Hola a todos mis queridos lectores!, la ADVERTENCIA permanente ya saben, si desean seguir leyendo después de las XXX leerán lemon xD
BRUSELAS, BÉLGICA (PARTE 2)
Aquella tarde, tal como su agenda lo requería, Heero se dirigió a la oficina de Relena para llevarla a su residencia y al entrar encontró a su secretaria trabajando en engrapar algunos documentos.
-¿con quien tendrá una reunión mañana?- le pregunto Heero, había recibido aquel cambio en su agenda cuando subía por el elevador.
-¿eh?- Agatha no daba crédito a que él le dirigiera la palabra y sus manos continuaron engrapando los documentos.
-…me refiero al cambio en su agenda- le repitió él intentando ser lo mas claro posible.
-si… si, disculpe, la señorita Relena tendrá una reunión mañana con el líder de la colonia L2, James Breslow y su secretario Rob Kendrick- le respondió mientras colocaba una tercera grapa a la misma hoja.
-nunca olvides escribir los detalles de la reunión- le pidió él quien siempre deseaba estar bien enterado de quien o quienes la visitarían.
-disculpe, lo completare en seguida- le dijo Agatha engrapando nuevamente la hoja.
Heero volvió a notar ese extraño comportamiento suyo, asintió como ya su usual forma de agradecimiento y continuo su camino.
Ella lo siguió con la mirada hasta verlo entrar a la oficina de Relena y cuando volvió a prestar correcta atención a lo que hacia, se dio cuenta que sus manos habían trabajado solas, sintió vergüenza por el detalle que omitió escribir y lo tonta que debió verse frente a él al engrapar tantas veces la misma hoja, sin duda su castigo divino seria arreglar el pequeño desastre que había hecho antes de poder irse.
Previendo su llegada, Relena estaba arreglando su escritorio para cuando Heero entro a su oficina, por lo que esta vez no la tomo por sorpresa, ella le sonrío y en seguida fue a tomar su abrigo, Heero pensó por un breve instante si ese seria el momento correcto para hablar sobre aquel tema pendiente, porque, aunque ella no se lo preguntara el deseaba decírselo, pero al verla tan apurada le resulto evidente que tenia prisa por marcharse.
-¿llevas prisa?- le pregunto él
-si… yo… quede de llamar a mi madre tan pronto llegara a casa- le mintió con lo primero que cruzo por su mente a la vez que arreglaba el cabello que había atrapado su abrigo, aun se sentía nerviosa de que Heero le preguntara por su salud, sentía la necesidad de continuar evitando esa conversación hasta saber los resultados.
Había pasado un año a su lado, mirándola atender cada una de las juntas que tenia, Heero sabia perfectamente cuando ella deseaba evitar una conversación, cada vez que eso sucedía Relena bajaba la mirada, cambiaba el tema o se apresuraba por terminar la platica ¿tan temerosa se sentía que hablaran sobre ellos por los tiempos a solas que regularmente tenían en su oficina? ¿o se trataba de algo más?
-estoy lista- le dijo ella una vez había tomado su bolso y una carpeta con documentos con los que trabajaría en casa.
Heero asintió volviendo a desechar la idea de poder hablar con ella.
Al salir junto a él, Relena no dejaba de sentirse nerviosa, los esperaba aun el descenso a solas en el elevador privado por lo que cuando vio a su secretaria a punto de entrar a aquel que utilizaba todo el personal de la ESUN, supo que esa seria su oportunidad perfecta y acelero un poco el paso, entrando justo después de ella con Heero siguiéndola detrás
-te acompañaremos- le dijo Relena a su secretaria
Agatha se sorprendió de ese gesto, le agradeció y miro a Heero tomar lugar a su lado para seleccionar como destino el estacionamiento a donde ella también se dirigía. Su cercanía la hacia ponerse nerviosa y después de aquella escena también mucha vergüenza.
Con esto a Heero le resulto mas que evidente que Relena deseaba evitar a toda costa estar a solas con él y eso lo ponía intranquilo, tal vez molesto. Los tres viajaron en total silencio hasta que las puertas volvieron a abrirse cuando alguien mas lo detuvo a mitad del recorrido.
Relena jamas maldecía, pero en esta ocasión no pudo evitar hacerlo internamente, no podía creer la mala suerte que la perseguía con empeño.
