Después de aquel primer día en el que Keith y Lance empezaron su relación falsa para su familia, Keith despertó sintiendo demasiado calor, abrió sus ojos y lo primero que vio fue el cabello castaño de Lance a su lado, lo estaba abrazando dormido.

-Lance, muévete, quiero ir al baño- gruño Keith moviendo al moreno sin lograr despertarlo- Lance- volvió a llamar le pelinegro logrando que se moviera

-buenos días Keith- sonrío Lance abrazándolo aún más fuerte sin abrir sus ojos

-quiero ir al baño- Keith realmente estaba disfrutando el abrazo pero su vejiga estaba a nada de explotar

Y Lance lo soltó con un suspiro, sin siquiera ponerse zapatos Keith corrió al baño y después de hacer sus necesidades se vio en el espejo sin poder evitar sonrojarse, había dormido al lado de su amor platónico y lo había abrazado por quien sabe cuántas horas, eso era más de lo que pensaba obtener.

-¿ya terminaste? También quiero entrar- grito Lance fuera del baño asiendo que el pelinegro saliera de su ensoñación y saliera

Después de ponerse ropa más decente que su pijama de hipopótamos morados, termino con una playera negra con detalles rojos y un pantalón de mezclilla, tendió la cama antes de que Lance saliera del baño y se sorprendió al verlo salir ya vestido con un short color hueso y una playera hawaiana azul.

-te va a dar calor con eso- advirtió Lance

-no tengo mucha ropa para la playa, mis únicas tres bermudas las traje- respondió avergonzado Keith

-tres bermudas no te van a bastar para un mes, vamos de compras después de desayunar, ¿sí?- pregunto Lance acercándose y tomando la mano del pelinegro

-bien, pero no comprare de mas- acepto Keith disfrutando del tacto de la mano del castaño

Y juntos salieron de la habitación aun tomados de las manos, después de todo, a los ojos d la familia de Lance eran novios y debía actuar como tal. El desayuno fue tranquilo y sin más bromas hacia la soltería de Lance ya que no veían que fuera una sola broma, a los ojos de Rachel, Keith veía al idiota de su hermano con ojos tan soñadores que le provocaban suspiros soñadores queriendo tener novio.

-vamos a ir de compras, egresamos en la noche- aviso Lance levantándose de la mesa

-hacen falta algunas cosas, ¿pueden pasar al súper?- pregunto la madre de Lance

-claro mamá, dime que cosas y las recodare- aseguro el moreno

-vas a olvidar la mitad, mejor anótalas- respondió Keith pasándole una pluma

Aquella acción provoco la risa de todos ocasionando un sonrojo en Lance, la señora McClain previniendo eso saco ya una lista con las cosas que debían comprar ambos chicos pasándosela no a su hijo, si no que se la dio directamente a Keith.

-mamá- sollozo Lance drásticamente

-oh no te quejes Lancey, solo traigan las cosas- sonrío sus mama restándole importancia al asunto

-llamen cuando estén cerca para ayudarlos con todas las cosas- el padre de Lance sabía que no eran pocas las cosa por lo que eran mejor muchas manos y un solo viaje del auto a la casa

Y Keith tuvo que sacar a Lance de ahí ya que aún estaba peleando con sus hermanos por su memoria. Subió del lado del copiloto y antes de que Lance entrara al auto suspiro y sonrío tontamente por todo lo que estaba pasando.

-¿enserio quieres que yo maneje?- preguntó sorprendido Lance

-si- respondió el pelinegro poniéndose su cinturón de seguridad

Lance no sabía cómo sentirse al respecto, amaba conducir a toda velocidad en la carretera solitaria de su casa en la playa pero casi nadie le daba esa confianza para acompañarlo en sus alocados viajes y el ver la mirada brillante de Keith en el asiento de copiloto lo hizo sonreír y entrar con rapidez a su auto, después de ponerse su cinturón de seguridad todavía tuvo que voltear a ver a su acompañante para asegurarse que no era solo un sueño y que realmente quería que corriera como a él le gustaba, y ¿que encontró al voltear? Un Keith sonriente y emocionado.

Lance sonrío aún más si podía, encendió el auto y solo quedo una nube de polvo y arena, dentro del auto Keith quiso gritar, no de terror, si no por la adrenalina que corría en sus venas en esos momentos, veía pasar las palmeras como si solo fueran un borrón en el camino y a pesar de la velocidad Lance aún era cuidadoso por si algún animal se le atravesaba.

-gracias por esto Keith- agradeció Lance sin despegar la vista de la carretera

Keith se hundió en su asiento sonrojándose totalmente y desviando su vista a la ventana jadeando al encontrar el mar, se veía tan bello y atrayente que se olvidó hasta de la velocidad y no fue hasta que Lance freno de golpe que volvió la realidad.

-¿qué paso?- pregunto Keith medio asustado

-un grupo de tortugas al frente- dijo Lance en voz baja como si las fuera a asustar

Y en efecto, al frente del auto varas tortugas cruzaban la carretera de manera lente pero sin detenerse, Keith sonrío y quitándose el cinturón de seguridad salió del auto para apreciar las tortugas.

