Takashi y Keith Shirogane, hermanos, con 29 y 26 años respectivamente; Shiro siendo el mayor por 3 años, con sueños de ser parte de la NASA, ir a la Estación Espacial Internacional (ISS), tener un perro adoptado tipo Laika y casarse con un guapo chico que entendiera que sus sueños no están en la tierra. Keith, un amante empedernido de los autos, tenía su pequeño taller donde a veces hacia modificaciones en autos, su mayor sueño, llegar a las carreras, no como piloto, si no como la escudería (asistencia mecánica) de uno, soñaba con estar en los Pits cambiando llantas a contra reloj y viendo ganar al piloto que los representaba.

Pero las cosas para los hermanos no habían salido tal y como las soñaron, sus padres murieron cuando Shiro apenas cumplía la mayoría de edad, 21 años y ya debía hacerse responsable de su hermano menor y de la empresa familiar. Que, aunque termino siendo un éxito dirigiendo la empresa de autopartes Shirogane, él no quería vivir en una oficina firmando papeles y haciendo tratos, esa vida o era ni siquiera para su hermano que amaba los autos.

Sin embargo la empresa iba viento en popa, sus refacciones cada vez se hacían más comunes y empresas grandes como Ford o hasta Ferrari empezaban a pedirlas para sus nuevos modelos. Keith, por otro lado, se graduó con honores en mecánica automotriz, no tuvo muchos problemas en abrir su taller y tener clientes, pero lamentablemente este le absorbía todo el tiempo como para hacerse más grande, expandirse y llegara a las carreras.

Y un día, como por arte de magia un chico moreno apareció en la vida de Shiro, hijo de un empresario que o había podido asistir a una cena con Shiro para cerrar un trato, Curtis Jones, esa cena fue la primera de muchas que comenzó a tener Shiro con él. Curtis en si no quería tener nada que ver con Shiro, pero al ver la conveniencia de hacerse su esposo, termino por resignarse y simplemente dejarse llevar por un enamorado Takashi.

Keith no aprobaba la relación de su hermano, se notaba a leguas que Curtis solo estaba ahí por interés, varias veces lo vio cortejando a otros chicos y algunas chicas, frente de su hermano, pero Shiro empezaba a pelear con Keith protegiendo a su novio a toda costa.

Pero nadie se esperó que un día Shiro llegara a la casa que compartía con su hermano con un gran anillo de diamante diciendo que se casaba en un mes con el dichoso Curtis, ese día Keith saco espuma por la boca mientras se desmayaba.

Tres días antes de la boda, fue la despedida de soltero se Shiro, estaban ahí algunos de sus primos, amigos de la empresa y Keith en la cocina intentando ignorar el hecho que un bastardo oportunista se iba a robar a su hermano y sus sueños. La fiesta corría sin prisas, alcohol en la sala, botanas y comentarios algo subidos de tono, hasta que Keith oyó un grito y luego un golpe seco.

-te acostaste con mi esposo- grito Shiro frente a un medio mareado Griffin

Griffin, premio de Shiro y de Keith que trabajaba en la empresa, extrañamente se había vuelto muy cercano a Curtis y ahora sabían el por qué. Todo iba bien hasta que a Griffin se le ocurrió al brillante idea de sacarse selfies, una salió mal, su teléfono termino a manos de Shiro y pasando las fotos para ver si había otra donde salieran cerrando los ojos se encontró no con una foto, no, un video porno de su futuro esposo y Griffin en la casa de este último, Shiro no dijo nada y paso las fotos encontrando muchas más de ellos.

-es tú futuro esposo, idiota- grito Griffin en el piso recalcando la palabra "futuro"

-y aun así te valió y te metiste con el- grito Shiro aventándosele para seguirlo golpeado en el piso

-tal vez porque tu no le dabas lo que quería- y Griffin empezó a contestar los golpes

Keith veía todo asomándose de la cocina, era divertido ver ese espectáculo y como ninguno de los invitados decía nada, en el momento que vio la cara de Griffin morada fue cuando intervino tomando a Shiro de los hombros alejandolo.

-afuera todos, ya- ordeno Keith y todos se salieron, incluyendo un muy lastimado Griffin

Al día siguiente, Shiro se lamentaba todo mientras sostenía una bolsa con hielos en su mejilla.