Eduard se sorprendió de verla, justo esa mañana la había visto utilizar el elevador privado.
-Buenas noches- dijo el viceministro al entrar y ademas verificar que el piso al que iba estaba ya seleccionado, por su saludo recibió respuesta de la presidenta y su secretaria, pero no del agente.
-¿si suele usar este elevador?- le pregunto Eduard a Relena, en su muy usual forma de preguntar todo lo que cruzaba por su cabeza, sin tener la intención de hacerla sentir incomoda.
-no suelo hacerlo, pero decidí acompañar a Agatha-
Heero acelero el cierre de las puertas, tomo su tarjeta y la paso sobre el lector dejando inhabilitado su uso hasta que este llegara al estacionamiento, pensó que debió hacer eso desde un principio aunque diera por hecho que el lugar estaba ya prácticamente desierto, no lo hacia por la poca tolerancia que tenia de su recién acompañante (al menos eso era lo que él mismo se decía), lo hacia porque era su trabajo velar por su seguridad, hablaría con ella sobre esto, si realmente deseaba acompañar a su secretaria debió invitarla a entrar a su elevador.
Agatha vio lo que Heero acababa de hacer y estaba asombrada de la seguridad que ahora tenia Relena como presidenta de la ESUN, desde que le fue presentado como encargado en jefe de la seguridad de Relena no había podía quitarle la vista de encima, se destacaba entre otros agentes, era atractivo, joven, si a caso dos años mayor que ella, era mucho mas alto también y poseía esa mirada que le hacia perder el habla, ademas, por si esto fuera poco, en el tiempo que llevaba de conocerlo había demostrado estar siempre comprometido con su trabajo, a la vez que también era atento con la presidenta Peacecraft, como todo un caballero.
Heero debió soportar la conversación amena que Relena y Eduard sostenían, ella actuaba naturalmente, aunque internamente deseara que el elevador bajara mucho más rápido, la escucho responder a cada una de sus preguntas, su actitud había vuelto a cambiar y eso a él termino por molestarle aún mas.
Cuando por fin el elevador se detuvo, el tormento termino para ellos y la felicidad que el destino les había preparado a Agatha y Eduard.
El automóvil ya los esperaba y otro agente abrió la puerta trasera del auto para que Relena subiera, Heero tomo asiento a lado del conductor y Relena pensó en ese pequeño detalle, el siempre solía acompañarla a su lado, podía sentir la tensión en el ambiente y se arrepintió inmediatamente de lo que hacia, estaba provocando lo que ella misma había temido que Heero le hiciera.
Al llegar, Heero fue quien le abrió la puerta del auto, pero evito su mirada, estaba molesto no tenia ella duda de eso.
-descanse presidenta Peacecraft- le dijo Heero para su sorpresa.
¿presidenta Peacecraft? Jamas se había referido a ella de esa manera, pensó Relena.
-gracias agente Yuy- le respondió ella no con su usual sonrisa, si no con algo de inquietud en su rostro.
Relena se sintió mal no física si no emocionalmente, su actitud estaba arruinándolo todo, Heero la conocía perfectamente, pero le resultaba evidente que la estaba mal interpretando, necesitaba hablar con él con urgencia.
Aquella noche Heero volvió a trabajar sobre el archivo cifrado intentando mantener su mente ocupada, ¿Qué demonios le pasaba?, le costaba reconocerse a si mismo, pero le era imposible dejar de estar molesto.
Al día siguiente de nuevo fue él a recogerla y aunque esta vez si había tomado lugar a su lado, ese ambiente tenso aun estaba presente.
Cuando llegaron al edificio otro agente abrió su puerta y Heero bajo para acompañarla hasta el elevador privado, lo que la hizo preguntarse si esta vez si estaría acompañándola durante el día
-Señorita Peacecraft- le dijo él muy seriamente una vez Relena había entrado al elevador.
Relena sintió un vuelco en el estomago, ahí estaba otra vez esa forma de dirigirse a ella, toda vez que el estaba por llamarle la atención.
-no vuelva a tomar ese elevador, sabe bien que su asistente puede acompañarla en este-
-lo lamento creo que jamas podré dejar de actuar tan despreocupadamente, yo…-
-solo prométalo- le dijo él interrumpiéndola
-lo prometo- le respondió sorprendida por la seriedad con la que se lo estaba pidiendo.
