que son capaces de hacerlo. Me subí a mi auto y me puse rumbo hacia mi casa, necesitaba un cambio de ropa y también quería ver si mi familia estaba allí, eran como las siete de la mañana, deben de estar allí o si no están tuvieron que salir por las compras.

Estacioné el Corvette detrás del auto de mis padres, al parecer les dio flojera de levantarse temprano para ir a comprar la comida de la cena navideña, ha de ser la edad, Joseph ya tiene 57 y mi madre 53, fue un verdadero milagro que Jhonny naciera sano, mi madre lo tuvo a los 49, pero mi hermanito nació fuerte y sano.

Entrando a mi casa ese olor característico a frambuesa llegó a mi nariz y me relajó, me sentía un poco mareado por lo que consumí ayer. Escuché las risas de mi hermano, provenían de la sala de estar, estaba sentado frente al televisor viendo una caricatura, me acerqué cautelosamente detrás de él y le empecé a atacar con cosquillas, estalló a carcajadas y empezó a luchar para liberarse del ataque de cosquillas. Mis padres se levantaron por las risas de Jhonny, al fin pude saludarlos, mi madre me dio un fuerte abrazo y me dijo cuánto me extrañaba, mi padre solo me dio un abrazo.

Después de esa bienvenida por parte de mi familia fui a mi habitación para cambiarme de ropa, tenía que ir a comprar los benditos regalos de mis amigos, sino ellos me matarían, aunque me guste ver sus caras cuando están cabreados no los decepcionaré con sus regalos. A Bucky probablemente le compraré condones y lubricantes o un desodorante para que no ande apestando tanto; Sam a él tal vez una rasuradora para que se afeite esa horrible barba de candado, sin ofender no le queda bien o no sé ya veré qué hay para él en la tienda; Nat... ¿Qué le puedo regalar a ella? ¿Cosméticos? ¿Un peluche? Carajo... ¿Por qué es tan difícil comprarle un regalo a éstos estúpidos?

Solo quería estar en paz y no pensar tanto en los regalos, la cena y todo lo demás, estaba cansado y me dolía la cabeza, gracias Bucky, pensé fastidiado, por su culpa estoy cabreado ahora mismo.

Salí de mi casa, me puse mis lentes oscuros y encendí mi auto, me quería distraer de todo, siempre me pongo de mal humor rápido y en esos momentos quería que me dejaran solo, que no me hablaran y me dejaran tranquilo. Para distraerme un poco me bajé a una cafetería que estaba cerca de mi casa, compraría algo de tomar y comer, pero esos planes se fueron a la mierda cuando escuché aquella risa, genial, que coincidencia, de todos lo malditos lugares en Beverly Hills ¡¿en esta cafetería tenía que estar él?! ¡Justo cuando más cabreado estoy!

Lo vi de reojo para ver en donde estaba, él se encontraba en una de las mesas que estaban al fondo pegadas a la pared, al parecer hablando muy animadamente con esa persona que no podía verle el rostro porque estaba de espaldas. Tony se veía tan contento hablando con esa persona, por veces apoyaba su cabeza en su mano y hacía una sonrisa embobada, él solía hacer esas sonrisas conmigo, para mí. Lo podía escuchar reírse y al verlo de nuevo de reojo podía ver como ese extraño posaba su mano encima de la de Tony, en esos momentos sentía mi sangre hervir en furia, ¿Por qué estoy celoso? Él ya no es mi pareja, pero sabía que aún estaba ese sentimiento por él, malditas emociones. Ahora estoy más cabreado que antes.

¿Por qué se tardan tanto para preparar mi bebida y darme mi comida? Solo me están haciendo cabrearme aún más, quería ya mi orden para acercarme y escuchar de que hablaban, no quería que fuera demasiado tarde y se fueran. Unos cinco minutos después me entregaron mi bebida y comida ¡Al fin! Me fui a sentar detrás de ellos, no se dieron cuenta de mi presencia, parecían estar en una especie de burbuja que nadie podría sacarlos de ahí.

— ... A la izquierda al fondo. Vamos Ty, has ido unas cuatro veces y no te acuerdas —fue lo primero que logré escuchar al sentarme en la mesa.

— Es que estaba un poco oscuro, pero lo que menos me importa en esos momentos es fijarme en los pasillos —decía la voz ronca de ese hombre. Tony rió ante ese comentario, ugh, ¿De qué carajos estaban hablando?

— ¿Llegarás y te veo allí? ¿A las once?

— A las once —dijo el tipo— ¿Nos vamos? —¡No! ¡No se vayan! ¡Quiero saber de lo que estaban hablando!