-vamos a ayudarles, Lance- y el pelinegro tomo una cargándola y caminando con ella a la solitaria playa

-¿dónde estuviste toda mi vida?- murmuro Lance suspirando viendo a Keith quejarse por la arenan sus zapatos

Y entre los dos pasaron al grupo de tortugas quienes siguieron su camino al mar dejando a los dos chicos en la playa, sintiendo la brisa marina y la sal en sus labios.

-regresemos al auto, aun quedan compras que hacer- el moreno tomo la mano de Keith jalándolo un poco para sacarlo de su ensoñación

-claro, las compras- recordó Keith

Y volvieron al auto, antes de entrar el pelinegro quito la arena de sus zapatos. Y siguieron su camino al centro comercial en el cual demoraron toda la tarde entre tiendas de ropa, después de comer una pizza y debatir sobre si las piñas eran o no para estar en una pizza llegaron al supermercado.

-la lista Keith- pidió el castaño

-toma, yo llevo el carrito y tú me guías, no conozco- el Shirogane menor tomo un carrito y empezó a seguir a Lance por todo el súper

Al término de su día de compras, regresaron al auto y se sorprendieron al ver el cielo cubierto de estrellas.

-me pregunto si Shiro estará viendo lo mismo- Keith quería creer que así era

-seguramente, algún día estará allá arriba- sonrío Lance sintiendo algo extraño en su interior

Y el viaje de regreso fue tranquilo, lento a comparación del de la mañana y eso se debía a la maraña de pensamiento que tenía Lance en su interior. Desde que los Shirogane se cruzaron en su camino a sus 7 años no había parado de pensar que estaba enamorado de Shiro, ni siquiera volteó a ver a Keith como prospecto romántico, toda su atención se dirigió al mayor. Sus infantiles sueños eran casarse con Shiro en una gran boda, adoptar un perro y vivir en la playa. Y conforme avanzaron los años su enamoramiento se hizo aún más profundo, Shiro era guapo e inteligente, líder de la empresa que les dejaron sus padres. Cuando ocurrió ese fatal accidente estuvo a su lado consolándolo y apoyándolo.

Pero no se había dado cuenta que no era solo Shiro, si no que Keith siempre había estado ahí para él, cuando cayó en depresión al saber que Shiro se casaría con Curtis, quien lo ayudo a salir de ahí fue Keith y los autos, de niño cuando se enfermaba su primer recuerdo siempre era el pelinegro preocupado al lado de su madre.

Y ahora de grandes, ¿Por qué no había ayudado a Keith a entra a la escudería de su hermano?¿por qué había puesto sobre todo a Shiro y le había rogado a Verónica por la propuesta para su amor platónico?¿por qué seguía creyendo que Shiro lo vería como algo más que un hermano menor?

Con todas las interrogantes en su mente llegaron a la casa en donde los esperaban todos para ayudar con las compras, y en efecto fue un solo viaje, hasta Sylvio y Nadia ayudaron con la ropa de Keith dejándola en su habitación.

-voy a salir un rato- aviso Lance volviendo a su auto y marchándose a la velocidad de un rayo

-¿paso algo?- pregunto la madre de Lance a Keith quien lo había visto irse

-nada extraño- respondió con algo de tristeza

-siempre que tiene algo en su mente escapa a la playa, vamos dentro- y la arena lo tomo del brazo alejándolo de la ventana

Y es que era demasiado para Lance, no iba a poder pensar bien en todo aquello si tenía al causante de su revolución interior justo a su lado en la cama.

Llego a la misma playa donde se detuvieron para ayudar a las torturas y dejando estacionado su auto se quitó los zapatos y salo corriendo directo al mar, conocía esas aguas de memoria, algo frías pero con la marea abaja.

No le importaba su ropa mojada, si podría resfriarse después de aquella tontería, no le importaban nada más que ver las estrellas disfrutando de lo frío del agua marina.

¿Querer a Keith? Claro que lo hacía, lo quería mucho más de lo que pensaba, había estado juntos desde los 7 años, siendo inseparables junto a Hunk y Pidge. Sus gustos tan parecidos, los autos y motos, su hobbie era la astronomía y de la mano de Shiro se desvelaron noches enteras con su telescopio.

Cumpleaños, fiestas, graduaciones, todo a su lado y el cegado por un supuesto enamoramiento hacia Shiro, ¿qué tan tonto sonaba eso? Se preguntó viendo una estrella fugaz.

Y esa era otra de sus confusiones, ¿Shiro, realmente le gustaba? ¿Lo amaba? ¿Cuándo creyó todo eso? No recordaba en que momento había empezado a pensar románticamente en el Shirogane mayor, en que momento comenzó a pensar en ser su apoyo incondicional, lo traicionado que se sintió cuando empezó a salir con Curtis y no con el pero, ¿Por qué saldría con él? Era claro que Shiro solo lo veía como un hermano menor, de niños si le dijo que le gustaba y que fueran novio y Shiro le respondió que no porque eran niños, a pesar de esa vaga excusa siguió insistiendo con él. Pero, ¿con que propósito? ¿Realmente esperaba ser el esposo de Shiro en un futuro o solo era admiración y mucho cariño? No, estaba seguro que estaba enamorado de Shiro pero hasta que Keith se metió en sus vacaciones fue cuando se dio cuenta en lo irreal que sonaban sus infantiles deseos.

