Hola a todos mis queridos lectores!, la ADVERTENCIA permanente ya saben, si desean seguir leyendo después de las XXX leerán lemon xD
TOKIO, JAPÓN
Su agenda del día comenzaba en el museo nacional de historia de Tokio, en una rueda de prensa que seria transmitida en tiempo real. Tendría un gran numero de espectadores, los lideres de cada región de la tierra y las colonias espaciales, así como también algunos otros invitados de honor cuya participación en la ESUN era muy importante, todos estaban reunidos para escucharla y conmemorar el día internacional por la paz.
Cuando Relena comenzó a dar su discurso miro a Heero entre todos los asistentes vigilar hacia donde ella se encontraba. Por primera vez volvía a sentirse nerviosa frente al micrófono, en especial por tener que hablar sobre aquel día cuando uno de aquellos pilotos la miraba y escucha con tanto detenimiento. Sus palabras continuaban sacudiéndola "no te idealices en mundo distinto a este", le había dicho, ¿de verdad la apoyaba?, ¿Qué pensaba del pacifismo que ella promovía tan efusivamente?, ¿creía en el realmente?
Dentro de la recién elaborada exposición había pantallas y fotografías que relataban los eventos más importantes de la primera guerra ocurrida después de la colonia, comenzando por la opresión de OZ en el espacio, el asesinato del líder pacifista Heero Yuy y la posterior aparición de los Gundams en un acto de rebeldía contra OZ. Irónicamente Heero estaba recargado justo a un lado de una de las pantallas que mostraba al Gundam 01, en su opinión cada escena relataba lo acontecido de una manera mas poética que realista y estaba seguro de que de nada servia inmortalizar la historia cuando todos los ahí reunidos siempre se empeñaba en olvidarla para jamas aprender de ella.
Al terminar el emotivo discurso de Relena, se dio paso a iniciar el recorrido de la exposición que seria primeramente inaugurada por los medios e invitados de la ESUN antes de ser abierta al público en general.
Heero los observo recorrer cada fotografía, los escucho opinar sobre cada evento, a veces eran comentarios que desmerecían sus acciones señalándolos de provocadores o de hombres que amaban la lucha, algunos otros aplaudían el valor de todos esos pilotos, pero en su opinión estaban todos en un error, puesto que no se requería solo de tener valor o un vano deseo de sangre, si no se experimentaba en carne propia aquel motivo de pelea, si no nacían siendo una víctima para despues convertirse en el victimario, jamas podrían entender el verdadero significado de perder una parte de su humanidad en ese acto.
Dos hombres se detuvieron a su lado para mirar con detalle la fotografía del Wing Gundam que se proyectada en la pantalla, la imagen cambiaba cada cierto tiempo para mostrar una escena que se describía como el lugar de la caída del primer Gundam identificado en llegar a la tierra el Gundam 01.
-el piloto de ese gundam debió morir- dijo uno de ellos junto a Heero -aunque ese Gundam fue visto nuevamente no es posible que se tratara del mismo piloto- termino diciendo
-era un recorrido muy largo hasta la playa, ademas el peso debió hundirlo con rapidez- opino su acompañante
Heero no pudo evitar sonreír ligeramente pensando que quedarían muy sorprendidos si se enteran de que ese mismo piloto se había autodestruido en la siguiente imagen y que además ahora estaba de pie a su lado
-¡Heero!-
Una voz familiar había dicho su nombre y el rostro de Quatre apareció entre un grupo de personas que recorrían la exposición.
-Quatre…-
-me alegre verte- le dijo el joven Winner deteniéndose a su lado, teniendo cuidado de dejar libre el paso a todo aquel que seguía el recorrido
-debo confesar que me siento un tanto incomodo, hay muchas fotografías en este lugar que me traen terribles recuerdos- le confeso Quatre
-se a que te refieres- Heero al igual que Quatre recordaba sus propios errores, aquella terrible equivocación que había cometido, aunque supiese que fue engañado por OZ, había sido entrenado para jamás fallar y se sentía aun arrepentido.
-¿esta Wufei también aquí?- pregunto Quatre
-debe estar por llegar-
Ambos se quedaron mirando el movimiento, Relena aun se encontraba sobre el podio hablando con algunos representantes quienes estaban por saludarla, entre ellos se encontraba el líder de las dos colonias espaciales de marte y propietario en un 50% de la colonia en desarrollo sobre territorio marciano, Dmitry Vasiliev. Heero no le quitaba la vista de encima y Quatre se dio cuenta de eso.
-finalmente la ESUN cuenta con su presencia-
-dudo que lo este haciendo con buenas intensiones- opino Heero recordando lo agresivo que había sido con Relena
-te entiendo… los hombres como él son impredecibles- opino Quatre
-rabberba winner… no esperaba verte en este lugar- dijo Wufei Chang tan pronto llego hasta donde estaban
-es la primera vez que acepto la invitación, desde que la señorita Relena preside la ESUN, este evento ha cobrado otro significado para mi-
Ahora los tres estaban en fila mirando el movimiento y volvieron a guardar silencio cuando otro grupo se acerco a observar la pantalla.
