RUSIA, MOSCÚ.

En la suite presidencial la cual le había sido reservada, Heero y otro agente se encontraban inspeccionándola tal cual lo marcaba el protocolo de seguridad, mientras ella esperaba en la entrada de la habitación.

Relena no podía dejar de mirarlo, ¿qué le había hecho? "tú le has dado valor a mi vida", sus palabras hacían eco en su cabeza, las recordaba a cada instante, ¿Qué mas podrían significar aquellas palabras? Ella lo amaba y estaba segura de que el sentía lo mismo por ella.

"Señorita Peacecraft háganos saber cuándo esté lista"- Le había dicho el otro agente trayéndola de vuelta a la realidad. Esperaba que no hubiera notado su mirada perdida de niña enamorada hacia Heero.

En un par de horas estaba cruzando el umbral de un gran salón de una antigua mansión, con Heero y los demás agentes a su cuidado. El lugar era perfecto y muy elegante, agradecía que esto no fuera una fiesta, no se sentía muy cómoda al llevar un largo vestido de noche, decidió usar para esta ocasión una falda de color negro, una blusa rosa pálido y su cabello lo había sujetado como usualmente solía hacerlo, con la ayuda de un listón que en esta ocasión era de color negro. Heero por su parte estaba usando un traje sastre en color negro. A Relena siempre le parecía apuesto pero debía admitir que ese tipo de ropa en él era algo aún más encantador de ver.

La velada transcurrió tranquila entre brindis y aplausos a la presentación de los avances y logros de la ESUN. Al final del evento Relena platicaba con un hombre apenas unos cuantos años más grande y miembro del consejo, Heero la miraba atentamente pero no pudo evitar desviar su mirada cuando este se despidió de ella dándole un beso en la mano, por su apellido Peacecraft era reconocida como soberana del reino Zank, por lo que este tipo de situaciones eran muy comunes para ella, miro a Relena sonreírle y despedirse amablemente.

Después de eso Relena camino hacia el amplio ventanal que se encontraba justo aun lado de Heero.

-¿Es hermoso no crees?- pregunto Relena sin mirarlo a él, haciendo referencia al extenso jardín que adornaba a la mansión.

-Hazme saber cuándo quieras retirarte- le respondió Heero sin contestar a su pregunta.

Relena lo miro, aún continuaba recargado sobre la pared y cruzado de brazos, con su vista puesta en algún lugar menos en ella, ¿acaso estaba molesto por algo?, Heero sintió su mirada y se cruzó con sus ojos.

Se miraron un momento y Relena tembló al darse cuenta cuanto deseaba poder besarlo nuevamente, pero Heero volvió a romper el contacto con sus ojos.

- antes de irnos… quisiera ver este jardín más de cerca- le pidió Relena al mismo tiempo que cruzaba el ventanal.

Para llegar al jardín debían bajar por una escalera de mármol y fue justo a la mitad del camino cuando su zapatilla resbalo, perdió el equilibrio y sintió la adrenalina recorrer su cuerpo ante la inminente caída que le esperaba, pero los brazos de Heero fueron mas rápidos, la había tomado de la cintura y aferrando contra su cuerpo. Su zapatilla no había corrido con la misma suerte y la miro caer escaleras abajo.

Aun después de que ella había recuperado el equilibrio Heero continuaba sujetándola, no podía ver su rostro solo su mano y podía sentirlo a él muy cerca de ella, sentía su propio corazón latir agitadamente.

-¿te lastimaste?- le pregunto Heero

-estoy bien- dijo ella agradeciendo que no hubiese nadie más cerca observando la escena.

Cuando Heero bajo hasta donde su zapatilla se encontraba, Relena guardo el equilibrio con ayuda del barandal evitando tocar el helado piso de mármol.

-esta bien, yo..- Heero no dejo que terminara, había tomado su pie descalzo para volver a colocársela, lo que le ocasionó a Relena un ligero cosquilleo, ruborizándola al instante.

-Gracias, ya he perdido la cuenta de cuantas veces me has salvado- le dijo sonriendo.

Heero no le respondió, se miraron nuevamente sin decir una palabra, cuando la música paro y el ruido de los aplausos dentro del gran salón los trajo de vuelta Heero desvió su mirada y se apartó rápidamente a una distancia considerablemente apropiada.

-Vámonos ahora- le pidió Relena.

De vuelta en el hotel, el elevador volvió a darles aquel momento de privacidad que tanto deseaban, pero ninguno fue capaz de romper el silencio, el elevador los condujo hasta un largo pasillo que los llevaría hasta la puerta de la habitación, al llegar Heero paso la tarjeta de acceso y la puerta se abrió. En esta ocasión fue solamente Heero quien inspecciono la habitación y habiendo terminado el trabajo, se dispuso a salir, pero se desconcertó al ver que Relena continuaba con su mirada puesta sobre su bolso de mano, mordía su labio constantemente, como si dudara en decirle algo y no se equivocaba había deseado tanto un momento a solas con el que ahora no sabía que hacer o que decir.

-¿sucede algo?- le pregunto Heero

-en lo absoluto… - le mintió

-Descansa- le dijo Heero al mismo tiempo en que retiraba el bolso de sus manos para después levantar su rostro y acercarse a ella hasta quedar muy cerca.

La había vuelto a tomar por sorpresa, así de complicadamente impredecible era él para ella, la distancia entre ambos se fue cerrando lentamente y sus labios se posaron sobre los suyos, realizando lo que ambos habían estado deseosos de repetir.

