Capítulo 3: Kiss it Better - by Rihanna.

Se habían ido del bar al darse cuenta de que Rose y Hux se escabulleron en algún punto de la noche sin decir adiós probablemente al verlos tan enfrascados entre ellos. La castaña había esperado que Ben dijera algo acerca de lo que había pasado entre ellos, pero el chico sólo atinó a preguntarle si la llevaba a su casa y ella asintió.

Ben estacionó su carro frente al edificio donde vivía Rey mientras ella bajaba el volumen de la canción que los había acompañado en los últimos minutos de su trayecto. "Kiss it better" era una melodía demasiado sexy para ese momento, aunque no iba a negar que la incitaba a plantarle un último beso a Ben y olvidarse de él en vez de esperar algo más ya que parecía que el chico se había quedado mudo.

Ben apagó el motor y ella lo miró de reojo, notando como se mordía los labios, nervioso. No iba a negar que le encantaba la parte tímida de Ben, pero lo que experimentaron mientras bailaban… la forma en que él se movía, desinhibido y feliz y la forma en que la besó la habían vuelto loca. Quería eso. Lo necesitaba en esos momentos. No quería presionarlo, pero creía que el momento ya había llegado, estaba todo servido, le tocaba a él. Los segundos comenzaban a volverse minutos hasta que ella aceptó que nada iba a pasar. Puso la mano en el cinturón de seguridad y lo desabrochó.

— Espera —dijo él, tomándola de la muñeca—. Es que yo… en mi estado normal soy bastante tímido y sé que eso representa un gran problema en estos momentos —admitió, visiblemente apenado.

— ¿Y qué estás dispuesto a hacer? —soltó ella. Ben tragó saliva.

— Es que no quiero que pienses que… —se detuvo. Ella hizo una mueca.

— Eres una buena persona Ben, pero si no te intereso está bien.

— ¡No! ¡No es eso, Rey! —exclamó impidiéndole nuevamente que se bajara del coche. Esta vez ella vio la determinación en sus ojos.

— No quiero que pienses que me quiero aprovechar trayéndote a tu casa a esta hora y también por lo del bar. De verdad… todos estos días he estado pensando la forma en cómo pedirte que seas mi novia, pero no he encontrado el momento y perdón por sólo besarte sin decir nada más, sé que primero debí preguntarte… —Rey ensanchó una amplia sonrisa y él se relajó al ver su semblante. Esa era la señal que él necesitaba—. No puedo más con esto… me encantas, me vuelves loco y quiero hacer esto bien ¿Quieres ser mi novia?

— Claro que quiero, tonto —respondió. Ben se acercó a ella lentamente. Rey se estremeció ante su mirada tan profunda y después cerró los ojos.

El beso fue igual de intenso que el del bar y ella sintió que se derretía entre sus brazos. Había esperado toda la noche por ello y él había terminado sorprendiéndola, tal y como lo había hecho desde el día en que lo conoció.