No le conté a nadie lo ocurrido con Kankuro. No era que tuviese vergüenza de ello, sino que quería superarlo y quería hacer honor a las palabras de Shino llevándolas a acciones. Iba a respetarme y admirarme a mi misma, sin permitir que nadie pasase por sobre mí. Pasaron los meses y me dio un desencanto con el amor. Una parte de mí sentía que no lo necesitaba, y es que estaba tan conforme con mi vida que enamorarme de alguien no parecía ser nada más que un mal plan. Sakura y yo habíamos vuelto a ser buenas amigas y me juntaba frecuentemente con Chouji y Shikamaru, y también asistía con cierta frecuencia a fiestas. Física y mentalmente me sentía en paz conmigo misma, y vivía un cuento de hadas un tanto distinto a lo conocido, pero aún así perfecto para mí. Y no es que las cosas se hayan arruinado, pero un acontecimiento cambió las cosas.
Era un viernes en la noche, estábamos reunidos en una fiesta que Hinata dio en su casa y ya estaba abandonando el lugar para volver a mi casa. Recién había cerrado la puerta de entrada cuando escuché sollozos que no parecían lejanos. Intenté buscar a la persona de la cual provenían, y lo pillé. Era Rock Lee y tapaba su rostro con sus manos mientras, notoriamente, lloraba. Inevitablemente me vi tiempo atrás, con Shino diciendo palabras confortables hacía mí. Era como si de alguna forma el destino me haya puesto ahí. Sin dudarlo me senté al lado suyo y, difiriendo un poco de la forma en la que actuó Shino, le llamé suave por su nombre. No es que Shino no haya sido bueno, pues sí lo fue y mucho, solo que quería hacerlo a mi manera.
Él me vio y se avergonzó, pidiéndome por favor que le dejase solo. Insistí sin llegar a molestarle y el accedió a contarme lo que ocurría. Me narró los miedos que corrían por su cabeza y le torturaban y tuve la oportunidad de apreciar lo pura y buena que es el alma de Lee. Él en sí. Siempre me había parecido un chico parecido a Naruto (chillón y escandaloso) pero ahora podía contemplar su lado sensible, y así comprender lo realmente bueno que era. Le di palabras de apoyo y unos cuantos cariños, quería transmitirle que por más oscura que se vea cualquier situación, no es el fin del mundo. Me marché cuando lo sentí mejor, con una gran sonrisa en mi rostro. Había podido ayudar a alguien y a su vez descubrir lo buena persona que era.
Tres días después Rock Lee se paseó por mi hogar, apareciendo con rosas compradas en la florería de mi familia. Fue a mostrar su agradecimiento y se me hizo adorable. En verdad, él lucía radiante ese día, y había cierto brillo en sus ojos que me gustó. Me pidió salir y acepté sin realmente pensarlo bien. Pasamos la tarde juntos y fue divertido, luego fue a dejarme de nuevo en mi casa y al momento de despedirse me besó. Le correspondí.
El volvió, día tras día. Y se sentía bien, otra vez, él era lindo y definitivamente un buen sujeto. Sus brazos eran cálidos y sus palabras dulces, sin estar cargadas de segundas intenciones. Nuestras conversaciones eran naturales, conectábamos y estaba esa chispa. Pero los problemas volvieron y él llegaba todo vulnerable a buscar apoyo en mí. Obviamente yo se lo entregaba de vuelta y tras eso decía cosas intensas. Que me amaba, que era la mujer de su vida, que era la única. Y era lindo, pero extraño. A pesar de que había dicho esos te amo de forma precipitada en el pasado era una niña y experimentaba el amor por primera vez. No tenía idea de lo que hacía. Ahora tenía 17 y era consciente a cerca de lo que decía y hacía, tal cual como debería ser Rock Lee. Y es que, también, no entendía de donde aparecía tal profundidad. Es decir, no podía justificar por qué él estaba sintiendo tanto, y no era para nada que actuase de forma fría, solo que toda su relación era verdaderamente reciente y aún se sentía dando los primeros pasos. No tenía sentido, inclusive si esa era su primera relación.
Hasta que las cosas calzaron. Él no me amaba, me necesitaba. Rock Lee solamente sintió interés por mí cuando estuve para él, y más que ofenderme, me preocupaba. Porque corría a mis brazos y soltaba palabras hermosas pero que no eran sinceras. Él no estaba enamorado de mí, estaba agradecido, y probablemente, enganchado. Y sabía que eso era nada más que una bomba en cuenta regresiva, porque aquello no podía terminar para ninguno de los dos.