Cuando sus labios se separaron, él toco su rostro con suavidad y Relena le sonrió. Ella estaba perdidamente enamorada de él y no soportaría verlo alejarse, sentía la necesidad de tenerlo cerca siempre.

-Espera…- había dicho ella realmente sin pensarlo.

Relena alcanzo a sujetarlo del saco, pero Heero le tomo la mano gentilmente obligándola a soltarlo.

-Te veré mañana- le dijo él desviando su mirada, dejo su bolso sobre la mesa y se dio vuelta hacia la puerta.

¿Había hecho algo malo? Pensó Relena, su cuerpo estaba actuando sin pensar realmente, pero era inevitable y sospechaba que a él le pasaba lo mismo, pero entendió inmediatamente después por qué había actuado de esa manera, afuera de su habitación habían llegado otros agentes de la fuerza preventiva, aunque pareciera que el descuidaba su trabajo estaba más atento de lo que ella podía imaginar.

Al día siguiente todo transcurrió con normalidad, con otros eventos a los cual debía asistir, ceremonias, pláticas sobre política, reuniones, entre otras cosas, en varias ocasiones atrapo a Heero mirándola y en otras más él la atrapo a ella. Era obvio para ambos intentaban decirse algo, ¿su relación ahora en que se había convertido?, sonrisas, besos, miradas, ¿Qué era esto para él? Sus acciones evidentemente la hacían estallar de felicidad, pero a la vez también la dejaba quizá aún más confundida.

Terminada toda la agenda del día fueron de vuelta al hotel, Heero se retiró un momento hacia la base preventiva de Moscú y Relena se dirigió a su dormitorio, después de darse un baño caliente estaba lista para acostarse y continuar con la lectura de un libro que había dejado pendiente, ya era un habito suyo que antes de dormir se dedicaba a leer un poco, eso siempre la liberaba del estrés, pero eso no sucedió en esta ocasión.

Recién había comenzado a leer, recordó nuevamente a Heero, él invadía su mente constantemente, recordó su mirada, esos profundo ojos azules que desde su primer encuentro le habían robado una parte de si misma, el calor y el roce de sus labios contra los suyos, su piel se erizo de tan solo recordarlo, le costaba trabajo pensar que todo eso había sucediendo y se ruborizo aún más de si quiera pensar en que en algún momento aquellos besos podrían llevarlos a algo más. Golpeo su rostro con el libro en un intento de contener sus pensamientos, pero debía admitir que la edad lo había vuelto físicamente más atractivo, era evidente que ambos ya no eran unos niños.

Se levantó rápidamente y se sirvió un vaso de agua, debía poner un alto a sus pensamientos o le temblaría las piernas al tan solo verlo, volvió al libro y no supo en que momento el sueño la venció cuando despertó, su reloj de cabecera marcaba las 5 de la mañana y una manta gruesa la cubría, alguien había entrado y la había protegido del frío y ese debió ser Heero al ser el único agente con acceso a su habitación. Se levantó rápidamente a buscarlo, pero ya no se encontraba ahí. Noto que había una carta sobre la mesa, para su sorpresa era una invitación de Dmitriy Vasiliev invitándola a una fiesta en su residencia en Ginebra, Relena había escuchado que las fiestas que presidía estaban llenas de lujos y excentricidades y poco interés tenia de asistir, pero bien sabía que era su deber, continuaba la tensión en las colonias de marte y la ESUN por el proyecto de terraformacion y lo que menos quería era darles más razones para iniciar un conflicto.

La mañana de ese día, cuando bajo hasta el lobby del hotel había otro agente preventivo junto con Heero. Ambos la miraron caminar hacia ellos. Al mirar a Heero se le contrajo el estómago presintiendo que algo estaba por decirle y no iba a agradarle en lo absoluto.

-Estoy lista, podemos irnos- dijo Relena

-Señorita Peacecraft- le dijo Heero con su usual manera de dirigirse a ella cuando alguien más se encontraba presente.

-debo regresar a la base preventiva de Bruselas el día de hoy-

Tal como lo presentía se sintió decepcionada, ella daba un paso y la vida se encargaba de regresarle dos.

-¿Está pasando algo malo?- inquirió

-No es nada por lo que deba preocuparse, pero tardare aproximadamente dos semanas en volver-

Relena no pudo evitar su expresión de desaprobación, Heero lo noto de inmediato

-El agente Blunt se encargará de su seguridad este tiempo-

-Entiendo- dijo ella, no muy conforme de su decisión, odiaba deber despedirse de él de esta manera tan formal y fría. Deseaba con todas sus fuerzas pedirle que no se fuera, lo necesitaba a su lado. Sin más por hacer lo miro retirarse del hotel junto con otros dos agentes.

Los días transcurrieron con normalidad, después de su estancia en la capital Rusa Relena se dirigió a Polonia donde paso tres días más antes de dirigirse a Suiza.


Nanrose: Muchas gracias por sus reviews! este fic sera como una vuelta al mundo y así tal cual voy a hacerles girar el mundo a esos dos, el capitulo siempre llevara el nombre del lugar donde se encuentren por lo que algunos serán mas largos y otros mas cortos, hasta el momento no tengo pensado meter mas parejas pero todo puede suceder.

Si no conoces mi pagina de facebook tributo a HXR puedes visitarla, en ella también subo los fan arts que hago para cada capitulo.

Heero-y-Relena-Gundam-Wing-212616885464483/

PD: no teman por que Heero se haya ido en este capitulo ya los aleje mucho tiempo en PZF, el volverá porque se lo ha prometido pero aparentemente no se podía ir sin besarla antes ;)