Mientras tanto Shiro había llegado al centro de enseñanza de la NASA (atención aquí, no sé si realmente existe, pero para efectos de la historia imaginemos que sí), tenía habitaciones en donde se quedarían todos los aspirantes en ese mes, ahí mismo se les impartirían las clases y harían su vida escolar.

Al llegar juntaron a todos los aspirantes fuera del centro educativo, Shiro se sentía emocionado, extremadamente emocionado de al fin estar ahí, los recibió quien sería su instructor mayor, el ya experimentado Astronauta Iverson, también había sido parte de la milicia por lo que era ideal para los aspirantes.

-señores y señoras hoy empieza su mes aquí, quien sienta que esto no es lo suyo que lo doga ahora y no ocupe un lugar que otros pueden ocupar- señaló Iverson bastante serio, pero ninguno de los aspirantes se fue- bien, en vista de que todos quieren estar aquí y sufrir hasta que consigan su sueños, bienvenidos al entrenamiento especial de la nasa en donde podrán aspirara a diferentes puestos- e Iverson al fin dio la bienvenida sonriendo levemente

-¿no vamos a poder salir de aquí ni recibir visitas?- pregunto un chico que estaba detrás de Shiro

-no, van a permanecer aquí todo el tiempo, a veces irán al centro de mando y si tienen suerte a ver un despegue, pero no recibirán visitas ni podrán irse de compras- Iverson suspiro algo cansado, esa pregunta tarde o temprano se la hacían- sin más que agregar, pueden pasar al comedor, solo por hoy se les permitirá comer y acomodarse, mañana inicia el entrenamiento- y con eso Iverson señalo una puerta a su derecha que los conduciría al pasillo donde estaba el comedor

Todos los aspirantes fueron ahí encontrándose con todo listo para comer, algunos empezando a platicar con otros teniendo así un ambiente agradable, después de tomar su comida Shiro se dirigió una mesa para mandar mensajes a Keith sobre su llegada y avisar que no iba poder contestar rápidamente después de ese día.

Después de la comida todos se dispersaron intentando encontrar su habitación, la cual sería compartida, Shiro llego a la suya y después de verificar por tres veces que no se hubiera equivocado abrió la puerta encontrando un cuarto con dos camas y dos escritorios, baño completo y nada más. Sin pensarlo tomo la cama de la derecha poniendo encima su maleta y suspirando emocionado, si todo salía bien, pronto estaría oficialmente dentro de la NASA y en camino a ser astronauta.

Un sonido lo saco de sus pensamientos, la puerta había sido abierta de golpe y un chico moreno con lentes había entrado corriendo.

-rayos, creí que llegaría antes- murmuro el chico viendo a Shiro- mucho gusto, soy Adam Williams- y extendió su mano la cual fue tomada por Shiro dándole un pequeño apretón

-Takashi Shirogane, pero puedes decirme Shiro- sonrío viendo como Adam dejaba sus cosas en la cama de la izquierda

-quiero ser físico pero también quiero ir al espacio aunque sea una vez- contó Adam sentándose en la cama

-yo quiero estar en la ISS, realmente quiero estar allá arriba- suspiro Shiro sonriendo

-eso es increíble, espero que nos quedemos y aunque sea ver el espacio por videollamada- y en ese momento Shiro sintió el flechazo, nadie había confiado ciegamente en que cumpliría su sueño, bueno, nadie fuera de su familia

-vamos a asegurar un puesto aquí- sonrío Shiro viendo a Adam asentir animado

Esa noche se quedaron despiertos más allá del toque de queda hablando de sus familias, lo que les gustaba y las ganas que tenían de permanecer a la NASA, Shiro escondió un poco que él y su hermano eran dueños de las refacciones Shirogane, no quería que su nuevo amigo se interesara en el solo por ser empresario y definitivamente no quería caer de nuevo por alguien interesado como Curtis.

Extrañamente esa noche, Shiro no recibió su mensaje de buenas noches por parte de Keith, más bien recibió un mensaje de Pidge en donde solo mandaba un gif de Milhouse moviendo sus cejas.

El entrenamiento empezó, los separaron por grupos, estaban los que querían ser astronautas, matemáticos, físicos, técnicos y demás subdivisiones en la nasa, en total el grupo de Shiro era de 30 personas, todas diferentes pero con una meta en común. Solo detenían el entrenamiento para comer y a veces para dejarlos respirar un poco.

En uno de esos descansos Iverson veía a todos Shiro se acercó a él para preguntar por uno de sus amigos.

-buena tarde comandante, ¿puedo hacerle una pregunta?- dijo Shiro viendo con respeto y seriedad a Iverson

-adelante- contesto el moreno intrigado

-¿cómo esta Matt Holt? No me ha contestado ningún mensaje y oí que había algunos problemas en las comunicaciones de la ISS- pregunto Shiro intentando no sonar presuntuoso al ya conocer a alguien dentro del medio

-está bien, él está arreglando el problema, un circuito se rompió y no hubo comunicación unos días pero asegura que mañana estará restaurada- informo Iverson- no sabía que conocía a gente dentro de la NASA Shirogane

-conozco a unos pocos, los Holt son amigos de la familia, Matt estudio conmigo en la universidad, Pidge es amiga de mi hermano y he visto unas pocas veces a sus padres- sonrío Shiro- también conozco a Verónica McClain, hermana de Lance que también es amigo de mi hermano- Shiro realmente estaba rogando que Iverson no malinterpretara sus palabras

-conoce a gente importante Shirogane, aunque esto no le dará privilegios- Iverson noto como Shiro empezó a negar enérgicamente, sabía que sus conocidos eran amigos desde antes y no tendrían nada que ver en la selección

-ni aunque pudiera quisiera esos privilegios señor, lo que se gane será con mi esfuerzo- dijo Shiro antes de volver a su entrenamiento

En la cena se reunió con Adam quien se veía como zombi, tantos números lo habían cansado y ambos solo llegaron bañarse y dormirse, ni tiempo tuvieron de ver sus teléfonos. El entrenamiento siguió y nada fue muy diferente a ese primer día, a veces Shiro si podía ver su teléfono pero al ver que no había mensajes lo dejaba, Keith estaba seguro y no había por que preocuparse por él.