-¿y ahora qué hago?- le pregunto a Keith

-lo dejas y sigues tu vida- respondió su hermano menor pasándole un bote de helado

-pero ya estaba todo, hasta los regalos- Shiro vio la pila de regalos que estaba en la esquina de la sala, todos envueltos en papeles caros

-¿Y? no te vas a casar con ese idiota que te engaño quien sabe cuántas veces con Griffin, y no me vengas con que fue Griffin quien se le metió, ambos quisieron- regaño Keith parándose frente a su hermano quien descansaba en un sillón

-tal vez cambie ya estando casado- intento rescatar la situación Shiro, sin éxito claramente

-Shiro, no cambian, le perdonaste una infidelidad con la secretaria de su padre, no vas a volver a caer en eso, ni que lo valiera- refunfuño el pelinegro menor

-pero...- Shiro intentaba buscar una forma de que su plan de boda siguiera, quería casarse realmente

-pero nada Shiro, mejor acepta irte al campamento de la NASA, te invitaron por que vieron algo en ti, puedes seguir tus sueños al fin, deja al tarado de Curtis a un lado y vete- hablo Keith pasándole al carta que tenía la invitación en su interior

-no me hables de sueños cuando tú no quieres seguir el tuyo- respondió enojado Shiro parándose del sillón

-no empieces de nuevo con eso, ya te dije que no voy a intentar confesarme- suspiro Keith y rodo los ojos

-me estás diciendo que siga mis sueños y tú no quieres, si yo quiero ir y en este momento casarme con Curtis lo voy a hacer, ese es mi sueño de momento y si voy a luchar por eso- Shiro se cruzó de brazos enojado

-eres un idiota Shiro, tienes la oportunidad de tu vida frente a tus ojos y la estas desaprovechando por un idiota que no vale ni un centavo- Keith intentaba hacer razonar con su hermano pero empezaba ponerse pesado

-si yo me voy al campamento tú te vas al viaje familiar con Lance- grito Shiro dejando pasmado a su hermano

-pero es en familia y yo no estoy incluido, además de que no tengo boleto a Cuba, ya debieron haberlos comprado y...- Keith se encogió de momento bajando la voz cada vez mas

-oh no Keith, si yo me olvido de Curtis y sigo mi sueño tú sigues el tuyo, vas al viaje y le confiesas lo que has sentido por él desde los 10 años- los gritos hicieron eco en la cabeza de Shiro y empezaba darse cuenta que realmente Curtis no valía la pena, la carta si

-bien, pero realmente quiero que olvides a Curtis y sus planes de boda, no me importa ir con cada empresario y regresarles su regalos- aceptó un muy sonrojado Keith

Y como si lo hubieran invocado, Lance toco el timbre, Shiro se acercó al intercomunicador y vio al moreno con un ramo de flores, sonrió malévolamente y abrió al puerta.

-hola- sonrió Lance entrando encontrando a Shiro sonriendo y a Keith intentando ocultar su sonrojo

Lance McClain, piloto de Fórmula 1, amigo de los Shirogane desde los 7 años, bueno, los 10 de Shiro y 7 de Keith. Lance tenía la misma edad que Keith, eran vecinos del vecindario donde sus padres habían comprado su casa, casa que ahora solo habitaban los hijos del matrimonio Shirogane. Lance tenía un dos hermanos y dos hermanas, todos mayores, toda la familia McClain conocía a los Shirogane, no eran tan cercanos pero si los apreciaban.

Los McClain eran una familia con hijos exitosos, Verónica trabajaba en la Nasa como técnica, Marco era corredor en la NASCAR y Luis estaba en los pits con la escudería de Ferrari que representaba Lance aunque a veces cambiaba de patrocinador dependiendo de la carrera y la paga, Rachel corría en motociclismo de velocidad, ganado varias veces el Campeonato Mundial de Velocidad. Luis estaba casado con Lisa y tenían dos hijos, Sylvio y Nadia, quienes al ser los únicos niños a veces eran consentidos.

Desde que se conocieron no dejaron de jugar ni de juntarse y cuando Keith cumplió 10 años y empezó a saber más de la vida y de sus emociones se dio cuenta que le gustaba Lance.

Pero después de muchos intentos y señales de parte de Keith hacia Lance para que se diera cuenta lo enamorado que lo tenía se había resignado a que jamás le diría sus sentimientos. Regresando al presente con un Lance sosteniendo un ramo de flores en la puerta de la casa de los Shirogane.