A la mañana siguiente saqué una de las rosas y me aparecí de su casa, con el resto de su ramo. Salimos a caminar por un parque y cuando me intentó besar lo tuve que detener, a pesar de que no quería. Debía admitir que estaba un poco ilusionada, pero no podía permitirme que las cosas fueran así. No era la manera.
—Lo siento, no puedo—me excusé, sonriéndole con cierta tristeza. No me gustaba hacer esto.
—¿Qué sucede?—preguntó, sin comprender. Y tan solo su confusión me causó una ternura, como también ganas de besarlo. Él era tan lindo, pero no podía ser mío. No así.
—No creo que esto vaya bien—confesé, inhalando aire profundamente antes de seguir. Era duro admitirlo frente a él.—Tú no me amas, ni soy la mujer de tu vida. Estás agradecido de mí, y puede que te guste, pero no me amas.
Empezó a temblar.
—¿Es por mis problemas, verdad?
—No, Lee. Es porque tus sentimientos por mí no son sinceros, y eres tan dulce, tan buen chico, pero no estás amándome y no puedo permitirte seguir así, porque terminará mal para ambos y ninguno de nosotros merece algo así. Debes estar con alguien porque tu corazón lo diga, y no porque te sientes agradecido hacía mí. No me puedo hacer esto, y tú tampoco deberías hacértelo.
Él bajó la cabeza y asintió. Le entregué el ramo y le levanté el rostro, depositándole un beso en su mejilla y despidiéndome, volviendo a casa sin el chico que creía perfecto.
Había aprendido que un buen chico era más que las típicas características que asociamos por un príncipe, y por eso mismo Rock Lee era perfecto para mí. Él era ese algo más. Pero Shino me había hablado de respeto, y yo no podía permitirme tenerlo si estaba pisoteando quien era.
Rock Lee, gracias por ser ese chico que vale oro. Aprendí que por más perfecto que pareciera nuestra relación, si no se daba de la forma correcta no iba a terminar bien. Y por más que doliera, había que soltarlo. Gracias, siguiente.
¡Hola! Es momento de responder a los reviews.
-Proxy57: ¡Wou! ¡En serio me gustó mucho! Ame como plasma a Ino y su personalidad es muy satisfactoria, este capítulo me hizo reflexionar mucho, aunque en mi vida jamás he tenido un novio, da a entender que no debemos dejarnos de alguien a quien no le importamos bien. Shino lo ame y me dio una sonrisa al escucharlo decir esas palabras tan sabías y con eso hiciste que el capítulo termina más genial de lo que esperaba. Continúa Gracias, precisamente puse esa situación para causar reflexión y crítica, es como que uno va creciendo y notando cosas a la par con Ino. Es una situación complicada, y lamentablemente más común de lo que debiera, por lo que merecía un espacio. Yo igual lo amé, y merecía su momento de brillar. Muchísimas gracias, eso haré. 3
-Inochan-Uchiha: Cuando leí que el nombre de Shino aparecía, no sabría que vendría implicado en ello, pero, no fue una pareja románticamente hablando aun así me encanto como él tuvo tanto poder de palabra. Lo bueno de todo es que Ino va creciendo y aprendiendo. Menos mal que Kankuro no se sobrepasó más, con más abuso que allí si me dejaría mal sabor de boca, aun así pobre Ino. Buen cap. Shino es un misterio, adrjtk. Me parecía muy adecuado colocar una situación así, porque no solo aprendes cosas de tus parejas¿? y que incluso un amigo o conocido puede tener el mismo o más impacto, ya sabes. Lo sé, lo hice como el chico sabio que sé que es. Lo sé, pobre Ino, y pobre toda aquella chica que haya que tenido que pasar lo mismo, tanto ser acosada o juzgada de esa forma. Gracias. 3
-RocioFri: Yo me pregunto si más adelante habrá un capítulo dedicado a Sasuke... O sea, Ino ya dejó bien clarito que le gustaba de niña... y la forma de narrar da a entender que posiblemente Sasuke no reaparezca en su vida... pero todo puede pasar, no? Sinceramente espero que haya tenido un amorío con Sasuke... (soy fanática a morir del SasuIno), jaja pero vamos cómo avanza la historia. Este capítulo muestra dos vertientes... creo que muchas hemos sentido un aprecio infinito hacia un amigo que estaba en el momento correcto y con las palabras correctas, yo sí lo sentí, y es un sentimiento muy bello. Por otra parte... que se joda Kankuro XD Me da gusto que que decidas actualizar diario ;) me encantará leerte. Pues, te cuento que sí, tengo algo planeado para Sasuke y reaparecerá, pero no diré más, mucho spoiler¿? Lo es, y se da mucho, y quería mostrar que no solo tus parejas tienen ese impacto en la vida. ADRKL sí, que se joda. Aw, gracias. 3
¡Nos vemos pronto!