Heero asintió y esta vez dejo que el elevador cerrara las puertas permitiendo que ella subiera sola.
Relena sintió una presión sobre el estómago, esperaba que Sally pudiera darle los resultados esa mañana, necesitaba hablar con él para aclararle las cosas.
Para su tranquilidad Sally tomo la primera oportunidad que tuvo para visitarla y comunicarle su estado de salud. Tal como sospechaba su cuerpo había rechazado el estrógeno del medicamento, pero con el cambio de método debía sentirse mejor.
Relena se sintió aliviada de saber que no era nada mas alarmante de lo que debiera preocuparse.
-hizo lo correcto en decirme- le dijo Sally una vez había terminado de aplicarle la inyección de su nuevo tratamiento -si hubiese continuado es posible que desarrollara algún problema mas delicado-
-gracias Sally por tus atenciones y también por mantener el secreto con Heero-
-debo ser sincera con usted- le dijo Sally Po sonriendo después de haber terminando de guardar todo el material -me alegra que su relación al fin haya madurado-
-todavía me cuesta creerlo- le confeso Relena sonriendo y pensando en el martirio que estaba pasando, logrando que su distanciamiento intencional provocara lo que ella había tanto deseado evitar.
-dime Sally ¿que es esa investigación en la que están trabajando? - le pregunto Relena recordando el motivo de su continuo trabajo en la base preventiva -me prometio que hablaríamos sobre el tema, pero con todo esto yo no he hecho mas que evitarlo-
-se que no deseaba preocuparlo, pero siéntase tranquila de hablar con él ahora, me atrevo a decir que su salud es mucho mejor que antes- le dijo Sally evitando hablar sobre el tema, deseaba que fuera Heero quien se lo dijera.
Relena sonrió reconociendo que esa mejoría en su salud se debía principalmente a las atenciones que él tenia con ella
-el día de hoy tendré una reunión y sé que deberá estará presente, tomare esa oportunidad para hablar con él- dijo decidida Relena
-le aseguro que todo saldrá bien- le animo Sally
Para ese entonces Heero se encontraba trabajando en el archivo cifrado, había permanecido despierto toda la noche buscando la manera de abrirlo y creía saber la respuesta.
Cuando la puerta se abrió a sus espaldas, miro de reojo entrar a Wufei.
-¿has tenido suerte? - le pregunto una vez dentro
-estoy a punto de descubrirlo- le respondió Heero
Wufei sabia lo comprometido que era cuando se fijaba un objetivo y se sorprendió al analizar la situación, anoche lo había visto cumplir con aquel excesivo entrenamiento físico que llevaba, lo que a cualquiera dejaría exhausto al finalizar el día, pero eso no parecía sucederle a el, justo después lo había visto volver a trabajar en ese archivo, parecía una maquina o un hombre con una condición sobre humana tal como su prisionero, lo que lo hacía sospechar que la relación que sostenía con Relena no era el mayor de sus secretos.
- ¿Estuviste despierto toda la noche? - se atrevió a preguntarle Wufei
-así es, no pienso detenerme- le respondió Heero
-deberías descansar, no eres una maldita maquina- le dijo pensando en voz alta, aunque Heero no pareciera necesitar descanso.
-wufei- le llamo Heero, deteniéndolo justo en el umbral de la puerta.
Al volver a la base horas más tarde, Sally supuso que encontraría a Heero trabajando sin descanso y estaba en lo correcto.
-buenos dias Heero- le dijo colocando a su lado un vaso con té caliente.
- ¿cómo te sientes? - le pregunto Sally
-bien- le respondió él tajantemente.
Sally estaba asombrada de la manera tan rápida en que escribía cada uno de los algoritmos sin falla alguna. Al igual que a Wufei le sorprendían sus habilidades, recordó a Duo decirle que alguna vez Heero había reparado su Gundam sin ningún tipo de ayuda, lo que la hacia preguntarse ¿que clase de entrenamiento habrá recibido?, sabia que había comenzó a los seis años junto a Odin Lowe y después junto al Dr J hasta los 15 años, tiempo en que demostró ser el mejor en la batalla, pero a un precio demasiado alto, lo habían hecho reprimir sus emociones hasta el punto de casi desaparecerlas con ayuda del sistema zero, por lo que le era grato saber que ahora tendría junto a Relena todas esos sentimientos que habían faltado en su vida.