-sin duda el mejor de los Gundams era el 05- dijo un hombre dentro de ese grupo
-nataku- le corrigió Wufei
El hombre se giro para saber de dónde había provenido la voz, pero los tres estaban en silencio mirando hacia distintos lados, por lo que continuo su camino confundido
Quatre se dio cuenta y en cuánto lo vio alejarse rio ahogadamente
-¿por cierto Heero visitaste la colonia L3?- pregunto Quatre
Heero se extraño de su pregunta ¿Cómo sabia eso?
-Barton te vio- se adelanto a decirle Wufei
-hable con él dias despues y me dijo que te vio en una de las funciones del circo- agrego Quatre
-jamas entre a la ciudad, debió confundirme- le aseguro Heero
-Catherine estaba…- segura iba a decir Quatre cuando vieron otra cara conocida acercarse.
-¡pero que maravilla!- exclamo Dorothy Catalonia
-tres ex pilotos gundam reunidos en este día que cambio la historia para siempre, deberían dedicarnos unas palabras, nadie de los aquí reunidos conoce el verdadero significado de la guerra tanto como ustedes-
-Buenas tardes, señorita Dorothy- Quatre fue el único que la saludo aun si ella no lo había hecho primero.
-Quatre Rabberba Winner… como siempre el más amable de todos- sonrió Dorothy
-¿como se encuentra señorita Dorothy?- pregunto Quatre
-en realidad es el mas paciente- dijo Wufei en voz baja por lo que Dorothy no logro escucharlo
Heero noto que Relena comenzaba a retirarse del escenario y sin dudar un momento se dispuso a ir hasta donde ella se encontraba, por alguna razón ese día no se encontraba tranquilo teniendo a Dmitry Vasiliev tan cerca de ella.
-los dejo platicar- dijo Heero con sarcasmo
-sin duda- respondió Wufei dispuesto a hacer lo mismo y seguir su camino, dejando a Quatre y a Dorothy solos.
Dorothy en seguida lo tomo del brazo
- joven Winner, ¿podría encargarse de esta dama sin acompañante? -
-¿esta segura de eso? No desearía que terminara por apuñalarme de nuevo - le pregunto Quatre entre broma
Dorothy sonrío divertida, no esperaba ese comentario de su parte, estaba incomodándola tal como ella solía disfrutar hacer.
-puedes estar tranquilo, no he traído una espada conmigo- le respondió Dorothy finalmente
Heero se encontró con Relena al terminar la conferencia y la siguió de cerca hasta la salida para llevarla hasta su hotel. Esa noche la ESUN se vestiría de manteles largos, todos habían sido citados en la terminal internacional de cruceros de Tokio ubicada en la isla de Odaiba para tomar un navío que los llevaría sobre la bahía y en el que degustarían una refinada cena y un elegante baile.
Dentro de su habitacion, Relena estaba arreglándose acorde a la ocasión, su vestido era muy elegante, había vuelto a su apellido Peacecraft y más allá de ser la líder la de ESUN también era la regente de su propio país.
Estaba casi lista cuando escucho a alguien tocar la puerta de su habitacion, una suite muy parecida a la de suiza, disponía de un elevador privado y se ubicaba en el ultimo piso del hotel con una vista perfecta desde la isla de Odaiba a la ciudad de Tokio.
-¿podría tratarse de Heero?- pensó y sintió su corazón acelerarse.
-soy yo, Agatha señorita Relena- había dicho la voz tras la puerta
Relena abrió la puerta y su secretaria la saludo, había un pasillo entre su habitacion y la primera puerta, en el que se encontraba otro agente custodiando el lugar
Agatha estaba también lista para el evento y ayudo a Relena con los toques finales de su vestido y su cabello el cual estaba vez llevaría recogido.
-disculpe que no haya podido viajar con usted- se disculpo Agatha
-descuida, me alegra que llegaras- le respondió Relena aclarando su garganta, sentía que todas las palabras dichas en el día la habían dejado afónica.
Cuando ambas volvieron a salir, sin duda el trabajo estaba hecho, Relena parecía una reina, su vestido tenía detalles dorados sobre los hombros y llevaba una capa que arrastrar sobre el suelo.
Al acercarse a la salida del hotel sintió un revoloteo en su estomago al ver a Heero esperarla, tanto ella como Agatha prestaron atención a que él también había cambiado su atuendo por un traje y corbata que lo hacia ver mucho más apuesto. Heero le había hecho detener su respiración sin saber que a él también le pasaba lo mismo al verla.
Él le ofreció su mano para ayudarla a bajar las escaleras, la cual Relena acepto sonriendo, sintió una descarga recorrerle el cuerpo al sentir el calor de su mano contra la suya, notando lo fácil que la hacía estremecer constantemente.
