Bueno, otro nuevo capitulo, como dije intentare subir historias y actualizaciones mas rápido y pronto, el tiempo me lo permite en estos días y haré lo posible de que así sea en adelante.
Sin mucho mas les dejo con el capitulo, disfruten
iCarly no me pertenece
Capitulo 2: La historia de Freddie
Noviembre del 2019
Biip – biip
Era el sonido de un despertador anunciando que la hora programada había llegado, el despertador pertenecía a cierto castaño de alrededor de 25 años de edad, perezosamente apago el despertador y lentamente se reincorporaba para comenzar su día, aunque el día de hoy se sentía un poco más perezoso que otros días, aun así, con mucho esfuerzo se reincorporo de su cama para dirigirse a la ducha y despejar todo indicio de flojera que tenía su cuerpo.
Alrededor de unos diez minutos después salió de la ducha mucho mas despierto y con una toalla sobre su cintura, busco en su armario y encontró su ropa que había alistado la noche anterior, su traje de etiqueta para el trabajo, es decir pantalones de vestir, camisa manga larga de vestir, corbata, zapatos perfectamente lustrados y su saco.
Fredward Benson, o como a el le gustaba que lo llamasen Freddie, estaba alistándose para un día mas en su trabajo como gerente general en unas de las tiendas de la empresa Pera, apenas había terminado su carrera de la universidad, logro conseguir trabajo en unos de las sucursales de su actual trabajo, un sueño tecnológico para él, con el tiempo y su esfuerzo logro ascender hasta lograr ser gerente de la sucursal, un logro increíble para su corta edad.
Toc – toc
El sonido de la puerta lo interrumpió de sus pensamientos.
-"¿Si?"-
-"¿Puedo pasar?"-preguntaba una vocecilla desde afuera de su habitación.
-"Claro"-respondió, y se adentro una niña bastante conocida para el castaño.
-"La abuela ya preparo el desayuno"-anunciaba sin mucho entusiasmo.
-"Puedo notar tu entusiasmo ante la noticia"-respondía con cierto tono de sarcasmo pero con diversión.
-"Sabes que detesto su comida 'sana y libre de contagios' de la abuela"-añadía comillas.
-"Si te entiendo"-respondía entre risas, mientras intentaba acomodar su corbata, pero cierto dolor en el brazo izquierdo se lo impedía.
-"¿Papá por que no tienes puesto el vendaje ortopédico?"-preguntaba la niña con cierto tono de molestia, Freddie solo se limito a sonreír con inocencia, ella rodo los ojos-"Sabes que tienes que usarlo"-añadió.
-"¡Lo se! Pero es tan molesto usarlo"-
-"Pues no es mi problema, póntelo"-ordeno la niña, Freddie sonreía, ciertamente era su hija pero a la vez era hija de aquella mujer que amaba en el pasado, Sam Puckett, Freddie resoplo y tomo su vendaje y se lo acomodo con ayuda de su hija, Lía Benson-"Bien, vamos la abuela nos espera"-
-"De acuerdo"-dijo alistando más rápido su corbata y tomando su maleta, su saco y abrigo para salir, afuera el clima estaba lluvioso y podría ponerse mas frio, su hija se había adelantado y llego al comedor observando a Lía comer lentamente y sin ánimos su desayuno especial, Freddie se le acerco antes que lo note su madre.
-"Tengo galletas de las que te gustan en el auto"-anuncio con un susurro, Lía sonrió ante el anuncio, en ese instante su madre se giro para saludar a su apreciado hijo.
-"Freddie-bear, buenos días"-
-"Buenos días mama"-
-"Aquí tienes tu desayuno"-le entrego unas tostadas de tofu o algo parecido, a Freddie le disgustaba estas cosas cuando era niño como su hija, pero ahora lo agradecía, gracias a ello tenia el cuerpo que tiene ahora.
-"Gracias"-
El desayuno paso sin percances, Freddie iría a su trabajo y en el camino llevaría a su hija a la escuela primaria, su madre estaría todo el día en casa ya que ese día tendría turno en la noche en su trabajo de enfermera.
En el camino a la escuela, Freddie y Lía charlaban cosas triviales, cabe destacar que Lía se ubicaba en los asientos traseros por obvias razones.
-"¿Cómo te va en club de los niños prodigio?"-pregunto Freddie con bastante orgullo, su hija heredo su inteligencia y por ratos pareciera que ella llegara a ser más inteligente que él, lo cual el agradecía.