Con la última tecla que presiono todas las pantallas a su alrededor se encendieron. Heero frunció el ceño, ¿un virus?, pensó, no quería arriesgarse y antes de que comenzara a activarse la señal de alerta por invasión, rompió la conexión de red, aislándolo por completo.
-¿un virus?- pregunto Sally pensando lo mismo que él al ver lo que sucedía
En la pantalla aprecio una barra de carga y un aviso que decía:
—insuficiente—
-se está descomprimiendo y requiere más espacio- dijo Heero, reconociendo que la forma en que actuaba era similar a la del zero, le fue claro que lo habían utilizado para comprimir y proteger la información, lo que le hacia preguntarse ¿cuánta habrán almacenado?
-necesitaremos más espacio- continúo diciendo Heero
Horas más tarde él continuaba montado una enorme estación de almacenamiento, esperando fuese suficiente. Su dispositivo móvil mando una alerta en ese momento avisándole que era el tiempo en que debía acompañar a Relena en su reunión privada, pero él ignoro el aviso y continúo trabajando, Sally se dio cuenta de eso, pero no se atrevió a preguntarle, ¿la habrían cancelado?, pensó.
Mientras tanto en su oficina Relena esperaba verlo llegar, se sentía preparada, pero al mismo tiempo nerviosa para hablar con él. ¿Qué reacción tendría al saber que le había ocultado su estado de salud?
Cuando escucho la puerta abrirse, para su decepción se trataba de Wufei. Heero se había asegurado de permitirle libre acceso a su oficina privada por cualquier percance.
-Buenos Dias- le dijo él dándose cuenta de que no era la persona que ella esperaba ver
-Yuy ha tenido trabajo que hacer- le entero Wufei
-gracias agente Chang- le dijo Relena amablemente comprendiendo que sería él quien la acompañaría en la reunión. Ahora estaba completamente segura de que Heero la estaba evitando.
-Mujeres siempre tan evidentes- pensó Wuffei al ver la cara de decepción de Relena.
Cuando el día termino Relena estaba nerviosa esperando verlo llegar, tenía trabajo que hacer, pero ni si quiera podía concentrarse, cuando escucho la puerta abrirse, sintió su estómago revolverse, pero esta vez miro entrar a Sally Po llego.
-buenas noches, señorita Relena-
-buenas noches, Sally-
-¿serás tú quien me escolte? – le pregunto Relena aunque le resultara evidente
-si-
-¿qué ha pasado con Heero?-
-esta haciendo un trabajo importante y necesitamos de sus habilidades, no ha tenido otra opción- dijo ella intentando justificarlo, aunque realmente supiera que lo de esa tarde si que había sido intencional, Wufei se lo había confesado, Heero le había pedido el favor de tomar su lugar.
-¿aún no ha podido hablar con él cierto?-
-no… no todavía- le respondió Relena mientras se colocaba el abrigo -intentare hablar con él mañana, aunque no tenga razones para venir a la oficina-
-Inténtelo el lunes- le sugirió Sally, Heero continuaba trabajando y sabía que necesitaría más tiempo o volvería a ser capaz de pedirle a Wufei que lo cubriera.
A Relena le parecía demasiado tiempo
-le digo la verdad, para ese día estoy segura de que habrá terminado- intento convencerla
-entiendo- le dijo ella dispuesta a aceptar su sugerencia
Ese fin de semana el arduo trabajo continuo, ahora Heero trabajaba en un lugar mucho más grande junto a Wufei y Sally
- seria mucho más fácil si tuviésemos un gundam- dijo Wufei quien estaba trabajando acostado en el suelo bajo el enorme ordenador que estaban construyendo
-¿a que te refieres?- le pregunto Sally quien permanencia de pie a su lado dándole las herramientas que fuera necesitando
-no eran cualquier máquina, su interfaz era mucho más compleja, estamos prácticamente replicándola ahora- le respondió Wufei
-¿lo dices en serio? - Sally miro a Heero trabajar con una laptop conectada a la máquina que construían, se mantenía escribiendo rápidamente sin si quiera pestañar.
Mientras estuvo con Syest dentro de esos sistemas de simulación había aprendido mucho del sistema zero, no podría fabricarlo desde cero, pero si podría darle el lugar adecuado para que trabajara sin problemas.