Al llegar a la terminal de cruceros había reporteros esperando captar la mejor imagen desde lejos ya que a ninguno le seria permitido subir, ademas la bahía había sido cerrada a cualquier tipo de embarcación, con varios agentes distribuidos y rondando el crucero sobre embarcaciones mas pequeñas.
-¿pudiste encontrar el lugar?- pregunto Wufei a Heero una vez estuvieron solos dentro del crucero.
-si..…- respondió Heero.
Encontrarlo no había sido una tarea sencilla hasta que tropezó con una clase de dispositivos que Odin utilizaba para saber cuándo alguien se acercaba, lo que redujo su area de búsqueda significativamente.
-¿qué descubriste?- pregunto Wufei
-lo que suponía, tenia los mismos síntomas que tengo yo, pero muchos más intensos-
Confirmar eso, lo había dejado inquieto, en los dos años que vivió a su lado jamas se dio cuenta de su padecimiento, había encontrado potentes somníferos y envases de vitaminas vacíos, que lo hacían preguntarse ¿seria ese su destino algún día? ¿que podría pasarle después?
Wufei se preguntaba lo mismo, sabia al igual que Heero lo que esto podría significar
Su conversación fue interrumpida por el teléfono de Wufei el cual le aviso sobre una llamada entrante de Sally Po.
-¿Que quieres mujer?- respondió él
-comandante Sally Po- le recordó Sally recargándose sobre el respaldo de su silla - ¿cómo van las cosas por allá? -
-sin novedad alguna-
- ¿esta Heero contigo? -
-si…-
- ¿podrías comunicármelo? -
- ¿porque no hablaste con él directamente? -
-solo quería una excusa para marcarte-
Wufei sonrió, pero reservo sus comentarios
- ¿sigues molesto? - pregunto Sally
-no… solo… olvídalo- se detuvo de decir lo siguiente -toma el teléfono- lo escucho decir lejos del micrófono
- ¿Qué ha sucedido? - pregunto Heero imaginando por la forma de hablar de Wufei que debía tratarse de Sally
-tengo conmigo el dispositivo que le solicitaste al Dr. J y debo confesar que jamas había visto algo parecido-
-no intentes usarlo hasta que volvamos a Bruselas-
-descuida no pensaba hacerlo, ni siquiera estoy segura de poder intentarlo correctamente-
La computadora portátil sobre el escritorio de Sally comenzó a anunciar una video llamada entrante y para su sorpresa era de parte de Lucrecia Noin.
-disculpa Heero debo colgar- dijo antes de terminar la llamada
Poco tiempo antes de terminar la llamada Heero había comenzado a observar a Eduard Nazarov, no le pasaba desapercibida la frecuencia con que él buscaba estar con Relena, situación que Heero simplemente debía limitarse a observar y eso lo molestaba, quizá no por el hecho de verlo intentarlo, si no porque no parecía ser una persona desagradable para ella. Era como repetir aquella escena en Ginebra, el baile había comenzado y Eduard Nazarov se encontraba nuevamente nervioso por invitarla a bailar, lo miro acercarse hasta ella y platicar, esperando lo que debía considerar como el momento oportuno para ofrecer bailar con ella.
-¡señorita Relena! - había dicho Dorothy, su voz era inconfundible y atrajo en seguida la atención de Eduard y Relena
-buenas tardes, Señorita Relena- dijo Quatre quien continuaba acompañando a Dorothy
-Quatre- dijo Relena sonriendo, un gesto que no paso desapercibido para Eduard Nazarov, él lo reconoció enseguida como el heredero de la familia Winner y por la forma en que se hablaban comprendía que se conocían desde hace tiempo.
-que gusto verte de nuevo- dijo Relena
-el gusto es mío señorita- le respondió Quatre
-¿eres Quatre Rabberba Winner cierto?- pregunto Eduard
-me disculpo, que modales los mios- dijo Dorothy -El joven Winner esta acompañándome, los presento, el joven apuesto aquí presente es Eduard Nazarov-
-imposible no saberlo- dijo Quatre
Eduard le sonrió pensando que en realidad ambos no eran tan diferentes, Quatre era por todos conocidos por ser un joven millonario, que desde el fallecimiento de su padre en la guerra había levantado nuevamente el apellido Winner hasta la cima formando parte de diversos proyectos con la ESUN y las colonias.
- ¿están disfrutando del baile? - pregunto Eduard
Dorothy reconoció a Heero observándolos y pensó en que debería agradecerle despues por lo que haría.
- ¿es acaso esta una invitación?- pregunto Dorothy
-no desearía robarle al joven Winner su pareja- respondió Eduard
-estoy segura de que no le molestara, se que deben tener muchos deseos de platicar-
Dorothy lo tomo del brazo, si que tuviera tiempo de decir algo. Eduard fue llevado hasta la pista de baile extrañado por su comentario ¿indirectamente le estaba diciendo que era ese joven de quien Relena se encontraba enamorada?