-"Odio a esos nerds, pero me gusta estar en el club"-respondió mientras devoraba sus galletas rellenas de chocolate que el castaño tenía escondido en el vehículo, Freddie sonreía, tenía que ser hija de Sam, ella había heredado su mal carácter, era su versión de 13 años que el recordaba cuando la conocía, pero con la diferencia que era aficionado a la tecnología como el, era una extraña pero interesante combinación.
-"Solo no les hagas travesuras a tus compañeros"-Freddie pedía.
-"No prometo nada"-respondió con cierta sonrisa de complicidad, si ciertamente tenia genes Puckett en su sangre.
Minutos después llego a la escuela primaria y despidió a su hija, era divertido para el castaño como el director de la institución felicitaba y la vez temía por el carácter de su hija, ya que era una caja de sorpresas, tardo unos minutos para llegar a su trabajo, todos en la empresa le tenían un inmenso respeto, él era la cabeza del sucursal y siempre Freddie los tratabas como iguales, lo cual los empleados agradecían y el ambiente se convertía en el mejor, y se demostraba en las ventas mensuales que tenía este establecimiento en particular.
Ya en la hora del almuerzo, Freddie se encontraba esperando a cierta persona mientras degustaba su almuerzo en el comedor del edificio.
-"Gibbieeeh"-anunciaba la persona esperada por el castaño, era su amigo de la secundaria Gibby.
-"Amigo, te tomo tiempo llegar"-
-"Lo siento, una cliente no me dejaba de preguntar tonterías de su peraphone"-Freddie sonrió.
-"O ella estaba coqueteando contigo"-añadía con cierto tono pícaro.
-"No lo sé, tampoco me importa, pero me retraso"-decía mientras comenzaba a comer, Freddie era consciente, desde que convenció a su amigo a asistir regularmente al gimnasio con el y cambiar sus hábitos alimenticios, Gibby tuvo un cambio radical en su físico y gracias a cierta persona también cambio en su actitud, seguía siendo el mismo Gibby de la secundaria pero ahora era mas maduro, lo cual atraía bastante a las chicas.
-"Al menos ayuda a que seas el mejor vendedor aquí, y que casi todos tus clientes sean mujeres"-añadía divertido el castaño, Gibby solo se limito a encogerse de hombros, en ese mismo instante, Gibby recibía un mensaje de texto.
-"Mi chica"-anunciaba.
-"¿Ah sí?"-
-"Si, es tan linda"-respondió rápidamente al mensaje y luego guardo su teléfono celular para centrar su atención a su amigo-"¿Cómo esta tu hija por cierto?"-
-"Bien, sigue asistiendo a su club de niños prodigios"-respondió.
-"Ciertamente es tu hija"-
-"Si, pero también el director me pidió consejos de cómo controlarla cuando se pone intensa con sus bromas"-Gibby comenzó a reír.
-"Y también es hija de Sam"-añadía-"Lía es la perfecta fusión entre tú y Sam"-
-"Lo sé"-
-"A todo esto, no te incomoda que la nombre ¿cierto?"-pregunto.
-"Sabes que no Gibby, ha pasado tanto tiempo desde que paso"-
-"Pero ella no sabe de Lía"-añadió dejando de comer momentáneamente.
-"Supongo, tampoco se de ella desde hace años"-respondió Freddie.
-"¿Lía nunca tuvo el interés de saber quien es su madre?"-pregunto nuevamente.
-"A decir verdad jamás me pregunto, es bastante inteligente y debe sospechar que algo paso con ella"-respondió-"Pero jamás me pregunto por Sam"-
-"Ya veo, pero sigo pensando que deberías buscarte alguna novia"-añadió retomando su almuerzo, Freddie había dejado de comer, ya se sentía satisfecho.
-"No quiero nada, mas que cuidar a mi madre y mi hija"-
-"Lo se amigó, pero deberías ser feliz con alguien más, hasta tu hija de siete años lo sabe"-
-"No, no creo que pueda"-
-"¿Por qué no?"-pregunto levantando una ceja.
-"Tal vez ya no tengo el toque de antes"-se excusaba
-"Pues a las chicas que están a dos mesas de nosotros, no creo que les importe"-dijo mientras dirigía su mirada ante el grupo de mujeres atractivas que trabajaban en la empresa, los chicos solo sonrieron mientras saludaban ya que estas no despegaban su mirada al par de atractivos amigos.