-podrían meternos a la cárcel por esto- termino por decir Wufei
- qué suerte para ustedes que me tengan en su equipo- le dijo Sally sonriendo
La media noche llego y Wufei estaba agotado, recordó que habían sido cinco ingenieros quienes lo habían creado y definitivamente no era tan rápido como su muy inusual compañero.
-Descansemos un momento- pidió Sally quien también estaba agotada, aun después de cinco tazas de café le costaba mantenerse despierta.
Heero no les respondió.
-me largo- dijo Wufei, no dispuesto a tener una noche más sin dormir
Sally miro a Heero, debía detenerlo o esta sería la tercera noche que no dormiría
-heero!- le dijo
Heero continuo inmerso en la tarea
-para ya, debes descansar-
Nada parecía detenerlo
- sé que podrías continuar pero no debes exigirte demasiado, no acostumbres a tu cuerpo a esto-
Heero esta vez se detuvo y miro a Sally darle una mirada seria, debia admitir que ella tenía razón.
-bien- le dijo cerrando el ordenador
Sally sonrió de saber que lo había convencido.
-intenta dormir ahora aún faltan cinco horas para que debas ir por la señorita Relena-
-Wufei se encargará de eso- le respondió Heero
Sally se sorprendió
-¿cómo dices?-
-yo continuare trabajando-
La semana de trabajo comenzó nuevamente y esa mañana Relena había vuelto a despertar temprano, estaba intranquila, necesitaba hablar con él pronto. Cuando fue avisada de que el auto ya la esperaba se sentía como un manojo de nervios.
Wufei la miro salir y ella lo saludo con total naturalidad, pero evidentemente de nuevo no era la persona que ella esperaba ver.
-continúa ocupado - le dijo Wufei justo antes de cerrar la puerta del auto
No pudo decírselo, pero Relena le agradeció que la enterada de eso o comenzaría a pensar que Heero se había marchado de nuevo.
Relena dejo pasar ese día, pensando que de verdad su ausencia se debía a trabajo solamente, pero no pudo evitar escribirle un mensaje simple.
-no trabajes demasiado-
escribió intentando replicar las mismas palabras que él solía decirle, no esperaba una respuesta de él aunque así lo deseara.
Esa noche aun tenía la esperanza de que fuera él quien llegara, pero esta vez se trató de Sally
-¿continúan trabajando?-
Sally asintió
-nos esta tomando más tiempo del esperado-
La semana continuo de la misma manera y el fin de semana estaba por alcanzarla de nuevo, en su última tarde de trabajo Relena tenía su vista fija en el atardecer, pronto debían llegar por ella, estaba triste por no saber de él, no creía soportar un fin de semana más sin saber lo que sucedía, le aterraba pensar que no era solo por trabajo ese distanciamiento de su parte.
El sonido de su teléfono la trajo de vuelta.
-adelante Agatha- le respondió Relena
-Señorita Relena el comité de organización del evento desea saber su opinión, le he enviado el listado final que me han enviado-
-gracias, en seguida lo revisare-
Cada año la ESUN se encargaba de realizar una fiesta conmemorativa por el término de la guerra, tomando como fecha el día en que los Gundams habían aparecido sobre la tierra para cambiar el rumbo de la historia y cada vez la sede era distinta, en esta ocasión la región de Asia occidental seria la encargada de realizarla en la ciudad de Tokio.
En la base preventiva al fin habían terminado de replicar el hardware del Gundam.
-Bien llego el momento de la verdad- dijo Wufei al ver terminado el trabajo.
El móvil de Heero mando alerta en ese momento, se extrañó de eso, aún faltaba tiempo para que Relena necesitara volver a su residencia. Se encontró con un mensaje de su asistente y se sorprendió de saber que la presidente Peacecraft solicitaba hablar con él, tal parecía que Relena no le dejaba opción y que esta vez si tenía ánimos de conversar con él.
-¿qué sucede?- le pregunto Sally a Heero al ver que se retiraba
-Relena ha solicitado hablar conmigo-
Sally se sorprendió de eso pero creía saber lo que sucedia.
-¿problemas de pareja?- pregunto Wufei una vez Heero se había marchado.
-es seguro que la ha preocupado- le respondió Sally
Cuando Heero llego a la oficina de Relena su secretaria aun continuaba trabajando. Agatha se alegró al verlo después de varios días de ausencia, le agradecía internamente a Relena que le hubiese pedido venir.