Vi como Tony y ese hombre salían, le puede ver un poco el rostro y no se me hizo nada familiar. Mierda, ¿Acaso Tony tiene una relación con él? El sujeto al que Tony llamó "Ty" tiene su brazo detrás del hombro de Anthony y le está acariciando el cabello. Y así ambos salieron de esa cafetería.

Lo bueno era que Tony no me reconoció y no sospechó que alguien con gorra y lentes oscuros que estaba sentado detrás de él era yo.

¿En qué mierda te estás metiendo? ¿A las once? ¿En dónde verás a ese tipo? Es navidad por amor al cielo, conozco a Tony y él no andaría con cualquiera en navidad, antes se reuniría conmigo o con sus amigos.

Se supone que a mí no me importa, ni me incumbe y que me puede valer mierda. No tenía nada de interés en ver a mis amigos ni en verlo a él, solo tenía la curiosidad de saber que ha sido de él. Pero por dios, casi tuve un arranque de celos al verlo con ese tipo, y ahora tengo aún más curiosidad de saber más. ¿Por qué estás así, Tony? ¿Qué estás haciendo? ¿Qué pasó con tus sueños? ¿Por qué mierda no tratas de luchar para recuperar la empresa de tu padre? Todas esas preguntas me pueden valer mierda, pero ahora quiero saber... ¡A la mierda conque no me interesa! ¡Sí me interesa!

Estaba decidido a conseguir respuestas hoy mismo.


Ya eran las siete de la noche, mi familia y yo estábamos esperando a mis amigos para poder empezar la cena de navidad. Mi hermano estaba enfrente del árbol viendo embobado hacia los regalos que recibió de mis tíos y socios de mis padres.

— Mamá ¿Puedo abrir ya mis regalos? —Ah Jhonny, tan desesperado como siempre.

— No amor, tienes que cenar primero —le decía mi mamá a mi hermano.

En eso tocaron la puerta principal y fui abrirle a mis amigos que llegaron con todos sus regalos en la mano y postre.

— ¡Feliz Navidad! —exclamó Natasha y me abrazó. Luego se separó y entró.

— Feliz navidad, punk —dijo Bucky dándome unos golpes cariñosos en la espalda y entró.

— Hey amigo, espero que haya buena música y que la comida no esté quemada o cruda —me dijo Sam y le tiré una mirada seria— Es que en la última navidad que estuviste aquí, sin ofender, a tu madre le quedó feo el pavo, estaba cruda la carne que comí, casi me enfermo horriblemente y te iba a hacer pagar por mis medicamentos

— A pues no comas y te serviré la comida del gato de Jhonny

— Hey relájate —me puso una mano en el hombro— Solo espero que mi regalo no sea una mierda —sonreí por su comentario.

Bucky y Tasha ya habían saludado a mis padres, nos fuimos a sentar a los sofás de la sala de estar.

— Y por favor, Bucky, no vayas a hacer ningún comentario que tenga que ver con el sexo —no quería ponerme en ridículo. Bucky a veces no se toma las cosas en serio como lo está haciendo ahorita, me lanzó una mirada pícara

— Hmm, está bien. Por cierto, ¿te gustó mi regalo de navidad?

— ¿Te refieres al motel? —él asintió— Gracias Buck, pero hubieras sido más amable en pagar por el servicio —extendí mi mano y empecé a mover mis dedos adelante y hacia atrás-—Me lo debes —le dije y rodó los ojos. Sacó su billetera y me entregó el dinero.

— Tengo hambre —dijo Natasha.

— Ya sabes que a mí me puedes... ¡Auch! Ok está bien nada de comentarios así —se disculpó después de que le pegara en el brazo. A veces no logro comprender cómo es que estos llegaron a ser mis amigos.

La cena trascurrió con normalidad, Bucky se comportó pero dijo unos comentarios que me dejaron en vergüenza. Ya era normal que mis amigos vinieran para navidad, no porque sus padres no los quisieran en casa, sino que ellos vienen por su voluntad.

Eso me recuerda a una navidad en la que Tony vino de improvisto, se había peleado con su padre enfrente de todos los socios que llegaron a su casa para la cena de navidad. Vino a mi casa cuando nosotros estábamos terminando de cenar, en esa cena de navidad solo era mi familia, mis tíos, primos y familiares lejanos. Venía temblando del miedo y lo llevé a mi habitación, lo tranquilicé y lo abracé. Estábamos en el penúltimo año de la secundaria y las peleas de Tony con su padre habían aumentado. Recuerdo que lloró sobre mi hombro. Era la única persona con la que era más abierta con mis sentimientos, con mis amigos y las personas soy diferente, pero con él era todo era maravilloso, él lograba soltarme risas, era muy amoroso con él, éramos demasiado melosos y mis amigos se burlaban y quejaban de que porqué no era así con ellos. Tony era mi mundo, él era todo para mí, era un alma al que sentía que tenía que cuidar y querer. Pensé que íbamos a durar para siempre, pero ese día me traicionó y no podré perdonarlo jamás, él lo hizo primero no yo, la misma estupidez estaba a punto de ocurrir conmigo, pero él fue primero.