-¿se encuentra bien?- le pregunto Quatre una vez estuvieron solos y la viera tocarse la garganta
-si, solo sentí demasiada sed-
-ha hablado demasiado este día- le dijo tomando de un mesero una limonada para entregársela a Relena
-gracias- le dijo sonriendo
En un breve instante miro a Heero y sintió un revoloteo en su estomago cada vez que sus miradas se cruzaban, sentía su corazón latir emocionado, en todo este tiempo no había podido dejar de pensar en sus palabras, había dicho que cuidaría de ella día y noche….
-¿debo entender que es él de quien se encuentra enamorada?- pregunto Eduard a Dorothy mientras bailaban
Dorothy sonrió a su pregunta, divertida de mantenerlo en la incertidumbre
-se que eres lo suficientemente inteligente para descifrarlo tu mismo- dijo ella
Eduardo sonrió y desvío su mirada, conocía bien a Dorothy Catalonia y sabía que mientras ella disfrutara de esto jamas se lo rebelaría.
Minutos mas tarde todos fueron invitados a ver el espectáculo de fuegos artificiales desde la cubierta principal del crucero y Quatre tomo esta oportunidad para hablar con Heero, había algo que lo inquietaba y quería disipar sus dudas.
-¿Puedo hablar un momento contigo Heero?-
-seguro…- respondió con extrañeza
-seré sincero contigo, también he venido aquí para preguntarte algo-
-¿que sucede Quatre?-
-desde aquel día en el reino Zank… el día que peleaste contra aquel Gundam, fuiste mucho mas hábil que el, alcanzaste una velocidad superior que sin duda debía dejarte sin poder respirar hasta desvanecer-
Heero supuso hacia donde se dirigía esta conversación, Quatre era muy observador y sin duda se había dado cuenta.
-¿es que acaso te hicieron lo mismo que aquellos sujetos?- pregunto Quatre finalmente
Heero dudo en responderle, no deseando involucrar a mas personas dentro de esto.
-no quiero obligarte a hacerlo…pero si es así creo que podría tener algo que te ayudaría-
Heero lo miro con asombro y Quatre saco de su bolsillo una hoja.
-Despues de aquel día comencé mi propia investigación, ya que es algo que también me involucra-
-¿te involucra?- dijo Heero sorprendido
Miro el documento que Quatre le había entregado era una lista de nombres, todas mujeres, pero solo uno de ellos fue censurado del resto colocando solos sus iniciales S.W., Quatre había remarcado eso.
-se trata de mi madre, ella murió en el parto el día de mi nacimiento, ademas de los problemas de dar a luz en el espacio, su cuerpo siempre fue débil y esto le impidió tener un hijo de manera natural, en su desesperación recurrió a esta clase de tratamiento y tanto ella como yo fuimos expuestos a lo que llamaron P.0-
Heero sabía perfectamente el significado de esas siglas
-al ver eso en seguida pensé en nuestra conversación, cuando hablamos del prototipo zero y los padecimientos de esos hombres, todos con reacciones distintas- continúo diciendo Quatre
Heero lo miro preocupado ¿acaso Quatre padecía de algo también?
Quatre noto la expresión en su rostro y sin si quiera haberle preguntado, él se adelanto a responderle
-estoy bien, jamas he tenido complicaciones, desde pequeño tuve una inusual resistencia física, aunque jamas tan grande como la tuya, pero… - Quatre dudo un momento en decir lo siguiente
–sin duda lo más extraño es ese sexto sentido que tengo… no sabría explicarlo ni estar seguro de que sea esta la causa, pero… es precisamente por eso que he venido aquí a contártelo- dijo finalmente
Heero recordó ese extrańo momento justo despues de que el sistema zero lo invadiera, Quatre lo había leído como un libro abierto, incluso mas de lo que en ese momento podía reconocer sobre sí mismo, lo había llevado hasta donde él deseaba estar, con Relena.
-Estas en lo correcto, también tengo el Prototipo Zero en el cuerpo- le confeso Heero finalmente
-¿y cómo te encuentras?- deseaba saber Quatre primeramente
-hace unos años no tenia ningún tipo de síntoma, pero recientemente me es imposible conciliar el sueño -
-hay algo mas que debes saber- le dijo Quatre
-se que incluso antes de que cualquiera de nosotros naciera, ese laboratorio llevo acabo clonaciones humanas, he supuesto que con la intención de utilizarlos para aplicarles este mismo tratamiento-
Heero recordó a Alpha, todo coincidía, el debía ser un clon de Odin y también recordó a Sally asombrada por su parecido, lo que le hizo pensar…
-Trowa… ¿estaba seguro de haberme visto? - pregunto Heero
Quatre se sorprendió del repentino cambio de conversación
-si… en especial Catherine, aseguraba que se trataba de ti aunque Trowa no pudo ver su rostro, tenia tu misma complexión… ¿Qué estas pensando Heero?-
Esta vez Heero tomo su teléfono para llamar a Sally Po, si Alpha había salido de esa colonia lo descubrirían, él podría ser la respuesta que buscaba.
