CUÍDATE DE QUE LA LOBA NO TE COMA LA LENGUA
DRABBLE
OKIKAGU WEEK 2020
DÍA 1: CUENTOS CLÁSICOS
Sougo iba caminando por un bosque, mientras lo hacía pensaba en la situación que estaba: llevaba comida en una cesta para su superior que estaba en cuarentena debido a que él por cuestiones políticas fue a un extraño lugar que estaba infectado con un virus mortal y debía quedarse aislado para asegurarse de que en quince días el no presenta síntomas de esa extraña enfermedad que aún no hay cura. Sougo es el encargado de llevarle provisiones debido a que la población que menos riesgo tenía de enfermarse eran los jóvenes y él era el más joven del Shinsengumi.
Caminaba lento y con cuidado, le habían advertido que en ese bosque donde su superior compró una cabaña para pasar tiempo de caridad con sus subordinados estaba repleto de criaturas extrañas, él suponía que eran amantos ilegales, además de que eso aclaraba porque su superior había encontrado ese lugar a un precio demasiado económico.
Ya era medio día y no llevaba ni la mitad del camino, sentía que el calor le estaba pasando factura, pues sentía que lo seguían, pero cuando volteaba a encarar a su perseguidor no había nadie. Hasta que en la sombra de un árbol vio una clase de figura humanoide que se refugiaba de los rayos del sol ahí.
—Hola guapo —una extraña voz le coqueteo, le prestó más atención al acercarse al origen y pudo distinguir que era un lobo humanoide de pelaje rojizo, aunque por el vestido tradicional chino rojo supuso que era una mujer.
—¿Qué quieres? —respondió de mal modo—. Me han advertido sobre ustedes —se mantuvo impasible ante su presencia.
—¿Oh y que han dicho? —peligrosamente se acercó a él y sus grandes manos peludas y con garras largas y afiladas rozaron su cara, pero sin causarle ningún daño—. ¿Qué somos devora hombres? No creas todo lo que dicen los rumores —dijo con sorna, mientras se erguía nuevamente, pues se agacho un poco para estar a la misma altura que él.
—Aun no me respondes que quieres. —Sougo no caía en los encantos de esa mujer lobo no era esa clase de enfermo.
—Deja de estar a la defensiva, —con un solo movimiento desato la falda que usaba, por inercia él cerró los ojos—. Tal vez en esta forma te sientas más cómodo. —Después de haber dicho eso él abrió los ojos y se encontró con una bella mujer de piel blanquecina y unos orbes zafiro muy hermosos, y descubrió que lo que se quitó antes no era su falda sino una capa que usaba sobre su falda. —¿Qué pasó? ¿La loba te comió la lengua? —siguió con su tono coqueto.
—¿Cuál es tu nombre? —demandó.
—Oh ya cambiaste la pregunta. Pero antes de exigir un nombre tú deberías presentarte primero.
—Okita Sougo del Shinsengumi.
—Ya decía yo que tu ropaje se me hacía familiar, eres conocido del extraño gorila que habita en la montaña.
—¿Qué le hiciste a Kondou san? —Su rostro denotaba furia pensando lo peor y para demostrar su preocupación y su sed de venganza por un posible ataque a su superior ya había desenfundado su espada.
—Tranquilo, el gorila está bien. Él es mucho más amigable que tú, aunque tiene una dieta muy extraña de solo comer plátanos, yo no podría —dijo con cara de repulsión—. Guarda esto que te puedes lastimar. —Con su mano tocó la punta de la espada y la empujo con un solo dedo hacia él, Sougo se sorprendió porque esa acción no le causo una cortada en su dedo y ante eso entendió que eso no era un arma para enfrentarla.
—¿Cuál es tu nombre? ¿Qué eres? —preguntó nuevamente.
—Mi nombre es Kagura —se acercó más a él, Sougo no retrocedió para nada, aunque esa mujer extraña le causaba un extraño sentir no podía demostrar inferioridad—. Soy lo que ustedes llaman amanto, del clan Yato.
—Mientes, los Yatos no se transforman en lobo.
—En eso tienes razón, digamos que yo soy una excepción a la regla. Tengo una maldición que me hace transformarme en lobo si me quito la capa además de que me recluye en este bosque —señaló la capa roja que ahora usaba—. Y solo hay un modo de romperlo. —Acercó su rostro al de él, al estar transformada en humana ahora ella era más pequeña que él.
Con su gran fuerza tomó el rostro de él y se hizo de sus labios, ambos se unieron en un beso de gran intensidad y deseo. Kagura lo inició, pero Sougo le correspondió, se sintió hechizado por ella desde que vio sus grandes ojos azules.
Después de ese apasionado contacto la mujer lobo se apartó bruscamente de él.
—Supongo que no eres el indicado, pero gracias por el enorme filete. —Le enseñó la cesta que momentos atrás él tenía en su poder.
—¡Ladrona! Devuélvemelo —Corrió hacia donde ella estaba, pero nunca la alcanzó ella era mucho más veloz.
—Los hombres siempre caen ante los encantos de una damisela en apuros —pensó con sorna Kagura mientras escapaba con su gran botín. Definitivamente no dejaría que ese extraño gorila tuviera ese filete de gran calidad.
N/A: Bueno pues arrancamos la week, por un momento creí que no iba a publicar nada porque mi primera idea para este día no me gustó, pero después de mucho pensarlo al fin tuve una idea que me gustó y decidí compartirla x3
Espero estar activa esta semana, cada año aumento más mi participación, la primera vez solo hice uno, el año pasado hice dos, espero que este año mínimo haga tres xD
Muchas gracias por su apoyo, nos estamos leyendo
Larga vida al okikagu
MELGAMONSTER
20200831
