Y Lance corrió hacia blue, como si fuera una carrera tomo la carretera esperando encontrar a Keith antes de que llegara a la ciudad y no lo viera en días. Si, había sido idiota por no decirle toda la verdad, esconderla y enterarse de la peor manera. Justo ese día pensaba pedirle matrimonio, tenía la cajita con el anillo en su bolsillo derecho.
Keith oyó el motor del Ferrari y se asustó, no quería oír a Lance decirle la verdad, ya dolía lo suficiente como para aguantar un segundo golpe por lo que se escondió detrás de un árbol, vio pasar el Ferrari azul y se dejó caer en la tierra, abrazo sus rodillas y comenzó a llorar.
El realmente amaba a Lance, estaba enamorado del piloto pero ya no sabía si realmente era correspondido, el mejor que nadie sabía que un amor de años no se olvidaba en menos de un mes. Se quedó llorando y viendo el viento mover las hojas hasta que vio como el Ferrari regreso.
Hasta ese momento salió de entre la maleza viendo perderse las luces del auto de Lance, suspiro y comenzó a caminar de nuevo hacia la ciudad, no tenía caso volver con los McClain en ese momento, todos sabían que a Lance le había gustado por años Shiro y no el.
Camino hasta que sus pies dolieron y las lágrimas se secaron, sin dudarlo tomo el primer autobús de vuelta a casa, solo quería llegar y desaparecer del mundo.
Mientras tanto nadie podía calmar a Lance, estaba destrozado en más de un sentido, cuando regreso todos creyeron que Keith vendría con él pero al verlo salir y negar viendo al suelo supieron que era su culpa.
Lance había comenzado a llorar sin parar en los brazos de su padre, no sabía dónde buscar a Keith, su teléfono lo había aventado cerca de Blue después de contestar la llamada de Shiro. Ni sus abuelitos sabían el porqué del estado de animo de su nieto, solo sus bisnietos pudieron decir lo poco que sabían.
Keith viajo en autobús toda la noche, al llegar de madrugada compro un gran ramo de flores y camino hasta el cementerio donde estaban enterrados sus padres, al llegar coloco las flores, se sentó a llorar y a contarles todo, como si pudieran oírlo.
-tal vez regreso a casa- sugirió la madre de Lance cansada de ver tan mal a su hijo
-tal vez me odie- respondió sarcásticamente
-Lance, ve y toma el toro por los cuernos, pero habla con la verdad, ahora si con toda la verdad- regaño su madre
-tú lo amas ¿no es así?- pregunto Nadia, su sobrina aun sin saber todo el problema había visto sus verdaderos sentimientos
-claro que si- respondió el moreno
-entonces ve y persíguelo como en las películas- hablo Sylvio, su sobrino, dándole una foto que habían tomado a escondidas en donde salían los dos riéndose en la playa
Y como si le hubieran inyectado algo, Lance salió corriendo hacia Blue, llego pasando el amanecer, vio la casa de los Shirogane cerrada y supo que Keith no estaba ahí, como un rayo de luz pensó en aquella noche en la playa y en lo mucho que Keith había extrañado a sus padres.
Dejo su auto frente a su casa y camino al cementerio, encontró a Keith dormido recargado en la lápida de sus padres. Sintiéndose inseguro se arrodillo frente a él y acaricio su cabello haciéndolo despertar de golpe.
-¿qué quieres?- pregunto a la defensiva
-hablar contigo- respondió sinceramente arrepentido
-no omitas nada esta vez- Keith estaba cansado, pero no podía ir ignorando la historia real, había oído la versión de los hermanos de Lance y algo en su diario pero no sabía realmente que sentía el moreno
-vamos con Blue, estas helado- y Lance tomo las manos del pelinegro ayudándolo a levantarse
Caminaron en silencio al auto, entraron y después de darle su chamarra a Keith, Lance comenzó a hablar.
-es cierto que tu no me gustaste desde el principio, fue Shiro, no te voy a mentir, lo que leíste en el diario era cierto, pero justamente eso es lo que cambio, ese "era", ahora es tiempo pasado por que si saberlo podía dejar ir a Shiro pero no a ti, no podría tener otra relación que no fuera contigo- confeso Lance sacando la pequeña cajita de su pantalón poniéndola e el tablero del auto- la noche que huí a la playa fue cuando me di cuenta de todo eso, de que Shiro era mi amor platónico muy imposible, el jamás me vería como algo más que hermano menor y yo lo sabía, aun así me aferraba a esa posibilidad de ser algo más, cuando viniste conmigo a este viaje extrañamente no extrañe ni por un momento a Shiro o pensar en el- Lance suspiro y volteo a ver a Keith quien abrazaba su chamarra viéndolo atento- realmente me gustas Keith, me gustas tanto que me dolió el haber pensado que te perdía ayer que saliste corriendo
-¿pero me amas?- pregunto Keith viendo la cajita sabiendo lo que era- te he amado desde que supe a los 10 años lo que era el amor, Shiro sabía que me gustabas por eso hicimos un trato, ambos iríamos por nuestros sueños, él por la nasa y yo por ti, pero no espere que lo que todos me ocultaban de ti era que te gustaba mi hermano- suspiro Keith sintiendo un nudo en su garganta- un enamoramiento de tantos años no se desvanece en un mes
-lo sé, aun es extraño no pensar en Shiro en el sentido romántico- admitió Lance- pero en este momento sé que te amo más de lo que alguna vez creí amar a tu hermano, te amo tanto como para pensar e casarme contigo, compartir mi vida contigo suena como la mejor frase del mundo- sonrío Lance tomando la cajita y abriéndola revelando un anillo de plata, con una fina línea de diamantes en el centro, sencillo pero bonito- te lo iba a pedir ayer- confeso dirigiendo su mirada de nuevo hacia Keith quien se limpiaba las lágrimas con su chamarra- pero puede esperar el tiempo que sea necesario, no te voy a presionar y entenderé si quieres tiempo a solas, solo quería decirte la verdad- suspiro Lance cerrando la cajita y sintiendo como una lagrima bajaba por su mejilla
-te diría ciegamente que sí, pero realmente no estoy seguro- dijo Keith queriendo salir corriendo y llorar de nuevo por la confusión
Iban a seguir hablando cuando el teléfono de Lance sonó, su abuelita materna se había caído intentando bajar algo de un ropero, sin pensarlo ambos volvieron a la casa solo para encontrase que era una mentira, que su abuelita estaba bien pero querían disculparse con Keith de manera apropiada.