Wufei se acerco hasta ellos, se extraño de verlos con los rostros muy serios, no era algo inusual en Heero peor si en Quatre
- ¿qué sucede? - pregunto Wufei
-lo sabe- le dijo Heero a Quatre refiriéndose a que la conversación podría continuar en presencia de Wufei mientras esperaba a que Sally respondiera al teléfono.
Esa noche Quatre termino por enterarse sobre Alpha y se alivio de saber que no se trataba de un clon de Heero, ni que Heero fuese alguno de esos clones creados en aquel laboratorio, pero al igual que todos se sentía intranquilo por la futura salud del ex piloto del Wing Zero, nadie había logrado vivir lo suficiente para saber sus efectos, en su caso el Prototipo Zero no había tenido mayor avance, pero en Heero parecía continuar desarrollándose.
Desde Bruselas Sally trabajaba lo mas rápido posible intentando identificar el rostro de un niño de 12 que ahora debía lucir 10 años más grande, una tarea nada sencilla pero no imposible sabiendo el lugar y el tiempo exacto en el que había estado.
-lo encontré- dijo Sally finalmente -utilizando los videos de vigilancia de aquel día, la imagen no era nítida, pero podía ver su rostro muy parecido al de Heero. Sally les envió la imagen inmediatamente.
-¿tienes acceso a los registro de salida?- pregunto Wufei a Sally
-Los tengo, solo debo reconstruir su rostro para que el sistema pueda reconocerlo-
cuando la búsqueda termino, efectivamente aparecía en los registros de entrada bajo el nombre de Ein. Sally les envió esa misma imagen
-Realmente son muy parecidos- dijo Quatre sorprendido
-¿ha salido de la colonia?- pregunto Heero
-no, no hay registro de salida solo de llegada, aún debe seguir ahí-
Todos sabían lo que esto significaba, debían ir a buscarle tan pronto como fuera posible.
Cuando la fiesta termino todos desembarcaron en la terminal y Relena necesitada de aire fresco, camino hacia la playa, desde su llegada había descansado muy poco y se sentía abrumada, se detuvo un momento para contemplar la hermosa vista seguida por Heero detrás de ella.
-¿te encuentras bien? - le pregunto él, extrañado de verla apartarse del resto
-si perfectamente, solo me sentí abrumada por todos los eventos del día-
-entiendo- le respondió cuidadoso de dejar una distancia entre ellos
Ambos permanecieron en silencio observando la vista nocturna de la ciudad y el ruido del agua sobre la arena. Relena recordó que ese mismo día y sobre ese mismo mar había iniciado todo y pensó en lo distinto que era su mundo después de eso, ambos ahora estaban en una realidad completamente distinta de lo que creyeron alguna vez serian sus vidas.
-Hoy es un día con un gran significado, más allá de todo lo que me has escuchado decir- le dijo Relena
Heero estaba de acuerdo con eso
Relena lo miro deseando saber qué era lo que él pensaba, su opinión continuaba siendo la más importante para ella, necesitaba preguntárselo aun si su respuesta le resultara dolorosa.
-¿puedo preguntarte algo Heero?- se atrevió a decir finalmente
-adelante- le permitió él
-se tan sincero como desees por favor-
Relena se giro a mirarlo detenidamente
- ¿aun crees que persigo una causa perdida? -
Heero la miro con detenimiento
-¿crees en el pacifismo?- continuo preguntando ella
-solo puedo asegurarte que la paz prevalecerá mientras las personas correctas estén a cargo-
-¿Cómo yo?-
Heero asintió
-yo no creo en el pacifismo Relena pero creo en ti -
Ella le sonrió y deseo poder abrazarlo en ese momento
-te lo he dicho antes eres la persona mas capaz para la tarea no lo dudes-
Relena se detuvo de continuar hablando tan pronto vio a Dorothy acercarse hasta ellos
-¿regresara mañana a Bruselas?- pregunto Dorothy
-así es Dorothy, ha sido un placer volver a encontrarnos-
-el placer ha sido mío señorita Relena, no me despido se que nos veremos pronto en su fiesta de cumpleaños-
Relena sonrió la verdad era que no había pensado en festejar, aunque su madre ya le había confirmado su visita tal como el año pasado, en lo único que pensaba era en poder compartir el día junto a Heero.
-tendré trabajo ese día Dorothy, lo lamento-
-vamos señorita Relena debería tomarse un tiempo, estoy segura de que el caballero aquí presente está también de acuerdo con eso y que mejor oportunidad para reunirnos nuevamente, ¿no es cierto? -
-creo que no estoy preparada para otra fiesta tan pronto- respondió Relena su cumpleaños estaba a tan solo un par de días
-que decepción entonces-dijo Dorothy decepcionada
-sin duda lo reconsiderare mas adelante, no necesitamos de ninguna excusa para hacerlo- dijo Relena
-¡esa es la actitud señorita Relena!- exclamo Dorothy juntando las palmas de sus manos
-me despido, no quisiera serles más inoportuna de lo que ya he sido-
Ambos la miraron irse y Relena sintió la necesidad de hacerle a Heero otra pregunta. Una pregunta que siempre había deseado hacerle, él le había obsequiado aquel hermoso oso de felpa y ella deseaba tener una excusa para obsequiarte algo también.