-buenas tardes comandante Yuy, la señorita Relena ya está esperándolo- le dijo ella, intentando esta vez no hacer nada vergonzoso en su presencia.
Heero asintió muy usualmente como solía hacerlo y Agatha no pudo evitar sonreír
Cuando entro a su oficina estaba seguro de que le había llamado para reclamarle, pero él al igual que ella podría también reclamarle algunas cosas y esta vez no la dejaría escapar de la conversación.
Relena aun estaba en una llamada por lo que Heero se cruzo de brazos y recargo su espalda contra la pared esperando a que ella terminara.
Al hacerlo el silencio se volvió demasiado incómodo. ¿Quién sería el primero en hablar?, Heero estaba esperando la reacción de ella, después de todo había sido ella quien lo había mandado llamar.
Para su sorpresa Relena se levanto de su silla y camino hasta donde él estaba con una mirada seria, tal como él se había dirigido a ella en tantas ocasiones.
-¿acaso estas evitándome?- le pregunto Relena seriamente aunque internamente le comieran los nervios.
-podría preguntarte lo mismo- le dijo Heero con la misma intensidad que ella en la mirada.
Relena sabia que no podía molestarse por eso cuando ella misma lo había provocado.
-necesito hablar contigo- comenzó diciendo Relena
-te escucho- le dijo él con seriedad
-te mentí…. y lo lamento, me había sentido mal, no quería preocuparte y tampoco quería que alguien mas se enterara del motivo, por esa razón le pedí ayuda a Sally.
-¿que has sentido?- le pregunto él, relajando los brazos y no dandole mucha importancia a que Sally se enterara de su relación, eran los síntomas de Relena lo que lo preocupaban. Sus palabras lo habían quebrado.
-no estoy embarazada- se adelanto rápido a decirle ella, al ver el cambio en su semblante, no permitiendo que continuara mal interpretándola -fueron dolores de cabeza que comenzaron a ser mas frecuentes y mas fuertes en los últimos dias-
-¿estas segura de eso?-
-si- Relena se sorprendió de ver esa expresión de preocupación en su rostro -Sally me ha hecho una prueba de sangre-
-¿porque ha sucedido entonces?-
-fue una reacción secundaria al medicamento, lo he cambiado y ahora no tengo ningún malestar-
-y hay algo mas- le dijo ella temerosa de tocar aquel tema -sobre aquella vez al terminar la conferencia… él… me ofreció su mano y la acepte porque me sentía muy mal en esos momentos y..-
-no es necesario que me lo digas- la interrumpió él
-quiero hacerlo… por favor no quiero que pienses que-
Relena no pudo seguir hablando, Heero la estaba abrazando con fuerza.
-no estoy pensando en nada…- le aclaro él, Relena respondió a su abrazo de la misma manera, podía sentir el ritmo agitado de su propio corazón hasta sus oídos, pero se sentía tan bien que su cuerpo comenzó a relajarse.
-no vuelvas a mentirme- le pidio él
Relena sonrió
-no lo hare-
Heero se retiro de ella y la miro a los ojos fijamente
-también hay un tema pendiente del que debemos hablar-
Relena se daba cuenta que había mucha más seriedad en su mirada.
-es sobre la investigación que llevamos- continúo diciendo Heero
-¿sobre el paradero de aquel hombre? - preguntó Relena
-mas que eso- respondió él -debes saber que aquellos sujetos que me capturaron no eran como cualquiera, sus cuerpos fueron alterados genéticamente para hacer de ellos los pilotos perfectos de los gundam y el sistema zero, lo que les daba la mayor ventaja en la batalla-
-pero tu lograste vencerlos-
-así es- le dijo él esperando que ella se diera cuenta
-¿aparte de borrarte la memoria te hicieron algo más?- Relena pregunto angustiada
-no… yo, ellos no eran el resultado que esperaban, sus habilidades adquiridas reducían otras también- al verla preocuparse Heero se arrepintió de decirle que su verdadera condición era incluso mejor a la de ellos, después de todo aun no sabia a donde eso lo llevaria.
