Shinobis en un mundo de elementos
¿Qué tan bueno es ser un prodigio? Espectacular ser superior a los demás, algo innato, que viene contigo. Muchos lo intentan, pero solo tú lo consigues ¿No es fantástico? Para muchas personas sí, pero para una chica de un clan casi extinto, no tanto.
Poco a poco abría los ojos para apreciar la intemperie en que se encontraba. Era una chica de aspecto refinado, ojos dorados, cabello negro que le llegaba un poco más de su cuello y un tono de piel claro. Poseía un traje negro con patrones rojos de llamas azules, con brazos y algo de sus piernas al descubierto, un porta-kunais en el lado derecho de su muslo. En la espalda del traje poseía un abanico rojo con el mango blanco en representación de su clan. Tenía una banda protectora en la frente en señal de ser una kunoichi de la hoja. Por último, traía consigo dos muñequeras con algunos sellos en su descripción.
Rápidamente se recuperaba de su somnolencia y confusión. Miró a su alrededor, observando diferentes pergaminos tirados a su alrededor junto a otras dos personas.
El primero era un chico de cabello castaño, piel clara y ojos azul oscuro. Viste un traje con pantalones marrón y chaqueta verde manga larga. El protector, al igual que la otra chica, se encontraba en su frente; complementado con una bufanda azul.
La otra persona era una niña con ojos color lavanda, muy similares a estar ciego, pero en realidad no lo era. Cabello marrón oscuro muy largo que le llegaba a la cintura sujetado por una cola de caballo baja, cejas finas y un color más pálido que los otros dos. Usaba una yukata amarilla con patrones de llamas en color rojo y botas shinobi negras.
Todos parecían ser contemporáneos, teniendo una estimación de edad alrededor de los diez a los doce años. Los tres niños despertaban confundidos de su alrededor. Todos se miraban esperando una respuesta. Con el tiempo, la claridad de sus pensamientos empezó a emerger, recordando lo último sucedido antes de su repentino desmayo. Cuando pudieron conectar los puntos, la niña de ojos lavanda dirigió su mirada al chico de bufanda.
— ¡Esto es el colmo Konohamaru! ¡Azula te advirtió que no inyectaras chakra en el sello! — Replicó la niña al ya identificado Konohamaru.
— ¡¿Mi culpa?! ¡Fue la tuya por pelear conmigo por una estupidez! —
— ¡¿Te parece una estupidez utilizar ese henge para pasarte como una prostituta?! —
— Bueno, cuando lo pones así…—
— ¡¿Cuál es tu defensa contra eso?! Eh, ¡Ahora, aparentemente estamos perdidos en medio de la nada! —
— ¡Cállense los dos! — Siseo la pelinegra, causando un rubor de vergüenza en la ojos lavanda y un suspiro de alivio por parte del castaño. La pelinegra observaba a su alrededor, leyendo el contenido de alguno de los pergaminos regados en el suelo. Fruncía el ceño, cada vez más profundo al comprender la gravedad de la situación. Recogió todos esos pergaminos, guardándolos en un sello de almacenamiento.
— ¿Y bien? ¿Cuál es nuestra situación? — Preguntó la del kimono, recuperándose de la vergüenza anterior.
— ¿Cómo lo pongo? — Se silencio por unos momentos para contemplar sus pensamientos — Digamos que estamos en una… situación complicada —
— ¿Por qué lo dices? —
— El sello empleado era un telegrama espaciotemporal para el transporte de personas a distancias extensas — La de ojos lavanda parecía comprender, aunque el de la bufanda no tanto — Quiero decir, que el sello que se usó es uno muy, pero muy complejo —
— Pero, Puedes replicarlo ¿no? — Pregunto el único chico empezando a actuar angustiado.