-debemos hablar- dijo Heero despejando de ella cualquier intensión de preguntarle
-¿sucedió algo?- pregunto sorprendida, sabiendo que cada vez que Heero le decía algo como eso significaba que debía alejarse un tiempo
-señorita Relena- había esta vez hablado Agatha agitando su mano
-regresemos al hotel- dijo Heero -tendremos ahí suficiente tiempo para hablar-
Relena asintió, nerviosa sobre lo que tiempo suficiente significaba. Los tres se fueron de vuelta al hotel, Agatha la ayudo a retirarse el peinado y el vestido que llevaba, mientras lo hacia las palabras de Heero la habían dejado pensativa y la verdad era que no podía pensar en otra cosa. Él estaba esperando fuera de su habitación a que Agatha se retirar y eso le alteraba los nervios, Relena sentía su corazón acelerarse y se sorprendió de ver el color de sus mejillas en el espejo.
-¿siente calor señorita?- le pregunto Agatha también percatándose de eso
-si… ire a tomare un baño, gracias por todo Agatha-
-no me lo agradezca, descansé señorita Relena- le dijo justo antes de retirarse
Cuando escucho la puerta cerrarse Relena sentía el cuerpo arderle y tomo aquel baño también con la intensión de relajarse, ¿Por qué se sentía tan nerviosa? Al salir se vistió con una bata de baño y camino hasta su puerta deteniéndose un momento para comprobar por el orificio que Heero continuaba sobre el pasillo esperándola. Al confirmar esto Relena se retiró a vestirse, pero Heero se había decidido a tocar la puerta antes lo que la hizo saltar de sorpresa.
-voy en seguida- respondió Relena abriendo la puerta.
-disculpa, no sabía que estabas bañándote- dijo él al verla vestida con la bata de baño y el cabello aun húmedo.
-ya he terminado- dijo Relena permitiendo que él pasara
Heero se detuvo a su lado y cerro la puerta.
- ¿qué es lo que quieres decirme? – le pregunto ella
-debo viajar al espacio el día de mañana y desconozco el tiempo que me tomara regresar-
Heero noto ese cambio en su semblante, para el era un libro abierto, más allá de no estar con ella significaba también que no estaría el día de su cumpleaños.
-entiendo…- respondió Relena caminando hasta donde había dejado un vaso de agua, aunque ya se esperaba algo como esto, no pudo evitar sentirse deprimida.
Heero se decidió entonces por entregarle el regalo en ese momento, sentía que despues de todo era el día perfecto.
Saco de uno de los bolsillos del traje el dije que ahora estaba unido a una fina cadena de oro. Cuando comenzó a rodear su cuello con él, la había tomado por sorpresa.
-Heero..-
Él termino por abrochar el collar alrededor del cuello y Relena permaneció sorprendida mirando el hermoso dije.
-es tu regalo de cumpleaños- dijo Heero
Relena se giro hacia él y le sonrió, Heero había vuelto a obsequiarle algo y además era algo que podría tener junto a ella siempre.
-gracias- le dijo percatándose también de que tenía un grabado.
-7 de abril- dijo Relena al leerlo
-tú lo has dicho es una fecha con un gran significado- dijo Heero
-lo se- le dijo ella sabiendo perfectamente a lo que se refería.
Relena lamento nuevamente que ella jamás pudiera darle un regalo de cumpleaños, y sintió nuevamente ese deseo por preguntarle.
-¿puedo preguntarte algo?-
-adelante- le permitió él
-siempre he deseado poder obsequiarte algo y no he tenido el pretexto perfecto para hacerlo- se detuvo un momento, pero finalmente lo dijo
-¿Cuándo es tu cumpleaños Heero?-
Heero desvió su mirada y lo pensó un momento
- hoy…supongo- le dijo, después de todo había sido ese día en que había recibido la identidad de Heero Yuy.
Relena se había quedado sin palabras, jamas esperando esa respuesta
- ¿lo dices en serio? – dijo ella finalmente
-no es importante-
-pero…- comenzó a decir Relena, él le estaba obsequiando algo y ella no tenia nada que darle.
Heero se acercó a ella aprisionándola contra el bar de la suit para después acariciar su rostro, acción que la hizo estremecer.
-Heero…-
-despreocúpate te he dicho que no es importante-
XXX
Lo siguiente que sintió fueron sus labios atrapar los suyos y Relena sintió que había dejado de respirar, al separarse de ella, Heero deslizo su mano por el cinturón de su bata, con la intensión de tirar de el para deshacer el nudo.
-puedes hacerlo- le dijo ella con sus mejillas ruborizadas al darse cuenta de sus intenciones.
