Craving por Procellasdracon

Traducción por Linkinm1a1


—Mmmmm... Hnnnnnmm-aaaaaaahhh... Hhaaaaaahhhn...

Mantuvo sus caderas moviéndose a un ritmo constante, arriba y abajo, arriba y abajo. Fue casi todo lo que pudo hacer para evitar devastar al joven debajo de ella. Si solo fuera cuestión de acostumbrarse a su tamaño, ella habría estado bien, pero no... quería saborear esto. Sólo un poco más…

—... Haaaahhh... Mmmmaaaaaahh... Tan bueno~

Se inclinó sobre él, manteniendo sus manos selladas sobre su cabeza con un círculo mágico mientras su otra mano trazaba un camino punzante a lo largo de su pecho y abdomen con un dedo. El veneno no era nada letal, ni mucho menos, solo algo para picar lo suficiente como para hacerlo retorcerse debajo de ella. Su vestido estaba recogido alrededor de sus caderas y sus tirantes y la blusa estaban lo suficientemente abajo para permitirle ver sus grandes pechos pálidos mientras se balanceaban hipnóticamente frente a su rostro.

—Mi-Mira...

Ella sonrió al escuchar su nombre en sus labios, su voz temblorosa excitándola a pesar de mantener el mismo movimiento lánguido de su cuerpo cabalgando sobre su pene hinchado. Oh, él nunca debería haber dejado que ella lo viera desnudo esa vez en el baño cuando Erza lo llamó… La vista del joven en el que se había convertido, había despertado su lujuria. Claro, ella no era una poda en absoluto, pero se mantuvo bajo control. Hasta ahora, eso es. Solo había una pregunta candente en su mente: ¿Por qué no había hecho esto antes?

—M-Mira... ¿P-Por qué estás?

La camarera miró al hombre de cabello rosado debajo de ella, su respiración entrecortada y su rostro contorsionado con una mezcla de dolor, placer y confusión. La vista de ese rostro envió un escalofrío arriba y abajo de su columna no muy diferente de las repetidas sacudidas que estaba recibiendo con cada movimiento de sus caderas.

—Sssh, —colocó un dedo delgado sobre sus labios mientras continuaba deslizándose hacia abajo sobre su eje—. Porque lo necesito, —respondió fácilmente con su sonrisa habitual—. ...porque los dos lo necesitamos... —Ella forzó a sus caderas a absorber un poco más de su pene, lo que la hizo jadear cuando su coño se estiró un poco más. Nunca antes se había sentido tan llena... Se inclinó aún más, sus pechos desnudos descansando contra su rostro—. Chúpalos, —ordenó, incapaz de ocultar el deseo de su voz.

El hizo lo que se le dijo, su lengua caliente atrajo su pezón izquierdo hacia su boca. Ella contuvo un grito ahogado cuando él comenzó a succionar con voracidad, atrayendo más de su suave carne hacia su boca. Los ojos de Mira se pusieron en blanco ante el placer adicional que estaba experimentando. Sí, Erza era una tonta por dejar que este delicioso Dragón libre. Ahora, él era suyo para tomarlo. —Tus caderas, —gimió—, mueve tus caderas también, Natsu.

Una vez más, hizo lo que le dijo, moviendo sus caderas hacia arriba al mismo tiempo que ella, obligando a su coño a aceptar la totalidad de su longitud en lo más profundo de sus cálidos y húmedos pliegues. No podía mantener la voz en silencio mientras él se movía, sus jadeos superficiales llenaban el aire con cada fuerte empuje de su amante. Forzó sus caderas contra las de él con creciente frenesí, sus gemidos se hicieron más fuertes a pesar de sí misma. La maga de pelo blanco ya no pudo sostener las muñecas de Natsu mientras se inclinaba hacia atrás, sus manos se clavaban en sus pechos liberados, aplastándolos bruscamente. Jadeó de sorpresa cuando sintió las calientes manos de Natsu agarrando sus caderas y miró hacia abajo para ver esa sonrisa diabólica en su rostro.

—Mi turno, Mira, —gruñó, enviando un excitado estremecimiento a través de su cuerpo. Su coño apretó su miembro con fuerza y sus ojos se movieron en respuesta. Al ver su reacción, le dedicó una sonrisa digna de su apodo mientras se presionaba completamente sobre él.

—Haz tu peor esfuerzo.


—Eso sí fue una pausa para el almuerzo, —Cana le frunció el ceño a la camarera de Fairy Tail—. Casi me ayudo a mí misma a mi cuota de sake por hora.

—Haz eso y te lo cortaré por una semana, —amenazó Mira con la serenidad de un ángel. Estaba apoyada pesadamente contra la barra, una ligera capa de sudor era evidente en su piel expuesta. Esto no pasó desapercibido para la morena, que sonrió.

—Parece que tuviste que apresurarte para volver aquí, eh, —sonrió Cana—. ¿Fue tan buena la comida?

La sonrisa de Mira creció. —Oh, sí~ Fue realmente buena. Ciertamente dio en el clavo. —Vio a Natsu por el rabillo del ojo mientras estiraba los brazos por encima de su cabeza, repitiendo los eventos de hace unos minutos.


... sus caderas temblaban con la intensidad de sus embestidas, golpeándola desde abajo... sus gritos fueron ahogados al hundir sus dientes en su hombro musculoso mientras él la abrazaba con fuerza contra su cuerpo duro, los sonidos de sus jadeos, sus gemidos y las bofetadas de su carne llenó sus oídos en una sinfonía lasciva que terminó con su rugido resonando en sus oídos y su semilla caliente derramándose en su vientre….


Mira dio un respiro de satisfacción cuando sus ojos se encontraron con los de Natsu. Ella sonrió levemente ante el rubor que apareció en su rostro antes de que él apartara la mirada. —Definitivamente volveré cuando vuelva a tener el antojo.