-"No quiero nada con nadie Gibby, entiéndelo"-comentaba con cierto tono cansino.
-"Solo te decía"-lo decía encogiéndose de los hombros-"Ya veo que no superas a Sam"-Freddie lo fulmino con la mirada, Gibby evitaba su mirada concentrándose en su comida.
-"Solo cállate"-
Luego de la charla, el almuerzo fue con rumbo normal, ambos castaños volvieron a sus puestos de trabajo, un día laboral mas dentro de la empresa Pera para Freddie y Gibby. Horas después estaba alistándose para salir del trabajo, eran como las cuatro de la tarde, normalmente Freddie recogía de su escuela a su hija, pero hoy tenía una reunión de su club, por lo tanto decidió dirigirse directamente a su apartamento, tenía planeado avisarle a Spencer que hoy habían quedado ir al gimnasio, Spencer quería una revancha contra su hija, debido que la última vez que se enfrentaron Lía lo había vencido por no decir humillado, una niña de siete años humillando a uno de mas de 30 años era divertido de ver, la idea del castaño era ir primero por el hermano mayor de Carly luego volver por su hija para ir directamente al gimnasio.
Freddio decidió no avisarle hasta llegar a su puerta, tenia el presentimiento que él lo había olvidado, quería hacerle una pequeña broma a su amigo, le mando el mensaje que estaría en diez minutos en su apartamento, escucho que dentro del apartamento unos sonidos al parecer Spencer lo había recordado todo de recién y comenzó a alistarse rápidamente, fue el momento propicio para Freddie, tomo la perilla de a puerta y se adentró en el apartamento.
-"¡Spencer cuando te dije que en 10 minutos estaría aquí, la verdad es que… te mentí!"-anunciaba mientras tomaba asiento en el sofá, escucho diversos sonidos provenientes de la habitación del moreno, lo cual fue divertido para Freddie, saco sus dos celulares para contestar algunas cosas, detestaba eso de tener dos teléfonos, pero era necesario ya que detestaba a todo pulmón que lo llamasen a altas horas de la noche cuando el descansaba.
-"Hola Freddie"-el castaño reconoció rápidamente la voz de su mejor amiga, decidió guardar ambos teléfonos celulares y desvió su mirada hacia su amiga, pero quedo congelado al ver a cierta rubia bastante familiar-"¿Sam?"-y el castaño reconoció a la chica que a pesar de todo aún tenía sentimientos en cierto modo, volvía a ver a la madre de su hija, Sam Puckett.
Minutos después tanto Freddie como Spencer se dirigían dentro del vehículo del castaño, Spencer había notado que su amigo estaba totalmente colgado en sus pensamientos, lo cual era incomodo ya que estaba todo silencioso en el auto.
-"¿Te sorprendió verla no es así?"-Freddie despertó de sus pensamientos.
-"Lo siento, me perdí"-
-"Me doy cuenta amigo"-respondió divertido-"¿Cómo te sientes?"-preguntaba refiriéndose a su rubia amiga.
-"No lo sé, realmente no esperaba encontrarla justo el día de hoy"-respondió.
-"¿Intentaras conquistarla de nuevo?"-
-"¡No!"-respondió rápidamente-"Además me odiara cuando vea que su hija sigue conmigo"-añadió.
-"Cierto"-Spencer recordó todo el asunto de la hija de Freddie, habían quedado en algo al respecto, pero Freddie decidió otra cosa-"Pero pienso que fue una buena decisión la tuya Freddo"-
-"Lo sé, pero aun así es mejor así, no quiero incomodar a Sam, ella ya tiene su propia vida"-
-"Es tu decisión"-añadió, en ese mismo instante los dos amigos llegaban a la escuela primaria, vieron a Lía despedirse de su director y corriendo se subió al vehículo de los Benson's.
-"¿Cómo estuvo tu día?"-preguntaba Freddie, mientas comenzaba a dirigirse al gimnasio.
-"Lo de siempre, estar rodeada de nerds"-respondió la menor.
-"En teoría tú también eres una nerd"-comento Spencer, Lía lo fulmino con la mirada.
-"No me compares, solo tengo el intelecto de uno pero no soy uno de ellos"-ratifico, Spencer sonreía-"Por cierto, ¿Tío estas listo para otra paliza en esgrima?"-Spencer se tensó.