Y Keith acepto las disculpas de todos, después de todo ya sabía la verdad y ellos solo tenían una parte de la historia.
-entonces ¿si serás nuestro tío o no?- preguntaron los sobrinos de Lance
-no es tan fácil contestar eso-sonrío Keith viendo los pucheros de los niños
-pero ¿y el anillo?- pregunto Marco ganándose las miradas enfurecidas de todos menos de Keith y Lance
-está en espera- dijo Lance no queriendo sonar tan triste
Nadie dijo nada más.
Esa noche Keith no podía dormir, estaba acostado al lado de Lance, ambos dando de la espalda, se sentó en la cama viendo como el moreno volteaba a verlo e imitaba su acción, no se veían entre sí, solo permanecían en silencio.
-¿me llevas a la playa?- pregunto Keith levantándose
-es una buena idea- sonrío Lance
Y así como estaban, en pijama fueron a la playa en Blue, se estacionaron y se bajaron, caminaron por la playa jugando con el agua entre sus pies.
-¿realmente te quieres casar conmigo?- pregunto Keith deteniendo su andar viendo la infinidad del mar
-más que nada en el mundo- respondió automáticamente Lance viendo a Keith, su cabello negro moverse con la brisa marina al compás de su pijama de hipopótamos
-¿más que ganar de nuevo la fórmula 1?- pregunto el pelinegro creyendo saber la respuesta
-mucho más que eso- suspiro Lance sorprendiendo a Keith
-y si cuando Shiro vuelva te pidiera que fueras su novio, ¿qué dirías?- pregunto el Shirogane menor con algo de temor
-le diría que ya tengo novio y que es su hermano, ese que siempre ha estado a mi lado y que sin el mi vida no tendría ese sabor extra que ha tenido desde que lo conocí; le diría que lo ame por mucho tiempo pero que lo deje de amar cuando me di cuenta que su hermano era mi alma gemela. Le pediría ayuda para volverte a conquistar, para volver a ver tu sonrojo al decirte un cumplido, para volver a besar tus labios, para volver a estar a punto de pedirte matrimonio de nuevo, para volver a tener la esperanza de que me contestes que si aceptas- Lance había tomado la mano de Keith aferrándose a él mientras decía todo viéndolo a los ojos aun cuando su mirada estaba llena de lágrimas- si mañana llegara y me dijera que quiere ser mi novio no podría decirle que si, por que ya amo a alguien más aun cuando se alguien tenga dudas y eso este nublando sus sentimientos, pero realmente espero que ese escenario no pase. Prefiero que llegue y poderle decir que es mi cuñado por que le propuse matrimonio a su hermano y acepto
-eres un idiota- sollozo Keith abrazando a Lance, separándose solo para besar sus labios- seca tus lágrimas y observa- dijo entre sollozos Keith llamando la atención de Lance quien con su pijama limpio lo más que pudo las lágrimas que aun bajaban de sus ojos
Keith aun llorando le mostraba su mano, en su dedo anular estaba el anillo de compromiso, la mirada del moreno iba del rostro sonriente de Keith al anillo y cuando al fin lo entendió sonrío y lo beso esperando transmitiere todo lo que en ese momento sentía.
-te amo Keith, realmente lo hago- susurro Lance contra los labios de su prometido
-también te amo, Lance- sonrío Keith abrazándolo por el cuello- si dude un momento de mí, de ti, de todo- confeso el pelinegro- pero solo eran mis sentimientos gritando
-volvamos, aún tenemos que dormir para mañana regresar a nuestras casas- el piloto restregó su rostro en el hombro del pelinegro cual gato provocando la risa de Keith
-estoy seguro que alguien va a estar despierto esperándonos- seguro Keith, cada salida furtiva siempre alguien los esperaba
Regresaron a Blue entre risas tontas e ideas ocasionales sobre la boda, al entrar al auto se quedaron un momento simplemente viendo el paisaje antes de darse la vuelta y besarse como si la vida se les fuera en ello, aun con toda la incomodidad que el auto les brindaba, Lance hizo su asiento lo más atrás que podía para poder darle espacio a Keith de sentarse sobre él, cosa que hizo sin dudarlo.