Heero le sonrió, estaba de acuerdo con eso, pero primeramente debía deshacerse de su propia ropa, ella ya le había ahorrado casi todo el trabajo. Heero se retiró el saco, el chaleco y la camisa, dejando al descubierto la hombrera que llevaba para reponerse del golpe que le había dislocado el hombro
- ¿cómo te has hecho eso? - le pregunto Relena al verlo
-fue solo entrenamiento-
- ¿entrenamiento? - repitió ella sorprendida
Heero se retiro el soporte del brazo, se sentía perfectamente, pero Sally le había insistido en que debía usarlo por dos semanas como mínimo
Deshaciéndose de todo eso volvió a tomar el cinturón de su bata y esta vez tiro hasta desatar el nudo para permitirse descubrirle la piel.
Relena sentía a su corazón golpear el pecho, recargada sobre la barra había comenzado a temblar sin darse cuenta. Heero coloco su mano sobre la piel de su vientre y se dio cuenta de eso.
-¿Por qué estas temblando?-
-no lo se, yo…- había estado nerviosa desde hace días pensó.
Heero acerco su rostro hasta ella y la beso nuevamente, mientras una de sus manos buscaba lugar en medio de sus piernas.
-Heero…-
Relena pronuncio su nombre, se sentía diferente, el aire comenzó a hacerle falta y de algún modo todo a su alrededor comenzó a dar vueltas, lo que la hizo buscar apoyo en su hombro
-¿Relena?-
¿Qué estaba pasándome? Pensó ella, ni si quiera creía haber tomado alcohol suficiente para marearse, ¿porque de pronto se sentía de esta manera?
-estoy bien, solo resbale- mintió, no deseando detenerse
Heero la levanto en sus brazos
-debes estar cansada de estar de pie- le dijo él mientras caminaba con ella hacia el dormitorio
La recostó sobre la cama y comenzó a deshacerse de la parte baja de su propia ropa, Relena no podía detenerse de observarlo.
-espera- le dijo ella cuando él había terminado y se había acercado hasta su rostro, haciéndolo invertir su posición, colocándolo a él de espaldas sobre la cama, tal como la ultima noche que habían compartido juntos. Si esta sería una despedida momentánea debían aprovecharla, pensaba ella.
Relena sintió que le ardía la piel al dejar caer la bata sobre sus hombros, abriéndola y dejando al descubierto su cuerpo desnudo frente a sus ojos. Comenzó a sentir sus manos recorrerle las piernas y sintió a su corazón latir estrepitosamente para que después todo comenzara a moverse y dar vueltas, sintió el mareo más fuerte de su vida, debiendo esta vez apoyarse se su abdomen para no caer.
-¿Relena?-
Heero coloco su mano sobre su frente
-estas ardiendo-
-¿eh?-
No supo que sucedió después de sentir caer su cuerpo sobre la cama, su voz fue lo ultimo que escucho, su mirada se nublo y su cuerpo se desconectó por completo, envuelto en una total oscuridad.
Cuando volvió a recobrar el sentido estaba acostada y vestida sobre su cama, sentía dolor con el simple hecho de respirar, hizo un intento por abrir sus ojos y vagamente comenzó a recordar, desde la fiesta hasta ese momento a solas con Heero, llevo su mano hasta su cuello, buscando a tientas el collar que acababa de regalarle, pero ya no lo llevaba puesto
Su vista continuaba borrosa, podía escuchar una voz a lejos, pero no podía identificar de quien se trataba ¿Qué era lo que decía? ¿Cuánto tiempo había pasado? ¿qué le había sucedido? podía distinguir que la luz del día ya se filtraba por la ventana de la suit.
Una enfermera se acerco hasta ella al verla moverse, Relena ni si quiera se había percatado de su presencia
-no intente moverse señorita ¿cómo se siente? - le pregunto
-¿Qué…. me sucedió? - pregunto Relena intentando hablar.
-señorita Relena no se mueva- esta vez reconoció la voz de Sally
¿Sally Po? Ella se encontraba en Bruselas antes de desvanecerse.
-¿Cuanto tiempo… ha pasado?- había dicho Relena al mismo tiempo que tocaba su garganta, volvía a sentir demasiada sed
-le traerá agua señorita- dijo la enfermera dirigiéndose a la cocina de la suit
-poco menos de un día- le respondió Sally -debe mantenerse en reposo absoluto, enfermo con la fiebre de marte, si Heero no hubiese estado con usted, sin duda pudo haber muerto-
-Heero… ¿Cómo esta él? -
-el esta bien no debe preocuparse-
- ¿estas segura? - ¿Cómo era eso posible que no se haya contagiado? Pensó ella
-¿alguien mas ha enfermado?- pregunto Relena
-nadie mas, solo usted-
Relena sabia lo que esto significaba, había atentado contra su vida.