Imbécil, idiota, estúpido. Siempre presumiendo que era más inteligente que todos. Antes me sentía orgulloso de sus logros, estaba feliz por él. No puedo culpar a Víctor, él solo hacía su negocio, Tony era el descontrolado que le empezó a comprar cocaína y heroína, también consumía cigarros, pero la cocaína lo tenía atrapado. Se hizo adictivo, yo también consumía pero no llegué a la exageración como él. Me harté de que siempre llorara, trataba de ayudarlo pero me estresaba su adicción. Ya no lo podía soportar el último año de la secundaria, siempre que podía consumía cocaína, no podía parar, llegaba a mi casa después de las peleas con su padre, pero lo más sorprendente a pesar de que estaba teniendo problemas de adicción y problemas con su familia él siempre demostraba lo contrario, delante de sus amigos seguía siendo el brillante Tony Stark, solo yo sabía lo que estaba pasando detrás de esa máscara de egocentrismo.

Hoy en la tarde logré contactarme con la mejor amiga de Tony, mejor dicho ex mejor amiga. Según Virginia me contó, Howard descubrió que Tony se gastó el dinero en drogas y lo echó de su casa, eso pasó unas semanas después de que nos graduamos, yo ya me había ido. Pepper trató de apoyar a Tony.

Es un alma herida que tiene que ser salvada —fueron las palabras de Virginia.

Pepper al igual que yo no aguantó la adicción de Tony, dejó a Tony solo, que siguiera por su cuenta, ya no podía cargar con él, lo abandonó y me expresó que se siente arrepentida de lo que hizo. Tony está solo, no tiene a nadie, no sé en donde vive, no sé donde trabaja. Virginia no pudo contestar a todas mis preguntas, ella me dijo que Tony tenía que responderme algunas si quería saber respuestas y otras preguntas que le hice simplemente no sabía las respuestas. ¿Por qué no se fue al MIT? Virginia sólo me dijo que Tony le explicó una sema antes de que Howard lo echara de su casa que simplemente ya no podía tomar la beca... eso no tenía ningún sentido, él tenía un sueño, una meta, un futuro. Hablando de futuro Pepper me explicó que el socio de Howard, Obadiah Stane, logró quitarle todo a Tony, se quedó sin nada, él no tiene nada...

Pepper me dijo que ha tratado de hablar nuevamente con él, pero él simplemente no se deja, no quiere hablar con nadie. Virginia me contó que la última vez que vio a Tony él tenía un hematoma en la curva que unía su cuello con su hombro que trataba de ser escondido estúpidamente por maquillaje, en su cara igual, llevaba lentes oscuros que apenas se lograba alcanzar a ver un hematoma por debajo de su ojo. ¿Por qué Tony? ¿Por qué no dejas que te ayuden? ¿Qué te pasa? en solo pensar en esas preguntas empiezo a creer que realmente me importa saber lo que pasa con él, sé que dije que no me interesaba verlo, pero por lo que Virginia me contó necesito saber más de él. Él es el único que me hace sentir así, blando, cuando estábamos juntos me preocupaba por él, ahora estoy empezando a sentir la misma sensación.

Natasha mencionó que Tony casi siempre llevaba lentes oscuros, ¿Será por eso? ¿Será por esos hematomas? ¿Por qué le golpean? Agh, ¿En qué te metiste Anthony? Ya trataron de ayudarle mis amigos pero no se deja. ¿Qué pasó con sus otros amigos? El tal Rhodey, Bruce. Virginia me contó que Bruce ya no soportaba a Tony, le estresaba que él llegara a tocarle la puerta y pedirle posada o que entrara a su casa sin permiso, él no tenía hogar y su amigo lo rechazaba, pensé que Bruce era más tolerante, pero dejó abandonado a su amigo, se fue a estudiar y perdió comunicación con él, vaya amigo que tenías Anthony. Rhodey simplemente no pudo ayudarle, se fue al servicio militar y no regresó. Tal vez Anthony esté destinado a ser rechazado y estar solo. No es que quiera ayudarlo, fue su culpa también, su adicción lo llevó a este punto.

Lo único que quiero es saber que carajos pasa con él, solo eso, no me interesa ayudarlo, es un traidor de mierda que no merece nada. ¿Podré perdonarlo? No creo, confiaba en él, él también confiaba en mi, fue él quien lo hizo, yo no, tal vez yo lo iba a hacer, pero él se adelantó. ¿Es odio lo que siento? ¿Me estoy contradiciendo? La verdad no sé que pensar, todo tema que tenga que ver con Tony Stark me deja mareado.