-llegas en el momento preciso- sonrió Shiro poniendo uno de sus brazos alrededor del cuello de Keith- te quiere decir algo- sonrió refiriéndose a su hermano

-¿qué sucede?- pregunto Lance acercándose a los hermanos casi olvidando su objetivo de la visita

-¿puedo ir contigo a tu viaje familiar? Shiro se va a ir un mes a un campamento, no quiero quedarme solo- dijo Keith sonrojándose levemente pero viendo los ojos azules del moreno

-oh claro, no hay ningún problema, todos van a estar encantados de tenerte- sonrió Lance haciendo estragos en el pulso del Shirogane menor- por cierto, estas son para ti Shiro, supe lo de Curtis, que bastardo- y Lance se dio cuenta que aún no había entregado las flores

-gracias, las llevare a la oficina antes de que me vaya para que las cuiden- sonrió Shiro aceptando el ramo- ¿cómo te enteraste?- pregunto el mayor

-Kinkade me conto lo que había pasado en la despedida de soltero- respondió Lance

-Curtis idiota- murmuro Keith

-no te vas a casar con él, ¿verdad?- pregunto Lance

-no, afortunadamente tengo a Keith para hacerme entrar en razón de vez en cuando- sonrió el Shirogane mayor despeinando a su hermano cariñosamente- hace un mes me llego una carta de la NASA invitándome a un campamento para ingresar, estaba a punto de dejar pasar la oportunidad- sonrió Shiro

-eso es increíble, estoy seguro que vas a llegar a la ISS- Lance sonrió acercándose a abrazar a Shiro sin dejarlo de felicitar

-voy a darlo todo para que así sea, empieza la siguiente semana y duraría un mes, mientras debo ir buscando alguien que me remplace en la empresa- Shiro empezaba ya a maquinar su salida de la misma

-Allura sigue siendo una entusiasta por la presidencia, Coran la conoce y trabaja bien con ella- menciono Keith siendo apoyado por Lance quien solo asentía

Allura era la vicepresidenta de la empresa, prima de Lance que había entrado a la empresa como cualquier administrativo más, pero fue escalando puestos al ser bastante buena convenciendo a la gente y haciendo tratos, no había dejado de insistir en que ella podría tomar la presidencia y Shiro seguir sus sueños en la NASA. Coran era el mejor secretario del mundo, teniendo cerca de 40 años, era el ser más eficiente que hubieran conocido, amaba a Allura como si fuera su hija propia y a Shiro igual, solo que con mas respeto.

-cierto, voy a hablar con ella, tu arregla lo de tu taller- recordó Shiro sacando su teléfono

-eso está cubierto, Hunk y Acxa tienen todo controlado- aseguro Keith levantando su dedo pulgar en aprobación- además Shay va acompañar a Hunk unos días

- solo queda una cosa mas- habló Lance atrayendo la atención de los hermanos- este año no vamos a viajar a cuba, Luis ha estado un poco mal de salud y no queremos irnos sin él y mis sobrinos, así que nos vamos a quedar en la casa de la playa todo el mes haciendo todo lo que haríamos en Cuba, mis abuelos van a venir en unas semanas- comento Lance esperando que aun así Keith no se retractara

-no importa, que Keith se vaya contigo, no tienes problema ¿verdad?- pregunto Shiro viendo a su hermano ruborizarse y negar con la cabeza

-no hay problema, yo me adapto a todo- sonrío Keith intentando no sonar inseguro, un mes en la casa del chico que te gusta con su familia no era cualquier cosa

-excelente, el vienes paso por ti, también quiero despedirme de Shiro- y Lance se acercó poniendo su mano en el hombro de Shiro quien solo lo vio cariñosamente

-claro que me voy a despedir de ti- sonrío Shiro de vuelta

Y ese día Lance salió de la casa de los Shirogane con la notica para su familia de que no estarían solos, por otro lado Shiro se peleaba por teléfono con Curtis quien le decía que iba a cambiar y que no cancelaran la boda, Shiro se negaba y negaba pero no fue hasta que Keith le quito el teléfono y lo mando al diablo que dejo de insistir amenazando con terminar el acuerdo. Cosa que Shiro arreglo en un minuto hablando con el padre de su ex prometido y exponiendo lo infiel que le fue, el señor Jones estaba mas que arrepentido y no pensaba terminar el trato solo por estupideces de su hijo.