- ¿saben quiénes les hicieron eso? -
-sobre eso es en lo que nos mantenemos investigando…, sabemos con certeza que aun continuan realizando esos experimentos y no descansarán hasta lograr perfeccionarlo-
-¿tienen alguna pista?-
-es probable que la tengamos pronto y es por esa razón por lo que le pediré lo siguiente señorita Peacecraft-
Relena se sorprendió de ese cambio en la manera de dirigirse a ella
-le pido rebelarme de mis funciones por un tiempo indeterminado-
- ¿indeterminado? -
-Wufei se encargará de su seguridad en mi ausencia- le dijo él
Relena comprendía la situación intentaba mostrarse comprensiva pero no podía evitar sentirse triste.
Heero acaricio su rostro
- te aseguro que no será demasiado tiempo-
-¿lo prometes? -
-tanto como tu prometas seguir el protocolo de seguridad-
Relena le sonrió -te lo prometo-
Esta vez fue el quien le sonrió ligeramente mientras acariciaba sus labios, ¿Cuándo había sido la ultima vez que los había besado? ¿Cuándo podría volver a tener la oportunidad de besarla?, Ambos no estaban dispuestos a esperar mas tiempo y fueron rompiendo la distancia poco a poco hasta alcanzarlos.
Al hacerlo se dieron cuenta lo tanto que habían sometido aquel deseo por besarse cada vez que se despedían, el calor los fue envolviendo y después de tres o cuatro besos suaves comenzaron a ser intensamente más apasionados.
La sensación era distinta por extraño que pudiera parecer, no sabían exactamente lo que sucedía, quizá se debía al deseo de cumplir sus fantasías y es que no podían negar que habían deseado hacerlo en ese lugar incluso antes de la primera vez, lo que hacia de ese momento mucho mas excitante.
Caminaron hasta su escritorio, ella se sentó sobre el y Heero permaneció de pie entre sus piernas, Relena sentía sus mejillas calientes ¿Cómo se supondría que volvería a trabajar sobre este lugar?
Sin querer Relena hizo caer la taza de café de su escritorio, pero este había caído sobre la alfombra lo que evito que se rompiera.
-tu secretaria aun esta ahí afuera- le recordó Heero, porque, aunque su oficina les diera la privacidad necesaria ante cualquier mirada, debían cuidar el ruido que provocaran.
-no tardara en irse- le dijo ella volviendo a tomar sus labios con los suyos.
XXX
Heero la obligo a recostar la espalda sobre su escritorio, mientras continuaba besándola y comenzaba a buscar el cierre del pantalón que ella llevaba puesto, deseaba tocarla, deseaba ver su rostro encenderse y sus labios apretarse por las emociones que él le provocara.
Cuando su mano por fin había logrado deslizarse bajo su ropa interior, era evidente que la intensidad de aquellos besos habían ya preparado su cuerpo para él. Relena comenzó a gemir ligeramente mientras Heero comenzaba a hacer con sus dedos todo aquello que le nublaba los sentidos.
Cuando él comenzó a besarla por debajo de su oído, Relena deseaba descubrirse la piel que ansiaba le besara, específicamente aquel lugar entre su hombro y su cuello que la hacia estremecer. Desabotono su blusa y Heero hundió sus labios justo en ese lugar que a ella le fascinaba, sus piernas comenzaron a moverse solas y dio un respiro profundo cuando sus dedos habían comenzado a penetrarla tocando aquel lugar que bien sabia la llevaba al clímax rápidamente.
Relena estiro sus brazos y varios documentos cayeron al suelo, su cadera se tenso y las contracciones fueron mucho mas intensas, deseaba que el se sintiera igual que ella, quería volver a disfrutar esto junto a el.
-Heero…-
Lo miro levantarse frente a ella mientras la miraba retorcer su cadera sobre su escritorio, Relena estaba totalmente perdida en las emociones que sentía, cuando escucho un fuerte sonido sobre su cabeza, el teléfono de la oficina había comenzado a sonar y Heero se detuvo retirando su mano de entre sus piernas.
XXX
Ambos sabían por el sonido que hacia que la llamada era de su secretaria y lo sospechoso que seria que no contestara.
Con movimientos torpes Relena logro activar el altavoz, cerro sus ojos y tardo un momento en hablar, sentía que su voz la traicionara.
-adelante Agatha-
Relena, estaba segura de que su secretaria hablaba para despedirse y asegurarse que no necesitaba ninguna otra cosa, pero la respuesta que obtuvo fue totalmente distinta.
-señorita Relena, el viceministro Nazarov está aquí-
Relena volvió a abrir los ojos, continuaba con la espalda sobre su escritorio y con todos sus sentidos a flor de piel, no podría haber sucedido esto en peor momento.