-"Hoy no niña, peleare con toda mi experiencia"-
-"Eso dijiste la ultima vez"-comentaba con tono de incredulidad el castaño.
-"Solo fue una práctica, esta vez iré en serio"-
-"Cinco dólares a que te gano"-hablo Lía.
-"Hecho"-acepto Spencer, Freddie solo se limito a poner en blanco sus ojos, su sangre Puckett se hacia a ver muy a menudo en su hija.
Durante el atardecer del día, los tres integrantes del vehículo llegaron al gimnasio y comenzaban sus respectivas rutinas, Freddie maquinas y un poco de esgrima al final, Spencer y Lía dedicaron toda la hora al esgrima, tuvieron su combate y nuevamente Spencer salía perdiendo ante la niña que tenia talento natural al deporte, Spencer decía que era por los genes Benson que ella tiene, Freddie se rio ante el comentario, Lía aun no sabia la historia de su familia y el circo, era un tema para hablar más adelante.
Luego de la sesión deportiva, todos se dirigieron nuevamente hacia sus apartamentos, Freddie comenzó a sentirse nervioso, no tardaría mucho en que Sam vea Lía, y tendría que ser muy ciego para no darse cuenta del gran parecido que tenían ambas rubias, era el clon de Sam pero con siete años de edad, al llegar al edificio, Spencer se alejó rápidamente y con tristeza, Lía disparo junto con el para burlarse como le gustaba hacerlo, Freddie se retraso por cargar las diversas maletas que llevaba.
Y sucedió lo que tenia que pasar, Sam conoció a Lía, Freddie evito a toda costa a Sam y ordeno a su hija dirigirse al apartamento para que se de un duchazo, Freddie quería huir y evitar preguntas por parte de su ex novia, pero justo cuando estaba por entrar a su apartamento, Sam los detuvo, y luego de una incomoda charla, Sam preguntaba si ella era hija de Freddie.
-"No Sam"-respondía ante la pregunta, inhalo y desvió su vista hacia la mujer mas hermosa para sus ojos-"Ella es nuestra hija"-noto como Sam quedaba congelada ante la confesión-"No te preocupes"-hablo nuevamente, pero ella seguía ahí congelada sin saber como reaccionar ante la confesión del castaño-"Ella no tiene porque saberlo"-dijo esto ultimo con cierto tono de tristeza, era sabido que Sam no tomaría bien esto y Freddie se sintió de lo peor al ocultarle una información como esta, sin más se adentró al apartamento, cerro su puerta y se apoyo en la misma, soltando sus maletas llevando sus manos hacia su cara de frustración.
-"¿Estas bien Freddie?"-pregunto preocupada la mama de Freddie quien se encontraba en la sala del apartamento, Freddie cayo sentado al suelo aun apoyado a su puerta.
-"Acabo de hablar con Sam ¿Dónde está Lía?"-pregunto.
-"Si yo igual la volví a ver hoy más temprano y Lía se fue directo a la ducha"-respondió, Freddie se relajó un poco.
-"Sam sabe que Lía es su hija"-la madre de Freddie abrió ligeramente la boca ante la confesión.
-"¿Cómo lo tomo?"-
-"No lo sé, solo se quedó callada, no aguante mas y le dije que no se preocupara que Lía no lo sabrá por ahora"-respondió, reponiéndose del suelo.
-"Pero algún día lo sabrá, y tendrás que hablar con tu hija"-comentaba, mientras ambos se sentaba en el comedor.
-"Tal vez, pero de todos modos ella tiene su vida, y pronto volverá a Los Ángeles, Lía puede esperar unos años para saber quién es su madre"-dijo con un sonoro resoplido.
-"¿No te lo dijo?"-
-"¿Decirme que? No pude hablar mucho con ella"-
-"Ella se quedara a vivir aquí, y justo al frente"-Freddie quedo boquiabierto ante la noticia.
-"No lo sabía"-alcanzo a decir, no sabia que Sam se quedaría, había hecho la confesión pensando que ya no era justo para ella no saber de su hija, pero jamás supuso que Sam estaba aquí para quedarse, se sentía idiota, debió preguntar cuando la vio.
-"Tienes que hablar con Lía pronto, ambos sabemos como se pone cuando una noticia grande aparece en su vida"-Freddie sabia lo especial que era su hija.
-"Si lo hare, pero más adelante"-
-"Esta bien hijo, estaba haciendo la cena para dejarles, dentro de poco me voy para el hospital"-comentaba, Freddie asentía distraído, su mama se posiciono dentro de la cocina, Freddie la diviso y sintió un deja-vu.