Por otro lado Allura estaba que saltaba de alegría, seria nombrada presidenta temporal y esperaba que después fuera parmente, ella sabía de primer mano lo mucho que amaba Shiro es espacio, a ella le encantaban los negocios y las relaciones y la empresa Shirogane era exitosa, un pequeño diamante en bruto que Shiro no sabía explotar tanto como ella. Hunk y Axca al oír que se quedarían de encargados por unas vacaciones de Keith en casa de Lance no dudaron en burlarse y alentarlo a confesarse.

Hunk conocía a Lance y a Keith desde niños, fueron a las mismas escuelas y eran grandes amigos, sabia lo enamorado que Keith estaba de Lance pero Pige le decía que Lance no le correspondía. Pidge era una niña dos años menor que ellos pero que con su intelecto iba a su mismo nivel, su hermano era astronauta en la NASA y ella quería ser matemática de la misma empresa, por lo que no veía en persona a sus amigos, solo por videollamadas ya que recién la habían aceptado pero solo como prueba.

-Keith, no quiero verte herido, solo díselos cuando estés complemente seguro- dijo Pidge en una videollamada que hicieron Hunk, Keith y ella

-lo sé, lo sé, no voy a ilusionarme mucho- suspiro Keith

-pero aun así díselos, será un mes, puedes intentar conquistarlo o saber si le gustas o si alguien le gusta- comento animado Hunk entre gritos ya que estaba cocinando

-exacto, primero averigua si alguien le gusta- asintió Pidge acomodando sus lentes- estoy de acuerdo con Hunk, como sea dile lo que sientes, no el primer día, si no sería muy incómodo- rio la chica

-yo les avisare de todo lo que pase, se los prometo- sonrío Keith oyendo a Shiro gritar que le ayudara con la cena- me tengo que ir chicos, los quiero- y el pelinegro corto la comunicación

-ahora si dime Pidge, que sabes que yo no- pregunto Hunk dejando de cocinar

-a Lance le gusta Shiro, no Keith, me lo dijo una vez- soltó la chica susurrando como si fuera un secreto de estado

-no es cierto- Hunk se tapó su boca con sus manos sorprendido

-lo sé, es una locura, Shiro solo lo ve como su futuro cuñado, no como futuro esposo- la chica hacia ademanes mientras contaba todo emocionada por al fin contar el chisme- pero espero que se dé cuenta que Keith es mejor prospecto que Shiro, digo, el estaría en su equipo en los Pits- aseguro Pidge

-exacto, serian un equipo invencible- secundo Hunk asintiendo con fuerza

-como sea, no digas nada de lo que acabo de decir- amenazo Pidge- tengo que colgar, Matt acaba de llegar- y la chica termino la llamada

Hunk se quedó meditando un poco la situación, el comportamiento de Lance hacia Shiro si era de alguien enamorado y no se había dado cuenta de ello, aunque no sabía que era lo que le había visto a Shiro porque siempre los había tratado como hermanos pequeños, a el mismo y al moreno, hasta a Pidge, nunca con sentimientos románticos.

-oye hermano, oí que Keith se va a quedar en tu casa- y Hunk decidió llamara a Lance para tantear terreno

-sí, Shiro se va air a un campamento de la NASA un mes y Keith no quiere estar solo- se rio un poco el moreno

-¿Verónica tuvo algo que ver con la carta?- pregunto Hunk

-un poco, también Matt y su papá ayudaron, Verónica le llevo la carta a su casa- conto Lance algo sonrojado

-me alegro por Shiro, y espero que encuentre a alguien allá que este igual de loco que él por el espacio, no como su ex - y esas palabras las había dicho con toda intención para ver como reaccionaba su amigo

-yo espero que no, digo, es muy poco tiempo y debe ser difícil para él, a lo mejor y cuando regrese encuentra a alguien- Lance no quería sonar nervioso pero Hunk lo conocía lo suficiente como para saber que lo estaba

-quien sabe, solo quiero ver feliz a Shiro- y Hunk sonrío, Lance no lo veía pero esperaba que ese también fuera el pensamiento de su amigo

-yo también- y Lance suspiro, dándole la razón a su amigo

La semana paso volando y en menos de lo que Shiro decía ISS ya era el día de separarse, Lance pasó en la mañana por Keith y se despidió efusivamente de Shiro, quien ese día también partía al Centro de control de la NASA en Clear Lake.

-infórmame de cualquier cosa que pase Keith- murmuro Shiro abrazando a su hermano

-tú también- y Keith apretó el abrazo, realmente extrañaría a su hermano