-¿señorita Relena?- volvió a llamarle Agatha después de ese breve silencio.
-perdona… dile por favor que espere un minuto estoy terminando algo importante-
-en seguida- le respondió su asistente antes de terminar la llamada
-¿y quedarías satisfecha en un minuto?- le pregunto Heero con malicia, disfrutando de verle la piel colorada en sus mejillas.
-fue lo primero que pude decirle- le dijo intentando recobrar el aliento
Heero cerro el cierre del pantalón de ella, por mas que deseara continuar debían parar, la piel de Relena era muy expresiva cuando algo le agitaba los sentidos de esa manera, tomo sus manos y la ayudo a ponerse de pie, percatándose que sus piernas le temblaban.
-respira- le recordó él al brindarle el apoyo que necesitaba
Relena le dirigió una mirada que le hizo saber a Heero que ella se daba cuenta lo tanto que disfrutaba él de haberla dejado de esa manera.
-¿es verdad que jamas la dejan sola?, ¿siempre hay un agente acompañándola?- le pregunto Eduard a Agatha y ella asintió a su pregunta
-la mayor parte del tiempo el agente Yuy la acompaña, principalmente cuando atiende reuniones privadas-
-¿es ese agente con mirada asesina?- pregunto al mismo tiempo que imitaba la expresión seria de Heero
Agatha no pudo evitar sonreír a eso
-se que puede parecer que tiene mal carácter, pero en realidad es muy amable con la señorita, además le aseguro es el mejor en su trabajo- le dijo ella sonriendo
El sonido del teléfono los interrumpió
-hazle saber que puede pasar por favor- era la voz de Relena
-entendido, adelante viceministro-
Eduard la encontró en su silla guardando algunos documentos que justo acababa de levantar del suelo, Heero estaba recargado en la pared a un lado de la puerta con los brazos cruzados.
-disculpe la interrupción- dijo Eduard
-descuide- mintió ella, realmente no había podido escoger peor momento -dígame en que puedo ayudarle viceministro -
-quería hacerle extensiva una invitación, aunque no mía en realidad es de mi hermana Irina-
-¿como se encuentra?-
-bien, esta encantada de regresar a la tierra, encuentra mas cosas con las que entretenerse aquí pero lamentablemente pasa la mayor parte del tiempo sola, será su cumpleaños la próxima semana y quisiera… saber si usted aceptaría unírsenos a su celebración… sé que ella estaría encantada de que usted aceptará-
Relena lo pensó un momento, no deseaba permitirse una amistad entre ellos, aunque ambos fueran agradables, pero por otra parte, si le costaba a su corazón simplemente ignorar el deseo de su pequeña hermana.
-¿qué día será su cumpleaños?-
-el primer día del mes de abril, no será nada extravagante, se lo ocupada que siempre está por favor no se sienta comprometida de hacerlo-
Cuando Heero lo escucho decir eso se dio cuenta que Eduard Nazarov también sabía que Relena le costaba decir que no a este tipo de situaciones.
-hare lo posible, disculpe que nunca pueda confirmar mi asistencia a sus invitaciones-
-descuide la entiendo perfectamente-
Eduard se inclino ante ella en agradecimiento
-¿se siente bien señorita peacecraft? - Eduard noto en ese momento el rubor en sus mejillas pensando que podría tener fiebre.
-si…perfectamente-
-¿aun continuara trabajando? -
-si solo un tiempo mas-
-no le quitare más su tiempo entonces, que descanse presidenta Peacecraft-
-buenas noches viceministro-
Cuando lo vio irse, Relena se tocó el rostro aun caliente.
-¿Por qué no has aceptado?- le pregunto Heero pensando en que quizá se había detenido de hacerlo estando él presente. Conocía perfectamente su agenda y sabía que no tendría ningún compromiso.
-¿crees que deba hacerlo?- le pregunto ella
-mientras yo te acompañe-
Relena le sonrió
-entonces si podre verte ese día aceptare la invitación-
Habia logrado robarle una sonrisa, Relena se levanto de su asiento y camino hasta donde él se encontraba.
-ya es muy tarde presidenta Peacecraft-le dijo él tomando su mano y besando su palma, su especial reunión debía continuar en un mejor momento donde no tuvieran interrupciones.