-llamare a su madre- le dijo Sally
-no… no lo hagas- le pidió Relena –no enteren a nadie-
-necesitará guardar reposo por un mínimo de 15 dias, lo mejor será que este con ella ese tiempo-
Relena no esperaba que el descanso que siempre le había sugerido su madre se convirtiera en esto.
La enfermera volvió con el vaso de agua y una pajilla para que Relena pudiera beber
-intente volver a dormir- le pidió Sally
Relena no pudo negarse a eso, sentía su cuerpo flotar, estaba demasiado débil a causa del medicamento que le habían suministrado directamente en sus pulmones y para cuando volvió a recobrar el sentido la noche había vuelto a llegar.
-¿te sientes mejor? - esta vez fue la voz de Heero la que escucho
-Heero-
Relena lo vio sentado a su lado sobre la cama
Él le retiro el cabello de la frente y coloco nuevamente su mano sobre ella.
-por fin ha bajado tu fiebre-
Relena le sonrio y Heero tomo su mano para dejar sobre su palma el obsequio que le había dado
-deberás guardarlo por un tiempo hasta que te recuperes- le pidió él
Relena asintió, aliviada de volverlo a tenerlo con ella.
-¿de verdad estas bien Heero?- le pregunto Relena aun incrédula ¿Qué acaso no era contagioso? se preguntaba
-estoy bien no debes preocuparte, ¿podrías intentar comer algo? -
Relena asintió, aunque no sintiera hambre podría hacer el esfuerzo, intento incorporarse y él le ayudo colocando mas almohadas tras su espalda.
-¿está bien así?- le pregunto amablemente
Relena asintió y Heero acerco hasta ella la mesa de servicio con diversos tipos de fruta rebanada y arroz blanco dentro de un tazón
-no suele ser yo quien se encuentra de este lado- le dijo bromeando
Era verdad normalmente ella era quien cuidaba de él
-¿cuando te iras?- le pregunto Relena recordando que él estaba por irse antes de que todo esto sucediera
-no me ire-
Relena se sorprendió de su decisión
-fuiste atacada Relena, nadie mas enfermo, alguien debió darte algo beber, ¿podrías intentar recordar algo? -
-¿en una bebida?-
-24 horas antes de que desmayaras-
-En todo el día sentí sed constantemente y tomé agua en muchas ocaciones-
Existió un momento de silencio entre los dos mientras la veía comer.
-estoy de acuerdo contigo en no enterar a nadie- Heero había sido el primero en romper el silencio
-pero deberas recuperarte en Inglaterra, Sally ya le ha avisado a tu madre, llegara aquí el día de mañana- continúo diciendo
-significa que al fin tendré vacaciones- dijo ella bromeando
-lo lamento se lo difícil que será eso para ti- le respondió
Sus palabras la habían hecho sonreís, ante de tomar el bocado, sentía que nada tenia sabor
-¿Qué sucederá entonces con la investigación?- pregunto ella al terminar de masticar
-lo que deba suceder, no pienso alejarme de ti hasta llevarte a Inglaterra-
Relena sonrió
-gracias, Heero -
El no estaba de acuerdo en que le diera las gracias, había fallado en su misión de protegerla y estaba furioso por eso, pensó en el momento en que había desvanecido, jamás había sentido algo parecido, era como perder una batalla y simplemente esperar la muerte.
La vio respirar muy lentamente y la fiebre se había disparado, le reviso el cuerpo, habían comenzado a aparecerle marcas rojas en el cuello y el pecho lo que reconoció inmediatamente como síntomas de aquel virus extraño ¿Cómo era posible? Llamo a uno de los agentes para que llamara por una ambulancia, explicándole que Relena podía padecer la fiebre de Marte. Heero se aseguró de vestirla y vestirse, antes de que los paramédicos llegaran trayendo consigo el medicamento. Al momento en que le fue suministrado, su respiración comenzó a normalizarse.
Aun era de madrugada en Bruselas cuando Sally recibió la llamada de Heero y con tan solo decirle que Relena había sido atacada le había robado el sueño que le quedaba, viajando inmediatamente hacia allá.
-¿de verdad estas bien Heero?- le pregunto Sally cuando estuvo frente a él, ya se lo había preguntado por teléfono pero no terminaba de convencerle, estaba revisándole el cuello detenidamente, aun incrédula de que el no tuviera algún síntoma
Heero asintió
-algunas veces se presentan como una gripe- le comento Sally
-jamas he enfermado- le confeso él
-debes estar bromeando- dijo Sally sorprendida
Wufei y Quatre quienes también se encontraban ahí se miraron sorprendidos, aunque en definitiva el más atónito de los tres era Quatre, no entendía la insistencia de Sally del porque Heero no había enfermado, siendo que él y muchos otros también habían convivido con ella y no presentaba ningún síntoma.
Sus recuerdos terminaron ahí, era verdad jamás había enfermado, ni si quiera de gripe, lo que sea que fuera el prototipo zero entre todo lo negativo que implicaba tenerlo en su cuerpo había también algo positivo ¿pero que era realmente? ¿Qué podría sucederle después?