Pero conforme avanzaban los días Shiro y Adam buscaban cada vez más quedarse despiertos y hablar, o llegar a comer juntos ya que sus horarios eran diferentes.

-así que, ¿eres casado?- pregunto Adam una noche, ambos estaban ya acostados en sus camas pero viéndose, por lo que el moreno vio la cara de asombro y algo de terror de Shiro quien saco su mano de las sabanas y vio el lugar donde habría estado su anillo de compromiso- tienes la marca del anillo

-estuve comprometido, pero me engaño con mi primo y con quien sabe cuántas personas más, además estaba interesado en mi empresa, no en mi- respondió Shiro notando como si quedaba la marca muy leve del anillo

-¿tu empresa?- pregunto Adam pensando en qué clase de idiota dejaría ir un partido como era Shiro

-mi hermano y yo somos dueños de la empresa que fabrica las refacciones Shirogane- Shiro hubiera querido decirlo en voz baja pero no tenía caso ocultarlo más tiempo

-oh de ahí me sonaba tu apellido- dijo Adam- así que tu ex quería tu empresa, que idiota- soltó el moreno sentándose en su cama y negando con la cabeza

-oye, mi empresa es bastante exitosa, tiene sentido que...- el pelinegro empezó a defender su empresa sentándose igual que su compañero pero parando al verlo levantar su mano para que se detuviera

-no me refiero a que tu empresa sea mala, si no que yo no iría por ella, tu eres más valioso- confeso Adam viendo a los ojos a Shiro

-dime que eso significa lo que creo- susurro Shiro levantándose de su cama y caminando a la contraria sentándose frente al moreno

-si lo que estás pensando es que me gustas estas en lo correcto- sonrío Adam tomando las manos de Shiro entre las suyas

-también me gustas Adam- murmuro Shiro antes de acercarse para besar los labios del moreno siendo correspondido

Esa fue la primera de muchas noches en las que dormían juntos, ya fuera en la cama de Adam o en la de Shiro, sus compañeros se empezaban dar cuenta de lo unidos que se habían vuelto ellos dos pero nadie se atrevía a preguntar qué tanto, solo Samuel Holt, padre de Pidge y Matt le pregunto directamente si había algo entre ellos dos; Shiro contesto sumamente sonrojado que si pero que eso no iba a distraerlos.

-lo se Shiro, solo me alegro mucho por ti, después del desastre con tu ex creí que no tendrías novio en mucho tiempo- el señor Holt se rió palmeando el hombro de Shiro

-yo creía lo mismo- sonrío Shiro

Todo iba excelente, Shiro era de los mejores y sus entrenadores ya empezaban a verlo como un buen prospecto, al igual que Adam, pero había algo que le preocupaba a Shiro, la incomunicación de Keith ya no era normal y todo empeoro cuando en un entrenamiento su teléfono se rompió.

-Adam préstame tu teléfono, necesito hablar con Keith- pidió Shiro

-¿qué le paso al tuyo?- pregunto Adam pasándole su teléfono

-se rompió en el entrenamiento de hoy pero Keith no me ha llamado ni mandado mensajes, me preocupa- y realmente le preocupaba su hermano, lo único que supo de él fue por Hunk quien le dijo que le llamara y de eso ya habían pasado dos días

-tres días mas y lo volverás a ver, pero llámale- animo el moreno abrazándolo por el cuello viendo como su novio marcaba el teléfono y lo ponía en altavoz

-márcame después Shiro, no ahora- y Keith había contestado pero no se oía como Shiro habría querido, más bien se oía como si estuviera conteniendo el llanto

-Keith, ¡¿qué pasa?!- grito preocupado Shiro

-háblame después Shiro, necesito arreglar cosas- y Keith termino la llamada, pero lo último que oyó Shiro fue el grito de Lance a la lejanía

-eso no sonó bien- Adam tomo su teléfono de las manos de Shiro- tres días más cariño, déjalo tres días más

-no puedo dejar tres días a mi hermano si está llorando, yo fui quien le dijo que dijera todo a Lance y seguramente salió mal- Shiro cubrió su rostro con sus manos

-no te atormentes, no vas a salir de aquí para solucionar un desastre amoroso de tu hermano- el moreno abrazo a su novio oyéndolo gritar de forma ahogada

-acompáñame a ver qué demonios paso, sirve que también te presento a mi hermano- murmuro Shiro

-yo te acompaño- asintió Adam

Y tres días después, Adam y Shiro regresaban a su casa con una carta de aceptación para la NASA, Shiro no iría directamente a la ISS, necesitaría mucho más entrenamiento mientras que Adam si entraría directo a trabajar como físico.

Desafortunadamente la casa de los Shirogane no quedaba cerca de la NASA, por lo que fueron largas horas de viaje solo para encontrarse que al llegar Keith no estuviera en casa aun y los McClain tampoco estaban en su casa habitual.

-¿Keith dónde estás?- pregunto Shiro llamando del teléfono de la casa

-en camino a casa, necesitamos hablar de muchas cosas- suspiro Keith

-estoy de acuerdo, tenemos muchas cosas que hablar- admitió Shiro

Pero, ¿qué paso con Keith en ese mes?