Shiro estaba por irse a la NASA, kilómetros de distancia y aun mas, Shiro jamás había correspondido sus sentimientos románticos, es más, hasta había propiciado que Keith y el terminaran juntos. Tal vez debería empezar a ver a Keith con otros ojos, no directamente llegar esa noche y besarlo diciéndole que lo amaba, porque eso sería una farsa. Solo debía empezar a dejar ir los sentimientos hacia Shiro y comenzar a ver a Keith como algo más que un amigo de la infancia, porque estaba claro que Keith no lo veía solo como eso.

-si vas a estar enfermo en este mes mejor me regreso- grito una voz en la playa

Lance dejo de ver las estrellas y se encontró con Keith sosteniendo una toalla a la orilla de la playa. Lance sonrío y nado de regreso, acepto la toalla y se envolvió en ella.

-¿cómo viniste?- pregunto Lance

-caminando- respondió Keith restándole importancia

-me tarde demasiado, ¿verdad?- rió el castaño caminando a su auto

-lo suficiente para perderte la cena- se burló el pelinegro recibiendo de golpe la toalla mojada en su cara- oye- reclamó haciéndola bolita y aventándosela a Lance

Entre risas entraron al auto, con las mareas pensamiento mas clamadas en la mente de Lance, manejo entre risa y aceleraciones ocasionales. Al llegar su madre los vio por la ventana y simplemente sonrío, sabía que lo que hubiera estado pasando por la mente de su hijo ya se había solucionado.

-vamos a dormir- bostezo el pelinegro

-acompáñame a cenar, no quiero hacerlo estando yo solo- Lance hizo un puchero tomando la mano de Keith y jalándolo un poco

-bien, pero si me quedo dormido va a ser tu culpa- Keith sonrío acompañando a la cocina al moreno que lo volvía loco

-si lo consientes tanto, se hará mas mimado- grito Verónica quien había pasado por ahí y vio la escena

-como si tu no le mandaras comida a Acxa- contesto Keith en tono de burla dejando callada a su casi cuñada

-cuéntame cómo va tu taller- dijo Lance sirviéndose algo de huevos revueltos que habían hecho para cenar y un poco de café caliente

Y Keith empezó a relatar sus historias en el taller, desde autos de empleados de Shiro hasta el auto de Curtis que más bien lo descompuso y le saco mucho más dinero del que era, debía sentirse mal pero realmente no le agradaba para su hermano. Lance simplemente reía viendo al pelinegro mover sus manos y robarle sorbos de café.

-se me olvido que estas completamente mojado- exclamó Keith cortando un relato

-oh cierto, mi ropa ya se secó casi por completo- Lance también se dio cuenta que su ropa aún estaba húmeda en ciertas partes

-ve a bañarte, yo lavo tus platos- animo el pelinegro

-bien bien, te veo en la habitación- acepto Lance encontrándose en el camino a su madre que solo le sonrío y le dio un beso en la mejilla.

Mientras tanto en la cocina, Keith lavaba sus platos cuando la voz de Luis lo hizo dar un brinco del susto.

-realmente estas enamorado del idiota de Lance- soltó Luis recargado en el marco de la puerta

-sí, espero no estar siendo una molestia para su mes de vacaciones- Keith se volteo secando sus manos con una tolla

-para nada, estamos realmente animados de tenerte aquí, como en los viejos tiempos- sonrío Luis- solo que ahora eres el novio de mi hermano, creí que solo amaba los autos- se rió recordando a Lance hablar solo de ellos

-lo sé, después de todo es una pasión que compartimos- Keith sonrío, internamente estaba muriéndose, estaba hablando con su casi cuñado como si su relación con Lance fuera totalmente enserio, cosa que no era por lo menos de parte del moreno

-¿cuánto tiempo llevan saliendo en secreto, eh?- pregunto Luis tomando un vaso con agua que había dejado en la mesa

-tres meses, justo cuando empezaron los últimos arreglos para la boda de Shiro- contesto el pelinegro sonrojándose

-oh ya veo, eso explica muchas cosas- sonrío Luis de manera enigmática para Keith pero no volviendo a decir nada mas

-me iré a dormir, buenas noches- y Keith huyo de ahí elegantemente

Esa noche Keith se quedó despierto viendo el techo de la habitación, había algo que todos suponían y no se lo decían, eso lo molestaba, porque hasta Pidge y Hunk le ocultaban ese algo en torno a Lance y no podía dormir tranquilo a su lado, pensando en todas las posibilidades.

Al final el sueño gano y con ello la inconsciencia, a la mañana siguiente olvido lo que le molestaba y siguió su día con los McClain como si estuviera destinado a estar con ellos, jugando con los sobrinos de Lance o disfrutando los paseos rápidos a la ciudad