-"¿Mamá, recuerdas el día que decidí quedarme con Lía?"-Marissa se detuvo en sus quehaceres y sonrió.
-"Claro que lo recuerdo hijo"-Ambos recordaban aquel día de julio del año 2012, Lía apenas tenia un mes de nacida…
Flashback
Julio del 2012
Sam estaba alistando los últimos detalles de su motocicleta, ya estaba encima de ella, prendió el motor para calentarlo preparándose para el largo viaje que se avecinaba, Sam sabia que estaba dejando muchas cosas atrás, su amiga Carly se iría a Italia con su padre, aunque le confeso que seria por un par de años, luego iría a estudiar a Nueva York, ella ya tenia todo planeado, Gibby estudiaría en Seattle, al parecer en una universidad comunitaria, ella estudiaría en Los Ángeles, gracias a su gran esfuerzo que le valió una mejoría notable en sus notas y más el hecho de que ella prácticamente era una celebridad, Sam había conseguido una beca completa en una escuela Gourmet en la ciudad a donde se dirigía, mientras Freddie, se iría para Boston.
-"¿Ya te iras?"-Sam reconoció de quien era la voz, su ahora ex novio Fredward Benson.
-"Si, solo espero que caliente un poco del motor de este bebe"-decía refiriéndose a su motocicleta, Sam noto que Freddie estaba con ojeras y un poco decaído, ella sabia la razón, pero decidió ignorarlo, ella ya había tomado una decisión al respecto.
-"¿Estas segura que podrás hacer un viaje tan largo?"-pregunto con preocupación el castaño-"Apenas paso un mes de tu emba…"-
-"Fue natural Benson, si hubiese sido por cesárea, no podría moverme aun, pero ya vez mama es fuerte"-interrumpió sabiendo lo que diría Freddie.
-"De acuerdo"-añadió cabizbajo, le dolía al castaño verla irse, era su amor a pesar de todo, era prácticamente madre de su hija de apenas un mes de nacida.
-"Vamos, dork no hagas esto más difícil para los dos"-suplicaba, Freddie intento sonreír.
-"Lo siento, sabes que te extrañare"-
-"Y yo a ti, pero esto fue una decisión que tome desde hace mucho, y tú me apoyaste"-recordó.
-"Si, es tu sueño Sam, debemos seguirlo, lo sé, solo que es difícil nada más, pero lo superare"-dijo con un poco más de calma, Sam sintió como su voz desaparecía, ella acomodo su casco en su cabeza, le dirigió una última mirada más a su castaño favorito, le dolía verlo así, pero la decisión ya estaba tomada, inclusive antes de que la niña apareciera en sus vidas, Sam jalo de su camiseta y lo beso una ultima vez, fue un beso corto se alejaron segundos después.
-"Se que encontraras los mejores padres para nuestra hija"-dijo con una sonrisa, Freddie imito la sonrisa aunque con ciertas lagrimas rebeldes escapando de sus cuencas-"Adiós Freddie, cuídate"-dijo y partió con rumbo a Los Ángeles, en el camino y ya en la carretera comenzó a llorar silenciosamente, dejaba todo atrás, pero todo tenía un motivo, un sueño, su futuro, era lo mejor, pero aun así eso no evito las lágrimas-"Te Amo Freddie"-dijo antes de desaparecer por un largo tiempo de Seattle.
Freddie la vio irse, sus silenciosas lagrimas salían inadvertidamente de sus ojos, sabia que era una decisión correcta él siempre quería que Sam haga algo con su vida y al fin lo estaba haciendo, pero aun así le dolía, luego de perderla totalmente de vista, se adentro al edificio, ignoro a su molesto portero y se adentro al ascensor, al llegar al octavo piso del edificio escucho un llanto de un bebe, sabia de quien era el llanto, era de su propia hija, ajeno a todo ello, Freddie ignoraba a su hija, pensaba que en parte ella es la culpable de que Sam huyera de Seattle, estos últimos meses estuvieron juntos, pero cuando nació Sam comenzó nuevamente a estar distante y hasta fue que supo que ella se iría, ahora que lo pensaba fue un idiota en apoyarla en su decisión, él quería que Sam se quedase con él, debió ser así, y todo la culpa era por esa niña, su relación no iba a ser la de antes porque ahora había una bebe entre medio.