— En estos momentos no. Sin embargo, podré realizarlo con el tiempo — Realizando un sello con los dedos índice y corazón en su mano derecha, invoco de una bocanada de humo un libro algo viejo, pero funcional — Aún no debería decodificar este libro. Kushina me dio una conferencia que era muy avanzado para mí, pero honestamente voy a desestimar esa declaración; nunca me ha costado el fuinjutsu —
— Nunca te cuesta nada. No eres una prodigio por nada —
— Me complace saber que reconoces mi superioridad — El chico frunció el ceño en señal de molestia — Pero me preocupa otra cosa —
— ¿Qué? — Preguntó la otra chica. La pelinegra parecía meditar unos momentos; esperando su respuesta, pudieron ver como realizaba una mueca de molestia a sí misma.
— Incluso si replico el sello… No creo que podamos volver — Se produjo un silencio atronador, solo escuchándose la brisa del viento de primavera. Los otros dos chicos estaban asimilando la información hasta que al unísono exclamaron.
— ¡¿QUÉ?! —
— El sello que se empleo fue, como lo dije, un jutsu espaciotemporal de transporte. Lo que no dije es que ese transporte era experimental; fue un jutsu en desarrollo por el mismo cuarto Hokage, pero, como sabrán, no logro terminarlo. El objetivo era el enlace en las dimensiones de invocación con nuestro mundo, de forma que ambos mundos se conectaran sin un intermediario —
— ¿P-Por qué harían algo así? —
— Piénsalo de esta forma: tenemos animales pensantes con capacidad de moldear chakra, sus propios jutsus a voluntad, su propio entendimiento, pero no todos pueden disponer de ese conocimiento. Con este jutsu, se exploraría no sólo los reinos que separan las dimensiones que hay entre las invocaciones y nuestro mundo, sino ir más allá, y explorar lugares más allá de nuestra dimensión —
— Creo que ya se dónde va todo esto. El jutsu se ejecutó como era estimado y en estos momentos estamos en una dimensión de invocaciones —
— No creo que sea exactamente una dimensión de invocaciones; me decantaría más por mundos más allá de nuestro entendimiento — Hizo una pausa para mirar a su alrededor. En general no era muy diferente del país del fuego, tenían similitudes, por lo que suponer que era fuera del entendimiento humano era algo descabellado — O por lo menos que se manejen de manera diferente a nuestro mundo —
— Pero sigo sin entender por qué no nos puedes devolver incluso replicando el jutsu que yo… arruine —
— Porque se te olvida un factor importante. Si nos teletransportamos ¿Adónde recaeremos? —
— ¿Eh? —
— Nuestra caída aquí es completamente aleatoria. Pudimos caer perfectamente en un mundo horripilante en medio de otra guerra, como en una tundra helada. he de decir que tuvimos suerte, mucha suerte —
— Eso quiere decir, que si no encontramos un modo de conectar nuestro mundo al sello del jutsu que replicaras —
— Entonces estaremos en las mismas, solo que en otro lugar. Podríamos tener suerte en volver a caer en el mismo lugar, pero no soy una chica que deje todo en la suerte; no soy la Hokage actual —
El silencio volvió a reinar. La noticia había desmoralizado a todos. El chico estaba azul de los nervios, agitándose el pelo y la mano por la frente al saber que la había embarrado en grande. La morena tenía una expresión algo más estoica. Sin embargo, se notaba su preocupación en sus ojos que se podía ver su creciente preocupación y empezaba a sudar. La pelinegra no mostraba ningún signo de inquietud al exterior, pero esto era teatro. No le gustaba mucho más esta situación; tenía que cumplir una ambición que no había logrado. Esto era un importante contratiempo.
— Como una buena noticia, puedo saber que el tiempo se maneja diferente. Tal vez sea por las reglas que funcionan en este lugar, pero aquí pasa el tiempo más rápido —
— Eso no es… Negativo. Digo, quiere decir que creceremos más rápido —
— No necesariamente. Seguimos ligados al reloj de nuestro propio mundo — La confusión en su mirada les decía todo, pero no podía quedarse a explicar todo como si fueran niños de academia — No explicare detalles, pero no nos adherimos a las normas de este lugar. Un ejemplo sencillo es que aún podemos moldear chakra —
— ¿Podemos? —
— Konohamaru ¡No seas idiota! ¡Escala ese árbol y no hagas preguntas estúpidas! — Replicó la oji-lavanda.
