Capítulo 2: September - by Earth, Wind & Fire

La canción favorita de Rose se escuchó de fondo en el lugar. Bastaron unos segundos para que ella pudiera reconocerla y gritó, loca de felicidad tomando la muñeca de Hux, arrastrándolo a la pista, dejando a Rey y a Ben solos en la mesa del bar.

Era diciembre y se habían reunido en aquel lugar para celebrar que Rose y Hux se habían comprometido días antes. Rey tenía años de conocer a su amiga y estaba muy contenta de que hubiera encontrado en el pelirrojo a su alma gemela. Ambos se veían muy felices y enamorados y aunque ella pensó en un principio que el chico era demasiado serio para ella, le bastó conocerlo un poco más para darse cuenta de que en realidad poseía un carácter bastante gracioso.

La castaña volteó a ver al muchacho que le devolvió una sonrisa tímida mientras le daba un trago a su cerveza. Ben era un primo lejano de Hux al que había conocido en una reunión en el mes de septiembre, y en donde la chispa entre ellos había surgido. Desde ese entonces se encontraban en el proceso de "conocerse", solían salir de vez en cuando juntos a pasear, pero ninguno se había atrevido a dar el paso aún para tener un noviazgo.

— ¿Crees que al fin se animen hoy? —le preguntó Hux a su novia, tomándola de la mano y haciéndola girar mientras les echaba un vistazo rápido a su primo y a Rey que ya estaban conversando animados.

— Son un par de tontos… más tu primo —dijo ella con desagrado.

— Ya lo sé, ni me lo digas. Me avergüenza seguido.

— No puedo creer que lleven tres meses saliendo y ni un beso se hayan dado y es evidente que se mueren el uno por el otro.

— Tienes esa mirada mi amor… ¿qué tanto piensas? —le preguntó Hux al ver el brillo juguetón de los ojos de su prometida.

— Tengo una idea, mi cielo…

Una ronda de shots de mezcal después desinhibió a la parejita como Rose había previsto.

"September" se escuchó, dándole paso a la hora de la música ochentera del sitio. Los futuros esposos no tuvieron que hacer nada más que observar. Rey se paró de su asiento y tomó de la mano a Ben y ahora fue su turno para ponerse a bailar como locos mientras Rose y Hux brindaban por su victoria.

Ben movía las manos hacia arriba y había perdido totalmente la pena y Rey contorneaba las caderas sintiendo el ritmo de aquella canción que la ponía de muy buen humor.

El coro llegó y ambos cantaron a todo pulmón la estrofa.

Ba de ya

Say do you remember

Ba de ya

Dancing in september

Ba de ya

Never was a cloudy day

Ben la señaló con ambos dedos mientras se movía seductor hacia ella. Cuando lo tuvo cerca Rey alzó sus manos hacia el rostro sonriente del chico y rieron, extasiados. Entonces el beso llegó y desde la mesa, Hux y Rose chocaron palmas.