Freddie se adentró furioso, el llanto no ayudaba, este ultimo mes no la dejaba en paz, su mama se encargo del cuidado del bebe hasta que Freddie consiguiese unos padres para la niña, Marissa se encontraba preparando leche para la bebe, esa niña también hacia la vida imposible para su propia madre, esa niña era culpable de las desgracia de todo, tanto así que Freddie jamás se había dignado a ver su hija, no quería hacerlo, solo quería firmar los papeles de adopción y desaparecer hasta que ella se fuera de su vida.
-"¿Mama donde esta los papeles de adopción?"-pregunto en un tono bastante sombrío y cansino, la bebe no dejaba de llorar.
-"Están justo a lado de la cuna de la bebe"-respondió tristemente, Freddie rápidamente se dirigió hacia donde le habían indicado, el llanto era mas sonoro ahora que estaba más cerca, encontró los papeles deseados y por el rabillo del ojo, la vio, vio por primera vez a su propia hija, Freddie quedo hipnotizado ante la vista que tenía, su hija era tan pequeña, tenía el pelo rubio como su madre, la niña al notar a la persona que se le acerco, dejo de llorar y eso basto para que Freddie viese esos ojitos azules, eran tan hermosos, la niña comenzó a sonreír hacia el castaño como reconociendo que era su padre, eso fue como un flechazo para Freddie-"¿Dejo de llorar?"-pregunto Marissa desde la cocina con cierto asombro, Freddie asintió lentamente.
-"Es tan hermosa"-dijo inconscientemente, Marissa sonrió, su hijo al fin conoció a su nieta, ella detestaba la idea de dar en adopción a su nieta, era tan linda, tenia muchas facciones a la de su hijo cuando era un bebe, detestaba a Sam por decidir que lo mejor para esa criatura era darlo en adopción a quien sabe qué tipo de personas, Marissa ajena al estado de trance de su hijo, se acerco y levanto a la bebe dándole el biberón para que se alimentara, la niña tenia unos ojos hermosos azules y Freddie admiraba eso.
-"¿Quieres cargarla?"-pregunto, Freddie asintió con algo de inseguridad, pero apenas toco y sostuvo a su hija en sus brazos, un clic en su corazón escucho, era su hija, su instinto paterno nació de la nada, su ira y tristeza se fueron, tenía una razón para ser feliz y seguir con su vida, sentía que tenia que protegerla y cuidarla toda la vida, era el instinto paterno pensó el castaño, en ese instante Freddie desvió su mirada hacia los papeles de adopción que estaba a lado suyo, había una firma, era la de Sam, solo faltaba la suya y la búsqueda de unos padres amorosos podría comenzar, pero ahora él había tomado una nueva decisión, que influenciaría mucho en su vida, pero era un riesgo que debía que tomar.
-"Mamá"-llamo, Marissa dedico su atención a su hijo, por primera vez en mucho tiempo veía algo diferente en él, un cierto brillo-"¿Me ayudarías a cuidar a mi hija?"-rápidamente las lagrimas de su madre comenzaba a brotar, no esperaba que su hijo tomara esa decisión tan rápido, ella estaba feliz.
-"Claro que si hijo"-dijo, tomo los papeles de adopción, y aplasto todas las hojas dentro su puño para luego depositarlo en el basurero, Freddie sonrió ante la acción, la decisión estaba tomada, pero había un pequeño problema.
-"Lía"-dijo de repente, Marissa lo miro confundida-"Se llamara Lía"-anuncio, Marissa sonreía.
-"Lía Benson, bienvenida a la familia"-dijo abrazando a su hijo y nieta, una nueva integrante llegaba a la familia Benson, una nueva aventura para el castaño de apenas 18 años de edad, así comenzaba la historia de Lía Benson…
Primer Flashback de la vida de estos dos jóvenes enamorados, y espero realmente que les hubiera gustado el capitulo de hoy, y haré todo lo posible para actualizarlo pronto, claro si tengo el apoyo de ustedes =D
Gracias a Pablo21 por el review y tomare en cuenta en continuar esta historia mas pronto, aunque en algún momento retomare otras que deje en cierto modo en abandono, solo tenganme paciencia.
Y gracias por los favs y follows a la historia, bueno eso seria todo por hoy, mas adelante ya iré revelando mas sobre que paso sobre estos dos y como Freddie crió a su querida hija.
Saludos
Tocino Boliviano 94