Acto seguido, el chico se acercó a un árbol cercano. Canalizó su chakra para subirlo por los pies. En realidad, no pasó nada particular, pudo escalarlo con los pies perfectamente. Tomó algo de distancia, jugueteando un poco para el suspiro de ambas chicas. Salto del árbol para aterrizar en el medio de las chicas.
— Comprobado, podemos moldear chakra —
— Pues la misma línea en que podemos moldear chakra es la misma en que el tiempo no nos afectará de la misma manera (Posiblemente también nuestro metabolismo ahora que lo pienso). Tiene sus inconvenientes; nuestros entrenamientos se verán estancados si mi suposición es correcta, y créanme, no falló con estas cosas —
— Claro, eres una prodigio en ese sentido — Alabó la chica pálida.
— Bien, eso es bueno… En cierto modo, pero, deberíamos de buscar una forma de volver. Hacer una "conexión" por así decirlo —
— Vaya, no sabía que podías juntar dos pensamientos en un tiro — Bufo con sarcasmo por lo anteriormente dicho, ignorando completamente la rabieta que estaba a punto de formarse para ejecutar un curso de acción — Pero quedarnos sentados no hará nada. Avanzaremos a un pueblo cercano. Si las personas son hospitalarias nos quedaremos por un tiempo y aprenderemos más de este lugar. Si no son tanto, no tendremos reparos en saquear un poco —
— Que poco ético — siseo con sarcasmo el chico.
— Somos shinobi. Asesinamos, saqueamos, nuestro honor no es el combate directo sino el sigilo de la noche ¿Crees que esas "reglas morales" aplican a nosotros? Si piensas que es imperdonable, pues perfectamente cuando regresemos puedes retirarte del programa si no te complace —
— ¡Kami! Solo hice un comentario y ya me das una conferencia de Iruka —
— Siempre es divertido verte la cara —
— Además, ese tipo de comentarios solo lo dirían civiles ¿A menos que seas uno? —
— ¡N-No me compares! —
— Como quieras. Hanabi, andando —
— Hai — La ya mencionada Hanabi se levantó del suelo y tomo rumbo en dirección que dictaba su amiga. Konohamaru aún no se levantaba de su posición, pero no tuvo reparos en seguir a las niñas.
— Chicas problemáticas — Murmuró para sus adentros.
No sé qué carajos me fume para crear un fic así, pero bueno. Aquí no revelaré ningún misterio, el personaje de Azula es mi favorito de todo Avatar y posiblemente de toda la ficción ¿Exageras? Ni un poco; es el único personaje que considero Waifu.
Desde hace tiempo quería hacer un fic relacionado a ella, pero no es "tan" ella. Quiero hacer un contraste con este fic, intentando mantener rasgos en ambas Azulas para que no se sientan ajenos, pero el reto será implementar esa contraposición de ideologías.
¿A qué me refiero? Junten dos y dos, si la Azula original el enfoque de su tragedia fue el amor de su madre, el abuso de su padre y su indiferencia a sus propias emociones ¿Cómo será esta Azula para generar un contraste?
Quiero que sea un fic corto, porque tengo otro proyecto planeado y no me gustaría abandonar esto por ponerme metas exageradas.
PD: Si, esta Azula es Uchiha (¿Quién lo vio venir?), pero no puede controlar el fuego como su original. No lo sé, siempre vi a la familia real como los Uchihas bien hechos.
Los próximos comentarios no serán tan largos, pero la verdad me gusta comentarles las cosas, no sé por qué ya que a veces arruina el feeling, pero da igual.
Por favor, denle apoyo y espero reseñas y recomendaciones. Hasta la próxima.
